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miércoles, 31 de julio de 2013

Hablar sobre lo hablado

La verdad es que iba a escribir sobre otra cosa, o eso recuerdo, pero a poco que haya puesto la tele para escuchar algo mientras como o ceno, como que se me ha olvidado lo que fuera y ahora necesito hablar sobre los monotemas para exorcizarlos de mi mente.

De los titulares más destacados de los telediarios, el único que es tristemente lo que se dice un titular, es el del accidente de tren en Santiago de Compostela, que si bien es una putada que ha dejado de golpe a un huevo de personas con un señor duelo pendiente de superar, ha servido también como carroña de primera para los infametivos de mierda estos que nos ha tocado sufrir en el país, y también para la podredumbre política que deberíamos ejecutar a la de ya antes de que acaben con todos. Los usos y tratamientos han sido diversos:

-Por un lado, los medios informativos, en su afán por ignorar cualquier cosa que tenga que ver con el desgobierno y lo que nos atañe, han dado una sobrecobertura monumental a la tragedia. Uno llega a esa conclusión el día que ve en pantalla a un tipo que sale hablando de cómo se lo va a montar la grúa para mover el vagón accidentado del sitio, u otro que comenta qué jeto ponían los pasajeros de otros trenes cuando pasaban junto al accidente.
Al mismo tiempo, está el sensacionalismo mediático, con multitud de manifestaciones de dolor ajeno y declaraciones de gente lógicamente hecha polvo que no nos enriquece lo más mínimo ni nos aporta nada que se pueda llamar información. En algunos infametivos incluso he llegado a escuchar tonadillas lacrimógenas para ilustrar la escena, todo un ascazo.
Por último, el gore. Primeros planos de brechas cefálicas, heridas, peña sangrante, gente medio en pelotas en el hospital con la bata esa denigrante que te ponen a la que imagino no hará ni puta gracia que aireen por toda España en ese momento, etc. Para eso, incluso se ha iniciado una petición que lleva más de 33.000 firmas recogidas:

 
 

Otro tema a destacar es que, por casualidad, dos días después del descomunal accidente, parece que en Moncloa descubrieron  y anunciaron que 36.000 millones de euros invertidos en ayudas a la banca vía FROB se declaran irrecuperables, fondo perdido, chup-chup. Una noticia sin importancia, ¿verdad?. Yo me he enterado por Twitter, que conste. O sea, que todo ese pastizal que el gobierno "prestó" a la banca y que ninguno de los contribuyentes íbamos a tener que pagar, resulta que al final ha sido un regalo y, en efecto, lo pagamos nosotros. Lástima que con los acontecimientos que sacuden al país en este momento, no hayamos podido prestar a la noticia toda la atención que merece.
Sin embargo, parece que no todos los comunicados cavernarios de la semana requerían con tanta conveniencia de este desvío de atención, como expresaba en un si-no-lo-digo-reviento el diputado del PP Rafael Maluenda: "Qué pena que la catástrofe ferroviaria nos impida expresar prudentemente nuestra satisfacción por los datos del paro"
Los que sí expresaban el asunto mediático con claridad cristalina son los tipos de @masaenfurecida:

"La cola de tertulianos expertos en trazados ferroviarios en curva a las puertas de Telecinco ya supera a la de donantes de sangre"


-Lo otro, la sentencia para el tal Bretón, del que los guionistas de Dexter tendrían que tomar buena nota, es un circo deleznable, uno de los romanos, que sólo ha beneficiado al protagonista quien, según dicen, se encuentra en prisión feliz, tranquilo, satisfecho, vanidoso por las ofertas que recibe de nigromantes y artistas del pastoreo mediático, y bravucón, pues parece que se pasa el día amenazando a los funcionarios para que no lo trasladen con los presos comunes, no sea que le pase algo y se les caiga el pelo por lo importante que ha llegado a ser. Una estrella mediática por obra y gracia de periodistas coprófagos vendidos a la causa mayor que quiere que se hable de cualquier cosa menos de lo que nos afecta a todos.

-Lo último y no por ello menos vergonzoso, ha sido la, una vez más, asfixiante cobertura del niño real ese de los huevos que ha nacido en Inglaterra, si mal no recuerdo, que me importa y debería importar a todo el mundo una mierda bien gorda, si no es para acudir guillotina en ristre para comprobar in situ de qué color tienen la sangre sus altezas. Nótese que no soy el único al que no hace gracia que semejante medievalismo perpetúe su privilegio por obra y gracia de la baba mal retenida:

Reacción lógica donde las haya.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Respiracionismo, la mejor arma contra el desempleo

Después de conocer las cifras actualizadas sobre desempleo en el país, uno se pregunta si realmente existe solución para esto, tras más de cinco años de caída ininterrumpida, cuando sabemos que el resto de países van bastante mejor que el nuestro (difícil aplicar medidas que aviven más el fuego) pero tampoco presentan unos crecimientos en la demanda como para absorber todo lo que les puede caer vía inmigración, como ocurría en nuestro país en época de vacas sobredimensionadas.

Se cierne sobre nosotros un peligro que apenas se ha tratado tangencialmente en los medios y fue tratado tras la revolución industrial, y es el del desempleo tecnológico, que creo que en los próximos años puede cobrar un protagonismo importante, al menos en nuestro país. Según nos dice la Wikipedia, el desempleo tecnológico es aquel que "se origina cuando hay cambios en los procesos productivos que hacen que las habilidades de los trabajadores no sean útiles".
Si bien el mismo miedo que surgió al respecto en la revolución industrial demostró ser infundado, considero que lo que enfrentamos, sobre todo repito, en nuestro país, es algo bastante más potente.

La verdad es que, desde un trabajo como el mío, pienso en la cantidad de clientes que pierdes de vista porque saben utilizar la web de la entidad, y el tiempo que queda para que generaciones tecnológicamente incapaces desaparezcan y generaciones tecnológicamente potenciales aprendan, y me da un regomello y un replanteamiento vital que no me inspira ninguna confianza.
No me inspira ninguna confianza porque veo que el mercado laboral y el sistema económico y social avanzan por separado, como ignorándose. Bueno, en realidad lo que ocurre es que el mercado laboral está evolucionando, mientras que el sistema no sólo no lo hace, sino que está tratando de retroceder. La amenaza no me la he inventado ahora mismo para escribir sobre algo. Mejorando los servicios y la web de la banca, el trabajo de los bancarios puede ser completamente prescindible, más allá de dedicarnos al análisis de operaciones de crédito con la suficiente complejidad como para no poder ser resueltos por un software implacable. Pero hablaríamos ya de unos pocos puestos marginales, concentrados en algún edificio de servicios centrales, así como algunos cubículos de atención telefónica, a salvo de rostros ceñudos y miradas furibundas. Es un win-win para la banca que sólo podría evitar la presión popular, aunque ya sabemos que en sistemas oligárquicos eso se arregla con un "todos a una" pactado entre entidades o dictaminado desde BdE.



Lo mismo ocurre con cualquier tipo de distribución de contenidos multimedia. Intermediadores, grandes cadenas de venta física con sus vendedores, transportistas, fábricas de producción de formatos físicos, etc, pueden quedar reducidos a la anécdota a largo plazo. Libros, música, cómics, películas, videojuegos y derivados son servidos al instante directamente al reproductor pertinente desde webs que prometen precios económicos por el ahorro en costes de distribución, sin llegar a imputar una parte honrada de este ahorro al precio, claro está.
El gentío deja de comprar CD's no tanto por una cuestión de picaresca o ahorro, como por el hecho de que el formato físico ha dejado de ser práctico para convertirse en un estorbo. ¿Para qué quiero un CD, si casi seguro no podré escuchar lo que lleva sin pasarlo antes a MP3? ¿Por qué volverme loco para encontrar la tienda que tiene el CD que busco, desplazarme hasta ella, pagarlo más caro y dedicarme luego a ripearlo y meter canciones en el reproductor,  cuando puedo descargarlo directamente desde ese reproductor? La compra física de productos multimedia queda relegada a coleccionistas e inadaptados tecnológicos. Eso, a largo plazo reducirá a lo microscópico a una industria y unos servicios derivados que se traducen en un huevo de puestos de trabajo.
Y no olvidemos que los productos físicos también puede comprarse desde internet, sin hacer colas ni viajes infructuosos. Muchísimos servicios administrativos empiezan a ofrecerse de un modo automatizado desde la red, la educación multiplica su difusión mediante cursos online, los alumnos aprenden con tabletas y pizarras digitales (no todavía en nuestro país gracias a los recortes en educación), etc. Y todo sin saber todavía lo que puede significar tener en casa una impresora 3D.
Todo un sector servicios y parte del productivo (lo cual, todo sea dicho, agradecerá el medio ambiente) que va a tener que buscarse la vida.

No estoy en contra de esta evolución, pues considero que es la relación natural entre la tecnología y el empleo, el que progresivamente una libere al otro de trabajos pesados y poco estimulantes, como ya ocurrió en la revolución industrial. La tecnología debería estar llamada a ser la esclavitud aristotélica de nuestros días que nos permita a los ciudadanos centrarnos en aquello que nos permita avanzar. Lo que ocurre es que esta revolución requiere una adaptación del sistema y de sus ciudadanos acorde. La conclusión que se extrajo de la experiencia de principios del XIX es que con la desaparición de trabajos penosos realizados por máquinas, aparecen otros nuevos derivados de las exigencias que requieren dichas máquinas o del ingenio y las nuevas necesidades que propicia el tiempo libre. No obstante, no podemos comparar las cifras demográficas en áreas industrializadas de aquella época con las actuales, así como el impacto que podría tener esta nueva revolución tecnológica.

Con esto no quiero decir que la causa del paro sea esa, ni mucho menos. Todos sabemos quiénes son los responsables de nuestra situación actual y cómo hemos llegado a esto. Lo que quiero decir es que ésta puede ser la nueva mierda laboral que se nos avecina en los próximos años, suma y sigue, para acabar de arreglarnos.

Así que, cuando acontezca el despertar tecnológico que acelere todo esto, veo dos alternativas que en nuestro país difícilmente se van a dar:

-Que el sistema se adapte para posibilitar que la población viva dignamente trabajando menos tiempo, repartiendo el escaso trabajo. Esto es profundamente anticapitalista porque supone una mejora en el reparto de la riqueza y un resurgir de la clase media, que se ha demostrado es el enemigo a abatir por parte de los neo"liberales". Además, ahora mismo no parece estar en nuestra mano semejante transformación (como país).

-Que la población inactiva recicle su formación para adaptarse a las nuevas ofertas (casi inexistentes en Españistán) o busque y desarrolle esas nuevas ocupaciones inherentes a toda revolución industrial/tecnológica. Esto tampoco es posible en un país donde buena parte de la población consume sus dos años de paro sin aprovechar para mejorar su formación, en parte por la cultura tradicionalmente paleta del país, alimentada por el total desprecio por parte de las hordas políticas hacia la educación y la formación de sus ciudadanos (¿pues no habló algún hijo de puta de reactivar el sector construcción para salir de la crisis...?)

En otras palabras, que sin una presión efectiva de nuestras huestes sobre la nigromancia político-mediática, asistiremos a una mayor hegemonía del sector privado, aceptaremos lo inaceptable, como ya ha pasado en Grecia y su venta de soberanía a cuatro marcas de mierda que nadie debería consumir, y las teorías madmaxistas cada vez tendrán menos de gracioso. Feliz uno de mayo Beltane!

viernes, 29 de marzo de 2013

Chipre, das experiment

La verdad es que cuando escuché por primera vez la noticia del corralito de Chipre, me alegré enormemente de tener fiesta tanto el lunes como el martes. El lunes se desataría la debacle, y los afortunados bancarios que no trabajáramos esos días, podríamos observar cómo reaccionaban los españoles a la noticia dos días antes de regresar al curro, sabiendo lo que nos esperaba y pudiendo anticipar alguna reacción por nuestra parte.
Temía colas interminables en sucursales de todos los colores, sucursales que acabaría cerrando sus persianas a las pocas horas de haber abierto, bien por falta de liquidez o bien por órdenes circularizadas. Veía las antorchas prender a primera hora de la tarde, los ayuntamientos sitiados por turbas que ya no cantaban consignas y a mí mismo haciendo inventario de mis latunes, botellas de agua y provisiones farmacéuticas, antes de dirigirme tan cerca del foco de la noticia como me permitieran mis pies.

Pero olvidé un detalle que los políticos no debieron haber pasado por alto; al parecer, los lunes echan Famosos al agua por la tele, programa que no he visto pero que por niveles de audiencia y sin desconfiar del libre y buen criterio del populacho, entiendo debe ser algo así como la mejor última voluntad de un condenado a muerte.
De modo que una noticia que viene a anunciar que los bancos no son sitios seguros para guardar dinero (y alguno pensará que se inventaron para eso) no sólo es acogida con indiferencia por la gente corriente, sino que ni siquiera afecta en modo preocupante a los índices bursátiles o las primas de riesgo de los países rescatados. Desde luego, si como se ha dicho esto de Chipre pudiera tratarse de un experimento, las conclusiones del mismo no nos van a dejar a los ciudadanos en buena posición. Y el hecho de que finalmente hayan reculado en su pretensión de sudar completamente de la legendaria garantía del FGD a los primeros 100.000,00 € de toda persona y cuenta, me hace tomarme más en serio si cabe esa suposición.

Quiero decir, lo han hecho demasiado deprisa, sin que ninguna de las partes negociadoras haya ofrecido demasiada resistencia, lo cual induce a pensar que el auténtico objetivo, o lo que realmente se acordó, fue lo que finalmente ha ocurrido. Lo de robar a todo el mundo sólo era para que la decisión final pareciese menos mala por contraste. Si bien es cierto que quien tiene más de cien mil euros en el banco se puede permitir alguna limosna, la medida no deja de ser un robo a mano armada y un precedente feo de cojones. Esto me crea una opinión dividida, porque también creo que quien tiene  más de cien mil en una cuenta corriente demuestra no tener una capacidad de gasto proporcional a lo que gana o roba, y no está la economía para que ningún neurótico acumule e inmovilice dinero que podría animar actividades y puestos de trabajo.

En realidad, el problema es más complejo ya que, por otro lado, el crecimiento ilimitado en que se basa este sistema Azathathoísta, ciego e idiota, no puede llevarnos a otra cosa que a una destrucción acelerada, que por muchas crisis genocidas como éstas que retrasen lo inevitable, no tardará demasiado en producirse. De modo que ese contínuo fluir de dinero tampoco nos lleva a buen puerto. Pero este capitalismo es el sistema que impera, porque es el más agresivo para con otras ideologías, el que más mecanismos de defensa y autoperpetuación ha desarrollado con el paso del tiempo, y por tanto el más enquistado en nuestra sociedad, y porque se basa en lo más troglo de nuestra naturaleza, en toda esa mierda primigenia que aún arrastramos y se resiste a evolucionar.

Lo que nos preocupa ahora, lógicamente, es qué efecto va a tener esto para el resto de países. Puesto que Chipre era un país que ni se había nombrado en las noticias económicas hasta hace dos días, ¿qué no harán con países como el nuestro, rescatado por mayores cantidades y sin signos de recuperación a la vista, con un gobierno dispuesto a pasar por el ojo de una aguja si así se lo piden?. El objetivo real de este primer asalto puede que sólo fueran los ahorros superiores a 100.000,00 €, pero una vez esto está asentado en las conciencias y aceptado por la ciudadanía, el siguiente paso está a la vuelta de la esquina.
Las voces de internet ya han aconsejado cancelar hipoteca con ahorro, invertir en cosas raras e incluso abrirse una cuenta en el extranjero (como si fuera fácil y barato). Personalmente opino que no será fácil que entren al trapo con los pequeños ahorradores, más que nada por la sensación que daría a los inversores en general. Puede que los ciudadanos seamos pusilánimes, desorganizados y teleadictos, pero los inversores y grandes ahorradores son lo más reaccionario y temeroso de este universo, y faltar a la promesa de la protección de los 100.000,00 € llevaría al holocoausto monetario en menos que habla un necio. Otra cosa es que les importe o sean capaces de verlo.

Por nuestra parte, como siempre, nada hasta que no nos organicemos de verdad. Por mucho que nos lo compliquen, esto del sistema económico y social se reduce a organizarse para crear bienes/servicios y distribuirlos. Y esto último es lo que tiene peores enemigos.

martes, 22 de enero de 2013

El dress code profesional

No me explico cómo no he tratado este tema anteriormente, con la rabia que me da y las palabrotas que me hace decir, así que me he acordado, de pronto, por una de esas circulares que te hace pensar en gasolina, gritos y cristales rotos, de esta lacra que muchos profesionales sufrimos. El dress code, o código de vestimenta, survivors, no es tema baladí. Muchos de vosotros, personas decentes de bien con trabajos honrados, puede que no hayáis oído hablar de esta fachorrada en vuestra vida, pero los que trabajamos en empresas grandotas lideradas con puño de hierro sabemos lo que es y por qué nos ponemos una corbata cada mañana.

El código de vestimenta es ese texto rancio que te sugiere en una empresa cómo debes vestir. Eh, no debemos alarmarnos, que no es que se nos diga lo que tenemos que llevar puesto, sólo se trata de una inocente ayuda para las dudas que puedan surgir a los recién llegados, una cosa que está ahí por si hace falta. Y un sitio donde un jerifalte calvo y panzudo con los carrillos colgones te remite en cuanto te ve con un aspecto demasiado humano.
No creáis que no es una subcultura fascinante, ésta de la corrección en el vestir y demás. A ello le debemos esto de que abdómenes gelatinosos hinchados por los excesos que hacen que el cinturón se doble hacia adentro, o papadas que rebosan por el cuello de la camisa como masa pastelera, sean pinceladas varoniles que dan personalidad a su propietario. Una camisa sin corbata, en cambio, es visto como una provocación y una fata de respeto equiparable a escribir un correo golpeando el teclado con el pene.

A pesar de que cuatro mentes racionales decretaron hace años que esto de los trajes y las corbatas suponen una barrera estupenda a la comunicación y el acercamiento entre seres humanos, además de que las corbatas afectan al riego cerebral, los dinosaurios cristofascistas se empeñan en meter y meterse en trajes incómodos que tiran de toda la anatomía humana y son lavados con trabajo o dinero e insalubre frecuencia. Esto último puede apreciarse con frecuencia en el despacho del director que, por ser el tipo que suele gastar los trapitos más caros, concentrar mayores sudores psicosomáticos y estar confinado en el único habitáculo cerrado, suele presentar un olor a vinagreta característico.

En el caso de los señores, el tema está en ir con un afeitado impecable, peinado correctamente, pelo corto o hasta donde permitan las tendencias peperas, camisa, traje completo, corbata y zapatos de vestir. Es prioritario que nada de lo que lleves puesto te pueda servir un mojón en tu vida privada. Los trajes son casi todos iguales, pero las corbatas y las camisas ofrecen una peligrosa diversidad cromática y estética que debemos saber gestionar para no ponernos en evidencia. Por ejemplo, hay que saber distinguir entre camisas y corbatas de fiesta y camisas y corbatas de trabajo. En realidad no es difícil, acertarás siempre siguiendo el criterio de la ranciedad. Las camisas han de ser azules o blancas y, si nos envalentonamos, de colores pastel apagados, siempre colores planos. Las corbatas han de ser a rayas o moteadas con figurillas abstractas/aburridas, del tipo más incombinable posible. Que no os tienten las hechuras juveniles, más estrechas y un tanto menos ridículas. Estamos en un mundo dominado por carrozas cavernarios o, como ellos gustan en llamarse, caballeros, y  los caballeros portan corbatones grandes y anchos, como si los fueran a usar para limpiarse la chorra de después de mear. Bueno, eso sería dar una utilidad a este idiota y mierdoso colgajo de tela.
Significativo es que en estos mundillos de cretinos prosofóbicos no se hayan cambiado apenas las formas de vestir en 130 años.

Las mujeres lo tienen más sencillo, pues lo único que preocupa a la moral católica troglodita es la altura de la falda y la abertura del escote. He visto desde señoronas que van como nosotros hasta compañeras en vaquero y camiseta (aunque éstas últimas no sé si cuentan con el seal of approval). Bien por ellas.

Al final, el objetivo de todo esto no es más que el de aparentar que cobramos mucho dinero y que venimos de una estirpe dominante superior, que es algo que hoy en día conecta muy bien con la gente, nos grangea muchas simpatías y nos facilita nuestra sempiterna tarea de decir a los clientes: "es lo que hay". Puta mierda de frase, por otro lado. Ah, sí, y dar buena impresión a la gentuza que amasa la pasta.




lunes, 31 de diciembre de 2012

Ser bancario hoy

Actualmente, el trabajo me deja tan seco que cuando llego a casa, no me quedan fuerzas ni para quejarme por nada, motivo por el cual este blog lleva demasiado tiempo parado, desde el último embiste que logré realizar a una de las más arraigadas costumbres cristofascistas occidentales (las bodas civiles, quitando la ceremonia, suelen participar del mismo modo de todo el folclore posterior).
Así que aprovecho para comentar cómo está el panorama  por la banca de primera línea de defensa por si sirviera al próximo estimado cliente que vaya a visitar una oficina.

El tema está así: todas las entidades cobran cada vez más comisiones por un huevo de cosas, y las que dicen que no, es porque sudan un huevo de aceptarte como cliente. Me explico: existen algunas entidades, usualmente basadas en web, que ofrecen el oro y el moro y las cero comisiones a todos sus clientes. Para descubrir su secreto, basta con tratar de abrirse una cuenta. En efecto, no puedes a no ser que tengas una nómina. Qué listos, porque con una nómina domiciliada, NINGÚN banco cobra apenas comisiones a sus clientes y, si lo hacen, largaos de ahí cuanto antes, porque el cliente asalariado es un puto tesoro en estos tiempos madmaxistas que corren. Toda comisión cobrada en cuenta corriente o ahorro sin nómina de por medio, y esto incluye empresas y autónomos, es algo habitual en todos los bancos. Así que, por favor, ya basta de transmitir sensaciones al cada vez más sociópata tipo de la ventanilla. Elevad esas quejas a esferas más elevadas, ampliad la mira para abarcar más objetivos.

Las comisiones vienen a cobrarse por un problema básico de rentabilidad, unido al conocido fenómeno del continuismo salarial de los altos hideputas. Para seguir pagando una obscenidad a directivos, enchufados, consejeros y otras razas de noche, se hace necesario sacar pasta hasta de debajo de las piedras. A esto siempre está el que dice: "vosotros" (como si el banco fuera de alguno de los empleados) "ya sacáis mucho dinero de nuestros ahorros". Bien, si atendiésemos a ese principio básico de diferencia entre tipos de interés, nos encontramos con que actualmente de las hipotecas cobran un interés que básicamente es el Euribor, que se encuentra actualmente por debajo del 1%, mas un diferencial que por término medio suele ser de uno o dos puntos más. Por término medio, tendremos que de una hipoteca estándar, de las concedidas en la época de la "década dorada" Aznaril, se saca un rendimiento del 2,5% en el más generoso de los casos. Los préstamos personales van más caros ahora, pero estaréis de acuerdo conmigo en que de ésos apenas se conceden hoy en día, y su volumen es mucho menor en comparación con el inmenso vertedero hipotecario.
Por otro lado, tenemos los tipos que el banco paga, los de los depósitos a plazo fijo, que son los que constituyen mayor volumen (porque, normalmente, en cuanto alguien tiene algo ahorrado un poco por encima de lo que piensa gastar, lo mete en un depósito). Éstos se pagan por término medio, al 3% - 3,5%, sobre todo desde que el gobierno levantó la veda de las medidas anti-guerra de pasivo que se impusieron en tiempos de PSOE. Para captar nuevo dinero, no es raro ver tipos del 4% o más, según la desesperación de cada entidad.
En resumen, tenemos una diferencia cobros-pagos que, así a primera vista, no parece que vaya a hacer rico a ningún banquero, sino más bien todo lo contrario. Es cierto que la banca también invierte en otras cosillas, de las que ahora no vamos a hablar para no revolver estómagos, pero queda demostrado que la manera tradicional  bancaria de hacer dinero ha quedado algo obsoleta.
Además, está el tema de los índices de capitalización que se exigen ahora para poder fiarse una mierda de cualquier banco que tiene como principal activo un montón de basura sobrevalorada e inestable. Lo explican en la revista Consumer aquí con bastante sencillez.

Por este motivo, también vais a ver cómo se os ofrecen con suma cansinez productos para captar vuestro capital del modo más amarrado posible vía acciones del banco, obligaciones, pagarés bancarios, capital social, bonos, etc, para poder capitalizarse con arreglo a las exigencias estatales después del descalabro contable que ha provocado la caída del valor de los pisos que tienen en stock. Meter pasta ahí depende de lo que cada uno se fíe de su banco, pero personalmente me parece increíble que después de lo de Bankia se atrevan a mandar a sus huestes a vender este tipo de productos, como si los empleados fuésemos parientes del hipnosapo.

Y, como he dicho, para evitar cualquier tipo de pérdida, os clavarán comisiones hasta por mirar la publicidad.

Dicho esto, aconsejo que antes de amenazar con retirar todas las cuentas de un sitio, nos aseguremos de que el nuevo banco no nos va a cobrar lo mismo o más. Y, como siempre, organización, información, difusión y consumo inteligente. No se gana ninguna batalla de este tipo yendo uno sólo contra el de la ventanilla, sino organizándose masivamente para castigar o premiar con nuestro consumo a las entidades en función de su actitud.
Recordad mirar siempre hacia arriba, y a ambos lados. Descubriréis enseguida que la mierda cae de ahí.

Ah, feliz año!

jueves, 29 de diciembre de 2011

Guía de superviviencia de Rebajas

Ayer haciendo la compra vi a una señora mayor en el supermercado totalmente abroncada por robar arroz. Era una señora completamente normal, con un aspecto que no coincidía con lo que el imaginario colectivo relaciona a una ladrona. Ninguna etnia curiosa, nada que indicara un extracto social marginal. Y no era la primera vez que lo hacía, lo que pasa es que se ve que era un poco burra y lo hacía muy mal, probablemente por falta de práctica. Parece una tontería, pero no había visto nada por el estilo en mucho tiempo, y me dio que pensar. Porque lo mismo no era un hecho aislado. A lo mejor es que la gente, ésa que se quedó en el paro al principio de la crisis y que ahora no recibe ni agua de lluvia, está empezando a pasarlo realmente mal, y están dando sus primeros pasos como mendigos o ladrones, con todas las torpezas que eso implica.
La verdad es que es una idea que me preocupa, porque parece que los efectos de esta gran estafa que es la crisis empiezan a ser evidentes, pero las reacciones de sus víctimas son, como siempre, las peores que podemos imaginar.

Por algún motivo, el hecho de que las medidas que se están tomando en toda Europa para paliar la crisis no surten el efecto esperado sino todo lo contrario, no parece ser un secreto para nadie. La rebaja en la prima de riesgo que vimos para nuestro país de 5 a 1 al poco de ganar Rajoy las elecciones no fue fruto de la casualidad, y a las medidas anunciadas me remito. No sé qué demonios prometió este tipo a los mercados de la carroña para que se animaran con tanto descaro a la compra de bonos españoles, pero poco a poco se va desvelando. El problema es que la confianza de estos Gollums asustadizos es efímera, y ya estamos otra vez como al principio, por un tema de estos de faltar al honor de la mafia financiera con una medida de exigencias de capitalización. Lo cierto es que todas estas exigencias de capitalización de pérdidas e inmuebles son una mierda tremenda que acaban pagando clientes y empleados de banca, pero es cierto que la repugnante presión que ejercen a través de la especulación hace que no tengan quien les defienda.

Si concedemos, dada la información que circula por diversos canales, que una parte importante de la población es consciente de que los dos paquetes de medidas propuestas desde el Gobierno son una basura, mayormente impuesta desde las élites financieras, y no se ha organizado una turba multimillonaria de gente para exigir cabezas y poner al frente a un equipo que represente a los que votan, la situación es muy preocupante.
Significa que el plan corporativo está consiguiendo los objetivos que se propuso; propugnando el individualismo salvaje, a través de una falsa sensación de autosuficiencia basada en la creencia de disponibilidad ilimitada de productos y servicios, sustituyendo la fe en la humanidad (dónde quedó eso) por la fe en el sistema y potenciando y controlando los medios de comunicación tradicionales.

Por eso, al ver a esta mujer optando por robar comida, me dio la sensación de que los tiros pueden tirar por este camino, el sálvese quien pueda, en vez de por la necesaria revolución que muchos estamos esperando, imposible sin unión ni comunicación, esas reuniones en plazas con hogueras (muchedumbre + fuego, miedo que te cagas) que vimos en Islandia. Sin obviar que existen métodos revolucionarios individuales (e.g. triple huelga), el futuro puede tirar más hacia La Carretera, de Mc Carthy, que hacia lo que pintan los de Zeitgeist o la saga Mass Effect.

Una cosa hay que dejar clara a todos los cretinos que se creen muy salvos para mojarse por nada: ninguna nómina está a salvo, ningún negocio es seguro. ¿Que te va fenomenal en el negocio y ganas dinerete a expuertas? Cuídate de que tu mejor cliente te deje con el culo al aire con impagos de 300.000,00 € y cuéntame dónde está la arrogancia de puto mono que tienes (verídico). ¿Que tienes una nómina superior al millar de euros en una gran multinacional? Procura que los ejecutivos  y los socios tengan su forraje intacto a final de mes, porque como empiece a faltar un céntimo te harán jugar a eso de las sillas y la música. Tu arrogancia también se irá al cuerno entonces, por cierto.

Suerte que todavía nos queda internet (mientras dure). Pero yo había entrado para hablar de las rebajas, que suele ser el santuario de comercios de todo tamaño durante el apático mes de enero, aunque parece que este año ni eso. Como me he extendido demasiado con otras mierdas, resumo lo que venía a poner con unos sencillos puntos. El objetivo, no lo olvidemos, es comprar algo que andamos buscando pero por un precio más acorde a nuestro modo de vida:

1 Ve en transporte público. Si no es posible o temes hacinarte en una especie de cajón de transporte de ganado, ni se te ocurra aparcar en la calle. Aparca en parking de pago, directo, sin titubeos. Lo que valga bien vale la pena en los primeros días de rebajas.

2  No creas que por pagar te vas a librar de competir salvajemente por un sitio de mierda a tomar por culo de la puerta. Ve directo a los niveles más profundos del garaje, la gente tiene la estúpida costumbre de matarse en los niveles superiores y dejar medio vacíos los últimos, como si no hubiera un ascensor ni un mañana.

3  Ten en mente lo que necesitas y lo que buscas, no quieres salir de allí con un montón de bolsas llenas de mierda barata.

4  No te entretengas con las luces y las letras grandotas, eso te hará ganar tiempo y te dará ventaja sobre otros zombies sin rumbo fijo.

5  Evita los pasillos anchos y las zonas de paso generales, lo tuyo es escabullirte entre lineales de ropa y sitios estrechos con la mente fija en tu objetivo.

6  Aprende a distinguir entre rebajas y desmierde.  Muchas tiendas aprovechan estas fechas para sacar lo más feo e innombrable, cobrándolo a su justo precio si es que lo tiene. Recuerda que esto va mayormente de productos guays de temporadas pasadas que se saldan.

7  Evita estar demasiado tiempo en zona de combate haciendo alguna visita, por ejemplo, al lavabo. Ahí podrás recomponer tu cabeza por unos instantes y vaciarla de cantinelas monótonas y mensajes perturbadores que disparan desde megafonía. ¡Céntrate!

8  Las colas en los probadores pueden inducir fácilmente al nihilismo y la inapetencia vital. Si la cosa está muy mal, mírate la prenda a ojo y si no es lo tuyo, ya lo devolverás.

9  Llévate, si puedes, algún libro o algún móvil con conexión a internet para poder aprovechar el tiempo que pasas en las colas de pago, posteando alguna mierda sobre el horror de las rebajas, por ejemplo (no, tranquilos, no es el caso). Eso te mantendrá cuerdo y te granjeará la envidia irracional de los ociosos.

10 Evita las cafeterías y similares, la gente acudirá a ellas movidas por un impulso consumista iniciado en el centro comercial del que pronto perderán el control. Recuerda que ellos no evitaron mirar las luces y las letras grandotas.

11 Llévate un bocata y un par de cervezas. El alcohol mantendrá tus nervios templados cuando te veas acorralado por una horda y no puedas avanzar a un ritmo normal, y el bocata te ayudará a permanecer en pie dando pequeños pasitos el tiempo que sea necesario, en caso de que no puedas seguir correctamente el quinto consejo. Todo ello mateniendo tu bolsillo a salvo.

12 El momento más aconsejable para llevar a cabo toda la operación será la franja que va desde las 14:00 a las 16:00 hrs. Recuerda que la gente gusta de hacer cada cosa en el mismo momento, y estas horas se las reservan para comer y digerir.

Es un consejazo de Bancario Sectario!




jueves, 29 de septiembre de 2011

Capital Strikes Back

No leáis las noticias. Me parece una frase cojonuda para empezar cualquier cosa. La última vez que quise averiguar si se daba cobertura a las concetraciones en Wall Street, me "enteré" de que unos pocos cientos de perdedores habían ido a tocarle los cojones al torete de bronce tras fracasar estrepitosamente la convocatoria internetera. Tambien "supe" de un pequeño grupúsculo de gentuza inferior al millar de personas que se quejó de nosequé en distintas ciudades del país, tratando de coordinarse con los anteriores.

Ahora que que los peridistas de RTVE (la pública) tienen un agujero de terciopelo en el trasero por donde los políticos meten la mano y les hacen hablar, todo lo anterior cobra sentido. Es uno de esos pequeños escándalos que aparecen y desaparecen de los medios con la misma rapidez, y lo hacen sólo en unas pocas plataformas, pero no dejan de ser una muestra de que la televisión, pública (y la privada ya ni te cuento) no es más que un puto cañón de excrementos apuntando todo el día hacia nuestra cara. Claro que en nuestra mano está cargarlo con contenidos de calidad bajados de esta nuestra red todavía grande y libre.

Porque lo que tenemos entre manos es, entre otras cosas, una guerra de clases. Es por esta guerra que mucho de lo gratuito es venenoso, como esas abuelas retorcidas que dan de comer carne con matarratas al perro del vecino porque ladra de vez en cuando y se mea en alguna maceta. Y con gratuito me refiero a la tele. Y el clasismo no es algo que se deja ver en barriadas y salarios, existe también un clasismo internacional, un tratamiento diferente de países por parte de muchas corporaciones  e instituciones que dejan claro que el nuestro, como tantos otros, es un país de clase paria. Y no hace falta que nos vayamos a la confianza que suscitan internacionalmente nuestras deudas, que en el fondo son poca mierda en comparación con los USA.
Este clasismo se aprecia también en pequeños detalles que ciertas multinacionales tienen para con nuestro mercado, conversiones euro=dólar, que encarecen los productos así como un 33%, salidas al mercado de servicios que cuestan cinco veces más que al otro lado del charco... lo que me trae a la memoria el caso Netflix, servicio de streaming de películas y series (una especie de Series Yonkis legal), de próxima implantación en nuestro país, que tiene el acertado precio de 8,99 $ mensuales para los norteamericanos y el impagable coste de 40 $ para sus vecinos del sur. Con toda la piratería que se dice que hay en España, yo le auguro un éxito sin precedentes a su precio de origen. Es más, lo veo un inicio muy potente para fulminar en cosa de un año la piratería audiovisual de nuestro país. Pero me temo que nuestras tarifas se asemejarán más a los 40 que a los 9 dólares, con lo cual, seguiremos pirateando con la conciencia bien limpia.

Pero el ciudadano de clase baja (ahora que la clase alta ha erradicado esa molesta clase media que estropeaba el paisaje de los campos de golf) no tiene ni puta idea de nada, y cada vez sabrá menos, porque uno de los objetivos de la clase política es el de analfabetizar cada vez más a la población de la base, reduciendo drásticamente la inversión destinada a la educación pública (políticas de austeridad) y poblar la televisión gratuita de programas cerebricidas tipo "Comer, beber, amar" (no sé si es ese el orden) y demás mierda poco procesada y de muy fácil digestión.
De todas formas, la gente de a pie debe de sospechar algo raro, porque si no, no tendría que atender a clientes como el que me vino el otro día preguntando por un seguro de escopeta que no lo quería para cazar, sino para "tener la escopeta detrás de la puerta".

Que la cosa está muy jodida es algo que se palpa en el ambiente, y ni todos los equipos de fútbol jugando a la vez pueden enmascarar. El obrero ya no lo es, es una bomba de relojería que estallará más o menos cuando se le termine la prestación por desempleo. Y tiene la cabeza hecha una mierda, con mogollón de deportes, naderías y mensajes de tranquilidad y consumo irrealizable que lo mantienen zombificado, pero de un modo altamente inestable.

Recientemente estalló la alerta en Francia cuando Siemens, a través de su filial financiera, algo así como lo que tiene aquí El Corte Inglés (una entidad financiera propia, por así decirlo), sacó 500 millones de euros del país para ingresarlo directamente en el BCE, cosa que sólo puede hacer una entidad financiera como tal. El movimiento "desconfiado" no gustó nada a los "mercados", que llevaban ya varios días de caídas en las bolsas y se produjo un momento de tensión similar a los días previos a la caída de Lehman Brothers. Con la única diferencia de que hoy en día algo así sería inasumible para los entes públicos. Cómo no, tras la última reunión de la troika (BCE, FMI y UE), hubo tranquilidad y promesas de refinanciación y prolongación de la agonía para todos los moribundos, con lo cual todo ha vuelto a la anormalidad. Así de frágil es este sistema financiero que nos tiene esclavos a todos con el grillete de la hipoteca, que muchos nos ponemos gustosamente por aquello de tener un lugar (propio) donde caerse muerto.
Las últimas noticias apuntan a que en USA no se pueden creer que los principales bancos de un país de tercera como el nuestro hayan superado ninguna prueba de stress, con lo cual proponen nuevas auditorías con empresas mangoneadas desde allí. Lo dicho, guerra de clases, no pararán hasta que Europa pase a ser parte del tercer mundo. Y pueden conseguirlo, porque en Europa existe otra guera de clases interna que todos conocemos. No conozco de ningunos estados PIGS en EEUU, pero no habrían llegado a donde están si así fuera.

En fin, eso, que la tele es una mierda y esto son cosas que uno ha de leer en blogs y debe contar a la gente como esos que siempre te hablan con los ojos muy abiertos y diciéndolo todo bajito, como si estuvieran poniendo a caldo siempre a la gente que tiene cerca, y en realidad son cosas que no importan una mierda a nadie.

Pues eso, uno de esos post en el que estoy espeso y quiero hablar de muchas cosas pero acabo por no desarrollar ninguna. La guerra Z es cada vez más inminente.

jueves, 21 de julio de 2011

Filmografía para la indignación

Como siempre, mis disculpas por la tardanza en el posteo regular a quien pueda molestar. Actualmente, la clase trabajadora ha quedado reducida a dos estratos, el desempleado y el esclavo, y yo pertenezco al segundo. Aún así he de considerarme afortunado y rezar a todas las deidades para continuar así por mucho, que ya se encargarán los señores del feudo bancario de recordarnos la volatilidad de nuestros puestos a la par que nos lapidan periódicamente con planificaciones de objetivos personales utópicos.

El caso es que me vino a la mente el otro día que cada vez es más difícil seguir el ritmo de documentales y derivados que se encargan de destapar la fosa séptica del sistema para mostrarnos en todo su esplendor cuánta mierda hemos ido acumulado año tras año sin preocuparnos de tirar de la cadena. Así que, de un modo un tanto egoísta por mi parte, porque me apetece hacerme una lista y tener en algún lugar las películas de este nuevo género que he visto y sobre todo me quedan por ver, haré una relación un pelo más dilatada que las que he podido encontrar por la red, antes de que internet sea cosa de canales de salón y nos las perdamos para siempre.

-En primer lugar, os recuerdo los tres pseudo-documentales, cada uno más acertado que el anterior (lo que deja al primero de ellos reducido a algo bastante dudoso), de la "trilogía" cógeme-con-pinzas Zeitgeist. Con éstos hay que llevar cuidado porque, sobre todo en la primera, aunque emprenden legítimas ofensivas, los argumentos a veces son medias verdades y otras mierdas de dudosa fuente que nos pueden dejar en ridículo defendiéndolas en debates si no controlamos sobre el tema en cuestión.
Por lo demás, aportan buena y fiable mierda sobre invasión de países mediante deuda, conspiración gubernamental y críticas al sistema capitalista y financiero, los temas que nos ocupan hoy en día con nuestra puta crisis.


Capitalismo, una historia de amor



Como toda peli de Michael Moore, ésta se puede ver sin café, otra cosa no se le podrá otorgar, pero entretenidas sus películas lo son un rato, traten del tema que traten. Desde mi humilde opinión, y habida cuenta que uno va predispuesto a ver al gordito ocupando plano sí, plano también, me parece una película muy recomendable, muy correcta en lo que plantea, quizá con demasiada concesión a la administración Obama pero quiero entender que todavía no se sabía suficiente sobre los derroteros que tomaría este político. Un tiempo bien empleado, divertido e indignante.
La docu-peli se centra en el origen y consecuencias de la crisis estadounidense, empezando en lo particular, analizando la situación de familias concretas, y yendo poco a poco buscando causas para llegar al contubernio judeo-financiero que mueve los hilos.

El dinero es deuda



Éste es un domcuental curioso a la par que didáctico que nos pone en antecedentes sobre lo que nos está jodiendo la vida actualmente. Se trata de una película de animación que repasa la historia del dinero, desde su creación hasta la época actual, incidiendo particularmente en el momento de su historia en que empieza  a ser creado de la nada por parte de los bancos a través del crédito, a partir del momento en que se les permite prestar sin estar obligados a tener efectivamente la cantidad prestada. Supongo que se podría contar en menos tiempo, pero si no se conoce sobre el tema, es muy interesante de ver. Circula actualmente una segunda parte que todavía no he visto.

Concursante



Rodrigo Cortés (con todo lo que ello conlleva) dirige y Leonardo Sbaraglia interpreta. Se ha criticado de esta película el estilo extremadamente pretencioso que imprime el director, pero a mí me gustó y no poco. Gustará en general a todo el que disfrutara del estilo frenético de El club de la lucha, película que, pese a repartir lo suyo a la sociedad de consumo, no incluyo aquí porque considero que casi todo el mundo conoce y no anda tan centrada en nuestro tema como las demás .
Contiene una escena donde un experto explica al protagonista algunos conceptos básicos de finanzas  verdaderamente impagable, y considero que tiene un ritmo endiablado que la hace cojonudamente entretenida de ver. Revisará numerosas trampas que el sistema financiero reserva para el incauto profano a través de la historia de un concursante que, ganando un apabullante premio en especie a través de un programa de televisión, irá cayendo en una emboscada sistémica tras otra hasta quedar en la más absoluta ruina.

 The corporation



También traducida como Corporaciones: ¿instituciones o psicópatas?, es un documental canadiense de 2003 que ya apuntaba con pulso firme y a la cabeza, en tiempos de bonanza. El contenido es completamente atemporal, porque analiza la evolución que ha ido sufriendo el concepto de corporación desde su mismo nacimiento y entra de lleno en el comportamiento que éstas mantienen con respecto a todo lo que les rodea. La particularidad del documental en sí mismo es cómo va comparando la definición de psicopatía humana punto por punto con los modelos de comportamiento empresarial, llegando sin mucha vuelta a la conclusión de que estas entidades jurídicas, aún dirigidas por un equipo de subhumanos cuerdos, contiene todos los rasgos de un psicópata homicida. Los datos que han recopilado dan un miedo alucinante. Imprescindible para entender cómo funciona este mundo.

Inside Job



De los más recientes, éste es un docu para indignarse de verdad, porque constituye una especie de rueda de reconocimiento de los máximos responsables de esta macro-estafa que vivimos y, lo peor de todo, nos demuestra que todos ellos continúan en sus puestos envenenando el sistema a su beneficio incluso en la actualidad. Matt Damon, conocido por su activismo en estos temas, pone la voz en off y el parné para rodarla, si no me equivoco. Es particularmente interesante para enterarse lúcidamente de cómo funcionan los CDS, una de las claves de la actual crisis y armas de destrucción masiva que aún hoy se emplean para someter países enteros a través de la deuda. Descubrimos así cómo aún es posible asegurar la casa del vecino. Con éste docu pasamos fácilmente de la indignación al odio focalizado.

Deudocracia (Debtocracy)



Documental fresquito del presente año, centrado en el caso griego. No puedo opinar demasiado porque acabo de entrar en el grupo de films que tengo pendientes de ver. Las críticas le son favorables, es posible verlo íntegro en el vídeo integrado que acompaña este texto y en su web oficial. Los simpatizantes del sistema putrefacto lo describen como "la excusa de Grecia para no pagar lo que debe", lo que lo hace si cabe más interesante. Hay que dejar claro que Grecia fue un país corrupto y sinvergüenza donde los haya, pero no me parece motivo para condenarlo a la expropiación de todo cuanto tiene a través de una deuda cuyos intereses se hinchan hasta el infinito para hacerla impagable. Un tema complicado, vamos.

La doctrina del shock



La hostia, qué tráiler más épico! Esta película la estrenaron hace nada en los cines, en cuatro cines mal contados. Está basada en un libro de Naomi Klein, activista anti-muchas cosas que se dio a conocer principalmente desde que publicara su libro "No logo: el poder de las marcas". Dada su estupenda distribución aún no le he echado el guante, pero no tardaré en hacerlo gracias a este nuestro internet todavía grande y libre. Se centra en un tema interesante a rabiar: cómo el poder no electo alimenta y aprovecha periódicamente las crisis de todo tipo que divulgan por los medios para ganar dinero, poder o apropiarse de derechos fundamentales del pueblo, aprovechando el miedo y la confusión.
Esto es evidente en casos como los de las gripes fantasma que hemos soportado.

Otras y las que están por venir

Por su parte, en este post de Blog de Cine se nos proponen otras cuatro películas, tres de ellas aún no estrenadas, motivo por el cual no he podido videar de primera mano, de modo que remito a la fuente original. Se trata de Margin Call, The Flaw, The Company Men y Too Big to Fail. En el link del post podréis acceder a los tráilers y el comentarios del autor.

En fin, seguro que me he dejado alguna, que aliento a que sea soplada a través de comentarios a este post, pero considero que alguien que se empape de la mitad de todo lo aquí propuesto puede hacerse una idea bastante clara de lo que tiene por delante.
Y aconsejo darse prisa, señores supervivientes (Dios me libre de llamaros tal cosa), porque la administración Obama aún no se ha puesto de acuerdo con los republicanos en el tema de la ampliación del límite de deuda estadounidense, y en cosa de semanas se puede gestar el armagedón. ¿O será una maniobra de distracción?

lunes, 25 de abril de 2011

Este futuro sí que mola!

Esto viene a raíz de que el pasado martes (19 abril 2011) fue el día en que Skynet tomó conciencia de sí mismo, iniciando de este modo el terrible día del juicio final que dividiría a hombres y máquinas en una cruenta guerra gestada en singular escenario distópico postapocalíptico.

En 1991, James Cameron y William Wisher Jr. pensaron, como muchos otros, que en cosa de 20 años la ciencia obraría prodigios que cambiarían su modo de vida para bien o para mal, como es el caso. Y es alucinante cómo visionarios artífices de la ciencia ficción de épocas viejunas dieron en el clavo novela sí, novela no (caso jodido de Julio Verne, que no sólo adelantó acontecimientos, sino que además dio ideas) mientras que, con el paso del tiempo, los escritores contemporáneos de mentes más abiertas han ido dirigiendo sus historias a derroteros más absurdos y esquizoides. Espera, ¿absurdos? ¿Era lógico pensar en 1865 que el hombre llegaría a la luna en un cohete espacial lanzado cerca de Cabo Cañaveral? No, era una cosa jodidamente entretenida de leer, y la gente se conformaba con soñar sin temor a que los señalaran con el dedo acusándoles en términos que aún no se habían inventado.

Oh, sí, tuvo que transcurrir un siglo más menos desde que se publicara la novelilla, pero ¿cuántos postulados futuristas de principios de siglo XX habrán cuajado en la actualidad? ¿Dónde están los robots humanoides que nos iban a limpiar la casa y pasear a nuestros perros (si se dejaran)? ¿Por qué a nadie se le ocurrió que tendríamos internet? Es más, ¿cómo es posible que ningún escritor inspirado soñara con tener en sus manos algún día un puto iPad 2? Bueno, a lo mejor es porque pensaban que para los dos miles habría cambios importantes, avances de esos que hacen que la gente viva mejor. Pensaron que sus parafilias robóticas no serían posibles sin una evolución en la mentalidad del ser humano. Julio Verne, sin ir más lejos, imaginó una ingenua fraternidad entre países, aberrantes colaboraciones conjuntas de grandes superpotencias, descabellados objetivos comunes entre gobiernos honrados ridículamente dedicados a su pueblo... ¿hace falta que siga?

Pobres, no llegaron a conocer la corporatocracia. No pudieron sentir el anhelo de tener en sus manos un teléfono móvil con un tamaño retroevolutivo que lo hacía menos móvil, pero con todas sus limitaciones.
No pudieron soñar con coches impulsados por... sí, el mismo carburante de mierda, pero con un motor de burdas explosiones muy silencioso!
No fueron capaces de vaticinar un futuro ideal con sofisticados productos financieros, tan necesarios para la transformación de recursos en bienes de consumo. De hecho, ¿cómo pudieron plantearse un proyecto de ingeniería como un cohete espacial sin una adecuada financiación a varios años? ¿En qué cabeza cabe? ¿Quién iba entonces a lucrarse de ello sin aportar nada útil? ¿Cómo se les pudo escapar algo tan fundamental?
Creyeron que los aparatos tecnológicos serían robustos y punteros, que serían fieles aliados de sus dueños durante años y años, sin pararse a pensar ni por un instante en lo excitante y agradecido que es cambiar de móvil cada año!
Se olvidaron completamente de la iglesia católica en sus alocadas paranoias exotópicas... ¿Qué sindios libertino es ese futuro en el que la espiritualidad fluye alocadamente por diversificadas variantes, sin ningún tipo de contención al pensamiento y la innovación? ¿Cómo podría nunca la humanidad progresar sin el adecuado miedo a ser feliz? Nada, todos muertos. Suerte que se equivocaron.
Divagaron en exceso sobre las fuentes de energía con ideas obtusas de energía ilimitada poco definidas, cuando lo lógico era pensar en la construcción de estructuras potencialmente humanicidas que generaran electricidad (y no otras cosas raras) a chorros. ¿O pensaban que nuestra actual vida idílica dotada de los más asombrosos y útiles prodigios tecnológicos funcionaría sola?
Fantasearon con estrambóticos sistemas de comunicación holográficos que presentaban insulsas figuras comunicando pragmáticos mensajes cuando se podía intuir que lo importante no era la forma, sino el contenido. Una pantalla plana, pero con información basura. Una escueta visión de la granja humana que presenta Tele 5 cada tarde, podría haber llevado estos relatos hacia conclusiones de una trascendencia impensable en esa época.

Pues sí, los escritores de principios de siglo obviaron algo que habían tenido delante de sus narices durante todo el tiempo: el dinero, que no crece en los árboles, y su consiguiente sistema económico-financiero que aceleraría la evolución y el progreso hasta los insospechados niveles actuales. Y las empresas, que evolucionarían naturalmente hacia monstruos corporativos omnipotentes conocedores de las auténticas necesidades y anhelos humanos, volcadas por completo en el bien común.
En cuanto a las pamplinas esas de los robots, la vida contemplativa, el desarrollo intelectual y la exploración del universo, prorroguémoslo mejor mil años más, que está demostrado que no hay ninguna prisa, ¿verdad?.

Y quien diga que esto no es el futuro, que se atreva a decírmelo montado en un Segway.

P.D. El corrector ortográfico de Blogger me indica que financiación está mal escrito. Me propone en su lugar fornicación. Creo que me estoy ablandando con el tiempo...

miércoles, 6 de abril de 2011

Telegrama de un esclavo

Buf! un mes justito desde la última vez. Y todo porque llevo unos días que no tengo tiempo ni de tener consciencia. Es cierto, de hecho, el otro día estaba trabajando como un cantero de las pirámides y, de repente, me di cuenta de que una región de mi cerebro se había puesto a pensar mierdas su bola en segundo plano. Y esta fue la revelación que me vino: ojo con el director de vuestra sucursal.

Esto es algo breve, pero quiero decirlo antes de que se me olvide como tantas otras gilipolleces. Esto os interesa, mas que nada, si sóis de esos tocapelotas que reclamáis hasta los 25 céntimos de euro que se os cobra de ingresar un cheque. Y digo tocapelotas porque es una auténtica mierda para el que os coge el encargo. Si yo lo entiendo, es más una cuestión de orgullo que bla, bla (y una mierda, nadie quiere reconocer que valora 25 céntimos de caca), pero es que las comisiones las han ideado para cobrarlas, y los procedimientos para levantarlas, sobre todo si lo que se pretende es que se quede a cero absoluto, son de un draconiano que se podrían componer canciones de gesta sobre aquello.

Pero hay un detalle más, y es el director. Hay una estrecha franja de potestades que corresponden al director, o al director de zona. La pregunta que tenéis que haceros es la siguiente: "¿Cuán hideputas buitreros son tanto uno como otro?" y "¿Cuán hideputa y cansino soy yo como cliente?". Ésta, lectores, es la disyuntiva que derrite los sesos del bancario sociópata o asimilado y, según quién gane, habrá rebaja en las comisiones, o no. No quiero decir con esto que hagáis huelga de hambre a la puerta de la sucursal cada vez que no os quiten una comisión (a veces pedís cosas asombrosas), pero igual sí que conviene pasar del culo del director opresor y largarse a otra oficina. U otro distrito, o provincia. O entidad. Y es que hay veces que es mucho más liviano decirle que no a la cara a un cliente que aguantar las soplapolleces (negativa + sermón reprocho-ejemplar) de un directivo por teléfono.
Era sólo un apunte.

Y volviendo a lo del cantero de las pirámides, cómo cojones han hecho para que nos pasemos el día entero currando sin darnos un sólo latigazo? Lo de la antigüedad tenía una causa/efecto, pero esto es una mierda absurda!
Un día de estos, nos veremos en las calles, bastardos corbateros...

Escrito desde mi curro.

domingo, 6 de marzo de 2011

Fauna Bancaria

Antes de nada, y ya que saco a pasear de nuevo el tema bancario, dejad que os aclare una cosa que me parece que no se dice por los desinformativos televisivos del Imperio:
El grifo anda más cerrado que nunca.
Esto es, quede claro, desde mi perspectiva personal, es lo que veo en la entidad donde trabajo. Pero teniendo en cuenta lo rápido que nos adaptamos a los absurdos tipos de interés que ofrece la competencia y las subidas de precios que aplicamos constantemente para equipararnos a la, una vez más, cansina competencia, dudo muchísimo que fuera de mi entidad la cosa ande mucho mejor. Metéroslo en la cabeza: los ICO se destinan a refinanciar deuda ya existente, cambiar inversión propia por inversión estatal, líneas de crédito que no van cara al aire por préstamos subvencionados (a un tipo bastante normalito, no creáis que regalan nada) y no se presta nada a nadie que no cumpla escrupulosamente con todos los índices de solvencia posibles, y esto con reparos.

Pero bueno, el tema que me ocupa ahora mismo es que temo que, un día, se descubra en mi trabajo que soy humano. Trato de actuar como ellos, interesarme por sus mierdas, vestir lo más gilipollas posible pero, más tarde o más temprano, alguien me señalará con el dedo con la cara desencajada y chillará hasta que los demás caigan sobre mí. Y ese será mi fin. Dejaré de escribir aquí y pasaré las horas muertas viendo Intereconomía.

Cuanta más gente conozco en este mundillo, más me asombra la cantidad de corderos adscritos a la Sagrada Iglesia del Dólar que pulula por el mundo trabajando con dinero . Y digo dólar porque soy consciente de que el imperio es omnipresente. Es que me parece asombroso lo parecidos que son todos mis compañeros, vengan de donde vengan, es algo absolutamente terrorífico.
Todo esto viene porque ha llegado un nuevo compi a la oficina, en sustitución de otro que ha promocionado, y me ha dejado sin habla, además de recordarme los patrones que cortan la personalidad, si se le puede llamar así, de estos seres surgidos de vainas espaciales:

- La vestimenta. Un buen tontolnabo bancario se presenta a trabajar como un señor ministro en debate parlamentario, aunque sea el cajero de la sucursal de un polígono de granjas. El tema es dejar mal a los que no queremos llevar ni corbata y sentar un precedente rastrero a ojos de los superiores.

-Porte y gesto. Un buen tontolnabo bancario cuida mucho su postura. Para describirla brevemente, imaginaos un tipo que en vez de espina dorsal tiene un palo de escoba que discurre desde el recto hasta la base del cráneo. Imaginad, además, que le han sido grapados los omóplatos para impedir que los hombros caigan hacia delante. Ya tenéis el torso de un bancario. Además, hace continuos gestos con ambas manos al hablar, como si no pudiese mover una sola mano sin que la otra acompañe simétricamente. ¿Son o no son alienígenas?.

-Temas de conversación. Esto acaba rápido; no hay. No tienen aficiones, lo que hacen en su tiempo libre es un misterio y no hacen referencia alguna a sus parejas o vida familiar. Pueden hablar de trabajo, chismorreos de la entidad, el tiempo, fútbol y coches. Sinceramente creo que reparten su tiempo entre consumir lo que ganan e hibernar en una vaina como los pc's que dejas un rato sin tocar. Es posible que la corbata impida la correcta oxigenación del cerebro. Eso explica que siempre estén dispuestos a trabajar cuantas horas extra gratis hagan falta y sean capaces de vivir en la oficina por un aumento de sueldo.

-Tonos de móviles. Parece una tontería, pero es muy significativo que las cosas que suenen en sus móviles se muevan en un rango comprendido dentro de la lista de éxitos de Los 40 que va desde Nelly Furtado a Fito y los Fitipaldis para ellas y desde Juanes hasta cosas salseras que ni conozco para ellos. Los más radicales dejan el tono por defecto de la compañía o un pitido rancio.

-Emisoras de radio. Sólo existen dos; Los 40 y Cadena 100. Esto crea un ambiente estulto que refuerza su visión acaramelada e infantil del mundo en el que viven, haciendo de la oficina un hábitat que les hace sentir seguros y cómodos.

-Lectura: recientemente un compañero me sorprendió llevándose al bar para almorzar la revista Emprendedores. Más tarde descubrí que también leía Cinco Días. ¿¿Se puede saber qué clase de flipado-gilipollas o flipollas es capaz de leer esa mierda en los tiempos que corren?? Además, ¿qué aporta una revista para empresarios a un bancario? ¿Se trata de una vocación frustrada? ¿No puede dejar de ser un triste feligrés capitalista ni por un segundo? ¿Qué clase de tortura sanguinaria o trauma vital ha de sufrir un androide de éstos para desconfiar mínimamente del sistema? Agh, qué mala hostia. ¿Cómo nos uniremos para conseguir nunca nada con idiotas en el mundo leyendo Cinco Días para almorzar? Idiotas que ni siquiera juegan en bolsa y, si lo hacen, palman pasta como todo pardillo que no cuenta con información privilegiada. Cuánta hostia con la mano abierta hace falta en estas tierras...

Resumiendo, que vivo con miedo. No sé cuánto me queda de identidad, o cómo te convierten en vaina ni en qué momento. Sirva este testimonio para que alguien me ayude si de pronto observa que dejo de escribir (incluso más de lo que ya lo hago) o empiezo de pronto a dar consejos para afrontar entrevistas de trabajo o invertir en bolsa "con cabeza". Llegados a ese punto, ruego se me aplique tratamiento de desintoxicación y aislamiento o se me mate sin piedad en caso de no mostrar mejora.

Porque el poder corrompe en todos sus estratos, y si todavía queda alguna duda, baste este ejemplo gráfico, fruto de una ardua investigación que he realizado con ayuda de Google:

Primero fue Ratzinger, ahora Trichet... el Síndrome de Darth Sidious se manifiesta allá donde hay poder y bajeza humana.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Post sobre el estado de las naciones, o algo.

Hoy le he ofrecido un plan de pensiones a un cliente. Bueno, ofrecido... ya sabéis cómo va esto. Él se encuentra en una situación desfavorable y el banco acude en su ayuda a cambio de clavarle una banderilla. Los bancos estamos de campaña navideña pro-plan de pensiones. Sí, sabemos que los listillos que quieren una mierda de éstas para desgravar en la renta apuran hasta el último día para hacer sus aportaciones más glamurosas, y nosotros nos lanzamos ensangrentados entre gruñidos y dentelladas con la competencia a por nuestra querida clientela, y a por la que no es nuestra también.
Pues el caso es que este tipo me ha soltado que no, que le venda otra cosa, que no confía en que pueda recuperar el dinero cuando se jubile. Que nos da por muertos, vamos. A todos. Como el tío es enrollado, casi que hasta le he dado la razón, (en voz bajita, para no alarmar a compañeros grisáceos; bajo mi careta de bancario alienado corría una lagrimilla de emoción), y es que es la primera vez que veo semejante comentario de un cliente de intachable normalidad.

Sin duda, en las últimas semanas algo está cambiando y no es para bien. La guerra Z comienza a tomar forma entre el proletariado y los pequeños jurídicos. Desde que empezó octubre, las noticias de empresas que cesan el negocio, liquidan o son declaradas non gratas para algún tipo de financiación son casi diarias. Los análisis diarios de riesgo de la más mínima transacción con los clientes son absurdamente extenuantes. Los bancos tienen miedo, y reaccionan de la única forma que saben cuando ven peligrar su chiringuito: cobrando más. Esto es así en la banca como en general en cualquier ámbito que lleve la coletilla de "financiero" adscrita. Como está ocurriendo con los mercados financieros, donde "inversores" muy sagaces se sacan razones de hasta de debajo del sobaco para desconfiar de países europeos con el fin de exigir un tipo más alto (creo que no me va a devolver el préstamo, así que le subo el tipo de interés, ¿alguien le ve la lógica?) en los bonos soberanos hasta que el país reviente. Luego ya lo rescatará la UE, no problem. De todos modos, están los CDS para cobrar sí o sí. Así que no se sorprendan si empiezan a notar cambios en los próximos días encaminados a estrechar el hueco por el que respiran.

Por otro lado, tenemos un maquiavélico plan de alcance internacional, si mal no recuerdo, europeo (para acabar de rematar al continente, no podía ser americano o chino...) para acabar con el sistema financiero colapsándolo mediante retiradas de dinero  masivas el próximo 7 de diciembre. El estandarte del plan es nada menos que Eric Cantoná; al principio, creía que era otro tío que se apellidaba igual, porque yo de fútbol, ni papa, y que me maten si recordaba su nombre de pila... pero cuando descubrí que se trataba del capullín ese que hizo creer a los usuarios de polos que subiéndose el cuello molaban, casi me da un ataque de risa. No he tenido tiempo de investigar la biografía reciente de este hombre, y ruego se me disculpe si se le conocen razones de peso, pero ¿cómo demonios se pasa de aquello a liderar una revolución antisistema? No sé, me da la sensación de haberme perdido unos cuantos capítulos de algo mal guionizado. Un tipo que, si mal no recuerdo, participó de la matrixmedia como el que más, protagonizando anuncios de mega-corporaciones y sumando, como se le presupone a cada futbolista, una pastaza importante entre partidos y promotores. Intento encajar las piezas del puzzle, pero me hace falta un martillo.
De todos modos, no seré yo quien condene del todo la iniciativa, creo que el pueblo ha perdido prácticamente toda la soberanía que haya podido tener en el pasado y actos como éste sirven como mínimo para dar un toque de atención. Pero creo que nadie se ha parado a pensar en las consecuencias reales de un éxito completo. Hace falta mucha fe en la humanidad (admito que no tengo ninguna) para creer que destruyendo el sistema económico y dejándolo todo reducido a cenizas en un día seremos capaces de lograr algún tipo de organización civilizada para levantar conjuntamente algo nuevo. En resumen, me gustaría que sirviera únicamente para meter miedo a los poderosos (ya no sé ni a quién referirme :P), porque lo que sí necesitamos ya mismo es dejar claro quién manda.

Para colmo, nos hallamos inmersos en una nueva "guerra fría" que pronto se podría calentar allá por el Mar Amarillo, donde los norcoreanos han sufrido un cortocircuito convenientemente provocado por unos sureños que andaban de prácticas militares curiosamente por la franja más conflictiva de su región en el momento más oportuno para hacerlo (en los días en los que se ve próxima la sucesión al poder entre padre e hijo). Obviamente, los americanos, que parece que tenían pendiente una ronda por aquellos lares, aprovecharán la ocasión para hacer el numerito clásico del abusón que busca las mil maneras de que la víctima responda cualquier cosa que desemboque en paliza.

Supongo, además, que muy poca gente sabe que ACTA ha sido aprobada en la UE. Más que nada porque, como todo lo que nos afecta de verdad en nuestro día a día, no ha sido publicado en ninguna cadena. Los eurodiputados  han permitido que esta imparable maquinaria represiva siga su avance de tapadillo y en silencio, sólo denunciado por internet.
Ah!, y estén al acecho, porque Wikileaks prepara una bomba con los cables diplomáticos que todos estábamos esperando, ésos que involucran a nuestro querido país y otros tantos decentes integrantes de esta nuestra fraternal Unión Europea...!

En fin, que no se olviden de hacer sus aportaciones al plan de pensiones antes de que acabe el año, y de hacer sus visitas regulares a los centros comerciales (sí, esos paseos de mierda para comprar nada o casi), que romper la rutina aprendida es muy deprimente y hay que pensar en positivo siempre, y girando, girando, girando siempre hacia la libertaaad...!

domingo, 25 de julio de 2010

Heil, Obama!

No sé qué pasa esta semana, que todo el subnoticiario bloguero gira en torno a este puppet-president. En primer lugar, porque se habla de censura cochina en muchos ámbitos de la red relacionados con su persona y, en segundo lugar, por las noticas que nos llegan de nuevas maniobras de invasión en aguas asiáticas. Y es que, quién iba a decir que con la cara de buen chico que tiene este hombre y los buenos propósitos que decía traer bajo el brazo, iba a protagonizar la guerra fría del siglo XXI!

Las primeras noticias de censura todavía no sé si creérmelas, la verdad, uno trata de mantenerse frío cuando ve llegar este tipo de noticias y lo cierto es que me huele más a herramienta de marketing a mayor audiencia del pseudo-documental que otra cosa. El vídeo se titula "The Obama Deception", y parece ser que ha sido eliminado de YouTube de forma poco clara, supuestamente porque aparecía el primerito cuando se hacía una búsqueda con la palabra "Obama",  pero lo cierto es que no cuesta nada encontrarlo incluso subtitulado en cualquier idioma, con lo que más bien parece una eficaz herramienta de marketing viral que, por cierto, ha cosechado un notable éxito. Al fin y al cabo, el tal Alex Jones, realizador del mismo, tiene una pinta de cantamañanas que tira para atrás.

No obstante, el documental tiene partes muy interesantes, y las últimas noticias acerca de ACTA apuntalan todos esos datos. Por si alguien aún no sabe de qué va ACTA, comentar así rapidín que se trata de una regulación  gubernamental de internet parida por EEUU, acogiéndose a peregrinas y fantabulosas amenazas contra la seguridad nacional, como viene siendo habitual por aquellas tierras siempre que se quiere perpetrar cualesquiera movimientos invasivo-fachorros. En pocas palabras, controlar internet de puta madre para comenzar atacando la piratería y terminar controlando los contenidos, lo que viene llamándose la creación de la nueva tele. Otro objetivo que acechan es el de acabar con el tráfico de medicamentos genéricos por inet, que tantas lamentables pérdidas acarrean a nuestras bien amadas empresas farmacéuticas.
Pero, claro, todo esto no sirve de nada si la intención se queda en el imperio, por lo cual lo que se pretende es llegar a un acuerdo para la firma global del tratado. Por lo pronto, en Europa faltan todavía algunas firmas para hacerles meterse su ACTA por el recto, y ya han aparecido por noticias de Nación Red los primeros indicios de que algo huele a podrido en todo este asunto: las primeras reuniones con representantes del parlamento europeo se han convocado a puerta cerrada y sin posibilidad de difundir al exterior nada de lo que allí se trate, cosa que ha provocado que algunos eurodiputados hayan preferido largarse de allí y no estar presentes, en señal de protesta. El texto, no obstante, se ha acabado filtrando, siendo fácil encontrarlo actualmente por la red y mostrando, tal y como se temía, preocupantes contenidos.

Al mismo tiempo, auténticos enemigos públicos nº 1 (por no manchar de palabrotas el post) como John D. Rockefeller, sueltan perlas como "Internet nunca debió haber existido" sin ningún tipo de tapujo, con la falta de prudencia que la prepotencia otorga a estos simios de rapiña.
Se habla, además, de un Kill Switch o "interruptor" instalado en la Casa Blanca para cortar las comunicaciones de la red de redes en caso de emergencia. El escenario es de ciencia-ficción distópica.

Por último, encontramos las últimas noticias sobre operaciones de vacile del ejército norteamericano en aguas próximas a Corea del Norte, provocando amenazas termonucleares (que, la verdad, estando como están, dudo de que lleguen a producirse) con la excusa del hundimiento de un buque surcoreano que Pyongyang niega rotundamente sea responsabilidad suya. ¿A nadie le suena esta historia, más viniendo de las américas? Todo apunta a que tenemos una nueva invasión en ciernes, y con ésta creo que han superado de buen trecho a ciertos germanos de principios de siglo pasado, eso sí, cuidando más la imagen.

En resumen... qué tío! Todo un nobel de la paz! Me sé de un inventor de la dinamita que debe de estar revolviéndose en su tumba... aunque no debemos olvidar que, según parece, el pobre hace lo que le dicen.

domingo, 23 de mayo de 2010

Crisis, el origen.

Hasta los huevos de papearme blogs de economía, de posturas encontradas, pseudo-gurús y profetas del apocalipsis (hasta me ha dado por repasar apuntes de la universidad, qué pérdida de tiempo, madre), acabo mareado y con más dudas en mi cada vez más áspero blog de pataleta y ácido, presto a plantear dudas a quien quiera leer. Y es que lo único que saco en claro es que los titulados en "ciencias" varias de la economía no tienen ni puta idea ni se ponen de acuerdo en una frase.

Porque, ¿no es la hostia de curioso, que todos sepamos más o menos en qué situación nos encontramos, pero no haya un dios que se aclare con el motivo de todo esto? Loepoldo Abadía empezó teniéndolo muy claro y explicándolo de un modo cristalino en su blog; la culpa es de la banca norteamericana, sus hipotecas basura y cómo las endiñaron de tapadillo al resto del mundo. Pero ahora que se ha hinchado a vender libros al respecto, otras voces apuntan hacia direcciones alternativas y diversas. Especuladores, políticos, bancos centrales, cretinos que piden más de lo que peden pagar, CDS y otros activos oscuros... no está del todo claro, es una cuestión compleja que te cagas, no se puede medir a la ligera, etc. Y, pese a la gravedad del asunto, no existe persona humana en el mundo con entidad suficiente para investigar un asuntillo liviano que nos puede devolver a la edad de piedra en cualquier momento, como nos descuidemos. Y digo yo: ¿pero esto qué mierda es? ¿qué cojones hacemos, que no estamos pidiendo los huevos de nadie? ¿Cómo es posible que estemos sacrificándonos billones de personas por cuatro hijos de puta que pueden y saben ocultarse como unos fenómenos? Porque no se me escapa que no todo el mundo ha perdido con esta situación sino todo lo contrario, y a nadie le parece sospechoso.

Lo que tengo muy claro es que este fantástico sistema económico y financiero que nos ha tenido resignados a la mayoría y enriquecidos a cuatro bastardos durante varios siglos acaba de derrumbarse como una pila de dados de rol a la que se coloca demasiado peso en la cima. Todo movimiento encaminado a su recuperación implica un aumento preocupante de la deuda soberana y un empobrecimiento cruel de la población currante, que es la que hace que todo funcione. Los inversores, especuladores y toda esa suerte de roedores cuentamonedas que malduerme por la noches nunca pierde, y con cuatro movimientos temerosos aseguran su riqueza y deshacen cualquier actuación gubernamental en pos de sus intereses. Actuaciones gubernamentales que no se sabe quién dirige realmente o bajo qué presiones...

El caso es que hace poco salió un interesante artículo en Genciencia (quien, a su vez, sacaba el texto del libro Superfreakonomics), que hablaba sobre un experimento que se hizo con un grupo de monos capuchinos: concretamente, se los iniciaba en un básico sistema capitalista. Es decir, les enseñaron que podían intercambiar una suerte de monedas (unas arandelas metálicas) por comida. Les entregaban un número limitado de estas monedas al día, a modo de paga, y empezaron a hacer experimentos con subidas y bajadas de precio, observando que se comportaban excatamente igual que el más común de los humanos. Ahora viene lo bueno: cuando los introdujeron en juegos de azar con dinero de por medio de un modo similar a lo que podría ser el mecanismo de la bolsa, el grado de corrupción observado en dicha comunidad fue tal que se llegó a ver el primer caso de prostitución. Ahí es nada. Más detalles en el link.

Lo cual me lleva, una vez más, a una reflexión muy pesimista sobre nuestro actual estado de civilización y nuestro sistema económico y financiero. Creo que esta crisis se tiene que estudiar muy en serio desde el punto de vista más objetivo posible, por personal independiente y llegando a un origen concreto y probado. Es hora de ver el primer golpe de banco central, la revolución francesa contagiada al resto el mundo (globalización útil), que corra la sangre azul y verde...! Ahem, no podemos tolerar que nuestra vida se vaya a la mierda por intentar mantener de un modo ciego un sistema que no funciona y que ni siquiera sabemos por qué (quizá haya quien lo sepa, pero desde luego no somos los que lo sufrimos, y tampoco la prensa especializada, por lo que leo), sólo por el miedo a nuestra falta de autocontrol. A lo mejor es una buena oportunidad para hacer un esfuerzo intelectual y racional sin precedentes y empezar a distinguirnos de los monos capuchinos.

sábado, 24 de abril de 2010

Muerte al jefe del simpático

El otro día venía un payaso, llamando puerta por puerta con una carpetita en la mano, un tío súper simpático y trendy. Iba diciendo a todo el mundo que "venía a hablar con los vecinos que tenían contratado teléfono e internet para ver si les correspondía un descuento en su factura". Manda huevos, pedazo de gilipollas. Si algo no soporto de un comercial es que me intente engañar, y menos con una mierda de ese calibre tan poco trabajada. Lógicamente, ni le abrí la puerta. Y fue una lástima, porque estoy seguro de que era un comercial de Jazztel que venía a ofrecer una suculenta oferta con la que mandar al cuerno a los engreídos de ONO, que se pasan por el forro mis problemas con la red Wi-Fi porque no les compré a ellos su vonoso router a un precio de pesadilla. En fin, otra vez será, porque al primero que se me arrime a la pierna con la verdad por delante, le contrato lo que lleve, router gratis y asistencia mediante. Eso si no encuentro tiempo y soy yo quien lo busca.

De todos modos, hoy no quería cagarme en los comerciales, sino en sus mierdas de jefes, verdaderos artífices de su triste vida y modo de proceder, de esas maneras que intentan inculcar ahora a la banca (sólo que con productos más peligrosos, dada nuestra siniestra relación con el dinero).  Y es que resulta que esos miserables tiranos sacan provecho hasta de la crisis.

En épocas de necesidad, las empresas de marketing de vocación mercenaria y orientadas a la sodomía telefónica, no tienen otra cosa que hacer que convocar entrevistas de trabajo masivas para jóvenes chicas y chicos prometiendo un puesto de trabajo como teleoperador/a que no es sino puro humo.
Y qué gargajo se consigue con esto?, diréis. Pues muy sencillo; se tiene al inocente aspirante a currar bajo látigo (a prueba) durante 4 ó 5 días, totalmente por la enoorme cara que se gastan estos bastardos. En ese tiempo, se exigen ventas imposibles de productos mediocres, a una reducida lista de potenciales clientes que habrá que ampliar a base de pedir a éstos mismos que faciliten teléfonos de conocidos o familiares. Como se vende poco o nada, y la gente no está dispuesta a dar el teléfono ni de los bomberos, se sugiere al aspirante que pruebe con familiares o conocidos propios, porque si no venden suficiente, no se quedarán con el puesto. Ya os podéis imaginar de qué va esto, no?

En efecto, bajo la esperanza de firmar un contrato del que ni siquiera ha de existir ni la plantilla de Word, el aspirante se dedica a ampliar la base de datos de estas aves de carroña con familia y amigos y, si se da el caso e interesa, propiciar alguna venta que llega como caída del cielo. Por supuesto, mucho menos de lo exigido y aceptable para merecer el puesto, y mucho menos de lo que el encargadillo de turno asegura haber hechos en sus tiempos mozos...

Desde aquí hago un llamamiento para identificar estas putadas caracterizadas por:

- Entrevistadores muy trendys y modernos.
- Que hacen hincapié en cosas como ilusión, superación e implicación.
- Exigencias de trabajo como autónomo aunque sea para una empresa.
- Sin salario fijo, sólo a comisión.
- En puestos donde se observa que los compañeros de trabajo cambian a una velocidad alarmante.

Y molestar todo lo que se pueda (al fin y al cabo, si uno está en el paro, algo de tiempo libre tiene) yendo a la entrevista, que hay que tomarse como un mero entrenamiento para otras posteriores, acudiendo a todos los eventos, incluso yendo a trabajar pero, por supuesto, sin aportar nada propio, y largándose cuando uno se canse mentando familiares y difuntos de los presentes. Entre todos podemos cepillarnos a estos listillos para que se busquen una ocupación de verdad y menos dañina.

Ver también: Muerte al simpático