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lunes, 15 de abril de 2013

La New Wave de los videojuegos: Superbrothers Sword & Sworcery EP



Me disculparéis por hablar de este juego de Capybara Games a estas alturas, pero servidor no quiere saber nada de dispositivos Apple por aquello de no gastarme una pasta para tener un dispositivo que parece no pertenecerme, y no ha sido hasta que lo han lanzado en democrático Android que he podido echarle el guante a semejante genialidad. Si no me falla la memoria, creo que está disponible también en PC vía Steam y demás, pero no quise jugarlo en una plataforma que no era aquella para la cual se diseñó.
Está bien, el juego también lleva bastante tiempo lanzando en Android pero, qué queréis que os diga, ahora lo juego yo.

En fin, para quien aún no lo conozca, Superbrothers Sword & Sworcery EP es un juego lanzado en la primavera de 2011, cuyos detalles podéis ampliar en su página oficial, porque aquí voy a ir a lo que me interesa, que es lo que a mí me ha parecido. El título es el absoluto paradigma del juego indie bien entendido: presupuesto aparentemente exiguo que obliga a la sencillez, pero enriquecida con imaginación, diseño artístico y  voluntad de experimentar.

Lo primero que llama la atención, antes incluso de contarlo, es el aspecto visual aparentemente espartano. Aunque recuerda vagamente al estilo de Another World, el juego hace gala de los gráficos más pixelados que se pueden encontrar en esta era, más incluso que lo que vimos en los antiguos Amstrad CPC, como si hubieran utilizado el mínimo número de píxeles necesarios para poder sugerir cada una de las figuras, personajes y escenarios que aparecen. Cada elemento del juego trata de ser un concepto desnudo, sin detalles accesorios que definan nada en un sentido u otro, como buscando que cada jugador adapte y perfile mentalmente la arcilla primigenia a su gusto.
Pero esto por sí sólo quedaría tosco y tendría escaso atractivo si no fuera por el estilo personal, reconocible y coherente con el que se dibujan personajes y entornos y el uso de degradados y efectos de luz, estos sí, totalmente vanguardistas, que visten las imágenes y convierten los cuatro pixelazos en una gozada para la vista.
A todo ello, ajustan una colorimetría de tintes confusos en tonos fríos o parduscos y apagados muy bien armonizados para lograr transmitir sensaciones que ya quisiera un Skyrim, por poner un ejemplo burro.



El segundo apartado a destacar y segundo pilar básico sobre el que se asienta el resultado del juego, es la música que nos brinda el canadiense Jim Guthrie, una delicia electrónica con tintes shoegazing, intimista y alucinógena que nos lleva por donde quiere en cada momento del juego. Éste es realmente el elemento que consigue apelar a las emociones en este universo absurdo contenido en escasas pulgadas.
Difícil describir con más precisión algo que juega directamente con las sensaciones, lo mejor es que cada uno escuche y juzgue por sí mismo, mejor acompañado por el propio juego. Lo único que puedo añadir es que consigue que cada escena se perciba exactamente como han decidido los creadores y que es totalmente recomendable hacer caso del consejo que nos lanza el juego al inicio de la aventura: mejor jugar con cascos.
La banda sonora ha sido editada por separado (sword & sworcery lp: the ballad of the space babies), llegando incluso a conseguir una edición en vinilo. Posteriormente ha aparecido otro disco de remezclas de la mano de conocidos artistas nipones, entre los que figuran, por ejemplo, el magno Akira Yamaoka (BSO Silent Hill).

El tercer pilar fundamental en el que se asienta el juego es el texto, los conceptos, su simple y absurda historia, pero sobre todo el particular lenguaje que emplea para transmitirla. Aquí tenemos que hablar más de forma que de contenido, sin despreciar lo segundo. Lamentablemente para muchos, el juego llega en inglés sin traducir, y además en un inglés afectado y antiguo de lo más retorcido, por lo que en ocasiones va a haber problemas para captar todos los detalles, aunque no para seguir el hilo argumental si uno tiene un nivel aceptable. Volviendo a los conceptos desnudos, en su historia reconocemos rápidamente un conjunto de arquetipos de historias de espada y brujería que nos serán familiares a todos. Los personajes apenas tienen nombres propios, pues en línea con el conceptualismo que envuelve gran parte del juego, se les da nombres descriptivos de su rol tales como "Dogfella" que se viene a traducir como "perro colega" (dog-fellow), que es el nombre del perro que nos acompaña en gran parte de la historia. A éste acompañan personajes como "Logfella" (un amigo-tipo grandote que te encuentras al principio de la aventura) o la escueta "Girl" (única chica parece haber por esos lugares). Con esto puedo dar una idea de la intención argumental del juego, que no es otra que la de sugerir ideas crudas y arquetipos que cada cual interioriza del modo que le resulta más interesante.
Con todo, la narración mantiene una firme personalidad propia sustentada por pinceladas de humor fresco y coherencia de estilo.
Nos presentan de este modo un héroe espadero en un mundo de fantasía épica que se entremezcla con el mundo real en ocasiones, donde deberá reunir una serie de objetos mágicos con fines que todavía no he llegado a averiguar, apoyado por comentarios en cajas de texto emergentes que describen conversaciones o eventos en primera persona del plural, como queriendo hacer co-partícipe de la historia al jugador que hay al otro lado de la pantalla.

El sistema de juego cumple perfectamente, es sencillo y eficaz, y poco más que destacar. Nos permitirá mover al personaje a toque de dedo por cualquier punto del escenario, explorar los paisajes llevando la cámara donde queramos y acercar\alejar el enfoque por obra y gracia del pinch to zoom. Los enfrentamientos, que son pocos, agradecidos y de dificultad contenida, se resuelven poniendo el dispositivo en vertical (desenvaina así la espada) y eligiendo entre asestar espadazo o cubrirse con el escudo. También tendremos controles para el uso de magia, tocando directamente al Scythian (el Escita, prota de la historia). A menudo nos permitirán tuitear rápidamente frases sueltas que aparecen por el juego con accesos directos, con lo cual mantendremos a la comunidad informada de nuestros progresos.

En fin, un juego de esos que dejan huella, que sólo por la banda sonora y el aspecto gráfico vale la pena probar, que llega al jugador por vía sensorial y que consigue más emociones que muchas súperproducciones. Sin saber en la actualidad a cuánto está, considero que vale lo que cueste, aunque de vez en cuando aparece en oferta. Llegado a este punto debo aclarar que no me lo he pasado todavía, pero baste decir que, a un 40% de juego recorrido, no he podido esperar para comentarlo. Tiene pinta de ser corto, eso sí.

Ha sido otro consejazo de Bancario sectario!

sábado, 24 de marzo de 2012

La canción del verano 2012

Este va a ser un post rápido porque sobre estas porquerías hay poco que contar. Resulta que como soy muy sufrido y tengo que soportar en el trabajo una de esas emisoras de radiofórmula, de las que ponen "música", entendida como cualquier cosa con cadencias de sonido en estructuras regulares, pues ya estoy al corriente de la canción que toca este verano y, consecuentemente, hasta los cojones de ella.

Y es que siempre me ha parecido un fenómeno fascinante el cómo, sin venir a cuento, todas las emisoras de la matrixmedia se ponen de acuerdo para machacar groseramente una cantinela de lo más cretina hasta que es declarada (por ellos mismos) la "canción del verano".
Esto es fácil de explicar. La discográfica que extiende los cheques más gordos propone una de sus mierdas, a su juicio arbitrario, como tema de machaque prioritario para convertirse en lo que más se oye durante unos meses y alcanzar ese podio de dicha y gloria que constituye "la canción del verano", cuando al fin se convierte en uno de esos sonsonetes desquiciantes que se te instalan en el cerebro, por ejemplo, cuando te cuesta coger el sueño (ver gusanos de oreja).

Este año, concretamente, el honor ha sido para un simio nuevo, un tal Michel Teló, que hasta ahora no tenía el disgusto de conocer, pero que me he tomado la molestia de indagar para vuestro deleite, a fuerza de escuchar sus mugidos y de ver imitaciones suyas por doquier, generalmente perpetradas por inocentes niños que a tiernas edades son expuestos a estos niveles de ponzoña culturicida porque a los padres y profesores les hace gracia que los niños estén al loro.
El tipo, no contento con obsequiarnos con un estilo viejuno de acordeón garrulo y pseudomelodía ramplona y repetitiva, se graba el hit con un montón de público de fondo, que es algo que siempre me ha dado muchísima grima. Es decir, puedo entender una grabación en directo, lo que me derrapa seriamente es que la versión para radio, y puede que la única (yo sólo he escuchado esa), sea con fans enlatados. Los pelos como escarpias de sólo recordarlo, qué vergüenza ajena. No quisiera poner cara a las voces chillonas y confusas que ladran con ahínco las gilipolleces de semejante cosa, pero para quien quiera hacerlo, hay un vídeo-clip por ahí que no pienso enlazar.

Este molesto fenómeno, que parece inevitable, se puede evitar con sendos boicots a la compra del single/disco/lo que sea y optando por no bailar cuando suene en el tugurio de turno, aprovechando para  ir a pedirse el cubata, echar una meada o darse golpecitos en la cabeza contra la pared. Yo sudo mogollón de ir a discotecas  mierderas de esas, pero puede que entre mis escasos lectores... no, aquí no hay ninguno de esos, ¿verdad?. Bueno, por si váis obligados o algo.

Para quien no sepa de qué hablo y por si quedara alguna duda acerca de la calidad artística del hallazgo del próximo verano, reproduzco aquí la letra traducida al castellano extraída de traduceletras.net, tal y como ya hiciera con otros éxitos planetasimio, porque creo que esta lírica se tiene que conocer de primera mano, no sea que por no entender lo que dice, pase por algo potable.

Tú, tú
asi tu me matas
¡ay! si te cojo, ¡ay! ¡ay! si te cojo

delicia, delicia
asi tu me matas
¡ay! si te cojo, ¡ay! ¡ay! si te cojo

Sábado en la discoteca
la gente comenzó a bailar
y pasó la chica más bonita.
Tome coraje y empecé a hablar

Tú, tú
asi tu me matas
¡ay! si te cojo, ¡ay! ¡ay! si te cojo...


Esto. Esto es lo que pretenden que la gente tenga en la cabeza en un momento crucial para el futuro de las libertades civiles y el devenir del sistema. No continúo porque el resto es más de lo mismo. Dudas al margen sobre si este tipo (o su compositor) puede leer y escribir o no, la conclusión es deseperanzadora.
En efecto, si has ido a parar aquí y por casualidad te mola el tema en cuestión, sólo puedo confirmar que... sí. Existen sólidas probabilidades de que seas gilipollas.
Si ni siquiera lo conocías... lo siento.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Especial aniversario 11-S: lo que no contó la TV

A continuación, en 6 minutos, resumido de un modo bastante ingenioso y sin dejarse un detalle, todo lo que no nos han contado por la TV sobre el asunto del 11-S:



Apaga la tele, enciende el PC!

lunes, 10 de enero de 2011

Bill Hicks: nadie quede sin conocerlo.



Para quien no sepa quién es Bill, dejaré que se presente por sí mismo parafraseando una de sus brillantes cartas de presentación. Es más, recreemos el momento; Se apaga la anodina música de ascensor  jazzística que suele acompañar a este tipo de eventos, se enciende un foco y aparece un tipo con cara de no haber roto nunca un plato con el pelo más descuidado que te puedas imaginar, gafas redondas y un traje que no sabes muy bien si es de su talla o son cosas de la época:

"Buenas tardes, mi nombre es Bill Hicks. He estado en esto de la comedia por 12 años, así que, eh, acompáñenme mientras les muestro una sonrisa falsa y paso por esta mierda una vez más. … Estoy algo cansado de viajar, algo cansado de hacer comedia, algo cansado de ver sus rostros inexpresivos devolviéndome la mirada, queriendo que llene sus vacías vidas con humor que posiblemente no pueden pensar por sí mismos."
Risas de fondo.  Está de suerte. En esta sala, la gente sabe a lo que ha venido. Pero no siempre fue así.

Bill Hicks nació en  1961, residiendo durante toda su juventud en la ciudad de Houston en el seno de una conservadora familia de tradición bautista. Para quien no haya oído de esta mierda en su vida, hablamos de una de las vertientes más trasnochadas del cristianismo. Por desgracia, un cáncer de páncreas se lo llevó por delante en el 94 a la tierna edad de 32 años, así que nuestras generaciones se lo han perdido. Suerte que todavía tenemos un internet grande y libre en el que se puede ver todo tipo de contenidos, y no sólo lo que las putas distribuidoras deciden que se va a vender chupi en nuestro país. No encontraréis nada publicado de este tipo en nuestras tierras, pero por internet encontraréis de todo, subtitulado a nuestro idioma, para que nadie se quede a medias.
Aunque su inspiración y fuente de empuje fueron comediantes de la talla de Woody Allen o Richard Prior, lo que hace único a Bill poco tiene que ver con ellos. Podemos calificar sus inicios como discretos en la Comedy Workshop de su ciudad natal, si bien obtuvo una repercusión notoria a nivel local que lo catapultaría a salas de humoristas de envergadura , inicialmente apoyado por compañeros y amigos de profesión como Dwight Slade y seguidamente en solitario.

Supongo que si hubiéramos conocido al Bill adolescente nos habría parecido una especie de niño bien con un entorno la hostia de conservador y un toque rebelde como única respuesta posible al panorama hogareño. De hecho, sus inicios fueron de lo más ingenuo, avanzando más por perseverancia que por auténtico genio diferenciador. Para que os hagáis una idea, sus primeros shows se basaban en imitaciones de padres y madres, o temáticas de escuela. Humor blanco 100%. Y lo curioso es que el cabrón era bueno hasta en eso, lo que lo llevó de sala en sala hasta acabar triunfando en Los Ángeles.

No sé muy bien en qué año de los primeros 80 surge "mr. Hide", pero en el recomendable documental sobre su vida American - The Bill Hicks Story, lo sitúa en una actuación en el Comedy Annex, cuando se le ocurrió tomar unas copichuelas antes de salir al escenario.
Bill siempre había sido un tipo con ganas de experimentar y conocer, como se desprende de muchas de sus actuaciones, y antes de probar su primera copa ya había flirteado con los hongos alucinógenos. Al principio, para cagarse de risa, como él mismo admite, y más tarde buscando respuestas para calmar su insaciable sed de verdad. Aunque no he encontrado nada que haga referencia a su paso por ninguna universidad, era un lector multidisciplinar empedernido, y andaba bien puesto en materias de filosofía y física de andar por casa.

Lo que quiera que tuviera dentro, ya sea un rebote hacia una educación estricta o un fuerte impacto de estulticia social contra una virgen mente privilegiada que comenzaba a abrirse al mundo, provocó una fuerte reacción con el alcohol que dio como resultado a uno de los humoristas más ácidos, nihilistas, existencialistas, pesimistas e inteligentes que se ha visto nunca.
A todo ello debemos sumar en su legado una prolífica aportación musical que dejó en la banda que tenía montada con sus colegas, de la que se pueden encontrar unos cuantos cd´s por tierras lejanas. Y es que no son pocos los esfuerzos que realizó por defender la música bien entendida, la que viene parida según un proceso artístico, alejado de la radiofórmula y la basura intrusiva a la que nos tienen acostumbrados la gran mayoría de putremisoras que invaden nuestros espacios públicos. Porque en mi casa todavía no pueden entrar, gracias a Dios.




No obstante, si bien los hongos nunca le dieron ningún disgusto, el legalizado alcohol lo sorprendió en uno de sus shows tumbado boca arriba en el escenario, gritando incoherencias y burradas, lo que le hizo pasar por una etapa bastante dura en la que conseguiría dejar la bebida y otras drogas parejas afloja-lenguas. Descubrió entonces que el secreto de su éxito no era el cuelgue, sino las verdades que salían de él. Y es que Bill Hicks no es sino el tipo que soltó las verdades más incómodas de aquella (y esta) sociedad con la mala leche más ácida que era capaz de soportar la masa Z, lobotomizada por usos y costumbres radiados por la tele de entonces.

Desde este momento de sobria clarividencia comienza la etapa dorada de nuestro amigo, si bien la espada del cáncer pendía ya sobre él, con una factura pendiente (y esto lo deduzco yo solito) por un pasado de sobreesfuerzo tóxico, en su mayor parte de sustancias legales. Sin embargo, esto no haría que Bill se inclinara por ningún tipo de propaganda anti-vicio. Qué cojones, el sr. Hicks es incompatible con ningún tipo de propaganda al uso:



Esta revelación, lógicamente, lo lleva a desarrollar espectáculos que no todo el mundo acogería con buen humor, y menos un atajo de paletos red necks. Y es que tan pronto podía estar actuando en el famoso programa de David Letterman como podía al día siguiente hacer un monólogo en un antro infecto. Frecuentaba todo tipo de tugurios, lo que lo llevaba a situaciones como la que describía en una ocasión:

"Estaba en Nashville, Tennessee, y después del show me dirigí a un restaurante de waffles. No estoy orgulloso de ello, pero tenía hambre. Y estoy sentado allí, comiendo y leyendo un libro. No conozco a nadie, estoy solo, así que estoy leyendo un libro. La camarera se acerca a mí como, [masticando chicle] "¿Para qué lees?" Nunca me habían preguntado eso. No "¿Que estoy leyendo?", sino "¿Para qué estoy leyendo?" Oh por Dios, me sorprendiste. Hmm, ¿Por qué leo? Supongo que leo por muchas razones, una de las principales es que no termine siendo un puto camarero en un restaurante de waffles."
Censurado en su país natal, cosechó no poco éxito en sus actuaciones en Canadá y Reino Unido, quizá también, para qué negarlo, porque no ponía a parir a sus países. El mencionado David Letterman, sin ir más lejos, protagonizó uno de los casos de censura más sonados, y el primero que se acometía en su programa de forma íntegra. Me explico: en cierta ocasión, durante sus primeras intervenciones eliminaron un chiste sobre un paralítico, cosas de política de antena. Pero la última actuación que debían emitir de Bill fue censurada de principio a fin. Al parecer, su famoso chiste de "Si Jesús regresara de nuevo, ¿de verdad creen que le apetecería volver a ver una puta cruz?" planteaba no pocos temores.

Aparición de Bill Hicks en el nº 31 de Predicador.


No obstante, Bill fue inspiración y admiración de muchos artistas yanquis, algunos de ellos totalmente insospechados, como los progresivo-metaleros Tool (la última pista de su disco Aenima, titulada third eye, viene precedida por una grabación de una de sus actuaciones), o el guionista de cómics Garth Ennis, donde hace no pocas referencias al mismo en Predicador.


En esta portada alternativa de Tool aparecía Bill sobre el título "another dead hero"

 Finalizo pues este humilde homenaje finalizando su discurso anterior sobre drogas y música, agradeciendo a todos esos adalides de la cultura altruista que se han pegado el curro de subtitular lo que he podido encontrar por internet. Atentos al final, porque no tiene desperdicio:



Y como guinda final, podéis echarle un vistazo al suculento recopilatorio de frases célebres que aparece en su entrada de la wikipedia.

domingo, 19 de septiembre de 2010

The Birthday Massacre: Pins and Needles

Buff, un mesecito sin postear... diríanse vacaciones, pero nada más lejos de la realidad. Nuestro querido sector financiero, ése que ha recibido inyecciones de liquidez y fondos los que hicieran falta para tapar sus propios agujeros sudando de todo el país, ni siquiera tiene en sus previsiones los cuatro duros que pagan a los chicos de prácticas para hacer sustituciones en verano. Claro, joder, eso sería dar trabajo y reinvertir fondos en mejorar las cifras del paro y hacer un bien a la comunidad..., nah, que les follen, mejor dejamos que nuestra prole se parta las vacaciones como pueda en semanas o días sueltos para poder apañarse, y que se contenten mientras no reduzcamos plantilla. Que tambien llegará, no lo duden.
Y bien, una vez mentados los muertos de los sres. presidentes de las distintas entidades bancarias, como viene siendo habitual, continúo con el tema principal sin dar una media explicación sobre mi ausencia en el blog.
Y es que, por poca mierda que tengas para escribir, por anodinas y costumbristas que sean las noticias que te aventen en el telediario, por contradictorias que sean las informaciones que llegan desde las cada vez más desvirtuadas fuentes conspiranoicas, un disco de los Birthday es siempre noticia de primer orden. ¡Onirismo, surrealismo, despiporre!

En fin, ¿por dónde empezar?... estaba claro que estos chicos tarde o temprano tenían que empezar a hacer cosas raras. La fama es la asesina de inspiración más letal, y debo matizar que ni parecen buscar mucho más de lo que tienen, ni lo llevan tan mal como podrían. Nuestros seis amigos, seis personajes fugitivos de algún buen cómic de Sandman, mantienen el sello y la identidad, pero nos dejan un disco bastante irregular. Curiosamente, diría que han dejado lo mejor de este nuevo tomo en las primeras y últimas canciones, dejando un amalgama algo morrallero en el interior del emparedado.
La producción viene a ser la misma que hemos visto en los dos últimos discos, y poco hay que objetar al respecto. El sonido es potente, las mezclas limpias y los arreglos definidos e inspirados, aunque dejando un conjunto demasiado recargado para mi gusto.

No es ningún secreto a estas alturas que los Birthday vienen siendo desde algún tiempo un imán de emos y gilipúberes, sin duda atraídos por la estética y las capas más superficiales del sonido, así como el contraste horror/childish tontorrón que destila todo el pseudomovimiento de los atristos de cartón piedra estos.
Es quizá la voluntad de llegar a un sector más amplio, sin llegar al sonido abiertamente comercial, lo que los ha llevado a contentar a este tipo de público infame con un sonido que ha ido perdiendo progresivamente melancolía y oscuridad en favor de un tono más agresivo, guitarrero y cargante, aunque también más vacío, escúchese en temas como In the Dark o Pins and Needles. Es lo que más me jode tanto de este disco como del anterior. Su principal virtud, tanto en el disco Nothing and Nowhere, como en menor medida en Violet siempre ha sido la de remover subconscientes desenterrando oscuras sensaciones olvidadas de la infancia; ahora hay veces que suenan directamente infantiles.

Pero tampoco quiero que se me malinterprete, el disco no es malo en absoluto. De hecho, me congratulo de hallar trazas del genuíno sonido TBM en un estado tan avanzado de su carrera y con el peso del merecido éxito a sus hombros. Hay temas muy buenos y como he dicho hay temas genuínos. In the Dark, pese a todo, suena de miedo, y destacan también a mi juicio Always, Secret (aunque algo moñas, me han molado, supongo que debo de estar algo jodido o eso) y Sleepwalking.
Las otras, pese a mantenerse en un segundo plano, son temas que dan patadas a muchos temas que pisan fuerte la escena oscura. No debemos olvidar que cuenta con un par de genios o tres que componen que da gusto. De hecho, se mantienen incombustiblemente las inspiradas melodías que dan pie a todas las canciones, lo que me da por pensar que estos tíos tienen cuerda para rato. Lo que no me ha gustado tanto en ocasiones son las partes vocales, unas veces previsibles y en ocasiones cayendo en una tonalidad demasiado luminosa... (no descuidéis esas notas chicos, las negritas del piano...!) También me ha llamado la atención la presencia de coros, segundas voces armónicas de arrope y una misma tonada tanto para voz como para acompañamiento, cosa que no es normal en estos fanáticos de las buenas armonizaciones. Pero vamos, esto ya es ponerse exigente. Sólo son las cosas raras que están empezando a hacer.

En fin, siguen siendo unos grandes de la música y no les puedo puntuar mal, pero sí habría que darles un toque de atención, porque estos detalles ya han marcado un punto de inflexión desde Violet y podrían ser el inicio de un giro funesto. Y para terminar, una muestra del mismo, el primer vídeo publicado, dirigido a pachas entre el sr. Falcore (uno de los genios que mencionaba) y Rodrigo Gudiño, fundador de Rue Morgue, una paginaca de muy buen aspecto dedicada a la buena serie b. Os dejo con In the Dark.

sábado, 17 de abril de 2010

El verde se viste de negro.

Ocurrió el pasado día 14, pero el negro humor que siempre ha caracterizado a Mr. Green Man aconsejaba no precipitarse en dar la noticia. A estas alturas, todas las publicaciones musicales editadas bajo la superficie se han hecho eco de la espantosa verdad. Petrus T. Ratajczyk, más conocido como Peter Steele, vocalista y líder de Type O Negative y Carnivore nos ha dejado, (por segunda o tercera vez) y esta vez en serio. Con él muere parte de la sensatez que quedaba en nuestro estulto mundo z, una inteligente influencia para la juventud, todo un estilo musical y un sentido del humor único (humor negro nº1). Cada vez más zetas, cada vez menos supervivientes, así funciona esto.

Lo cierto es que, como decía uno de su temazos, "la vida le estaba matando" y, aunque era un cachondo entrañable y mejor persona, parece que se maltrataba bastante con sustancias diversas que acabaron malogrando su corazón, fruto de una depresión acuciada por pérdidas personales y pesares existencialistas que no acababa de superar.

En fin, quién sabe, es posible que ahora pueda aparecerse en la alcoba de puritanas chicas católicas diciendo ser Jesucristo (según decía, se parecía mucho) para hacer todo tipo de perversiones, como veíamos en el vídeo... lo cual me recuerda que sus últimos pasos estuvieron orientados al catolicismo más estricto, según parece buscando alivio para las dudas que le planteaba la desoladora muerte atea.

Bueno, Pete, tan sólo queda decir que los tipos y tipas raros como yo no te olvidaremos, y que nos has dejado un poco huérfanos, mamón. El mundo hoy es más estúpido, y la música ha subido algunas octavas.


26/04/2010: Actualizo hoy, no a mi pesar para desmentir la noticia, sino para aportar una curiosidad que creo que puede resultar interesante a cualquier instruído en el extenso legado creativo de este hombretón. Dejo un link de un site oficial del pueblo de Vinland, ése que reivindicaba en casi todos los discos, sino con canciones, con la recurrente presencia de su famosa bandera verde de diseño nórdico. Para poner en antecedentes, se trata de un posible asentamiento vikingo que pudo haber en norteamérica en torno al año 1.000 A.C. Una bandera que sin duda ondea estos días a media o nula hasta.

sábado, 19 de diciembre de 2009

El fin de la música.

Como no se me ocurría de qué hablar, pues he decidido tocar los cojones a los de siempre, que siempre es divertido y se merecen todo lo peor que se le pueda a uno ocurrir.
Hoy voy a hablar del fin de la música, de ese profético plazo de cinco años que algún gilipollas ha puesto a la música, así, en todo su vasto concepto, la música, señores, en mayúscula y negrita. Valiente sesos-de-culo hay que ser para referirise a la música con tanta ligereza y, lo que es peor, estar pensando al tiempo en tristes fórmulas comerciales impuestas a golpe de dial en los oídos más perezosos que, mal que nos pese, son los más abundantes.

Quiero exponer lo que un servidor opina (si todavía es legal) que puede acabar en cinco años si la cosa del P2P e internet continúa como hasta ahora. Sencillamente, la industria musical. Lo que falta por ver es en qué se traduce esto. Sinceramente, no creo que lo sepan ni ellos. Pero hay cuatro cosas que tengo bastante claras, y ellos también:

- Tengo claro que los 4 últimos grupos que me han sorprendido en el último año, no tienen el apoyo de ninguna discográfica, pero han grabado cada uno su disco e incluso he pagado (a un precio muy, muy razonble) para conseguirlo en algún caso. Sin discográfica de por medio, han conseguido un disco grabado, costeado por ellos mimos, han conseguido promoción (en recopilatorios  de descarga digital y MySpace), distribuyen sin problemas vía internet y organizan conciertos de los que no dudo que sacarán su merecido beneficio. Luego es posible la música y, lo que es mejor, la buena música, sin el amparo de protecciones y extorsiones mafiosas.

- También tengo claro que para mucha gente que no tiene la afición suficiente, no hay alternativa, por pereza o falta de tiempo, a las propuestas de la radio y la televisión. Claro está también que las discográficas se aprovechan de ello, y colocan a quien quieren en esos espacios de difusión masivos que controlan a su antojo a golpe de talón. Lo que está por discutir es qué oscuro interés tienen en poner unos y no otros. A estas alturas creo que no hace falta explicar que la calidad y el talento no tienen vela en este entierro.

- Tengo claro que para extender esos talonazos y aún así ganar fortunones, han de sacar mucha pasta  por la venta del formato físico, y todos sabemos cómo hace pasta quien la hace, al menos lo sabemos los que trabajamos en financieras y vemos rentas y esas cosas. Total, que el artista no ve un guil (un 6% del precio del CD, según la mayoría de fuentes).

- Ellos, por su parte, tienen claro que su negocio se va a la puta mierda, y los puestos de trabajo inmediatamente involucrados se van al peo, porque la gente tiene claro que lo que importa es la música y ésa está igual en el CD que en el MP3. Y yo, aunque reconozco que no es momento para cargarse puestos de trabajo (aunque, según dicen, todavía quedan 5 años para eso :P), sudo mogollón de sus lágrimas de cocodrilo.

Y todo eso por un motivo bien sencillo. Porque en el momento en que deje de existir una discográfica dictando a una emisora qué debe de poner y qué no, los músicos vivirán en democracia. Y los artistuchos mediocres y sin chicha como Bisbalito o Sanz, tan sobrevalorados y tan idiotizantes, estarán en igualdad de condiciones que los más talentosos y/o más humildes, a excepción de lo que sus fortunas les permitan, pero ya de un modo menos sostenible en el tiempo. Y la gente, de una puta vez, estará obligada a buscar y elegir lo que de verdad le guste.
Para ello, claro está, no debe quedar ni rastro de discográfica, por lo que hablamos de algo a muchos años vista. Pero yo sueño con ello. Con el día en que no me suene una canción hasta cuatro veces en siete horas en la emisora del hilo musical del trabajo, horadando mi cerebro y tratando de instalarse allí indefinidamente.

Porque, hagan lo que hagan, su puto imperio dictatorial de música ligera y temas livianos para amansar al rebaño está sentenciado. Y no sólo lo ha hecho internet. Lo ha hecho el formato digital, el MP3, y su facilidad para ser copiado, compartido y transferido. Y eso ya no lo para nadie.


domingo, 19 de abril de 2009

Discazos a la vista: The Gathering y Anima Virus


Mi amor incondicional hacia The Gathering lleva haciéndome comprar sus discos desde hace muchos años, antes incluso de que hubiese más opción. La noticia, allá por el 2007, de que su vocalista, Anneke Van Giersbergen, dejaba el grupo, nos hizo a muchos enterrarlos prematuramente. Al parecer, Anneke necesitaba dejarlo para dedicar más tiempo a su familia, aunque ahora figura entre las filas de unos tal Agua de Annique que, por lo visto, se han dejado arrastrar con lo que Anneke trajo de The Gathering, porque suenan como un disco de caras b de aquellos. Personalmente, me quedo con los mutilados TG de toda la vida, que se desmarcan por poder seguir haciendo canciones lentas sin matar de aburrimiento, aunque es agradable volver a escuchar el vozarrón de la holandesa, sobre todo en las más animadas.
En cuanto al nuevo disco del grupo que venero hoy (The West Pole, 2009), decir que, si bien su nueva incorporación, la noruega Silje Wergeland, no cubre ni mucho menos el hueco de la predecesora en cuanto a técnica y matices, hay que señalar que cumple sobradamente. Y es que estos tíos no han parado hasta encontrar a una frontgirl que tuviese el mismo jodido timbre de voz que Anneke; todo ha sido dispuesto para que las diferencias sean mínimas. De hecho, un oído poco atento podría concluir que se trata de una Anneke "poco inspirada".
Pero, qué motivo habría para desconfiar de un grupo que ha sabido gustar a los mismos fans a lo largo de una increíble evolución de géneros que comenzó con el doom más cerrado y continuó por el pop, pasando por la experimentación electrónica? Ninguno, y nos han dado un capón a todos con su nuevo trabajo. Con un estilo propio ya indefinible (ese cajón desastre que ahora se acuña como "guitar orientated rock"), The West Pole es otro de sus redondos discos donde no sobra ni un corte. Sonido The Gathering 99%, pese a todo, con unas melodías que me atrevería a asegurar más inspiradas que su anterior largo, Home. Mis felicitaciones tanto a la nueva que, estoy seguro, le queda mucho por aportar, como al resto. Lo dicho, denles un tiento.

En cuanto a Anima Virus, se trata de un grupo italiano formado por un vocalista megalómano (como ocurre tanto en este estilo de endiosados) que se atribuye el mérito de casi todo (desconozco con qué certeza), facturando un estilo Dark Wave / Industrial bastante potable para los tiempos que corren. Los descubrí en una página de estas que ofrece descargas de grupos poco conocidos, y lo cierto es que no sé cómo llegué a escucharlos, porque la portada pinta horrible, así como el aspecto del vocalista. Entiéndase horrible para hacer buena música. Tengo comprobado que, con un índice de probabilidad muy alto, unas pintas imponentes son un indicador magnífico de mediocridad creativa. Tal vez la cara de enfermo y el aspecto ochentero y auténtico de Deneb, teclista, me animó a escucharlos. E hice bien, porque es un disco que guarda una selección de buenos temas de la que su Myspace no hace del todo gala. Bastante recomendables para quien guste del género, muy buen sonido y composiciones, voces variables y tono cafre y desalentador.

Debo aclarar que el disco no lo descargué ilegalmente de la susodicha web, ni falta que hace incurrir en un acto tan atroz; lo compré en El Corte Inglés. Se encuentra fácilmente en la sección rock / alternativa. Un empleado me lo recomendó efusivamente.

Y es todo por hoy, espero le sirva a alguien para algo ;).

jueves, 4 de diciembre de 2008

Mierda discográficas

Son dos palabras que rara vez van separadas. Hasta los huevos de leer que si la SGAE está empezando a contratar inspectores, para asegurarse de que se cobra el puto canon en los comercios, o que acosan presuntamente a quienes se muestran críticos con ellos (e incluso vigilan lo que se pone en bodas y discotecas), va y me encuentro, por segunda vez en menos de un semestre, con un grupo cojonudo que, mira tú por dónde, no ha conseguido encontrar quien le saque el disco.
Mientras los Enrique Pérez y los Kevin González siguen engordando sus cuentas bancarias a cambio de salpicar de saliva un micrófono (y, gracias al canon, ni siquiera eso), grupos como Pretentious, Moi? no se comen un colín.

Pero bueno, yo había empezado esto para hablar de los grupazos que he descubierto!.
Llevo escuchando a los susodichos los últimos días (las cuatro canciones que pueden escucharse en su espacio), especialmente, Now and Again, que me parece bárbara, y cada vez que intento en vano conseguir algo más de éstos me entran ganas de pegar fuego (otra vez, alguien me quitó la idea hará poco más de un año, según leí) a las putas naves de Valemusic (o su equivalente británico) y otras ponzoñas que matan las neuronas de nuestra sufrida y lobotomizada juventud.

Acciones terro-culturales aparte, me llena de optimismo haber encontrado un grupo como éste gracias a inet, y no es la primera. Solemn Novena, el otro descubrimiento, también andan en las mismas, si no me equivoco, si bien creo que están más cerca de sacar disco que los anteriores. De ellos la que más me mola es Siren.
Podría decirse que ambos poseen un hacer sencillo, sin aportar demasiada novedad al género. Buenas voces, femeninas y masculinas, PM con un Dark Wave que me recuerda más directamente a Malaise que a otros más clásicos del estilo, y SN con un Gothic Rock guitarrero de punteados lánguidos. Si bien no han creado estilo, ni mucho menos, lo que sí es de agradecer son las melodías inspiradas de que hacen gala, y un sonido fresco y cojonudo, con un abuso palpable (reconocido por Pretentious, Moi? cachondamente en su espacio) del reverb y otros medios de saturar el sonido, que al que teclea particularmente le ponen mogollón.
Un dato curioso es que este tipo de grupos, que suenan de fenómenos, nunca se toman en serio a sí mismos, como puede deducirse de sus autodescripciones, que no tienen desperdicio. Sin gotioteces.

He aquí, pues, la prueba palpable de que las discográficas, lejos de ser una figura que debemos proteger persiguiendo las descargas y todo ese blablá, más bien parecen ser un obstáculo (en vías de extinción) al desarrollo de nuevas vías de distribución de la música tal y como la entendemos los que la disfrutamos, dando fuerza todavía a la tiranía de la mediocridad. Internet lleva mucho tiempo demostrando que es una vía apropiada y muucho más barata, sobre todo cuando preguntas a un artista y te contesta que no percibe una mierda por los cd's que vende, si no por los conciertos, que sí se pagan y muy a gusto.
¿Qué me importa a mí que se vaya al carajo una discográfica que distribuye basura de radiofórmula y cierra sus puertas a toda propuesta que no genere millonadas, que dicta lo que está de moda y lo que se debe escuchar con sus herramientas de marketing? ¿no será mejor que esas heramientas de marketing se vayan a tomar por el culo para que cada uno pueda decidir por sí mismo qué es buena música?
¿Por qué he de pagar un canon para pagar a cuatro gilipollas que no puedo ni ver, y que nunca he descargado de la red? Tranquilos, señores de la SGAE, todo lo que "protegen" con tanto celo me importa una leche, no voy a hacerme con ello de ningún modo, lícito o ilícito. Perdón, lícito sí, cada vez que compro un lápiz usb es como si comprara un cachito de disco de Bisbal, asco me da llevarlo en el bolsillo, si te descuidas.