lunes, 31 de diciembre de 2012

Ser bancario hoy

Actualmente, el trabajo me deja tan seco que cuando llego a casa, no me quedan fuerzas ni para quejarme por nada, motivo por el cual este blog lleva demasiado tiempo parado, desde el último embiste que logré realizar a una de las más arraigadas costumbres cristofascistas occidentales (las bodas civiles, quitando la ceremonia, suelen participar del mismo modo de todo el folclore posterior).
Así que aprovecho para comentar cómo está el panorama  por la banca de primera línea de defensa por si sirviera al próximo estimado cliente que vaya a visitar una oficina.

El tema está así: todas las entidades cobran cada vez más comisiones por un huevo de cosas, y las que dicen que no, es porque sudan un huevo de aceptarte como cliente. Me explico: existen algunas entidades, usualmente basadas en web, que ofrecen el oro y el moro y las cero comisiones a todos sus clientes. Para descubrir su secreto, basta con tratar de abrirse una cuenta. En efecto, no puedes a no ser que tengas una nómina. Qué listos, porque con una nómina domiciliada, NINGÚN banco cobra apenas comisiones a sus clientes y, si lo hacen, largaos de ahí cuanto antes, porque el cliente asalariado es un puto tesoro en estos tiempos madmaxistas que corren. Toda comisión cobrada en cuenta corriente o ahorro sin nómina de por medio, y esto incluye empresas y autónomos, es algo habitual en todos los bancos. Así que, por favor, ya basta de transmitir sensaciones al cada vez más sociópata tipo de la ventanilla. Elevad esas quejas a esferas más elevadas, ampliad la mira para abarcar más objetivos.

Las comisiones vienen a cobrarse por un problema básico de rentabilidad, unido al conocido fenómeno del continuismo salarial de los altos hideputas. Para seguir pagando una obscenidad a directivos, enchufados, consejeros y otras razas de noche, se hace necesario sacar pasta hasta de debajo de las piedras. A esto siempre está el que dice: "vosotros" (como si el banco fuera de alguno de los empleados) "ya sacáis mucho dinero de nuestros ahorros". Bien, si atendiésemos a ese principio básico de diferencia entre tipos de interés, nos encontramos con que actualmente de las hipotecas cobran un interés que básicamente es el Euribor, que se encuentra actualmente por debajo del 1%, mas un diferencial que por término medio suele ser de uno o dos puntos más. Por término medio, tendremos que de una hipoteca estándar, de las concedidas en la época de la "década dorada" Aznaril, se saca un rendimiento del 2,5% en el más generoso de los casos. Los préstamos personales van más caros ahora, pero estaréis de acuerdo conmigo en que de ésos apenas se conceden hoy en día, y su volumen es mucho menor en comparación con el inmenso vertedero hipotecario.
Por otro lado, tenemos los tipos que el banco paga, los de los depósitos a plazo fijo, que son los que constituyen mayor volumen (porque, normalmente, en cuanto alguien tiene algo ahorrado un poco por encima de lo que piensa gastar, lo mete en un depósito). Éstos se pagan por término medio, al 3% - 3,5%, sobre todo desde que el gobierno levantó la veda de las medidas anti-guerra de pasivo que se impusieron en tiempos de PSOE. Para captar nuevo dinero, no es raro ver tipos del 4% o más, según la desesperación de cada entidad.
En resumen, tenemos una diferencia cobros-pagos que, así a primera vista, no parece que vaya a hacer rico a ningún banquero, sino más bien todo lo contrario. Es cierto que la banca también invierte en otras cosillas, de las que ahora no vamos a hablar para no revolver estómagos, pero queda demostrado que la manera tradicional  bancaria de hacer dinero ha quedado algo obsoleta.
Además, está el tema de los índices de capitalización que se exigen ahora para poder fiarse una mierda de cualquier banco que tiene como principal activo un montón de basura sobrevalorada e inestable. Lo explican en la revista Consumer aquí con bastante sencillez.

Por este motivo, también vais a ver cómo se os ofrecen con suma cansinez productos para captar vuestro capital del modo más amarrado posible vía acciones del banco, obligaciones, pagarés bancarios, capital social, bonos, etc, para poder capitalizarse con arreglo a las exigencias estatales después del descalabro contable que ha provocado la caída del valor de los pisos que tienen en stock. Meter pasta ahí depende de lo que cada uno se fíe de su banco, pero personalmente me parece increíble que después de lo de Bankia se atrevan a mandar a sus huestes a vender este tipo de productos, como si los empleados fuésemos parientes del hipnosapo.

Y, como he dicho, para evitar cualquier tipo de pérdida, os clavarán comisiones hasta por mirar la publicidad.

Dicho esto, aconsejo que antes de amenazar con retirar todas las cuentas de un sitio, nos aseguremos de que el nuevo banco no nos va a cobrar lo mismo o más. Y, como siempre, organización, información, difusión y consumo inteligente. No se gana ninguna batalla de este tipo yendo uno sólo contra el de la ventanilla, sino organizándose masivamente para castigar o premiar con nuestro consumo a las entidades en función de su actitud.
Recordad mirar siempre hacia arriba, y a ambos lados. Descubriréis enseguida que la mierda cae de ahí.

Ah, feliz año!

jueves, 1 de noviembre de 2012

Manual para sociópatas: Bodorrios (y II)


Hola, socialers! continúo por donde lo dejé, después de un huevo de tiempo transcurrido donde más de la mitad del post estaba ya hecho y por pura pereza no se ha terminado en un plazo razonable. Recuerdo que esto trata de ser un manual de comportamiento para bodorrios, dentro de lo que podría llegar a ser un topic nuevo sobre etiqueta de la normalidad y fórmulas de comportamiento y camuflaje en eventos incómodos de la zombicidad:

FASE 4: BANQUETE

Es la fase de la cena. Se distinguen dos partes principales: picoteo, donde nos dan a probar bocaditos de cosas con sabores fuertes y difícil digestión con copas de todo tipo, y cena propiamente dicha. Advierto desde este momento que es casi imposible llegar al coche con el nivel permitido de alcohol en sangre al salir de una boda.
Se comienza con el picoteo, donde todo el mundo está de pie cogiendo al vuelo las cosas que nos ofrecen los camareros, charlando de banalidades. Ojo con la vergüenza a la hora de picar cosas, pues de este momento dependerá que salgáis del evento cenados o no.

Al cabo de un largo tiempo, tan largo como les venga en gana, llegan los novios de hacerse fotos o no se qué mierdas, con alguna canción empalagosa que anuncia su llegada, y podemos sentarnos pero, cuidado, hay que fijarse en qué mesa nos toca. Normalmente se indicará en algún cartel y, si los directores de juego lo han hecho bien, en breve estaremos sentados con gente conocida.

A partir de aquí uno ya puede ver la carta de lo que va a cenar, que puede ser totalmente críptica o, por el contrario, titular a cada plato con su lista completa de ingredientes, sin medias tintas.
Acordaos de coger los cubiertos por orden, de fuera para adentro, y colocaos la servilleta y toda esa mierda, que los señorinis (que acaso coman con las manos en su casa) van a estar atentos.

Aquí hay dos eventos importantes e ineludibles. El reparto de ramos y el corte de la tarta. Para lo primero, sonará de pronto una musiquilla pachanguera y los novios se levantarán para coger un buen puñado de ramos de flores y repartirlos entre el público. A la gente esto le encanta, y no es raro que se levanten y hasta hagan palmas, no os asustéis. Los novios pasarán por todas las putas mesas, como dándole emoción cansina al reparto, a lo Nuria Roca en la cosa ésa del Millonario.

-¿Qué se espera de nosotros?

-Identificaremos con premura el trozo de pan que nos corresponde y lo tendremos vigilado. Un tipo que sabe cuál es su trozo es un tipo que controla de bodas.
-Nos pondremos la servilleta sobre los muslos, aunque dé calor y sepamos manejar con habilidad los cubiertos.
-Reiremos los comentarios jocosos sobre los platos que llegan. Se valorarán comentarios aburridos de entendidillo.
-Si no tenemos por compañía a colegas, podemos hablar de temas rancios populares, tales como restaurantes, móviles, niños, coches, viajes y cosas de clase media. No se espera que un tipo trajeado hable del decálogo de la manipulación mediática, así que reprimíos un poco, bebed todo lo que echen en las 2 ó 3 copas que tengáis a mano y pensad que ya queda menos para que acabe.
-No olvidar toquetearse los botones de la americana siempre que uno la lleve puesta.
-Dejar algo en el plato; comer todo lo que te ponen sin dejar desperdicios es de cerdos. Ya os dije que vuestro sustento dependía de lo que pillarais en el picoteo.

En la segunda fase de reparto de ramos, la verdad es que es difícil de decir. Los novios irán haciendo entrega de ramos a parejas, para maldecirlas con la responsabilidad de montar el próximo bodorrio, según tengo entendido, y a personas mayores o solteras, por motivos desconocidos. 

-Deberemos prestar atención al reparto y, una vez más, reprimir la estupefacción o la risa cuando veamos que, por ejemplo, la que recibe el ramo se pone a llorar o los abraza como si le hubieran pagado la hipoteca.
-A juicio de cada uno, se pueden dar palmas, pero no es obligado.
-Se valorará poner cara de bobo complacido.
-Si se es objeto de entrega de ramo... yo que sé, nunca me ha pasado, pero supongo que hay que reírse mucho o algo. Fijaos en lo que hacen los demás, no sé. Menuda mierda.

Llegados a la fase tarta, como ya vendrá siendo normal, una canción chunga a volumen estridente anunciará que la pareja tiene intención de hacer alguna gilipollez que hay que mirar. Un camarero sacará una tarta de varios pisos con un carrito y dos monigotes en la cima machihembrados y los novios irán para allá para agarrar, bien un cuchillo tamaño serial killer con el mango forrado de papel de plata, bien una espada roma toledana de las de decorar paredes, y plantar el filo en la tarta para... otra de esas mierdas que no tienen pies ni cabeza.
Al finalizar, nos traerán en un platito un trozo de esa tarta, que será siempre de bizcocho, merengue, trufa y almendrillas, con variaciones. Con este toque final se aseguran de que las tripas no nos dejarán dormir esa noche.

-Nos levantaremos, cámara o móvil en mano, y echaremos fotos como si estuviéramos en un set de rodaje de Juego de Tronos. No os preocupéis, cuando vayáis hacia el coche, las borráis todas y ya está. Pero acordaos.
-Cuando se cansen de hacer el monguer, aplaudimos.

FASE 5: Regalitos y cóctel

En esta fase, los que se desenvuelven con soltura y hasta disfrutan de estas mierdas, ya no están en su sitio. Se han levantado para hablar con alguien o mear, o lo que sea. El caso es que alguien llega y nos da un obsequio sesgado por sexo y edad. A los varones adultos, generalmente nos corresponde un puro, a no ser que se hayan esforzado un poco. Ya lo sé, es como si nos regalaran un trozo de ladrillo o medio calcetín, pero estos eventos son así. Ojo, hay quien se lo enciende. Huid de esos, que ese pestazo se pega como la gripe.

Después de esto y la fase de cafés fríos, que no merece mayor explicación, llega la fase cóctel, donde la gente acude a churrar todo lo que puede para pasar con soltura la última fase del bodorrio. Hay una barra gratuita donde un par de camareros sirven cualquier cosa alcohólica que se les pide y tienen. Conviene no despistarse con esto, ya que en seguida se llena muchísimo y es una agonía pedir cualquier cosa. Hay que tener en cuenta que el que no consiga un nivel de intoxicación suficiente, será consciente de todo lo que venga a continuación, motivo que genera mucha ansiedad en los asistentes. No en vano, es habitual ver niños fumando cigarros o consumiendo cubatas, pues sus padres lo permiten excepcionalmente para ahorrarles sufrimiento.

¿Qué se espera de nosotros?

-Dar las gracias por el puto puro, y hacer como que lo guardamos.
-"Olvidar" el puro en la mesa con la esperanza de que algún tío raro se lo lleve.
-Acudir pronto a la barra y pedir algo fuerte y sin mezcla, sobre todo si pensamos quedarnos un rato.
-Si no conducimos, podemos mezclarlo con algún ansiolítico y borrar las siguientes cuatro horas de nuestra puta cabeza para siempre. Opcional.
-Alternativamente, podemos pasar de los cubatas y preparar la excusa para darnos el piro de inmediato, la siguiente fase no es del estómago de cualquiera.

FASE 6: Decadencia total y fin de partida.

Si por los motivos que sean, hemos decidido aguantar hasta el final, esto es lo que ocurrirá. Un tipo sin escrúpulos tomará control de unos platos de mezcla y se dispondrá a infligir todo el daño que pueda con el solo uso del repertorio musical del salón. Sin previo aviso, comenzará a desfilar por nuestros oídos toda la mayor puta mierda submusical conocida, una escalofriante colección de los peores éxitos veraniegos de todos los tiempos, sin dar nada por malo o desfasado. Aquí lo mismo se resucita a Manolo Escobar que al Tractor Amarillo, no existen límites ni humanidad de ningún tipo. 

La gente, bajo su voluntad o enajenada por el alcohol y las drogas, se entregará sin excepción a todo tipo de bailes grotescos en una orgía (sin sexo) de sudor, olor corporal y manchas de todo tipo, donde roturas de tacones y maquillajes corridos decoran rostros desencajados en rictus de expresiones felices. Sus cuerpos se entregan durante horas a aspavientos obscenos que ofenden a todos los dioses menos al suyo.

Aquí es donde la gente intentará ligar pues, según el imaginario masculino, las mujeres se sienten más proclives a iniciar relaciones en estos ambientes que recrean la meta de toda relación humana según la psique zombi-femenina. En realidad, las conquistas son fruto del alcohol, y muy rara vez se consiguen favores sexuales. Las relaciones iniciadas aquí suelen terminarse a los pocos días, en cuanto se conocen sin los disfraces, el maquillaje y los camareros con las bandejitas.

¿Qué se espera de nosotros?

-Cuando bailen los novios, me remito a las instrucciones de corte de tarta o entrega de ramos. Ellos no se cansan de esas mierdas, pero yo sí.
-Como dice ese gordo retrasado: bailarrr, bailarrr, bailarrr!!!
-Al cabo de una hora o poco más de sufrimiento, se considera que hemos cumplido y podemos irnos a casa a tiritar en la cama.
-Al largarnos, hemos de localizar y despedirnos de los novios, felicitándolos por enésima vez y recordándoles lo bien que lo hemos pasado.
-Una vez más, se valorarán elogios a la "originalidad" y distinción del evento, destacando cualquier mierda que pueda pasar por "diferente", como "eh, me ha gustado que bailarais ese tema de comosellame en vez del típico vals". No olvidar el "esta boda ha molao, no como las otras". Si no tenéis estómago, tampoco hace falta.
-Si se han casado por la iglesia y hay confianza, se puede decir eso de "hala, ya podéis follar!", que siempre es muy gracioso de decir y evidencia la hipocresía catolicorra.
-En todo momento,se recomienda forzar una disposición proactiva y enérgica en la  aplicación de los consejos dados, ya que el transcurso natural de los acontecimientos nos dejará, si no nos esforzamos, en un rincon con la sóla compañía de nuestro cubata, estáticos y estupefactos, que es algo triste de ver y más de sufrir.

Y, ya por fin, como tantos otros asuntos de iglesia, como ya retratara cierto zagal en la ilustración inferior, llega el mejor momento: el de volver a casa a desintoxicarse, con la música más underground que se tenga a mano en el coche, con cuidado de que un control de alcoholemia no nos vaya a joder el momentazo.

El dibujo responde al enunciado: "Dibuja tu parte favorita de la misa". Se explica por sí mismo.
Si se vuelve a ver a la pareja, con toda seguridad tratarán de hacernos revivir el trauma con una extensa exposición de fotografías, con vídeo incluido en el peor de los casos. Aprovechad para hacer terapia y afrontar lo vivido, que no es bueno dejar esas cosas a su aire en el subconsciente.


domingo, 23 de septiembre de 2012

Manual para sociópatas: Bodorrios (I)

Ahora que, en general, en mi entorno ha quedado atrás la fase bodas para dar paso a la siguiente fase progenie, creo que es el momento oportuno para iniciar esta nueva ¿serie? abordando este embarazoso trance que todo humano occidental ha de enfrentar varias veces en su vida. Como invitado, quiero decir, que es lo más sufrido.

Y es que todo sociópata/freak/persona más cercana a la lógica que a la sociedad se encuentra día sí día también con esperpentos sociales con normas absurdas que desconoce por puro uso del raciocinio. Siempre me he preguntado dónde estaba el libro que explicaba todas esas normas de comportamiento (y me refiero a cosas más mundanas que eso que llaman "protocolo"), esas reacciones que se esperan de nosotros en determinadas situaciones y ese montón de mierda que no conocemos y nos hace quedar como monstruos ante el resto de la sociedad. Ya se sabe, la experiencia  y la convivencia, la observación, etc... pero ¿qué pasa con aquellos que hemos preferido dedicar más tiempo a las cosas guays?

Por mi parte, comenzaré esta sección para aportar mi granito de arena con las investigaciones de campo que vaya realizando. De esto de bodas creo que ya sé un rato, así que allá va.


Para empezar, ¿qué es un bodorrio? Pues viene a ser algo así como una partida de rol en vivo en el que dos humanos emparejados de cualquier extracto social que lleva viviendo juntos bastante tiempo, montan un fiestón de mucho lujo en el que invitan a todos los jugadores a hacerse pasar por ricos y refinados. Para que este disparate sea posible, existe un acuerdo tácito para que el gasto de toda esta pantomima se sufrague entre el total de participantes. A cambio de tan estupenda partida, los jugadores en agradecimiento suelen aportar más de lo que equitativamente se les demanda para que los directores de juego, novio y novia, se costeen un viaje a la Riviera Maya, para celebrar su atrevimiento y esfuerzo. A veces varían algo el destino, pero los tiros van por ahí. Siempre. El objetivo de este viaje es volver diciendo que aquello es "otro mundo" y que " es muy chulo, pero ves mucha miseria", pero eso ya es otra historia.

Los bodorrios son procesos con fases claramente diferenciadas que, salvo minúsculas aunque siempre valientes variaciones, se cumplen siempre del mismo modo. SIEMPRE. Es importante resaltar que la "partida" comienza desde la fase uno, por lo que desde el momento en que se produzca la invitación, debemos estar preparados y dispuestos para cualquier anormalidad.

FASE 1: INVITACIÓN.

La invitación, al contrario de lo que podría resultar lógico, no surge espontáneamente ni es fruto del acuerdo de dos partes. Los directores de juego se personarán con cualquier excusa en nuestra casa (si no es de este modo, quizá podamos eludir el evento sin mayor trascendencia) para anunciarnos el acontecimiento a la primera de cambio. No obstante, podrían hacerlo también en una reunión donde coincidan varios de los asistentes elegidos para el evento, siempre y cuando se cumplan las formalidades posteriores.
Acto seguido, nos harán entrega de una cartulina impresa, llamada comúnmente tarjetón, mediante la cual se da por iniciado el juego y nuestra interpretación de personaje dentro de un mundo fantástico de gente elegante y sofisticada. En cierto rincón, discretamente, aparecerá un número de cuenta bancaria. No se trata de ningún descuido irresponsable, será la cuenta donde habremos de hacer nuestra aportación a los gastos.

¿Qué se espera de nosotros?

- Mantener una postura respetuosa hacia el tarjetón, que estará lleno de tentaciones risibles tales como motivos florales, anillos, angelotes, dibujos cursis/meapilas de parejas o animalicos. La invitación vendrá redactada en un lenguaje que tratará de evocar torpemente sentimientos varios en una prosa afectada y anacrónica. Cuidado con esto, compostura.
-Alegrarse visiblemente y dar la enhorabuena. Cada uno le puede dar a esto la explicación que le satisfaga,  pero es lo que se espera de nosotros.
-Mostrar interés por las vicisitudes de la organización del evento y fingir asombro o estupor.
-Se valorará gratamente cualquier comentario acerca de la originalidad del diseño del tarjetón, el formato, el dibujo, etc. Aunque en esencia todas son iguales, se puede destacar cualquier exiguo vestigio de creatividad para congratular a la pareja, que dentro del encorsetado proceso siempre "buscaba hacer algo diferente". También suele funcionar destacar cualidades completamente opuestas a las que en realidad tiene.
-Pasados unos días, y siempre antes del evento, se hará un ingreso a nuestro libre albedrío para financiar los costes de la partida. Aunque sería mucho más fácil y lógico saber a cuánto toca cada participante, por algún motivo se considera de muy mal gusto facilitar esa información, por lo que pondremos una cantidad no inferior a 100 €/persona. Quizá incluso menos. El límite está en el cielo y, aunque encontraréis a sujetos que dicen que el afecto se demuestra por encima de los 200, entiendo que a partir de 100 por persona, las posibles pérdidas se las ha buscado la pareja. Cuidado, estos valores varían con el tiempo.
-En caso de no estar en condiciones de hacer el pago, lo mejor es preparar una buena excusa para no asistir. Los organizadores nos dirán con la boca pequeña que no importa y que podemos ir igual pero, ¿cómo interpretar convincentemente nuestro rol de ricos si ni siquera hemos podido costear la participación?

FASE 2: DESPEDIDA DE SOLTER@

Se trata de una de las fases más dolorosas, y podremos zafarnos de ella siempre y cuando no conozcamos a nivel de colega al miembro de la pareja de nuestro mismo sexo. Se trata de una primitiva celebración ancestral en la cual el novio sale de fiesta con sus amigos, y la novia lo hace con sus amigas, la misma noche. Se interpreta que en breve el protagonista dejará la soltería y por ello esa será la última noche de que dispone para divertirse y ser joven y feliz. No obstante, esto se ha tergiversado con los años, y se suele aprovechar para hacer cosas nuevas o más de carrozas, como visitar un prostíbulo, contratar los servicios de una stripper, o consumir drogas sin medida.
Consta de una cena en algún cottolengo bullicioso con o sin muestrario de silicona, una escapada a algún sitio sórdido o zona de drogas y una fase de declive en alguna macrodiscoteca o lugar de mongoleo.
Recientemente, existe una variante racional-protestante que consiste en marchar a un entorno rural para centrarse en la experiencia psicotrópica con mayor intimidad, pero con carácter todavía muy minoritario.

¿Qué se espera de nosotros?

-Desde el momento de la cena, debemos decirlo todo a gritos desgarrados y afectar embriaguez, como si tuviéramos la tecla de mayúsculas atascada. Si no sabemos qué gritar, podemos inventar palabras o imitar fonéticas, no debemos olvidar que al fin y al cabo se trata de una especie de juego.  Se valorarán derrames de bebidas alcohólicas y bailecitos grotescos.
-Si somos hombres, diremos burradas a las chicas que veamos invariablemente. Si somos mujeres, afectaremos promiscuidad adornando nuestras cabezas con motivos fálicos. En ambos casos debemos caminar de modo errático y cantar cualquier cosa que se nos ocurra. Es una noche de creatividad y magia.
-En caso de visita a prostíbulo, no es necesario entrar en el mismo. La mayoría de las veces se trata de un acto simbólico para excitar la imaginación de la muchachada.
En caso de visita a local de chulazos, hay que simular un estado de celo felino, siempre sin excederse, ya que hay gente que se dedica a grabar felaciones de espontáneas ebrias. O eso dicen.
-Es importante aguantar la monserga hasta el final. Eso puede ser la mañana del día siguiente con mucha probabilidad. Paciencia, temple.
- Se valorarán positivamente las muestras exageradas de afecto, los abrazos y besos de despedida, como si el protagonista fuera un enfermo terminal o tuviera que irse a vivir a otro continente. No en vano es posible que, terminado el bodorrio, jamás se le vuelva a ver vivo/a.

FASE 3: CELEBRACIÓN

La celebración puede producirse en dos ambientes diferentes: parroquia de barrio o exterior de salón de bodas, muchos no llegaréis a ver otra cosa jamás. La primera opción es la más jodida porque las parroquias de barrio suelen asentarse en las zonas con menos aparcamiento de la provincia. Además, al finalizar, tocará coger de nuevo el coche hasta el inevitable salón de bodas / complejo de loquesea.
Paradójicamente, aunque esta fase constituye el acto de casamiento en sí mismo, suele ser la menos importante, por lo que no es necesario prestar demasiada atención. Muchos asistentes optan por acudir directamente a la siguiente fase y es perfectamente aceptable.

¿Qué se espera de nosotros?

-En el caso de la parroquia, poca cosa. Ni siquiera es necesario entrar y, de hecho, siempre suele formarse un grupo de resistencia rebelde que, aunque trajeados, optan por tomarse algo en el bar más próximo. Yo no recomiendo esto último, ya que el discurso que concede el cura para estas ocasiones suele tener un nivel humorístico difícilmente igualable en el bar. Imaginad un tipo que se siente culpable cada vez que se masturba dando consejos de convivencia y demás a una pareja de novios. Es, en efecto, desternillante.
-MUY IMPORTANTE: vestuario. Chicos, mínimo traje completo, camisa y corbata. Aconsejable gafas de sol y afeitado. Se valoran cosas más caras (chalequitos, frac, esmoquin...), el cielo es el límite. Podréis usar el mismo traje en tantas bodas como queráis. Es importante toquitearse mucho los botones de la americana, y abrocharla y desabrocharla constantemente para ganar presencia. Aunque se celebre en agosto, jamás nos quitamos la americana. Es preferible que se nos transparenten los pezones a través de la camisa empapada. Bueno, eso es lo que dice el protocolo, personalmente soy más partidario de la higiene.
Chicas, peluquería bruta, todo el maquillaje que tengáis en casa y vestido estrafalario rollo celebrity en alfombra roja, importante no poder guardar nada en ningún sitio. Si lleváis bolso, será de mano, del tamaño de vuestra mano, y no contendrá mas que un billete arrugado por si os perdéis. No es día de móviles. Al finalizar el evento, cogeréis el vestido y lo dejaréis en el contenedor de basura más próximo, rociándolo con bencina para pegarle fuego sin dejar rastros. Si os vuelven a ver con él puesto, no recuperaréis vuestra dignidad humana hasta cambiar de amigas. No sé el motivo, es así.
-Al principio se generará mucha expectación con la entrada de la novia, como si fuera algo asombroso o una atracción en sí misma. Es conveniente afectar algo de este interés, no por ella, que no se entera de nada, sino por los asistentes no sociópatas que pueden molestarse o chivarse. En cuanto aparezca, se reconocerá al instante la innegable belleza de la moza, sea quien sea y haya hecho con su cara lo que haya hecho. Este es su día.
-Al finalizar, hay que pugnar entre todos los asistentes por felicitar a los novios (sí, otra vez). A veces hay una traca que se tira sólo para marcar este momento y no escaquearse. Se le da la mano a él y dos besos a ella. "Felicidades", - Se les dice, o - "Enhorabuena"-, y mierdas así. Es un momento agónico, sobre todo si no le ves el sentido o no te apetece en ese momento, porque todo el mundo intentará hacerlo al mismo tiempo mostrando mucha ansiedad. En tal caso, se puede optar por pasar del asunto, asumiendo el riesgo de que los novios adviertan tu ausencia, que es bajo.

Continuaremos en un próximo post, porque me está quedando demasiado largo y estas cosas del tirón luego se memorizan peor. Nos vemos en breve, socialers!

sábado, 11 de agosto de 2012

La "new wave" de los juegos: Dear Esther

Hoy vengo a hablar de un videojuego atípico, de gente que arriesga y experimenta con esta plataforma de ocio ahondando en ella como formato narrativo y trata de provocar experiencias inalcanzables desde otros medios.
Bueno, quizá exagere un poco, tampoco estamos ante los Alan Moore de los videojuegos, pero sin duda marca una tendencia muy prometedora en este todavía joven mundillo del ocio electrónico.



The Chinese Room es un estudio de desarrollo inglés nacido alrededor de 2009 (realmente no sé si pensaban convertirse en algo serio, sea por ello que ni en su página web dicen claramente cuándo comienza su andadura) y, como tantas buenas historias, comienza con unos cuantos proyectos universitarios hechos por curiosidad y diversión, unos mods. Estos mods vienen a ser algo así como modificaciones sobre motores gráficos de juegos ya creados con objeto de crear un juego distinto sin tener que programarlo todo desde cero, lo cual requeriría muchísimo tiempo o un importante número de personas implicadas en el proyecto. Así, con el motor de gráficos, desplazamientos, luces, interacción, etc, de un juego  parido pasta mediante por una gran empresa como es el Half Life 2, estos programadores hacen otra cosa completamente distinta.

Sin la presión comercial que implica una gran inversión, estos tipos se ponen a desarrollar un bicho raro que no requiere de ninguna habilidad especial por parte del jugador, ni busca encallecer pulgares a golpe de pad, ni poner a prueba la predisposición a la epilepsia.
 Dear Esther fue en sus inicios (2009) algo cutrecillo, pero lo suficientemente novedoso como para atraer la atención de unos cuantos hipsters del videojuego, lo que le valió el título de juego de culto, 100.000 descargas y alguna crítica favorable que facilitaría las negociaciones con Valve (empresa propietaria del motor gráfico empleado y dueña de Steam, la mayor tienda de distribución digital de videojuegos) para la puesta a la venta de una revisión del juego original mejorado que se haría con 50.000 descargas durante la primera semana; y aquí viene cuando yo lo compro :).

Y, ¿qué tiene de particular este juego? Bueno, supongo que, en primer lugar, el apartado gráfico, que es lo primero que entra por los ojos cuando uno empieza a jugar. La cosa se desarrolla en unos paisajazos de esos que entretienen con sólo explorarlos, mejorando y sacando un rendimiento al motor gráfico como no se había visto en Half Life 2. Son vistas muy sugerentes de acantilados escoceses (Islas Hébridas, según el narrador) melancólicos y solitarios; no esperéis encontraros con mucha gente en el juego y todo irá bien.

Lo segundo que nos llama la atención es el manejo, la jugabilidad, reducida a su más mínima expresión. Todo se reduce a desplazarse en vista subjetiva por los escenarios, mirar hacia donde deseemos y, si lo vemos necesario, tendremos acceso a un pequeño zoom con un click de ratón. No hay disparos, ni acciones, ni saltos. Ni siquiera se puede correr. Es un juego corto, pero es que, además, está planteado para tomárselo con calma, recrearse con las vistas. El nivel de detalle de los escenarios es suficiente como para hacer de ello todo un entretenimiento. La narración se desarrolla en gran parte a través de lo que vemos en nuestro "paseo", en lo que viene a ser algo así como un simulador de senderismo.
Para poner la guinda a la ambientación, una impecable banda sonora dejará bien claro el tono del juego y nos pondrá difícil volver a la realidad, aderezada con unos efectos de sonido cojonudos.

La otra parte de la narración viene dada por los comentarios que el mismo protagonista realiza conforme vamos avanzando, determinados por el rumbo que tomamos, o lo que vamos viendo. Son como fragmentos epistolares, la mayoría de las veces con un tono muy poético, por lo que recomiendo encarecidamente, al margen del nivel de inglés que cada uno posea, el parche de traducción al castellano que se ha publicado. Aún así, no nos quedará del todo claro qué es exactamente lo que atormenta al personaje, por lo que los detalles los puede imaginar cada cual, pero sí que muestra pistas de un hecho concreto hacia donde se trata de conducir la imaginación del jugador.

El juego, más que con un guión detallado, juega con las sensaciones y las sugerencias, y aún así, la experiencia narrativa es innegable. La cojonuda coordinación entre música, efectos de audio, paisajes y piezas del puzzle que encontramos en forma de objetos e imágenes encontradas que no deberían estar allí tejen una historia que, si bien es subjetiva y diferente para cada jugador (por poco detallada), nos llega de un modo más intenso que cualquier cosa que hayamos probado antes; la maldita soledad que nos acompaña durante el juego tiene un efecto introspectivo que hace que algunos de los logros del juego surjan del propio jugador, lo que no deja de tener su mérito.
Todo ello queda adornado con un final a la altura que deja muy buen sabor de boca y el culo algo torcido.
Como puntos negativos, quizá la falta de interactividad, acciones y capacidad de decisión por parte del jugador y la duración (así como hora y media o dos horas de juego, repartidas en tres capítulos), aunque hay que reconocer que si durase mucho más podría convertirse en todo un coñazo.

Lo dicho, un uso inteligente y atrevido del videojuego como medio narrativo que vale la pena probar por sus modestos 6,99 €. El gafapastismo llega al mundo del videojuego y, qué queréis que os diga, cosas como ésta dan prestigio a este denostado arte del juego digital, que con tanto ataque de periodavernícolas y timoratos del progreso, falta le hace. Y para muestra, nada mejor que su tráiler oficial:


domingo, 29 de julio de 2012

Los cátaros y la puta mentalidad dominante

Ayer vi un documental sobre Los Archivos Secretos de la Inquisición, pensando que la cosa iba de quema de brujas en España, Malleus Maleficarum (al que tengo que dedicar un agrio post algún día) y otros asuntos así como de serie B, pero en cambio me topé con un documental más interesante (en cuanto que era un tema que mediáticamente se ha tratado menos) o al menos no tan trillado por mi parte. El documental se centra en los inicios de la Inquisición (S.XII), y sus primeros perseguidos, que no eran las románticas brujas, ni tampoco los vampiros o los tipos con barba de chivo. Como era de esperar, lo de la herejía y la purificación de las almas descarriadas no era una prioridad a la hora de redactar la despreciable bula Ad Abolendam. Lo que mueve a la concepción de esta abominación diabólica que todos conocemos por pegar fuego a gente atada a un poste, es ni más ni menos que el miedo a una amenaza ideológica que podía arrebatarles el poder. El típico miedo a sentar el culo en una silla más dura, tan honorable ayer como hoy.



Este miedo venía representado por los cátaros, una vertiente maja del cristianismo que parece que cogía fuerza por la zona del sur de Francia. En resumidas cuentas, los cátaros eran una versión guay, menos intrusiva, más optimista, del cristianismo imperante. Por ejemplo, para un cátaro, no había infierno, o no se consideraba la posibilidad de quedarse allí por mucho tiempo. Cuando uno moría pecaminoso y sin extrema unción o conselamentum, su alma se reencarnaba en otro cuerpo, teniendo así una segunda oportunidad para hacer bien las cosas y ganarse una plaza fija al lado del boss. Rechazaban casi toda la Biblia de plano, porque la consideraban como lo que es, una truculenta recopilación de relatos de horror cósmico sobre un Dios con personalidad inestable y mucha sangre por todas partes. Tan sólo admitían el Evangelio según San Juan, que debían llevar siempre consigo y conocer prácticamente de memoria.

Su religión, a grandes rasgos, tenía rasgos del maniqueísmo y el gnosticismo (podéis consultar el post del Dr. Zayus al respecto), en la medida en que dividían la existencia entre lo espiritual y lo puro (el bien) y lo material o creado (el mal), considerando como única vía de salvación la gnosis o conocimiento introspectivo de lo divino. Es decir, no se trataba tanto de seguir unas reglas concretas como de alcanzar cierto grado de conocimiento acerca de la realidad que se oculta tras "la matriz" (paralelizando con la peli de los Wachowski). En esto eran un pelo radicales, ya que rechazaban lo material de un modo extremo, llegando a no consumir nada que proveniera de la generación (huevos, carne, leche y otras cosas que surgen a raíz de un polvete), acercándolos a lo que hoy día podría ser alguna rama estricta del vegetarianismo. En referencia al sexo, la cosa estaba muy diversificada. Los miembros más estrictos (llamados Perfectos) y sus acólitos practicaban el celibato, pero a los seguidores y demás simpatizantes de base se les dejaba más manga ancha en este sentido. No concebían el matrimonio como forma de concepción porque aquello era una especie de aberración (algo así como capturar un alma pura del más allá y aprisionarla en sucia materia embrionaria). La mujer cátara, dada la época en que nos situamos, estaba más que bien reconocida, teniendo acceso (siempre que proveniera de la nobleza) al rango de Perfecta. Además, varias fuentes afirman que, por su condición de objeto de deseo, se les permitía todo tipo de escarceos amorosos e incluso no era raro que una mujer cátara se insinuara a un hombre. No obstante, tras cualquier tipo de guarrería, debían arrepentirse y demás. Las Perfectas podían dar el conselamentum, a través del cual uno iba al cielo sí o sí. Todo ello era compatible con la eutanasia, que se practicaba a través de la inanición voluntaria en el lecho de muerte. La muerte era aceptada y bienvenida por un buen creyente, con naturalidad y sin ningún tipo de miedo o duda.

En general, lo que primaba en esta gente era la dedicación completa al prójimo (eran apodados "Los Buenos Hombres"), la sencillez, la introspección y la oración, el respeto total a la naturaleza (si encontraban un animal atrapado en una trampa, debían liberarlo y compensar al cazador por la pérdida dejando una moneda) y el respeto absoluto al resto de pensamientos y creencias. Debían centrarse en el aprendizaje de un arte u oficio manual y perseverar en su perfeccionamiento y, en general, renunciar a las posesiones y la tontería. Y lo más indignante para otras religiones, eran de un pacifista asqueante.
Pese a las tontuneces propias de toda religión, presentaban rasgos mucho más agradables que los cristianos, lo que les facilitaba la integración y buena aceptación en pueblos e instituciones en general, cosa que a la diabólica Iglesia Cristiana no gustaba un pelo.

Para una institución de mentalidad dominante, esto es, de tocar los cojones al prójimo, de no dejar hacer lo que venga en gana , de imponerse sobre las voluntades, de mandar, influir, acojonar y manipular, esto era un dolor de muelas. Los cátaros se hacían de querer más porque presionaban menos y daban más buen rollo. La Iglesia Cristiana es más de desconfiar de la buena predisposición del prójimo, que no cree posible convencer si no es a través de la amenaza y el miedo a un vago escenario tan horrible como la imaginación de cada cual sea capaz de concebir.

Este tipo de mentalidad odiosa se hace presente en todas las situaciones de la vida, muy especialmente en el trabajo. Mientras modernos estudios que datan de hace más de tres décadas demuestran que un empleado motivado por una recompensa (material o no) o incluso la mera satisfacción personal rinde a un nivel muy superior a cualquier otro, la mayoría de empresas españolas, por poner un ejemplo conocido, sigue anclada en el pasado, muchas veces por falta de formación en materia de RRHH, otras veces por simple gilipollez bien protegida por una capa de soberbia. Es cierto que un empleado desmotivado e indolente reacciona rápido ante las amenazas, pero más cierto es que si se encuentra el origen de su insatisfacción y se le ofrece lo que busca, el rendimiento va a ser mucho mayor, los pitidos de oídos desaparecen y, en general, se evitan conspiraciones subversivas y extrañas zancadillas, redundando en el beneficio de todos.
Ya fuera del entorno laboral, encontramos que las empresas de mayor éxito no siempre son aquellas que realizan mayor presión comercial sobre los consumidores, sino las que ofrecen el producto más atractivo, ya sea por elementos subjetivos (caso Apple) como objetivos (precios bajos, etc.).

Desgraciadamente, como sabemos por los cátaros y otros muchos ejemplos, las mentalidades dominantes, por su propia naturaleza que ambiciona el dominio sobre los demás, son las que llegan con mayor facilidad al poder, porque no siguen más regla que la que les permite alcanzar este feo objetivo. Los cátaros fueron clandestinizados, despatriados y, finalmente, aniquilados. Algunos de ellos fueron condenados a la hoguera, que siempre ha sido una forma muy clemente de ajusticiar. Sin embargo, las personalidades no intrusivas son generalmente mucho más numerosas que las anteriores (de lo contrario, iríamos a tiro limpio por la calle). Aquello no pudo evitarse porque la gente tolerante no estaba comunicada entre sí, por tanto no eran conscientes de su número y no tenían la fuerza de la coordinación. ¿Servirá, pues, nuestra red aún grande y libre para erradicar esta lacra que nos viene tocando los huevos desde el principio de los tiempos? En ello estamos.

domingo, 22 de julio de 2012

¡Fuego a tope!

Bueno, ya iba siendo hora, después de casi dos meses sin meterme aquí para nada. La verdad es que cuando abrí esto no tenía intención de hacer un blog de tono político-económico, ni ninguna de esas dos cosas por separado, pero sí que quería comentar mi opinión sobre temas que me gustaran particularmente y que no encontrara suficientemente tratados en otros sitios, y denunciar en general el comportamiento zombi observado a mi alrededor, ya que desde mi puesto de trabajo, por tratar con un tema delicado como es el puto dinero, y estar expuesto al público en toda su heterogeneidad, amén de no encontrar entre ningún compañero rastro de pensamiento crítico contra nuestra forma de proceder, suelen aparecer casos dignos de postear.
Pero es que llevamos meses en los que los ejemplos de zombificación más salvajes y las mejores anécdotas están en la red y en las calles, y como sujeto hastiado del sistema actual de las cosas (que, recuerdo, cree cual abuelo tarado que necesitamos una guerra Z), no puedo pasarlas por alto.
Sí, podría hablar de clientes que hablan de pegar fuego a nuestra oficina, de insultos creativos, de jefecillos-creepers de mierda que se creen Gordon Gekko, de idiotas que todavía piden préstamos para irse de viaje de novios a Punta Cana...
Sobre la subida de la prima de riesgo, creo que no queda nada por decir... si estos cretinos que nos oprimen creen que tienen alguna influencia sobre los mercados medievalizando el nivel de vida del pueblo, sólo nos queda ir a por ellos o esperar pacientes el holocausto.
No obstante, cosas como las que relata (un poco alteradillo, sí) este bombero en el programa Carne Cruda son las que van a determinar qué tipo de holocausto se nos avecina. Las noticias nos dan pistas sobre el tipo de película de género que nos depara el futuro. Por ejemplo, gracias a este testimonio, sabemos que la peli de zombis y supervivencia que vamos a vivir no va a ser nada parecido a lo visto en Walking Dead, con entornos rurales bucólicos y muertos vivientes que asaltan a rastras tras los arbustos, porque de eso no va a quedar. Los bosques son caros de mantener, quedaron fuera de nuestras posibilidades.
Esto ya lo explicó Maslow en 1943, pero no contó con la singularidad del pueblo valenciano y por extensión español que se situaba muy por debajo de lo que podría considerarse humano. Si Maslow hubiese conocido nuestra realidad, habría tenido a bien diseñar lo que vendría a llamarse la Pirámide de las Necesidades zombi:

Fig. 1 - Pirámide sobre la jerarquía de las necesidades en el s. XXI

Gracias a este gráfico, podemos entender perfectamente que se recortara en un 30% el presupuesto destinado al mantenimiento de los montes y la prevención de incendios. ¿Cómo pensar en conservar la tierra que pisamos cuando muchos ni siquiera han copulado con su prima alguna vez en su vida?
La teoría de Maslow, acondicionada a nuestro tiempo y situación, da sentido a las reglas del juego político-social de la actualidad. ¿Cómo podríamos destinar un céntimo más al acondicionamiento del monte cuando necesitamos un desmillonante espectáculo de fórmula uno para demostrar nuestra existencia? Primero, existir. Luego, respirar aire. El gráfico demuestra lógica y sabiduría.

Visto lo visto, se entenderá que los asuntos relativos al último tramo de la pirámide no puedan ser ni remotamente considerados cuando la comunitat ha solicitado un rescate de tomo y lomo, lo que se dice un RESCATE. Eso de que no tienes un puto duro, porque las necesidades primarias del pueblo cuestan una colina de billetazos (las cosas grandes son también caras) y pides que te den pasta a costa de lo que sea para poder seguir haciendo el subnormal exactamente igual que hasta la fecha.
Sólo había un proyecto urbanístico en la ciudad que me parecía interesante, esa especie de Central Park que iba a llamarse por casualidad Parc Central; por aquello de la peatonalidad, las zonas verdes y la supresión de barreras. Pero ahora que veo la Pirámide de Necesidades Zombi entiendo que es imposible, que eso es una majadería.
Mejor obligar a la gente a coger el coche prohibiendo circular en bici fuera de los cuatro carriles de mierda que hay para ellos y, ya si eso, que lleven siempre casco puesto y que se jodan. Aunque circulen a 15 por hora. Que se jodan, que para eso es el nuevo lema del PP. De hecho, no me extrañaría ver en las próxima campaña electoral el careto sonriente de la Rita con un "Que se jodan" bien grande debajo. Y ganarían. Yo por eso estoy planteándome migrar a alguna región donde no pongan fluoruro de sodio y litio en el agua corriente. Personalmente no problemo, porque bebo agua embotellada, pero es muy jodido convivir con tanto idiota.
Puedo ver ya a todos los ciclistas dando vueltas con casco por esas ridículas zonas de carril bici, esos pequeños islotes incomunicados donde sólo puedes dar vueltas absurdas como si estuvieras en un tiovivo. Luego tienen la mala hostia de cortar calles (seguridad, necesidad cuaternaria de la pirámide) en el día sin coche, como si existiera alguna alternativa. Deben llorar de la risa mientras mandan a los municipales a poner vallas.

En fin, menos mal que parece que un poco de floururo de ese también beben ellos, los políticos, quiero decir, los del gobierno central. Ya que están construyendo una dictadura fascista sin haberse leído el manual. No saben que lo primero que hay que untar a base de bien son las fuerzas de orden público (miren si no el ejemplo de Corea del Norte, un país con más militares que átomos de hidrógeno). Porque si no, ocurren cosas como ésta, ésta o ésta, que hacen pensar a algunos conspiranoicos en ideas locas de golpes de estado y otras revoluciones. De todos modos, tampoco es que me haga especial gracia el lema sindical de "TRABAJA SEGÚN TE PAGAN, TRABAJA SEGÚN TE TRATAN". Al margen de la brillantez creativa que derrocha, no veo un ápice de ética en ello. Da la sensación de que, con un trato y salario adecuados, estarían dispuestos a mutilar niños.

Por el momento, parece que las manifestaciones tienen nuevas e interesantes incorporaciones, tan interesantes como que los de la UIP no se atreven a levantar una porra contra ellos (bomberos, policías, etc) y esperan a que se retiren para sacar esa porra y su miseria humana a pasear. Eso es algo positivo, las protestas ganan fuerza y algunos rezagados están despertando. Desde aquí recomiendo pasearse por la red y buscar testimonios y grabaciones de actuaciones policiales ejemplares para saber mejor a qué nos enfrentamos y en qué mundo vivimos. El Telediario ha muerto; ahora las noticias se ven en Twitter, Youtube o Bambuser (éste, además, en directo).

 Por cierto, ¿qué tal con el fondo blanco? ¿Se lee mejor así, o vuelvo al negro de toda la vida :)?

martes, 15 de mayo de 2012

1 año de 15M, terror de nigromantes


Quien os diga que en Valencia no hubo una participación reseñable de Las Protestas, sabed que llegó, vio, y compró en La Fnac o donde fuera, porque no es cierto. Sí lo fue durante los primeros minutos, donde la ausencia de cortes a la circulación impidió que la gente se concentrara masivamente, obligando a iniciar el recorrido para dejar sitio a los que iban viniendo. Así, la sensación al llegar era de que no había tanta gente como otros años. Las fuentes oficiales hablan de 8.000 personas, aunque opino que se han quedado cortos, ya que la calle San Vicente desde el corte con S. Agustín hasta el final se llenó de caudal humano, pero no voy a entrar en cifras que no puedo medir sin secuestrar un helicóptero (lo cual sería más fácil que conseguir las pertinentes fotos aéreas que sin duda deben de haberse hecho).
Así pues, se puede decir que lo que se produjo fue una patente impuntualidad de los distintos colectivos y grupos de diversas localidades que se iban incorporando, si bien la llegada al Ayuntamiento, donde terminaba la marcha, era un serpentín interminable de gente y bloques con consignas varias. Intenté quedarme en un punto y hacer fotos al gentío cada x minutos, para configurar una imagen de lo largo que era el torrente pero, sinceramente, me cansé porque aquello era interminable.
Además, había otro asunto interesante. Resulta que nuestra astuta alcaldesa, en un gesto de ruindad impropio de una persona alfabetizada, decidió cambiar el enclave de la mascletá que todos los años se venía dedicando a la Virgen de los Desamparados en el antiguo cauce del río Túria para ponerlo en la plaza del 15 de Mayo. Nunca sabremos si su intención fue la de negar la entrada de la gente a la plaza pública con dicho pretexto o provocar un argumento demonizador del movimiento que pusiera a la casta derechona de la ciudad a rasgarse las camisitas por tamaña profanación. Lo cual no deja de ser paradójico; gente pudiente que utiliza a su Virgen de los desamparados como pretexto para echar mierda sobre un pueblo que denuncia su desamparo. Si sus creencias no fueran más que una pose, temerían que dicha Virgen hiciese arder el Ayuntamiento hasta sus cimientos.
Yo saco dos conclusiones: una, que no hacía falta una mente preclara  para prever la ocupación de la plaza, la gente está MUY cabreada, y responde mal a las provocaciones. Y dos, que me parece una irresponsabilidad de las de responder ante un juez lo de provocar al personal poniendo quilos de pólvora a su alcance como para llevarse por delante a más de veinte.
El caso es que, lo comentaba con un amigo, y veo que no fui el único al que le llamó la atención; lo que había montado ahí para disparar el castillo era anormalmente escaso. Llevando como llevamos años acostumbrados a ver este tipo de tinglados en nuestra ciudad, la verdad es que era bien poca cosa lo que allí habían preparado, sobre todo en lo que respecta a cañones y proyectiles, tratándose de un castillo de fuegos artificiales, que desde hace mucho se disparan desde el antiguo cauce del río por motivos de espacio y seguridad... pero es una mera impresión, ahí lo dejo caer.
Lo que está claro es que ese pirotécnico indignado bien podía haberse olido la tostada y haber sudado un huevo de plantar nada antes de constatar que iba a ser utilizado para un fin "mayor".

Los medios, como siempre, han cubierto la noticia como les ha salido de los cojones, unos mintiendo y confundiendo a sus lectores, nada nuevo para La Razón (cuya portada paso de linkear por poco relevante), otros dando una adecuada cobertura que no desplegaron cuando el sufrido gobierno de turno era socialista. Idioteces como "esos padres que tienen a sus hijos ahí despiertos a las doce de la noche" contrastan con los fanáticos que al día siguiente lanzaban a sus hijos aterrados por encima de las cabezas del gentío para que pudieran tocar la lujosa ropa que vestía un muñeco de madera.
Como comentaba en otro bloglas élites han optado a través de los medios por el moderno método que tanto hemos visto últimamente; lo airean en TV, lo normalizan, lo visten de cotidianeidad, colman de imágenes de revolución a una juventud que necesita dar salida a un sentimiento de rebeldía y ganan la partida por agotamiento mental, sin que nadie les haya tocado un pelo. Su objetivo es que el 15M sea algo que acostumbremos a ver junto al resto de elementos que integran el sistema.

Por lo demás, y pese al carácter pacífico de todos los eventos, como siempre cabe destacar la mezquina actuación camorrista de los salteadores de caminos estatales, que no entiendo cómo los medios pueden empecinarse en llamar "dispositivos de seguridad" cuando lo único que causaba una inseguridad de dos pares de cojones era la presencia de las putas lecheras psicópatas que podrían arrancar a zurrar en cuanto se les cruzaran los cables con la excusa más peregrina.
Un testimonio de la cantidad de mierda que los azules tienen en su cabeza aún conteniendo su mongoloide agresividad se puede leer en este post.
También podemos ver en este informativo un claro caso de acoso sexual a una chica por parte de un mierda a partir del minuto 1:10. Si lo cambian, se puede ver tb a continuación. Más rabia para el pueblo, porque de momento no se ha investigado nada.

Pero es que, a estas alturas, ya pocas dudas caben de la condición de dictadura derechorra que sufrimos, cuando incluso los SS azules estos negaron el derecho de reunión a unas asambleas por superar las veinte personas (!!!).

Se dice, y no sin algo de razón, que este movimiento no sirve para nada, que no hay propuestas concretas y que sólo se busca un rato de diversión y utopía barata, que no conseguirán nada mientras se mantengan al margen de los circuitos electorales. Pero algo hay en este rollo que da mucho, pero que mucho miedo a los políticos, cuando sean del signo que digan ser, muestran el máximo despliegue de fuerza y se ven obligados a convocarse en gabinetes de crisis, cuando muestran su lado más Rita-rastrero y cuando inventan normativas absurdas (autorización hasta las 22:00) para sopesar los huevos del pueblo. Todo eso, en un acontecimiento sin apenas detenciones ni heridos da que pensar. Sobre todo cuando a pocos días, un evento futbolero con un saldo de 52 detenidos y 37 heridos no requirió el desplazamiento de miles de efectivos de varias provincias que se movilizó para la amenaza intelectual.
Es en esos detalles en los que hay que fijarse para dar un voto de confianza al movimiento y mantenerlo vivo hasta que sus más de 14.000 propuestas sean realmente escuchadas o se forje un partido pólitico con auténticas ganas de cambiar las cosas.

En fin, a estas alturas no voy a contar nada que no se haya dicho por las redes (porque si es por los medios oficiales, zombificados estamos), pero he aquí mi granito de arena a una de las pocas cosas que al menos nos hacen pensar en cosas mejores que corralitos y otros terrores que paralizan a las reses y sacan su reacción más estúpida.