lunes, 25 de abril de 2011

Este futuro sí que mola!

Esto viene a raíz de que el pasado martes (19 abril 2011) fue el día en que Skynet tomó conciencia de sí mismo, iniciando de este modo el terrible día del juicio final que dividiría a hombres y máquinas en una cruenta guerra gestada en singular escenario distópico postapocalíptico.

En 1991, James Cameron y William Wisher Jr. pensaron, como muchos otros, que en cosa de 20 años la ciencia obraría prodigios que cambiarían su modo de vida para bien o para mal, como es el caso. Y es alucinante cómo visionarios artífices de la ciencia ficción de épocas viejunas dieron en el clavo novela sí, novela no (caso jodido de Julio Verne, que no sólo adelantó acontecimientos, sino que además dio ideas) mientras que, con el paso del tiempo, los escritores contemporáneos de mentes más abiertas han ido dirigiendo sus historias a derroteros más absurdos y esquizoides. Espera, ¿absurdos? ¿Era lógico pensar en 1865 que el hombre llegaría a la luna en un cohete espacial lanzado cerca de Cabo Cañaveral? No, era una cosa jodidamente entretenida de leer, y la gente se conformaba con soñar sin temor a que los señalaran con el dedo acusándoles en términos que aún no se habían inventado.

Oh, sí, tuvo que transcurrir un siglo más menos desde que se publicara la novelilla, pero ¿cuántos postulados futuristas de principios de siglo XX habrán cuajado en la actualidad? ¿Dónde están los robots humanoides que nos iban a limpiar la casa y pasear a nuestros perros (si se dejaran)? ¿Por qué a nadie se le ocurrió que tendríamos internet? Es más, ¿cómo es posible que ningún escritor inspirado soñara con tener en sus manos algún día un puto iPad 2? Bueno, a lo mejor es porque pensaban que para los dos miles habría cambios importantes, avances de esos que hacen que la gente viva mejor. Pensaron que sus parafilias robóticas no serían posibles sin una evolución en la mentalidad del ser humano. Julio Verne, sin ir más lejos, imaginó una ingenua fraternidad entre países, aberrantes colaboraciones conjuntas de grandes superpotencias, descabellados objetivos comunes entre gobiernos honrados ridículamente dedicados a su pueblo... ¿hace falta que siga?

Pobres, no llegaron a conocer la corporatocracia. No pudieron sentir el anhelo de tener en sus manos un teléfono móvil con un tamaño retroevolutivo que lo hacía menos móvil, pero con todas sus limitaciones.
No pudieron soñar con coches impulsados por... sí, el mismo carburante de mierda, pero con un motor de burdas explosiones muy silencioso!
No fueron capaces de vaticinar un futuro ideal con sofisticados productos financieros, tan necesarios para la transformación de recursos en bienes de consumo. De hecho, ¿cómo pudieron plantearse un proyecto de ingeniería como un cohete espacial sin una adecuada financiación a varios años? ¿En qué cabeza cabe? ¿Quién iba entonces a lucrarse de ello sin aportar nada útil? ¿Cómo se les pudo escapar algo tan fundamental?
Creyeron que los aparatos tecnológicos serían robustos y punteros, que serían fieles aliados de sus dueños durante años y años, sin pararse a pensar ni por un instante en lo excitante y agradecido que es cambiar de móvil cada año!
Se olvidaron completamente de la iglesia católica en sus alocadas paranoias exotópicas... ¿Qué sindios libertino es ese futuro en el que la espiritualidad fluye alocadamente por diversificadas variantes, sin ningún tipo de contención al pensamiento y la innovación? ¿Cómo podría nunca la humanidad progresar sin el adecuado miedo a ser feliz? Nada, todos muertos. Suerte que se equivocaron.
Divagaron en exceso sobre las fuentes de energía con ideas obtusas de energía ilimitada poco definidas, cuando lo lógico era pensar en la construcción de estructuras potencialmente humanicidas que generaran electricidad (y no otras cosas raras) a chorros. ¿O pensaban que nuestra actual vida idílica dotada de los más asombrosos y útiles prodigios tecnológicos funcionaría sola?
Fantasearon con estrambóticos sistemas de comunicación holográficos que presentaban insulsas figuras comunicando pragmáticos mensajes cuando se podía intuir que lo importante no era la forma, sino el contenido. Una pantalla plana, pero con información basura. Una escueta visión de la granja humana que presenta Tele 5 cada tarde, podría haber llevado estos relatos hacia conclusiones de una trascendencia impensable en esa época.

Pues sí, los escritores de principios de siglo obviaron algo que habían tenido delante de sus narices durante todo el tiempo: el dinero, que no crece en los árboles, y su consiguiente sistema económico-financiero que aceleraría la evolución y el progreso hasta los insospechados niveles actuales. Y las empresas, que evolucionarían naturalmente hacia monstruos corporativos omnipotentes conocedores de las auténticas necesidades y anhelos humanos, volcadas por completo en el bien común.
En cuanto a las pamplinas esas de los robots, la vida contemplativa, el desarrollo intelectual y la exploración del universo, prorroguémoslo mejor mil años más, que está demostrado que no hay ninguna prisa, ¿verdad?.

Y quien diga que esto no es el futuro, que se atreva a decírmelo montado en un Segway.

P.D. El corrector ortográfico de Blogger me indica que financiación está mal escrito. Me propone en su lugar fornicación. Creo que me estoy ablandando con el tiempo...

miércoles, 6 de abril de 2011

Telegrama de un esclavo

Buf! un mes justito desde la última vez. Y todo porque llevo unos días que no tengo tiempo ni de tener consciencia. Es cierto, de hecho, el otro día estaba trabajando como un cantero de las pirámides y, de repente, me di cuenta de que una región de mi cerebro se había puesto a pensar mierdas su bola en segundo plano. Y esta fue la revelación que me vino: ojo con el director de vuestra sucursal.

Esto es algo breve, pero quiero decirlo antes de que se me olvide como tantas otras gilipolleces. Esto os interesa, mas que nada, si sóis de esos tocapelotas que reclamáis hasta los 25 céntimos de euro que se os cobra de ingresar un cheque. Y digo tocapelotas porque es una auténtica mierda para el que os coge el encargo. Si yo lo entiendo, es más una cuestión de orgullo que bla, bla (y una mierda, nadie quiere reconocer que valora 25 céntimos de caca), pero es que las comisiones las han ideado para cobrarlas, y los procedimientos para levantarlas, sobre todo si lo que se pretende es que se quede a cero absoluto, son de un draconiano que se podrían componer canciones de gesta sobre aquello.

Pero hay un detalle más, y es el director. Hay una estrecha franja de potestades que corresponden al director, o al director de zona. La pregunta que tenéis que haceros es la siguiente: "¿Cuán hideputas buitreros son tanto uno como otro?" y "¿Cuán hideputa y cansino soy yo como cliente?". Ésta, lectores, es la disyuntiva que derrite los sesos del bancario sociópata o asimilado y, según quién gane, habrá rebaja en las comisiones, o no. No quiero decir con esto que hagáis huelga de hambre a la puerta de la sucursal cada vez que no os quiten una comisión (a veces pedís cosas asombrosas), pero igual sí que conviene pasar del culo del director opresor y largarse a otra oficina. U otro distrito, o provincia. O entidad. Y es que hay veces que es mucho más liviano decirle que no a la cara a un cliente que aguantar las soplapolleces (negativa + sermón reprocho-ejemplar) de un directivo por teléfono.
Era sólo un apunte.

Y volviendo a lo del cantero de las pirámides, cómo cojones han hecho para que nos pasemos el día entero currando sin darnos un sólo latigazo? Lo de la antigüedad tenía una causa/efecto, pero esto es una mierda absurda!
Un día de estos, nos veremos en las calles, bastardos corbateros...

Escrito desde mi curro.

domingo, 6 de marzo de 2011

Fauna Bancaria

Antes de nada, y ya que saco a pasear de nuevo el tema bancario, dejad que os aclare una cosa que me parece que no se dice por los desinformativos televisivos del Imperio:
El grifo anda más cerrado que nunca.
Esto es, quede claro, desde mi perspectiva personal, es lo que veo en la entidad donde trabajo. Pero teniendo en cuenta lo rápido que nos adaptamos a los absurdos tipos de interés que ofrece la competencia y las subidas de precios que aplicamos constantemente para equipararnos a la, una vez más, cansina competencia, dudo muchísimo que fuera de mi entidad la cosa ande mucho mejor. Metéroslo en la cabeza: los ICO se destinan a refinanciar deuda ya existente, cambiar inversión propia por inversión estatal, líneas de crédito que no van cara al aire por préstamos subvencionados (a un tipo bastante normalito, no creáis que regalan nada) y no se presta nada a nadie que no cumpla escrupulosamente con todos los índices de solvencia posibles, y esto con reparos.

Pero bueno, el tema que me ocupa ahora mismo es que temo que, un día, se descubra en mi trabajo que soy humano. Trato de actuar como ellos, interesarme por sus mierdas, vestir lo más gilipollas posible pero, más tarde o más temprano, alguien me señalará con el dedo con la cara desencajada y chillará hasta que los demás caigan sobre mí. Y ese será mi fin. Dejaré de escribir aquí y pasaré las horas muertas viendo Intereconomía.

Cuanta más gente conozco en este mundillo, más me asombra la cantidad de corderos adscritos a la Sagrada Iglesia del Dólar que pulula por el mundo trabajando con dinero . Y digo dólar porque soy consciente de que el imperio es omnipresente. Es que me parece asombroso lo parecidos que son todos mis compañeros, vengan de donde vengan, es algo absolutamente terrorífico.
Todo esto viene porque ha llegado un nuevo compi a la oficina, en sustitución de otro que ha promocionado, y me ha dejado sin habla, además de recordarme los patrones que cortan la personalidad, si se le puede llamar así, de estos seres surgidos de vainas espaciales:

- La vestimenta. Un buen tontolnabo bancario se presenta a trabajar como un señor ministro en debate parlamentario, aunque sea el cajero de la sucursal de un polígono de granjas. El tema es dejar mal a los que no queremos llevar ni corbata y sentar un precedente rastrero a ojos de los superiores.

-Porte y gesto. Un buen tontolnabo bancario cuida mucho su postura. Para describirla brevemente, imaginaos un tipo que en vez de espina dorsal tiene un palo de escoba que discurre desde el recto hasta la base del cráneo. Imaginad, además, que le han sido grapados los omóplatos para impedir que los hombros caigan hacia delante. Ya tenéis el torso de un bancario. Además, hace continuos gestos con ambas manos al hablar, como si no pudiese mover una sola mano sin que la otra acompañe simétricamente. ¿Son o no son alienígenas?.

-Temas de conversación. Esto acaba rápido; no hay. No tienen aficiones, lo que hacen en su tiempo libre es un misterio y no hacen referencia alguna a sus parejas o vida familiar. Pueden hablar de trabajo, chismorreos de la entidad, el tiempo, fútbol y coches. Sinceramente creo que reparten su tiempo entre consumir lo que ganan e hibernar en una vaina como los pc's que dejas un rato sin tocar. Es posible que la corbata impida la correcta oxigenación del cerebro. Eso explica que siempre estén dispuestos a trabajar cuantas horas extra gratis hagan falta y sean capaces de vivir en la oficina por un aumento de sueldo.

-Tonos de móviles. Parece una tontería, pero es muy significativo que las cosas que suenen en sus móviles se muevan en un rango comprendido dentro de la lista de éxitos de Los 40 que va desde Nelly Furtado a Fito y los Fitipaldis para ellas y desde Juanes hasta cosas salseras que ni conozco para ellos. Los más radicales dejan el tono por defecto de la compañía o un pitido rancio.

-Emisoras de radio. Sólo existen dos; Los 40 y Cadena 100. Esto crea un ambiente estulto que refuerza su visión acaramelada e infantil del mundo en el que viven, haciendo de la oficina un hábitat que les hace sentir seguros y cómodos.

-Lectura: recientemente un compañero me sorprendió llevándose al bar para almorzar la revista Emprendedores. Más tarde descubrí que también leía Cinco Días. ¿¿Se puede saber qué clase de flipado-gilipollas o flipollas es capaz de leer esa mierda en los tiempos que corren?? Además, ¿qué aporta una revista para empresarios a un bancario? ¿Se trata de una vocación frustrada? ¿No puede dejar de ser un triste feligrés capitalista ni por un segundo? ¿Qué clase de tortura sanguinaria o trauma vital ha de sufrir un androide de éstos para desconfiar mínimamente del sistema? Agh, qué mala hostia. ¿Cómo nos uniremos para conseguir nunca nada con idiotas en el mundo leyendo Cinco Días para almorzar? Idiotas que ni siquiera juegan en bolsa y, si lo hacen, palman pasta como todo pardillo que no cuenta con información privilegiada. Cuánta hostia con la mano abierta hace falta en estas tierras...

Resumiendo, que vivo con miedo. No sé cuánto me queda de identidad, o cómo te convierten en vaina ni en qué momento. Sirva este testimonio para que alguien me ayude si de pronto observa que dejo de escribir (incluso más de lo que ya lo hago) o empiezo de pronto a dar consejos para afrontar entrevistas de trabajo o invertir en bolsa "con cabeza". Llegados a ese punto, ruego se me aplique tratamiento de desintoxicación y aislamiento o se me mate sin piedad en caso de no mostrar mejora.

Porque el poder corrompe en todos sus estratos, y si todavía queda alguna duda, baste este ejemplo gráfico, fruto de una ardua investigación que he realizado con ayuda de Google:

Primero fue Ratzinger, ahora Trichet... el Síndrome de Darth Sidious se manifiesta allá donde hay poder y bajeza humana.

lunes, 10 de enero de 2011

Bill Hicks: nadie quede sin conocerlo.



Para quien no sepa quién es Bill, dejaré que se presente por sí mismo parafraseando una de sus brillantes cartas de presentación. Es más, recreemos el momento; Se apaga la anodina música de ascensor  jazzística que suele acompañar a este tipo de eventos, se enciende un foco y aparece un tipo con cara de no haber roto nunca un plato con el pelo más descuidado que te puedas imaginar, gafas redondas y un traje que no sabes muy bien si es de su talla o son cosas de la época:

"Buenas tardes, mi nombre es Bill Hicks. He estado en esto de la comedia por 12 años, así que, eh, acompáñenme mientras les muestro una sonrisa falsa y paso por esta mierda una vez más. … Estoy algo cansado de viajar, algo cansado de hacer comedia, algo cansado de ver sus rostros inexpresivos devolviéndome la mirada, queriendo que llene sus vacías vidas con humor que posiblemente no pueden pensar por sí mismos."
Risas de fondo.  Está de suerte. En esta sala, la gente sabe a lo que ha venido. Pero no siempre fue así.

Bill Hicks nació en  1961, residiendo durante toda su juventud en la ciudad de Houston en el seno de una conservadora familia de tradición bautista. Para quien no haya oído de esta mierda en su vida, hablamos de una de las vertientes más trasnochadas del cristianismo. Por desgracia, un cáncer de páncreas se lo llevó por delante en el 94 a la tierna edad de 32 años, así que nuestras generaciones se lo han perdido. Suerte que todavía tenemos un internet grande y libre en el que se puede ver todo tipo de contenidos, y no sólo lo que las putas distribuidoras deciden que se va a vender chupi en nuestro país. No encontraréis nada publicado de este tipo en nuestras tierras, pero por internet encontraréis de todo, subtitulado a nuestro idioma, para que nadie se quede a medias.
Aunque su inspiración y fuente de empuje fueron comediantes de la talla de Woody Allen o Richard Prior, lo que hace único a Bill poco tiene que ver con ellos. Podemos calificar sus inicios como discretos en la Comedy Workshop de su ciudad natal, si bien obtuvo una repercusión notoria a nivel local que lo catapultaría a salas de humoristas de envergadura , inicialmente apoyado por compañeros y amigos de profesión como Dwight Slade y seguidamente en solitario.

Supongo que si hubiéramos conocido al Bill adolescente nos habría parecido una especie de niño bien con un entorno la hostia de conservador y un toque rebelde como única respuesta posible al panorama hogareño. De hecho, sus inicios fueron de lo más ingenuo, avanzando más por perseverancia que por auténtico genio diferenciador. Para que os hagáis una idea, sus primeros shows se basaban en imitaciones de padres y madres, o temáticas de escuela. Humor blanco 100%. Y lo curioso es que el cabrón era bueno hasta en eso, lo que lo llevó de sala en sala hasta acabar triunfando en Los Ángeles.

No sé muy bien en qué año de los primeros 80 surge "mr. Hide", pero en el recomendable documental sobre su vida American - The Bill Hicks Story, lo sitúa en una actuación en el Comedy Annex, cuando se le ocurrió tomar unas copichuelas antes de salir al escenario.
Bill siempre había sido un tipo con ganas de experimentar y conocer, como se desprende de muchas de sus actuaciones, y antes de probar su primera copa ya había flirteado con los hongos alucinógenos. Al principio, para cagarse de risa, como él mismo admite, y más tarde buscando respuestas para calmar su insaciable sed de verdad. Aunque no he encontrado nada que haga referencia a su paso por ninguna universidad, era un lector multidisciplinar empedernido, y andaba bien puesto en materias de filosofía y física de andar por casa.

Lo que quiera que tuviera dentro, ya sea un rebote hacia una educación estricta o un fuerte impacto de estulticia social contra una virgen mente privilegiada que comenzaba a abrirse al mundo, provocó una fuerte reacción con el alcohol que dio como resultado a uno de los humoristas más ácidos, nihilistas, existencialistas, pesimistas e inteligentes que se ha visto nunca.
A todo ello debemos sumar en su legado una prolífica aportación musical que dejó en la banda que tenía montada con sus colegas, de la que se pueden encontrar unos cuantos cd´s por tierras lejanas. Y es que no son pocos los esfuerzos que realizó por defender la música bien entendida, la que viene parida según un proceso artístico, alejado de la radiofórmula y la basura intrusiva a la que nos tienen acostumbrados la gran mayoría de putremisoras que invaden nuestros espacios públicos. Porque en mi casa todavía no pueden entrar, gracias a Dios.




No obstante, si bien los hongos nunca le dieron ningún disgusto, el legalizado alcohol lo sorprendió en uno de sus shows tumbado boca arriba en el escenario, gritando incoherencias y burradas, lo que le hizo pasar por una etapa bastante dura en la que conseguiría dejar la bebida y otras drogas parejas afloja-lenguas. Descubrió entonces que el secreto de su éxito no era el cuelgue, sino las verdades que salían de él. Y es que Bill Hicks no es sino el tipo que soltó las verdades más incómodas de aquella (y esta) sociedad con la mala leche más ácida que era capaz de soportar la masa Z, lobotomizada por usos y costumbres radiados por la tele de entonces.

Desde este momento de sobria clarividencia comienza la etapa dorada de nuestro amigo, si bien la espada del cáncer pendía ya sobre él, con una factura pendiente (y esto lo deduzco yo solito) por un pasado de sobreesfuerzo tóxico, en su mayor parte de sustancias legales. Sin embargo, esto no haría que Bill se inclinara por ningún tipo de propaganda anti-vicio. Qué cojones, el sr. Hicks es incompatible con ningún tipo de propaganda al uso:



Esta revelación, lógicamente, lo lleva a desarrollar espectáculos que no todo el mundo acogería con buen humor, y menos un atajo de paletos red necks. Y es que tan pronto podía estar actuando en el famoso programa de David Letterman como podía al día siguiente hacer un monólogo en un antro infecto. Frecuentaba todo tipo de tugurios, lo que lo llevaba a situaciones como la que describía en una ocasión:

"Estaba en Nashville, Tennessee, y después del show me dirigí a un restaurante de waffles. No estoy orgulloso de ello, pero tenía hambre. Y estoy sentado allí, comiendo y leyendo un libro. No conozco a nadie, estoy solo, así que estoy leyendo un libro. La camarera se acerca a mí como, [masticando chicle] "¿Para qué lees?" Nunca me habían preguntado eso. No "¿Que estoy leyendo?", sino "¿Para qué estoy leyendo?" Oh por Dios, me sorprendiste. Hmm, ¿Por qué leo? Supongo que leo por muchas razones, una de las principales es que no termine siendo un puto camarero en un restaurante de waffles."
Censurado en su país natal, cosechó no poco éxito en sus actuaciones en Canadá y Reino Unido, quizá también, para qué negarlo, porque no ponía a parir a sus países. El mencionado David Letterman, sin ir más lejos, protagonizó uno de los casos de censura más sonados, y el primero que se acometía en su programa de forma íntegra. Me explico: en cierta ocasión, durante sus primeras intervenciones eliminaron un chiste sobre un paralítico, cosas de política de antena. Pero la última actuación que debían emitir de Bill fue censurada de principio a fin. Al parecer, su famoso chiste de "Si Jesús regresara de nuevo, ¿de verdad creen que le apetecería volver a ver una puta cruz?" planteaba no pocos temores.

Aparición de Bill Hicks en el nº 31 de Predicador.


No obstante, Bill fue inspiración y admiración de muchos artistas yanquis, algunos de ellos totalmente insospechados, como los progresivo-metaleros Tool (la última pista de su disco Aenima, titulada third eye, viene precedida por una grabación de una de sus actuaciones), o el guionista de cómics Garth Ennis, donde hace no pocas referencias al mismo en Predicador.


En esta portada alternativa de Tool aparecía Bill sobre el título "another dead hero"

 Finalizo pues este humilde homenaje finalizando su discurso anterior sobre drogas y música, agradeciendo a todos esos adalides de la cultura altruista que se han pegado el curro de subtitular lo que he podido encontrar por internet. Atentos al final, porque no tiene desperdicio:



Y como guinda final, podéis echarle un vistazo al suculento recopilatorio de frases célebres que aparece en su entrada de la wikipedia.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La Triple Huelga


Navegando por syti.net, web curiosa donde las haya, me he reencontrado con esta destacable iniciativa, y me ha parecido fetén, sobre todo en un momento como ahora en el que informadores y desinformadores te llenan la cabeza de mierda y acabas por no saber ni dónde tienes la mano izquierda. Entre personalidades de la inefable MTV como Billy Corgan denunciando los chemtrails en un concierto (sin descartar a Beck, que hizo lo propio recientemente), teorías metaconspiranoicas, lo menos, que acusan a Wikileaks de ser un falso frente rebelde orquestado por la CIA y el bajón de saber que entre tanto la fascista Ley Sinde no ceja en su empeño por convertir nuestro querido y libre internet en una segunda caja tonta, creo que iniciativas como ésta son de vital importancia. Al menos para darse a conocer, para propagar y hacer llegar a la base de la pirámide como mera opción, porque son conceptos básicos que apuntan a amenazas fehacientes y palpables. Aquí no hay interés oculto ni engaño, los únicos perjudicados son los estratos superiores del sistema, y eso nunca puede ser nocivo.
Además es una opción individual y permanente en el tiempo, que acoge la participación de nuevos individuos en cualquier momento, y no es precisa su intercomunicación; tan sólo conocer el concepto.

"Estas 3 huelgas son de carácter individual. Puede comenzar a participar desde ahora, y es usted mismo quien decide parar, cuando estime que los cambios que usted desee hayan tenido lugar. Es un movimiento de resistencia individual, sin organización centralizada, basado sobre la inteligencia y el libre arbitrio de los participantes.
Las 3 huelgas corresponden a tres niveles de compromiso creciente. Cada nivel es más poderoso, pero pide también mayores esfuerzos que el anterior. Puede usted participar solo a un solo nivel, a dos niveles, o bien a los tres. No esta obligado tampoco a empezar por el primer nivel.
Cada nivel implica 2 objetivos: un objetivo de preservación individual, y un objetivo de lucha contra las empresas, cortando su "aprovisionamiento" en recursos financieros y humanos.
En fin, estas 3 huelgas son mundiales, porque la guerra de las empresas contra los ciudadanos es también una guerra mundial que requiere una reacción y una respuesta mundial."
El primer nivel es la huelga de publicidad. Estoy seguro de que muchos de los que me leen ya casi la realizan de modo iconsciente (cambiar de canal cuando llegan los anuncios) o directamente ni ven la tele. Puede parecer una tontería, y puede parecer que seleccionamos inteligentemente aquellos mensajes publicitarios que de verdad nos interesan, pero no hay que olvidar aquello de las necesidades creadas. Para problemas menores que no soy capaz de identificar, es preferible no conocer las innecesarias soluciones propuestas. Porque éstas convertirán nuestro inapreciable problemilla en un problema hecho y derecho, y con esto juegan los gurús del marketing:

 1  La huelga de la publicidad

"Acción: zapping, cambiar de canal, cortar el sonido o bajar el volumen de la Tele en cuanto la publicidad se difunde. (Cortar el sonido es un medio simple y muy eficaz para reducir completamente los efectos idiotizantes y condicionantes de las publicidades)
Objetivo defensivo: impedir a las empresas y su publicidad de « llenar y ocupar » el espacio de su cerebro y de lograr su trabajo de condicionamiento mental, infantilización y manipulación.
Objetivo ofensivo: privar a las empresas de su poder de incitación al consumo y poner fin a su manipulación de nuestros deseos y de nuestros sueños."

El segundo nivel es consecuencia directa del anterior. A menores necesidades infundadas a través de la publicidad, menor consumo innnecesario, lo que nos lleva  menores necesidades adquisitivas, colocándonos en una posición más ventajosa a la hora de negociar condiciones laborales. No supone ningún misterio que plantearnos un determinado nivel de vida nos hace esclavos de un trabajo que no siempre es el más agradable. Que se lo digan si no a mi jefe, y a todos esos subnormales pluriempleados que sin cinco míseras horas libres al día se consuelan yendo de mierda en mierda a lomos de un carraco a la altura de sus expectativas. Muy interesante lo que se dice acerca del círculo vicioso de la infelicidad provocada por el sistema económico y las compras de compensación:

 2  La huelga del consumo

"Acción: Hacer huelga del shopping (de las compras). Consumir lo estrictamente necesario, boicoteando sistemáticamente los productos de las grandes empresas, en particular, cuando se trata de productos fabricados por esclavos en las fabricas "relocalizadas" en el tercer mundo.
Objetivo defensivo: Limitar sus gastos, intentar ahorrar dinero, y ser lo mas libre posible evitando ser esclavo del sistema económico, rompiendo el circulo vicioso del trabajo que genera stress, que genera compras de compensación, que convierte el asalariado-consumidor aun mas esclavo obligándolo a aceptar cualquier trabajo por cualquier tipo de salario para poder pagar una cantidad enorme de gastos inútiles y de créditos.
Objetivo ofensivo: Prohibir a las empresas de sus recursos económicos, hundiendo sus cifras de negocios y sus utilidades."
 
Por último y en absoluto menos importante, llega el último nivel, el más divertido, ese que muy pocos están dispuestos a ejercer pero que realmente tiene un gran potencial para cambiar el mundo: la Huelga de Natalidad. El concepto es simple y de una lógica aplastante: hasta que no viva en un sistema que me permita disponer de tiempo para educar a mi hijo como a una persona, no tendré hijos. Es más, hasta que no viva en una sociedad que me merezca algún tipo de aprecio y/o respeto, no tendré hijos que tengan que sufrirla. La pamplina de la necesidad biológica no está del todo demostrada (bueno, los intentos conceptivos sí lo son, pero algunas generaciones sabemos cómo sabotearlos) y mucho de lo que tenemos en la cabeza sobre maternidad y paternidad es farfolla divulgativa. El concepto se muestra en la web de un modo más orwelliano:


 3  La huelga de la natalidad

"Acción: Dejar de concebir niños y niñas, hasta que el mundo mejore para poder acogerlos.
Objetivo defensivo: Evitar a nuestros hijos convertirse en esclavos sobre el planeta-basura que no podrá ofrecerles condiciones de vida decentes para el resto de sus existencias. No ceder a la tentación egoísta de "tener » hijos, pero pensar antes en el futuro que les espera.
Objetivo ofensivo: Prohibir a las empresas de sus recursos humanos, cortándoles de su aprovisionamiento de nuevos esclavos."


 Por último, se nos habla de los colores que simbolizan cada uno de los niveles de huelga y de la necesidad de difundir el mensaje y mostrar el disco o discos de color que se esté practicando, lo cual ya veo más cosa de cada uno.
En fin, no se diga que no difundo propuestas para empezar el año!

domingo, 12 de diciembre de 2010

El infinito estómago del rebaño.


(Entiéndase rebaño en su acepción Z acuñada recientemente por Robert Kirkman en no recuerdo qué número de su Walking Dead). ¿A qué viene este arranque sociopato-pesimista del título? Pues a que uno está harto de ver cómo surgen voces documentadas denunciando atropellos inaceptables, pruebas irrefutables que desde internet abofetean a los internautas con verdades como puños y sospechas bien fundadas que devienen en verdades contrastadas, abocadas al completo olvido "cortoplacista", que es uno de los conceptos que mejor se manejan en economía en la última década.

Después de que Wikileaks destapara algunos trapos sucios que, todo hay que reconocerlo, poco había que no se sospechase ya (aunque no debemos negar el valor de tenerlo confirmado y probado), el pueblo es conocedor de hechos bastante flagrantes, como en nuestro caso el encubrimiento del caso Couso o el carácter de encargo americano que reviste la terrorífica Ley Sinde. Tras esto, no sólo el pueblo pasa de preocuparse por saber nada, y denunciar menos, sino que la esfera política, conocedora de esto, se pone chula y se atreve a amenazar y presionar a los delatores con rapidez, antes de que algún zombi se acuerde de lo que era en vida y reaccione de algún modo imprevisto.

 Julian Assage ha sido detenido, entregándose él mismo ante el temor a ser ajusticiado por vías extraoficiales. Las acusaciones, que vienen de Suecia, se pasan por el forro la presunción de inocencia con un despliegue policial de ámbito internacional (soltando los chuchos de la Interpol, nada menos) por un supesto delito de acoso sexual a dos muchachas, una de ellas supuestamente vinculada con la CIA, para más cojones, que no querían denunciar nada al respecto en un principio. ¿Alguna vez vieron a la Interpol dando caza y captura a un sujeto por un delito local de acoso sexual no probado?. Yo tampoco. El mensanje es claro: no importa lo legal que creas que es lo que estás haciendo, con la cúpula política no se mete nadie. Es más, nadie critica ni cuestiona la cúpula política. Y menos con pruebas, claro.

Pero déjenme recordar algo: lo políticos están ahí para representarnos, para servirnos. Están ahí porque nosotros, el pueblo, lo hemos decidido. Cobran lo que cobran porque tienen que tomar decisiones duras y responder por ellas. Y dejarán de estar ahí cuando nosotros lo decidamos. Para que esto sea así y funcione, el pueblo debe saber con total claridad qué demonios están haciendo sus representantes con el poder que se les ha otorgado. Y si hacen algo que no está claro, y más si lo hacen a escondidas, deben de responder ante el Poder Judicial, ése del que parece que todos nos hemos olvidado, pero que es quien en realidad debe decidir tanto sobre Assange como sobre los políticos que lo persiguen con amenazas de muerte. ¿Quién coño se creerán que son para amenazar de muerte a nadie? ¿Y qué hace la gente que no pide cabezas, antorcha en mano?

Ayer precisamente la cosa iba de eso, de gente enfurecida reunida en puntos clave de las principales ciudades españolas, pidiendo explicaciones en los respectivos consulados suecos sobre la detención ilegal de Julian Assange.  Me pasé por la que me correspondía, y pude constatar una afluencia de más de 200 personas, quizá 300, para un evento organizado en dos días del que la mayoría de gente no sabía nada. No está mal. Era un poco lo de siempre, estudiantes de derecho y periodismo con ganas de destacar, antisistema de todas las clases apoyando el tema y algún exaltado con no-se-sabe-qué ideología detrás y muchas ganas de organización. Pero al fin y al cabo todos unidos por una causa que pronto será de todos (y si no, esperen a ver qué trae la reforma del código penal). Algunos de ellos participantes de los ataques de Anonymous a las entidades que sin razón objetiva negaron sus servicios a Wikileaks, demostrando con su miseria moral y servilismo político a quién deben su existencia.

Lo cual da cierta esperanza y, aunque el daño real que Anonymous hace a estos monstruos totalitarios es discreto, es una muestra del poder del pueblo. Si 5.000 personas en todo el mundo fueron capaces de tocar los cojones a gigantes de la talla de VISA o Mastercard, con sólo una coordinación de la mitad de la gente cerebrada y alfabetizada del mundo podríamos lograr un mundo habitable en el que rija la lógica y se de prioridad a lo que de verdad importa. Y sin violencia alguna, que es lo mejor. Sólo se trata de enterarse. Y eso que parece que, a partir del 23 de diciembre, tras la famosa reforma que nos van a colar de tapadillo, los ataques de entradas coordinadas a servidores serán delito. Traquilos, encontraremos la forma.
Pero antes tendremos que averiguar hasta dónde llega el fondo estomacal del rebaño zombificado por los medios.
Y espero hablar de otra cosa en el próximo post, en serio.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Post sobre el estado de las naciones, o algo.

Hoy le he ofrecido un plan de pensiones a un cliente. Bueno, ofrecido... ya sabéis cómo va esto. Él se encuentra en una situación desfavorable y el banco acude en su ayuda a cambio de clavarle una banderilla. Los bancos estamos de campaña navideña pro-plan de pensiones. Sí, sabemos que los listillos que quieren una mierda de éstas para desgravar en la renta apuran hasta el último día para hacer sus aportaciones más glamurosas, y nosotros nos lanzamos ensangrentados entre gruñidos y dentelladas con la competencia a por nuestra querida clientela, y a por la que no es nuestra también.
Pues el caso es que este tipo me ha soltado que no, que le venda otra cosa, que no confía en que pueda recuperar el dinero cuando se jubile. Que nos da por muertos, vamos. A todos. Como el tío es enrollado, casi que hasta le he dado la razón, (en voz bajita, para no alarmar a compañeros grisáceos; bajo mi careta de bancario alienado corría una lagrimilla de emoción), y es que es la primera vez que veo semejante comentario de un cliente de intachable normalidad.

Sin duda, en las últimas semanas algo está cambiando y no es para bien. La guerra Z comienza a tomar forma entre el proletariado y los pequeños jurídicos. Desde que empezó octubre, las noticias de empresas que cesan el negocio, liquidan o son declaradas non gratas para algún tipo de financiación son casi diarias. Los análisis diarios de riesgo de la más mínima transacción con los clientes son absurdamente extenuantes. Los bancos tienen miedo, y reaccionan de la única forma que saben cuando ven peligrar su chiringuito: cobrando más. Esto es así en la banca como en general en cualquier ámbito que lleve la coletilla de "financiero" adscrita. Como está ocurriendo con los mercados financieros, donde "inversores" muy sagaces se sacan razones de hasta de debajo del sobaco para desconfiar de países europeos con el fin de exigir un tipo más alto (creo que no me va a devolver el préstamo, así que le subo el tipo de interés, ¿alguien le ve la lógica?) en los bonos soberanos hasta que el país reviente. Luego ya lo rescatará la UE, no problem. De todos modos, están los CDS para cobrar sí o sí. Así que no se sorprendan si empiezan a notar cambios en los próximos días encaminados a estrechar el hueco por el que respiran.

Por otro lado, tenemos un maquiavélico plan de alcance internacional, si mal no recuerdo, europeo (para acabar de rematar al continente, no podía ser americano o chino...) para acabar con el sistema financiero colapsándolo mediante retiradas de dinero  masivas el próximo 7 de diciembre. El estandarte del plan es nada menos que Eric Cantoná; al principio, creía que era otro tío que se apellidaba igual, porque yo de fútbol, ni papa, y que me maten si recordaba su nombre de pila... pero cuando descubrí que se trataba del capullín ese que hizo creer a los usuarios de polos que subiéndose el cuello molaban, casi me da un ataque de risa. No he tenido tiempo de investigar la biografía reciente de este hombre, y ruego se me disculpe si se le conocen razones de peso, pero ¿cómo demonios se pasa de aquello a liderar una revolución antisistema? No sé, me da la sensación de haberme perdido unos cuantos capítulos de algo mal guionizado. Un tipo que, si mal no recuerdo, participó de la matrixmedia como el que más, protagonizando anuncios de mega-corporaciones y sumando, como se le presupone a cada futbolista, una pastaza importante entre partidos y promotores. Intento encajar las piezas del puzzle, pero me hace falta un martillo.
De todos modos, no seré yo quien condene del todo la iniciativa, creo que el pueblo ha perdido prácticamente toda la soberanía que haya podido tener en el pasado y actos como éste sirven como mínimo para dar un toque de atención. Pero creo que nadie se ha parado a pensar en las consecuencias reales de un éxito completo. Hace falta mucha fe en la humanidad (admito que no tengo ninguna) para creer que destruyendo el sistema económico y dejándolo todo reducido a cenizas en un día seremos capaces de lograr algún tipo de organización civilizada para levantar conjuntamente algo nuevo. En resumen, me gustaría que sirviera únicamente para meter miedo a los poderosos (ya no sé ni a quién referirme :P), porque lo que sí necesitamos ya mismo es dejar claro quién manda.

Para colmo, nos hallamos inmersos en una nueva "guerra fría" que pronto se podría calentar allá por el Mar Amarillo, donde los norcoreanos han sufrido un cortocircuito convenientemente provocado por unos sureños que andaban de prácticas militares curiosamente por la franja más conflictiva de su región en el momento más oportuno para hacerlo (en los días en los que se ve próxima la sucesión al poder entre padre e hijo). Obviamente, los americanos, que parece que tenían pendiente una ronda por aquellos lares, aprovecharán la ocasión para hacer el numerito clásico del abusón que busca las mil maneras de que la víctima responda cualquier cosa que desemboque en paliza.

Supongo, además, que muy poca gente sabe que ACTA ha sido aprobada en la UE. Más que nada porque, como todo lo que nos afecta de verdad en nuestro día a día, no ha sido publicado en ninguna cadena. Los eurodiputados  han permitido que esta imparable maquinaria represiva siga su avance de tapadillo y en silencio, sólo denunciado por internet.
Ah!, y estén al acecho, porque Wikileaks prepara una bomba con los cables diplomáticos que todos estábamos esperando, ésos que involucran a nuestro querido país y otros tantos decentes integrantes de esta nuestra fraternal Unión Europea...!

En fin, que no se olviden de hacer sus aportaciones al plan de pensiones antes de que acabe el año, y de hacer sus visitas regulares a los centros comerciales (sí, esos paseos de mierda para comprar nada o casi), que romper la rutina aprendida es muy deprimente y hay que pensar en positivo siempre, y girando, girando, girando siempre hacia la libertaaad...!