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jueves, 21 de julio de 2011

Filmografía para la indignación

Como siempre, mis disculpas por la tardanza en el posteo regular a quien pueda molestar. Actualmente, la clase trabajadora ha quedado reducida a dos estratos, el desempleado y el esclavo, y yo pertenezco al segundo. Aún así he de considerarme afortunado y rezar a todas las deidades para continuar así por mucho, que ya se encargarán los señores del feudo bancario de recordarnos la volatilidad de nuestros puestos a la par que nos lapidan periódicamente con planificaciones de objetivos personales utópicos.

El caso es que me vino a la mente el otro día que cada vez es más difícil seguir el ritmo de documentales y derivados que se encargan de destapar la fosa séptica del sistema para mostrarnos en todo su esplendor cuánta mierda hemos ido acumulado año tras año sin preocuparnos de tirar de la cadena. Así que, de un modo un tanto egoísta por mi parte, porque me apetece hacerme una lista y tener en algún lugar las películas de este nuevo género que he visto y sobre todo me quedan por ver, haré una relación un pelo más dilatada que las que he podido encontrar por la red, antes de que internet sea cosa de canales de salón y nos las perdamos para siempre.

-En primer lugar, os recuerdo los tres pseudo-documentales, cada uno más acertado que el anterior (lo que deja al primero de ellos reducido a algo bastante dudoso), de la "trilogía" cógeme-con-pinzas Zeitgeist. Con éstos hay que llevar cuidado porque, sobre todo en la primera, aunque emprenden legítimas ofensivas, los argumentos a veces son medias verdades y otras mierdas de dudosa fuente que nos pueden dejar en ridículo defendiéndolas en debates si no controlamos sobre el tema en cuestión.
Por lo demás, aportan buena y fiable mierda sobre invasión de países mediante deuda, conspiración gubernamental y críticas al sistema capitalista y financiero, los temas que nos ocupan hoy en día con nuestra puta crisis.


Capitalismo, una historia de amor



Como toda peli de Michael Moore, ésta se puede ver sin café, otra cosa no se le podrá otorgar, pero entretenidas sus películas lo son un rato, traten del tema que traten. Desde mi humilde opinión, y habida cuenta que uno va predispuesto a ver al gordito ocupando plano sí, plano también, me parece una película muy recomendable, muy correcta en lo que plantea, quizá con demasiada concesión a la administración Obama pero quiero entender que todavía no se sabía suficiente sobre los derroteros que tomaría este político. Un tiempo bien empleado, divertido e indignante.
La docu-peli se centra en el origen y consecuencias de la crisis estadounidense, empezando en lo particular, analizando la situación de familias concretas, y yendo poco a poco buscando causas para llegar al contubernio judeo-financiero que mueve los hilos.

El dinero es deuda



Éste es un domcuental curioso a la par que didáctico que nos pone en antecedentes sobre lo que nos está jodiendo la vida actualmente. Se trata de una película de animación que repasa la historia del dinero, desde su creación hasta la época actual, incidiendo particularmente en el momento de su historia en que empieza  a ser creado de la nada por parte de los bancos a través del crédito, a partir del momento en que se les permite prestar sin estar obligados a tener efectivamente la cantidad prestada. Supongo que se podría contar en menos tiempo, pero si no se conoce sobre el tema, es muy interesante de ver. Circula actualmente una segunda parte que todavía no he visto.

Concursante



Rodrigo Cortés (con todo lo que ello conlleva) dirige y Leonardo Sbaraglia interpreta. Se ha criticado de esta película el estilo extremadamente pretencioso que imprime el director, pero a mí me gustó y no poco. Gustará en general a todo el que disfrutara del estilo frenético de El club de la lucha, película que, pese a repartir lo suyo a la sociedad de consumo, no incluyo aquí porque considero que casi todo el mundo conoce y no anda tan centrada en nuestro tema como las demás .
Contiene una escena donde un experto explica al protagonista algunos conceptos básicos de finanzas  verdaderamente impagable, y considero que tiene un ritmo endiablado que la hace cojonudamente entretenida de ver. Revisará numerosas trampas que el sistema financiero reserva para el incauto profano a través de la historia de un concursante que, ganando un apabullante premio en especie a través de un programa de televisión, irá cayendo en una emboscada sistémica tras otra hasta quedar en la más absoluta ruina.

 The corporation



También traducida como Corporaciones: ¿instituciones o psicópatas?, es un documental canadiense de 2003 que ya apuntaba con pulso firme y a la cabeza, en tiempos de bonanza. El contenido es completamente atemporal, porque analiza la evolución que ha ido sufriendo el concepto de corporación desde su mismo nacimiento y entra de lleno en el comportamiento que éstas mantienen con respecto a todo lo que les rodea. La particularidad del documental en sí mismo es cómo va comparando la definición de psicopatía humana punto por punto con los modelos de comportamiento empresarial, llegando sin mucha vuelta a la conclusión de que estas entidades jurídicas, aún dirigidas por un equipo de subhumanos cuerdos, contiene todos los rasgos de un psicópata homicida. Los datos que han recopilado dan un miedo alucinante. Imprescindible para entender cómo funciona este mundo.

Inside Job



De los más recientes, éste es un docu para indignarse de verdad, porque constituye una especie de rueda de reconocimiento de los máximos responsables de esta macro-estafa que vivimos y, lo peor de todo, nos demuestra que todos ellos continúan en sus puestos envenenando el sistema a su beneficio incluso en la actualidad. Matt Damon, conocido por su activismo en estos temas, pone la voz en off y el parné para rodarla, si no me equivoco. Es particularmente interesante para enterarse lúcidamente de cómo funcionan los CDS, una de las claves de la actual crisis y armas de destrucción masiva que aún hoy se emplean para someter países enteros a través de la deuda. Descubrimos así cómo aún es posible asegurar la casa del vecino. Con éste docu pasamos fácilmente de la indignación al odio focalizado.

Deudocracia (Debtocracy)



Documental fresquito del presente año, centrado en el caso griego. No puedo opinar demasiado porque acabo de entrar en el grupo de films que tengo pendientes de ver. Las críticas le son favorables, es posible verlo íntegro en el vídeo integrado que acompaña este texto y en su web oficial. Los simpatizantes del sistema putrefacto lo describen como "la excusa de Grecia para no pagar lo que debe", lo que lo hace si cabe más interesante. Hay que dejar claro que Grecia fue un país corrupto y sinvergüenza donde los haya, pero no me parece motivo para condenarlo a la expropiación de todo cuanto tiene a través de una deuda cuyos intereses se hinchan hasta el infinito para hacerla impagable. Un tema complicado, vamos.

La doctrina del shock



La hostia, qué tráiler más épico! Esta película la estrenaron hace nada en los cines, en cuatro cines mal contados. Está basada en un libro de Naomi Klein, activista anti-muchas cosas que se dio a conocer principalmente desde que publicara su libro "No logo: el poder de las marcas". Dada su estupenda distribución aún no le he echado el guante, pero no tardaré en hacerlo gracias a este nuestro internet todavía grande y libre. Se centra en un tema interesante a rabiar: cómo el poder no electo alimenta y aprovecha periódicamente las crisis de todo tipo que divulgan por los medios para ganar dinero, poder o apropiarse de derechos fundamentales del pueblo, aprovechando el miedo y la confusión.
Esto es evidente en casos como los de las gripes fantasma que hemos soportado.

Otras y las que están por venir

Por su parte, en este post de Blog de Cine se nos proponen otras cuatro películas, tres de ellas aún no estrenadas, motivo por el cual no he podido videar de primera mano, de modo que remito a la fuente original. Se trata de Margin Call, The Flaw, The Company Men y Too Big to Fail. En el link del post podréis acceder a los tráilers y el comentarios del autor.

En fin, seguro que me he dejado alguna, que aliento a que sea soplada a través de comentarios a este post, pero considero que alguien que se empape de la mitad de todo lo aquí propuesto puede hacerse una idea bastante clara de lo que tiene por delante.
Y aconsejo darse prisa, señores supervivientes (Dios me libre de llamaros tal cosa), porque la administración Obama aún no se ha puesto de acuerdo con los republicanos en el tema de la ampliación del límite de deuda estadounidense, y en cosa de semanas se puede gestar el armagedón. ¿O será una maniobra de distracción?

lunes, 25 de abril de 2011

Este futuro sí que mola!

Esto viene a raíz de que el pasado martes (19 abril 2011) fue el día en que Skynet tomó conciencia de sí mismo, iniciando de este modo el terrible día del juicio final que dividiría a hombres y máquinas en una cruenta guerra gestada en singular escenario distópico postapocalíptico.

En 1991, James Cameron y William Wisher Jr. pensaron, como muchos otros, que en cosa de 20 años la ciencia obraría prodigios que cambiarían su modo de vida para bien o para mal, como es el caso. Y es alucinante cómo visionarios artífices de la ciencia ficción de épocas viejunas dieron en el clavo novela sí, novela no (caso jodido de Julio Verne, que no sólo adelantó acontecimientos, sino que además dio ideas) mientras que, con el paso del tiempo, los escritores contemporáneos de mentes más abiertas han ido dirigiendo sus historias a derroteros más absurdos y esquizoides. Espera, ¿absurdos? ¿Era lógico pensar en 1865 que el hombre llegaría a la luna en un cohete espacial lanzado cerca de Cabo Cañaveral? No, era una cosa jodidamente entretenida de leer, y la gente se conformaba con soñar sin temor a que los señalaran con el dedo acusándoles en términos que aún no se habían inventado.

Oh, sí, tuvo que transcurrir un siglo más menos desde que se publicara la novelilla, pero ¿cuántos postulados futuristas de principios de siglo XX habrán cuajado en la actualidad? ¿Dónde están los robots humanoides que nos iban a limpiar la casa y pasear a nuestros perros (si se dejaran)? ¿Por qué a nadie se le ocurrió que tendríamos internet? Es más, ¿cómo es posible que ningún escritor inspirado soñara con tener en sus manos algún día un puto iPad 2? Bueno, a lo mejor es porque pensaban que para los dos miles habría cambios importantes, avances de esos que hacen que la gente viva mejor. Pensaron que sus parafilias robóticas no serían posibles sin una evolución en la mentalidad del ser humano. Julio Verne, sin ir más lejos, imaginó una ingenua fraternidad entre países, aberrantes colaboraciones conjuntas de grandes superpotencias, descabellados objetivos comunes entre gobiernos honrados ridículamente dedicados a su pueblo... ¿hace falta que siga?

Pobres, no llegaron a conocer la corporatocracia. No pudieron sentir el anhelo de tener en sus manos un teléfono móvil con un tamaño retroevolutivo que lo hacía menos móvil, pero con todas sus limitaciones.
No pudieron soñar con coches impulsados por... sí, el mismo carburante de mierda, pero con un motor de burdas explosiones muy silencioso!
No fueron capaces de vaticinar un futuro ideal con sofisticados productos financieros, tan necesarios para la transformación de recursos en bienes de consumo. De hecho, ¿cómo pudieron plantearse un proyecto de ingeniería como un cohete espacial sin una adecuada financiación a varios años? ¿En qué cabeza cabe? ¿Quién iba entonces a lucrarse de ello sin aportar nada útil? ¿Cómo se les pudo escapar algo tan fundamental?
Creyeron que los aparatos tecnológicos serían robustos y punteros, que serían fieles aliados de sus dueños durante años y años, sin pararse a pensar ni por un instante en lo excitante y agradecido que es cambiar de móvil cada año!
Se olvidaron completamente de la iglesia católica en sus alocadas paranoias exotópicas... ¿Qué sindios libertino es ese futuro en el que la espiritualidad fluye alocadamente por diversificadas variantes, sin ningún tipo de contención al pensamiento y la innovación? ¿Cómo podría nunca la humanidad progresar sin el adecuado miedo a ser feliz? Nada, todos muertos. Suerte que se equivocaron.
Divagaron en exceso sobre las fuentes de energía con ideas obtusas de energía ilimitada poco definidas, cuando lo lógico era pensar en la construcción de estructuras potencialmente humanicidas que generaran electricidad (y no otras cosas raras) a chorros. ¿O pensaban que nuestra actual vida idílica dotada de los más asombrosos y útiles prodigios tecnológicos funcionaría sola?
Fantasearon con estrambóticos sistemas de comunicación holográficos que presentaban insulsas figuras comunicando pragmáticos mensajes cuando se podía intuir que lo importante no era la forma, sino el contenido. Una pantalla plana, pero con información basura. Una escueta visión de la granja humana que presenta Tele 5 cada tarde, podría haber llevado estos relatos hacia conclusiones de una trascendencia impensable en esa época.

Pues sí, los escritores de principios de siglo obviaron algo que habían tenido delante de sus narices durante todo el tiempo: el dinero, que no crece en los árboles, y su consiguiente sistema económico-financiero que aceleraría la evolución y el progreso hasta los insospechados niveles actuales. Y las empresas, que evolucionarían naturalmente hacia monstruos corporativos omnipotentes conocedores de las auténticas necesidades y anhelos humanos, volcadas por completo en el bien común.
En cuanto a las pamplinas esas de los robots, la vida contemplativa, el desarrollo intelectual y la exploración del universo, prorroguémoslo mejor mil años más, que está demostrado que no hay ninguna prisa, ¿verdad?.

Y quien diga que esto no es el futuro, que se atreva a decírmelo montado en un Segway.

P.D. El corrector ortográfico de Blogger me indica que financiación está mal escrito. Me propone en su lugar fornicación. Creo que me estoy ablandando con el tiempo...

sábado, 5 de junio de 2010

Serie de Los Muertos Vivientes!

Esta mañana, un cliente se ha sentado al otro lado de la mesa y me ha dicho: "un día de estos, vengo aquí con una lata de gasolina y le pego fuego al puto banco" y yo le he dicho: "no tienes huevos"; bueno, va, a lo que vamos, yo iba a hablar de la nueva súper serie que se va a estrenar de The Walking Dead, un cómic que, al igual que Girls, presenta una estructura argumental con un tufo a teleserie que no entiendo cómo no ha aparecido nadie hasta ahora que haya escuchado los gritos de patrocinio que profieren sus páginas.
Lo bueno es que el tipo que lo ha hecho, sin arriesgarse demasiado (el tebeo hace tiempo que se erige como un merecido súperventas) es nada menos que Frank Darabont, el huevudo responsable de las mejores adaptaciones de pelis de Stephen King entre las que se encuentra la reciente La Niebla, peliculón cuyo mérito anda repartido a pachas entre el sr. Darabont y Dead Can Dance (aportando una sóla canción, qué grandes).
Parece ser, según fuentes fiables, que llegará a finales de octubre y tratará de mantener el nivel y la esencia del cómic pero haciendo las sempiternas modificaciones argumentales, según ellos, "para que el lector habitual no sepa todo lo que va a pasar". Aunque esto hace  maldecir en siete lenguas, se confirman apariciones de personajes estelares como la del gobernador, con la carga argumental que conlleva, así como la mayoría de los protas del cómic. Las imágenes de zombies que han aparecido publicadas, sin ser nada que no se haya visto ya en el mundillo, son muy potables, sobre todo en lo que respecta a las lentillas. Aunque todos sabemos que si se mantienen intactas las personalidades y los diálogos de los originales vivos, los zombies podrían ser tipos con la cara pintada de blanco sin ningún problema.

Por otra parte, he de decir, no sin antes cubrirme la cara y "los vitales", que el tebeíllo al principio peca un poco de fachotismo yanki, apología del arma de fuego, tradicionalismo y algo de machismo, incidiendo en esa puta paraonia de sobreproteccionismo hogareño que les tiene el seso mordido a todos los de allá, pero lo cierto es que, a medida que los personajes pierden los papeles, empiezo a pensar que las intenciones del guionista, Robert Kirkman, no van por ahí, con lo cual mejora el asunto con el paso de los tomos. Con esto quiero decir que el cómic no está exento de flaquezas y que unas modificaciones bien encauzadas no tienen por qué ser malas noticias.
Por el momento, teniendo en cuenta guionista y productor, así como la cadena (AMC), la cosa pinta bien.

Hala, por hoy nos hemos relajado un poco y no hemos mentado los muertos de nadie, sino sólo los vivientes. Hablando de lo cual, y ya que parece que estamos todos resignados a ser los zombies de esta película, por qué no actuar como tales y abalanzarnos en masa contra el Hotel Dolce Sitges, que me han dicho que se van a concentrar allí unos cuantos nigromantes este finde?

lunes, 28 de septiembre de 2009

De todo un poco

Pido ayuda desde aquí a algún psicólogo, sociólogo o lo que sea que me ayude a entender  las causas que gobiernan los siguientes comportamientos humanos, que me fui encontrando por orden cronológico sin ir más lejos desde ayer tarde:

Domingo, 27 de septiembre de 2009

-17:30- Decidimos, mi novia y yo, a bote pronto, ir al cine a ver una peli. En domingo, solemos ir por la mañana, pero por circunstancias, esta vez no hemos podido. Tb podemos ir entre semana, los viernes, o los sábados antes de salir..., sin ningún problema. Decisión de última hora, la peli empieza a las 18:10.
Llegamos y nos encontramos una cola de gente que no te la acabas ni con 8 litros de queroseno.
Claro! es el puto momento que los borregos tienen programado para ir al cine, no había caído. Y lo que más me jode, es encontrármelo por casualidad, de sorpresa, con toda mi inocencia. Allí, caras de contrariedad, todos jodidos porque no saben si pillarán la entrada a tiempo de que empiece. Como si no hubiera otro puto momento para ir al cine. Yo los miro con cara de: "¿Por qué hoy y ahora, mastuerzos?".
-18:05-Yo, muy listo, hago cola en la máquina. Porque a mí me encanta tratar con máquinas. Yo me cago en el anuncio ese roñoso con su cantinela de que ya no se trata con personas cuando se solicita un servicio. Vivan las máquinas. De hecho, el día que la gente espabile, me quedo sin curro. No veo apenas ninguna actividad en la banca que no pueda hacer de puta madre un buen software o, como mucho, un tío por teléfono. Y si encima ahorran cola, llámame abrazamáquinas. Pues eso, que no necesito que me aconseje la taquillera qué peli debo ver ni ninguna mierda así. Pero hay un problema. Los 4 que tengo delante valen por 40. No se aclaran. De verdad, no digo que todo el mundo no merezca una oportunidad, pero que practiquen en casa con un PC, o que trasteen aunque sea con su puto móvil antes de enfrentarse al mundo exterior.  O al menos que sepan qué película van a ver, que el cine está muy caro para ir a ciegas. Total, que cuando me toca, ya es tarde.
-18:25- De vuelta a casa, vemos a un gilipollas que lleva escrito en la luna trasera del coche "El Diablo". O sea, un chimpancé que probablemente trabaje en una almacén o una obra, se pone un distintivo pretencioso en su carro. Este tipo de cosas tampoco las entiendo. Al mismo tiempo lleva dos pegatinas de margaritas, una a cada lado del maletero. ¿Quién me explica qué fascinante mecanismo de marketing (qué digo, esto tiene nivel de hipnosis colectiva) ha llevado a las garrulas pegatinas de margaritas a lo más alto de los accesorios absurdos?. Aquí encontré una explicación, y pido a todos los dioses que en mi próxima vida NO me toque ser persona.

Lunes, 28 de septiembre de 2009

-08:45- Mi novia tiene hora en el médico. Siempre que ha de ir se lo coge a estas horas, para coincidir con poca gente y para no perder mucho curro. Pero hoy todo ha cambiado. Llueve, y es otoño. El bioterror invade a las reses. Cuando llega, le cuesta encontrar un sitio donde permanecer de pie. Luego se contagian de gripe, los gilipollas.
-15:35- Vuelvo del curro por la misma carretera por donde he venido. Sólo cambia una cosa. Ahora llueve, nada extraordinario, pero llueve. En canto me incorporo, catorce mil coches aparecen ante mi vista, todos parados. Me gustaría pensar que, debido a la lluvia, mucha gente no ha podido ir en bici hoy, y por eso han cogido coche, pero la bastarda de la alcaldesa ya se ha ocupado bien de que sólo se pueda ir en bici por cuatro parques de mierda, luego eso no debe de ser. El transporte público no moja a nadie, confío en que nadie lo haya cambiado por el coche por cuatro nubes de nada. Que alguien me corrija si dieron un parte meteorológico de lluvia ácida para hoy, entonces me callo.
No, debe de ser que en cuanto caen dos gotas de mierda, al valencianito de sol y playa se le cruzan los cables y se hostia con el primer coche que tiene delante, o no pasa de 40 en autopista, presa de un ataque de pánico.
También sospecho que la gente se multiplica al mojarse, como los Gremlins, pero esto aún no lo he confirmado visualmente. Conmigo no sucede, ya lo adelanto.
Pues eso, nada más, ya me he cansado. Con estas dudas me voy a la piltra.

sábado, 22 de agosto de 2009

Revisando: Mi amigo Mac


En primer lugar, una disculpa, no se me ocurrió nada mejor, en serio, el calor es muy malo y quita las ganas de todo.
También advertir a quien guarde un bonito recuerdo de infancia, no se le ocurra hacer esto y acuda en todo caso al psicoanalista en caso de acudir regularmente al Mc Donalds y beber Coca-Cola a diario.
Pero es que resulta que, no sé por qué, encontré esto por inet y decidí verla, por curiosidad, por esa manía de profanar y extinguir iconos de la niñez que nos ha entrado estos días a la última generación alfabetizada.
El concepto de la película es sencillo: pensaron en qué hacía de E.T. un personaje entrañable, y lo aplicaron a un nuevo monicaco, explotando el aspecto gracioso hasta lo absurdo, añadiendo todos los elementos simpáticos conocidos en la creación de bichitos.

Pongámosle, pues, los ojos más grandes y desproporcionados que podamos imaginar, eliminemos la nariz, que siempre es como muy seria, hagamos una boquita pequeñita quu quuda cumo muchu más sulada, y añadamos, por último, unos moflazos redondos como pelotas de petanca. Ya tenemos la cara más rebonica que puede dar la industria del látex.
Ahora, el resto del cuerpo. Pequeñito, con los brazos delgaditos, los dedos acabados en bolitas, barriga de pegarle a la cerveza bastante más que a la coca-cola y patitas cortas.
La hostia, una cosa tan graciosa que no sabes si estrujarlo o darle unas collejas, a ver qué pasa con los ojetes.
Por otro lado, si se fija uno, verá que si el monigote sale de cintura para arriba, tiene sus bracitos graciosos delgaditos; si sale de cuerpo entero, engordan así como ocho veces, para que un guripa se pueda meter ahí dentro :P.

En fin, que es algo que, una vez le das al play, no puedes parar de ver. Si alguien ha perdido la fe en el cine de hoy, puede ver esto y pensar que la industria siguió adelante. La verdad es que no sé ni por dónde empezar. El guión, los diálogos, las inconsistencias, los efectos... es todo tan hipnóticamente malo...
Podría pasar a la historia por ser la película con los chascarrillos más nefastos, sin duda. Pero es que los personajes no dan para más:

- El prota, un niño paralítico peinado con corte republicaner que pone caras de vergüenza ajena (qué primer plano cuando el conguito le junta las manos en posición de "silvar al aire")
- Su hermano, un gilipollas de tomo y lomo que viste con vaqueros de esos fláccidos ochenteros, calcetines blancos y náuticos, y se las da de ligón con frases del rollo: "chicas de california, preparáos, ha llegado...". A éste le han tocado las peores frases.
- Su madre soltera, que mola mil, impagable en el momento en que se entera de que ha muerto su hijo:
"Señora, no se acerque, hay un niño muerto."
"Un niño? quién?"
"No lo sabemos, era paralítico."
"Y dónde está?"
XD, y luego se acerca al lugar con la misma cara de pez con la que entró en el plano, es jodidamente desternillante! no he visto menos emoción desde "La casa de las dagas voladoras". Sigamos:
- La vecina, que trabaja en Mc Donalds (y aparece por primera vez con el uniforme puesto), y se siente atraída por el hermano soplapollas al instante. Mola la canversación cuando el prota le ve el uniforme. "Trabajas en Mc Donalds? qué guay!!"

Lo que me lleva a lo más alucinante de toda la cinta. Que debe de estar financiada a pachas entre Mc Donalds y Coca-Cola, no me lo quita nadie, pero sería mucho más honesto que, al principio de la peli, salieran los respectivos logotipos como quien pone "Universal" o "Buena Vista Productions".
Resulta que el bicho, se alimenta de Coca-Cola, que fluye de forma natural por arroyos subterráneos en su planeta. Ellos van por ahí con unas pajitas gordas y torcidas, pinchan en tierra y se ponen hasta el culo de coke. Es genial. Pero Mc Donalds no pasa inadvertido. Porque el chaval, cuando va a dar de beber al bicho en su casa, resulta que le pone la cola en vasos de cartón de Mc Donalds. Como si su casa fuera un puto chiringo franquiciado.
Esta publicidad abierta y faltona encuentra su clímax cuando uno de los personajes celebra su fiesta de cumpleaños dentro de un Mc Donalds, y se llevan al bicho convenientemente disfrazado de peluche para que no de el cante. Allí aparece el sr Ronald Mc Donald en persona, y entre pitos y flautas se ponen todos a bailar un tema garrulo de lo peor de los 80 (de lo que no molaba nada en los 80) para demostrarnos lo cojonudo que es celebrar un cumple en las putas hamburgueserías. En eso el bicho, que hasta el momento sólo había demostrado saber silbar y señalar con el dedo, se pone a bailar de la hostia encima de la barra! En serio, hay que verlo para creerlo, por un momento mandan al cuerno todo lo que has visto para hacer un macro-anuncio de los locales, y continúan como si nada! pocas veces se han meado así en el espectador.
En ese momento caes en la cuenta: Mi Amigo Mac... Donalds.
Pero ya es tarde, no puedes dejar de verlo. Porque se acerca el final, cuando rescatan a sus padres, que son algo así como si te dejan en pelotas y te forran de látex marrón así como caiga, poniéndote una máscara del monigote que, obviamente, con tu cabeza dentro no queda tan guay. El último punto recompensa con creces a los valientes que han aguantado hasta el final: los padres son nombrados ciudadanos de los EUA, vestidos del modo más chungo y viejuno posible y enseñados a conducir un carro, entre otras cosas. Una delicia.

Una curiosidad para acabar: Ronald Mc Donald se llevó un Razzie en la edición del 88, como peor actor. El director tb se llevó otro por lo suyo (aunque yo estaba convencido de que eran el mismo :P). Ahí queda eso.

domingo, 14 de junio de 2009

Las tres caras del miedo y sus Wurdulaks


En un acto cinéfago con precedentes resulta que me merendé el otro día el remake yanki de turno sobre peli de mierdo oriental, en este caso la retorcida "Dos hermanas", que pasaba a llamarse ahora "Presencias extrañas". Así que antes de ver "No-Do" (hice voto de casposidad cuando era pequeño y no puedo dejar pasar una de miedo sin verla) y un poco harto de ver la misma basura mil veces, quería rememorar una de las grandes del género, de cuando no aburrían con la misma mierda una y otra vez, saturando con efectos digitales clónicos y recurriendo al susto fácil por shock acústico.

Una puta obra maestra, señores. Para quien no la haya visto, Las tres caras del miedo (I tre volti della paura, 1963) es algo que no debe perderse. Advirtiendo primero que hay que contextualizarla (Italia, cine giallo, los 60... aunque no tanto como en El Anticristo), la película es una gozada de buen terror convencional, gótico en ocasiones.

Antes de nada, aclarar que Mario Bava, su director, es uno de los grandes del género. Si bien en esto del terror y firmando con su auténtico nombre su legado no es muy extenso, lo poco que podemos encontrar es de lo mejorcito. La máscara del demonio, Shock (última incursión en cine de terror, si no me equivoco) y Terror en el espacio, ridícula en cuanto a efectos pero grande en cuanto a ideas, son buenos exponentes. No en vano esta última fue una de las principales inspiraciones de Riddley Scott para su famoso Alien, ahí es nada. Su hijo, Lamberto Bava, tampoco es moco de pavo, pues nos dejó perlas como Demons o Macabro.

La peli muestra ese molón formato de sketches que ya no vemos desde hace mucho y que tan bien funcionó con las estregas de Creepshow, por ejemplo, presentados por un gran Boris Karloff de un modo casposo y entrañable a partes iguales.
El primero de ellos, "El teléfono" es un ejercicio de atmósfera y suspense, una mujer sola en su casa que empieza a recibir llamadas amenazantes de un extraño, el cual poco a poco demuestra hallarse cada vez más cerca de su víctima. Bien rodada, casi huyendo del ridículo, logrando su objetivo de crear y alimentar tensión, pero no obstante la más floja de las tres.

El segundo, Los Wurdulaks, es la piedra angular y principal motivo para ver esta película. Con ustedes, una de las mejores apariciones cinematográficas del mito del vampiro. Ambientación gótica de alucine, con una colorida fotografía de auténtico lujo y unos decorados que harían babear al mismísimo Poe. Para rematar, un Boris Karloff soberbio e intrigante y una historia cojonuda del vampiro que no vemos nunca en el cine: el vampiro del folclore eslavo. Si no recuerdo mal, Wurdulak es el nombre con el que se conoce el mito en Hungría. Nada de vampiros guapetones, nada de colmillos, nada de lentillas. Sólo seres malditos que vuelven de la tumba para hacer visitas siniestras y debilitar a sus familiares hasta arrastrarlos a su misma condición. Basado en un relato de un tal Alekseï Konstantinovich Tolstoï (no confundir con el famoso León Tolstoi).
En un pueblo y época remotos de la geografía eslava, un viajero pide hospicio en una casa de campo o posada donde sus inquilinos, dos tías de toma pan y moja, un niño y un señor con barba, esperan al patriarca de la familia. Sin embargo, ésta no es una región muy segura, y el patriarca les ha dado instrucciones: si llega pasado el atardecer, no deben abrirle, pues lo más probable es que a esas horas haya sido atacado por los Wurdulak y vuelva convertido en uno de ellos. Finalmente, llega pasado el atardecer, pero por muy poco. ¿Lo van a dejar afuera, cuando les asegura que se encuentra bien, con el frío que hace?. Lo dicho, una gozada de ambientación, exteriores, iluminación, fotografía y escenarios. Si uno pudiera correrse por los ojos, este sería un buen motivo.

Por último, y en opinión popular la mejor historia (no para mí), "La gota", historia de venganza de ultratumba de una anciana a la que le roban un valioso anillo durante su amortajamiento. Si bien no me parece tan buena como la anterior, sí que da bastante canguelo el acoso progresivo que va sufriendo la ladrona y las apariciones espeluznantes de la abuela. Cuenta con escenas en las que se da ese raro fenómeno de efectos especiales anacrónicos que producen risa y mal rollo, todo junto. La atmósfera, como en todo el título, se puede cortar con un cuchillo. También muy recomendable.

Y hasta aquí la recomendación cinéfilo-terrorífica de hoy, que espero aproveche a alguien.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Ramake de "V"

Aquí me han tocado la fibra. Os pongo el trailer que va rulando por inet del remake que se llevan entre manos de la mítica serie de los lagartos y seguidamente expongo por qué me huele a quemado:



Qué, cómo se os quedan las gónadas?. Acabo pronto, por partes:

1) Qué coño han hecho con los platillos volantes?? A ver, el platillo volante clásico es algo que todos tenemos grabado en el subconsciente y unido irremediablemente al concepto mismo de OVNI, es algo que en la original causaba respeto y regomello visceral, así, sin saber cómo ni por qué. Eran enormes y llegaban tapando el sol y aflojando el esfínter a todo el mundo.
Aquí son bólidos cutres de diseño contemporáneo, como sacados de una añeja versión del "F-Zero", y emitiendo más luz que el propio sol, con una pantalla OLED HD súper atractiva.

2) Qué coño han hecho con los visitantes?? Joder, no me parecía mal que, en un principio, los tripulantes dieran un poco de canguelo. Las gafas oscuras, la voz extraña, el hablar frío y los ademanes militares. Está claro, vienen a ganarse nuestra confianza, pero alguna diferencia tiene que haber entre su imagen y la de un anuncio de cremas antiarrugas.

3) Qué coño han hecho con su indumentaria?? Los uniformes guayones de diseño propio, la imagen corporativista (que se podría aprovechar muchísimo en los tiempos que corren), las gafas oscuras... la archiconocida esvástica reptil chunga!! Nah, aquí lanzan un spot por gigapantalla con la joven JASP esta con su tono suave y cremoso y un aspecto sencillamente pijo. Esto queda acentuado especialmente en el 2do clip (está en los vídeos relacionados, una vez hayáis visto éste), donde sale vestida de puto traje de chaqueta. Deben haberles racaneado mucho en presupuesto. Por cierto, conversación que no tiene desperdicio.

4) Qué coño han hecho con el comportamiento alienígena?? Además del mensaje en plan anuncio de dentrífico, en el 2do clip tiene lugar una conversación entre un periodista y la representante ésta en el que hay que hacer un auténtico esfuerzo por acordarse de que ella no es de este planeta. Vamos, que nos pueden tener bien estudiados, los lagartos, pero me parece un poco ridículo cómo muestran actitudes propias de líneas de pensamiento político muy humanas, amén de que también hay que pensar en lo que divierte esto al público. Me importa una mierda que me digan que son alienígenas si lo único que hay de ello es que yo lo sepa, no sé si me explico.

En fin, cuatro puntos que, de no tratarse de una mala interpretación por mi parte, van a encumbrar a Marc Singer y el resto en lo más alto que han estado jamás.

martes, 24 de febrero de 2009

Camisetas que molan

Mientras no tenga nada mejor de qué hablar, sigo con las chorradas. Esta vez, un sitio cojonudo que descubrí hace tiempo donde comprar las camisetas de chico inmaduro que a todos nos encanta! Last Exit to Nowhere es un sitio raro que se dedica a hacer camisetas de logotipos y publicidad que aparece en las películas más chungas. Quién no ha querido nunca una camiseta promocional de la OCP o una que demuestre que has estado en El Carnero Degollado? Igual pica un poco, incluso ahora que la libra se ha ido un poco a la mierda (les está bien empleado, por tocar los cojones a los turistas con su monedita monarquiosa), pero encantará a todos aquellos enfermos que gusten de llevar consigo un sutil mini-test de friquismo.

Un día debería hablar de ese absurdo humor orgulloso y freak basado en el simple hecho de reconocer la fuente de un mensaje. En serio, hay que reconocer que la mayoría de las veces son cosas sin gracia intrínseca. Pero lo que mola reirse sólo...

En fin, resulta hasta entretenido, aunque no se compre uno nada, tratar de reconocer a qué película corresponde cada cartel. Un ejemplo:


sábado, 3 de enero de 2009

Repo: The Genetic Opera

Está claro que los musicales no son lo mío. O, al menos, constato que, o te gusta la música, o te gustan los musicales. Porque hasta ahora, o adaptan canciones que ya existen, o la composición musical es una puta mierda. Y éste me jode especialmente, porque se supone que se atrevía con un estilo underground, dark/industrial, bastante en sintonía con algunas cosas que pueblan mi estantería, que prometía cambiarlo todo, pero no. Cambia la orquestina de siempre por guitarras, synhters y distorsión, y el resto es lo mismo. Voces chillonas de opereta cantando melodías caóticas, anodinas y poco inspiradas, al completo servicio de la letra, que apenas tiene una primera lectura. En éste, como en la gran mayoría de los musicales, me da la sensación de que no hay composición, que cantan en vez de hablar como podría hacerlo cualquiera, improvisando patosamente la melodía en el mismo instante.

No toodo es malo, desde luego, tiene sus momentos y sus fragmentos con algo (musicalmente, repito que la historia no tiene nada), pero me ha jodido, porque falla en lo mismo que todos. Es como si la fórmula secreta para hacer esto bien se hubiera perdido en el siglo XIX.
Partiendo de la base de que no me parece un modo válido de narrar una historia, si la música no es algo que puedas escuchar por sí misma como tal, el musical tiene muy poco valor.

La historia, por otro lado, se pringa hasta el codo de rollito petardo electro-clash en su variedad cirugía estética descontrolada, sin ahondar en nada, diversión pura y dura para quien le pueda resultar novedoso o sorprendente. Humor gore que se empapa de lo que hace tiempo han devenido clichés de género y poca innovación. No arrancará la risa de quien no vaya bien dispuesto.
El guión no muestra mucho oficio, con escenas sueltas de efecto que no encajan en ninguna parte y planteamientos de impacto que no se desarrollan (¿qué pasa con el Zydrate?). Por otro lado, el eje central de la peli, la figura del recuperador de órganos, es un punto argumental favorable e ingenioso, las cosas como son.
Los personajes son de cartón piedra, lo que ves es lo que hay, y las interpretaciones, justitas (no diré nada sobre Paris Hilton, que no sé qué coño pinta en el cine, agradecida tenía que estar con el derecho a la vida). Especial mención a Sarah Brightman, tanto en el maquillaje (en esta peli no se puede entrar a valorar mucho más) como en la voz.
Y que no lleve a engaño el aspecto provocativo que rezuma el tráiler, la peli supera sin problemas cualquier tipo de filtro censor que se le aplique.

La estética, destacable, bien cuidada, muy goth/industrial, y el ritmo violento y frenético, acertado tb. Habrá quien le huela un poco a Moulin Rouge.
En fin, se queda con el calificativo de curiosa, sin más.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Cine del este

Acabando con el tema de La Mostra, y sin mucho tiempo, debo comentar que he vuelto a caer por segunda vez en la trampa del cine del este; el año pasado ya lo hice con una tal "Dark Deer" y este lo he repetido con la rusa "The Banishment". Que si son buenas, que si han ganado premios en festivales, que si gafapastas por aquí, que si tal y cual. Gafapastas: otro tema a destripar. Hoy en día, nadie es nada y todo el mundo va de algo. Éstos van de eruditos de la cultura contemporánea y, obviamente, hay mucha pose. Los había a montones, pura exhibición de pintillas y caras interesantes, y poca idea de lo que se cocía porque, no jodas, el evento no tenía tanta chicha. Son la decadencia de la cultura como los gotiotas lo son del movimiento. Pero bueno, en otro momento.

La película que nos ocupa: cumplía con todas las características que ya he advertido en otras ocasiones en el drama del este:

- Ahorro de unas pelillas en banda sonora. Dos murmullos en todas las dos horas y pico.
-Profusión extenuante de escenas de naderías; dos minutos viendo cómo la pava llena un cuenco, se lava las manos, se lava la cara, se la seca, lo vacía, lo seca, lo guarda, todo en completo silencio y así con otras ochocientas escenas parecidas, todas a plano fijo.
- Actores contratados por palabras: es muy habitual que entre escena y escena lo único que cambie en el audio sea el zumbido ambiental de la grabación.
-Drama en sentido estricto: en Rusia, un drama es UN DRAMA. Y no se ríe ni Cristo. Dos sonrisas en toda la película, y las esbozaban unos niños.
-Secuencias de principio a fin. Si en un plano vemos un coche que avanza lentamente desde una colina hasta una iglesia que hay al pie, nos mostrarán TODO el recorrido que hace el coche, hasta que llega a su destino, por si alguien no se lo cree, aunque le lleve hacerlo un par de minutos de reloj.

Y así, como habréis deducido, nos queda una película con una pequeña historia intrascendente de cuatro cosas convertida en un bobinazo de más de dos horas. Ahora que, con el frío que allí hace, y lo calentito que se estará en los cines, es posible que la gente se amotine en la sala si la peli dura menos de eso.

sábado, 25 de octubre de 2008

Costra Mostra (de Valencia, XXIX)


Este año se me ha hecho jodido asistir aunque sólo sea a ver alguna película suelta. Claro, coño, yo lo entiendo, está lo del circuito urbano de los monetes que van ahí a ver cómo los cochecitos dan vueltas (me han dicho que hay cazatalentos del Bioparc entre el público, que se ahorran unas pelas pillando especies autóctonas), están todas las obras que han hecho por la zona del puerto para lo de la Copa América, que ha demostrado ser la mejor y más rica fuente de ingresos de la ciudad, supongo, y nos ha recordado nuestra larga y gloriosa tradición velera, que pueden atestiguar los numerosos entendidos en la materia que han surgido de debajo de las piedras, y están otros cagarros que hacen que los presupuestos no den para más.
Fijaos, me puedo meter con cosas tan sagradas como la afición deportiva por ser mi blog! Os recomiendo abrir uno, aunque sea para poner a caldo a tipos como yo!

En fin, que Valencia es moderna, de ese moderno paleto arrogante que tanto se lleva ahora, de “cosas to guapas”, que no tiene más sentido que ser to guapas. La cultura es para los flipaos, que no tienen ni puta idea. Ah, sí, el gobierno es un bastardo, no ha dado ni un duro para el festival... pero, qué coño, los festivales que reciben del gobierno se pueden contar con los dedos de media mano...

Atrás quedaron los tiempos en que podías encontrarte en la sección fantástica con cosas interesantes, rebuscadas y no creo que demasiado caras, como la argentina “Nunca asistas a este tipo de fiestas”, la alemana “Penetration angst” o la mejicana “Historias del desencanto”, ya no digo el resto de secciones, donde en un remoto año pude ver cosas como “Memento” o “Corre, Lola, corre” mucho antes de que se estrenaran en España.

La sección casposa ha ido degenerando con el tiempo hasta el punto actual en que la práctica totalidad de las películas son tailandesas, y no buenas, precisamente (a destacar Mamá fantasma, de una tía que muere y vuelve de entre los muertos para cuidar de sus nenes, totalmente en serio).
Pero qué digo, soy un ignorante! la sección fantástica no debería ni existir, La Mostra se planteó en un principio para ser un escaparate del talento cinematográfico valenciano!
Jo, jo, jo, JA, JA...!!! Ahí están este año las fascinantes producciones “Autoindefinits” (léase sin contener la pedorreta) o esa de “Retratando” (ver más abajo).

Además, está ese interés sospechoso en que no acudas a ver nada, con unas sinopsis desganadas y crípticas, que te invitan a buscar en Google con cada una de ellas si quieres saber dónde te metes. Un par de ejemplos:

WEISSE LILIEN
Sinopsis: Un thriller, una historia de amor, una parábola para la sociedad del sigo XXI. Esta es la historia de Hannah, una joven que vive en "una máquina autónoma de alojamiento". Cuando Hannah se muda a un piso más arriba, comienzan a suceder cosas extrañas. ¿Por qué la miran? ¿Está su antiguo amante, el Detective Hauks, conspirando contra ella? ¿Por qué Yoon, la mujer que vivía antes en el apartamento de Hannah, se tiró por la ventana?

(???) Debería querer saberlo?

IZOLATO
Sinopsis:Varsovia, una noche, en un club junto al río. Ojka –una joven y hermosa prostituta- sale corriendo del parking. Wolski-fat, un político envejecido la sigue, atraído por su encanto. Ninguno de los dos se da cuenta de que Ojka es sólo un cebo, y Wolski morirá en unos minutos….

Las de este tipo son geniales, es como si te cuentan un fragmento del tráiler...
Por otro lado, destacar la cantidad de películas que hay de este tipo:

RETRATANDO
Sinopsis:Tres historias que se desarrollan en la ciudad de Valencia. Una joven irlandesa que llega a la ciudad en busca de nuevas experiencias, una camarera que tras un grave suceso, busca la verdad de su matrimonio, y un documentalista fotográfico que quiere encontrar una respuesta en su trabajo, un documental sobre el individuo contemporáneo.

Hostia puta! De dónde se sacan las ganas para rodar algo así?? Y cuánto tiempo creen que me sobra para gastar en ver naderías?? Joder, una cosa es ser gafapasta, y otra es rodar por rodar! Somos personas, no gatos que se entretienen con una polilla que quiere salir por el ventanal! Necesitamos un puto motivo para ver algo!! Una historia no viene mal a veces para elaborar un guión!
En fin, continuaré esto con un post sobre cine del este, esa trampa somnífera en la que he caído por segundo año consecutivo en el festival.

martes, 14 de octubre de 2008

El Anticristo (1974)


El otro día rescaté esta perla italiana en un arrebato "abandonmovie", y me volvió a sorprender tan gratamente, que tengo que hablar de ella.
Del director, Alberto de Martino, apenas había oído hablar, pero que en una producción de estas características apareciese Ennio Morricone para la banda sonora y Joe D' Amato en la fotografía, además del reparto yanki que atesora (Mel Ferrer y Arthur Kennedy que, si bien tengo entendido, se comían los mocos bastante, al menos durante esta época), llama bastante la atención.

Mi curiosidad iba más bien por lo escasamente emitida que ha sido en televisión (hace siglos la descubrí porque la echaron una madrugada en la tele y, desde entonces, nunca más), unido a lo acojonante de algunas imágenes que muestra.

La película, aunque heredera del rollo giallo, iba a la zaga del exorcista, aprovechando el tirón que tenía el tema a principios de los setenta (hubo muchos más intentos, todos peores). En cuestión de medios y acabado, resulta obvio que sale peor parada que la americana (no obstante, no anda falta de presupuesto), pero en cuanto se trata de dar mal rollo, la cosa cambia y mucho. Lo que en El Exorcista era histrionismo, lentillas y mocos, en El Anticristo pasa a ser un compendio de imágenes turbadoras y súper blasfemas (de lo más blasfemo que he visto en el cine, de hecho), lo que la hace no apta para católicos de ningún grado. En suma, resulta más difícil acabar a carcajada limpia con esta película, con perdón de los ridículos efectos especiales (simulaciones de caídas a base de zoom, recortes y pegotes de imágenes en metraje, sangre Titanlux setentera...). Además, subyace una subtrama de represión sexual que explota en un entorno de familia conservadora que, a mi juicio, le aporta más profundidad que la historia de Friedkin.

Ayuda a ello la muy creíble interpretación de la prota, Carla Gravina, que puede transmitir sensualidad y asquete a partes iguales, con una transformación muy lograda que en nada tiene que envidiar a la famosa niña. De hecho, es uno de los puntos fuertes de la película, junto con la siempre acertada música del sr. Morricone.

La fotografía de Joe D' Amato se hace sentir especialmente en la escena del bosque, donde la protagonista visualiza un akelarre de una antepasada suya, escena brutal, con una iluminación azulada, donde asistimos a un rito bastante feo que tiene lugar en medio de una orgía muy estética, de cuerpos convulsos al unísono entre los arbustos . Muy chula, la escena. Es una de tantas escenas que jamás veríamos en una peli yanki como El Exorcista.


El argumento contiene alguna variación, como podréis apreciar: Hipólita (que no es una niña, precisamente), es una mujer con parálisis psicosomática a raíz de un accidente en el que su madre perdió la vida. Debido a ello y a su educación en el seno de una adinerada familia conservadora, no llega a conocer varón hasta el momento, lo cual le lleva a una profunda frustración unida al desarrollo de un complejo de Electra por el cual siente celos del nuevo ligue de su padre. Su insatisfacción la lleva a caer en una crisis de fe que la pone a punto de caramelo para que el maligno se adueñe de su alma y le arregle todos sus problemas.


En resumen, perdonando algún desacato de post-producción y de efectos especiales, la considero una película más que recomendable para pasar cosica de la buena que, a mi juicio, le da a El Exorcista incontables patadas. La ficha de imdb aquí.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Las series de televisión españolas

Resumen de casi cualquier serie española:

Personajes gilipollas que van de listillos VS personajes irrealmente tontos.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Cosas que me tocan los cojones: los pies en el cine

Hola, individuos (no seré yo quien os llame gente)!
El tema de hoy es un clásico de la convivencia con primates; la gente que planta sus zarpas por todas partes. Y, en particular, cuando nos afecta a nosotros, esto es, en las filas de butacas. Y, joder, en concreto, cuando encima lo hacen descalzos!
Estamos hartos de ver a sujetos zombificados (en adelante sujetos z) adoptando una postura casi fetal dentro del coche para poder plantarlos encima del salpicadero, tratando de ser el espíritu del confort hecho carne, pero eso sólo nos causa risa o cosica. Lo vemos de lejos, cristales mediante.


Esto se debe, una vez más, a los principios involutivos a los que hacíamos referencia en publicidad para zombies. Uno de los primeros indicios es la necesidad de dar un uso más completo a las extremidades inferiores. El sujeto anhela inconscientemente el retorno a la ambivalencia de las partes superior e inferior. Sin ir más lejos, un reputado doctor de la Universidad de Miskatonik, afirmó el pasado mes haber encontrado un señor con capacidades prensiles en sus pies, ocasionándole cierta confusión funcional en sus miembros. Afortunadamente, ha conseguido la plena integración social por parte de todos los miembros de su comunidad. Esto es lo que se llama el impulso retroevolutivo.

Bueno, pero ¿qué pasa cuando no podemos huir de este comportamiento?. Os pongo en situación: vais a ver una peli, y no es lo suficientemente sesuda como para hacerlo en uno de esos cines que parecen un cuartito con proyector LCD para los colegas. Sesión numerada. La cajera ofrece un asiento, normalmente lejos de primera fila. Como no tienes muchas manías, aceptas el que te dice.
Primer error: las cajeras de los cines se lo pasan bomba poniendo a todo el mundo pegado. Si sólo sois diez, os pondrá a todos en una misma fila, pues entiende que se agradece el calor humano y la distribución pública de comentarios ingeniosos en tiempo real. Intuyen que esto es especialmente cierto en la gente que acude sola al cine.
Una vez dentro, y tras superar:

-Cretinos que leen en voz alta todo lo que sale en pantalla
-Politonos garrulos a máxima potencia en mitad de película, seguidos o no de conversación.
-Exclamaciones irrefrenables en escenas de acción (ej. “te l'has comío o qué?”)

Te giras para ver con quién han ignorado los derechos de admisión y te encuentras con un pinrelaco grimoso a pocos centímetros de la cara!! Sí, esa palurda vestida de domingos con bronceado nuclear, la que destila un aura de glamour de granja, como has visto en la tele mil, o ese payaso exfoliado simiesco que no se puede resistir a los cacahuetes que sirven en el Foster's en sus sospechosos abrevaderos, te han plantado su pie en el asiento.
Y, claro, el pie se lleva descalzo desde febrero hasta diciembre, con lo que lo más seguro es que no lleve ni calcetines.
Poco puedes hacer, porque cuando se activa el impulso retroevolutivo, es muy difícil razonar con el sujeto. Ya te puedes girar con la peor cara de desprecio y ascopena que hayas ensayado en el espejo, que no lo pillan. Un codazo accidental sólo los cambiará ligeramente de sitio. El empleado de sala es una figura casi extinta, y tendrías que salir afuera para pedir a alguien que ponga orden, si se trata de un grupo numeroso y amenazador.
Lo mejor en estos casos es ir bien provisto con una bolsa de cacahuetes, a ser posible con cáscara, y tirárselos por encima. Su impulso retroevolutivo le llevará inmediatamente a tratar de usar por igual manos y pies para recogerlos y comérselos, con lo cual estarán un buen rato con los pies ocupados.
Es un consejazo de Bancario Sectario ;).

Por cierto, os animo desde aquí a expresar en los comentarios las cosas que más os joden de la humanidad en general.

Ah! se me olvidaba, he puesto una encuesta para animar un poco el blog. Comentar que he obviado como opción al cantante del Canto del Loco porque no tendría emoción.