domingo, 23 de septiembre de 2012

Manual para sociópatas: Bodorrios (I)

Ahora que, en general, en mi entorno ha quedado atrás la fase bodas para dar paso a la siguiente fase progenie, creo que es el momento oportuno para iniciar esta nueva ¿serie? abordando este embarazoso trance que todo humano occidental ha de enfrentar varias veces en su vida. Como invitado, quiero decir, que es lo más sufrido.

Y es que todo sociópata/freak/persona más cercana a la lógica que a la sociedad se encuentra día sí día también con esperpentos sociales con normas absurdas que desconoce por puro uso del raciocinio. Siempre me he preguntado dónde estaba el libro que explicaba todas esas normas de comportamiento (y me refiero a cosas más mundanas que eso que llaman "protocolo"), esas reacciones que se esperan de nosotros en determinadas situaciones y ese montón de mierda que no conocemos y nos hace quedar como monstruos ante el resto de la sociedad. Ya se sabe, la experiencia  y la convivencia, la observación, etc... pero ¿qué pasa con aquellos que hemos preferido dedicar más tiempo a las cosas guays?

Por mi parte, comenzaré esta sección para aportar mi granito de arena con las investigaciones de campo que vaya realizando. De esto de bodas creo que ya sé un rato, así que allá va.


Para empezar, ¿qué es un bodorrio? Pues viene a ser algo así como una partida de rol en vivo en el que dos humanos emparejados de cualquier extracto social que lleva viviendo juntos bastante tiempo, montan un fiestón de mucho lujo en el que invitan a todos los jugadores a hacerse pasar por ricos y refinados. Para que este disparate sea posible, existe un acuerdo tácito para que el gasto de toda esta pantomima se sufrague entre el total de participantes. A cambio de tan estupenda partida, los jugadores en agradecimiento suelen aportar más de lo que equitativamente se les demanda para que los directores de juego, novio y novia, se costeen un viaje a la Riviera Maya, para celebrar su atrevimiento y esfuerzo. A veces varían algo el destino, pero los tiros van por ahí. Siempre. El objetivo de este viaje es volver diciendo que aquello es "otro mundo" y que " es muy chulo, pero ves mucha miseria", pero eso ya es otra historia.

Los bodorrios son procesos con fases claramente diferenciadas que, salvo minúsculas aunque siempre valientes variaciones, se cumplen siempre del mismo modo. SIEMPRE. Es importante resaltar que la "partida" comienza desde la fase uno, por lo que desde el momento en que se produzca la invitación, debemos estar preparados y dispuestos para cualquier anormalidad.

FASE 1: INVITACIÓN.

La invitación, al contrario de lo que podría resultar lógico, no surge espontáneamente ni es fruto del acuerdo de dos partes. Los directores de juego se personarán con cualquier excusa en nuestra casa (si no es de este modo, quizá podamos eludir el evento sin mayor trascendencia) para anunciarnos el acontecimiento a la primera de cambio. No obstante, podrían hacerlo también en una reunión donde coincidan varios de los asistentes elegidos para el evento, siempre y cuando se cumplan las formalidades posteriores.
Acto seguido, nos harán entrega de una cartulina impresa, llamada comúnmente tarjetón, mediante la cual se da por iniciado el juego y nuestra interpretación de personaje dentro de un mundo fantástico de gente elegante y sofisticada. En cierto rincón, discretamente, aparecerá un número de cuenta bancaria. No se trata de ningún descuido irresponsable, será la cuenta donde habremos de hacer nuestra aportación a los gastos.

¿Qué se espera de nosotros?

- Mantener una postura respetuosa hacia el tarjetón, que estará lleno de tentaciones risibles tales como motivos florales, anillos, angelotes, dibujos cursis/meapilas de parejas o animalicos. La invitación vendrá redactada en un lenguaje que tratará de evocar torpemente sentimientos varios en una prosa afectada y anacrónica. Cuidado con esto, compostura.
-Alegrarse visiblemente y dar la enhorabuena. Cada uno le puede dar a esto la explicación que le satisfaga,  pero es lo que se espera de nosotros.
-Mostrar interés por las vicisitudes de la organización del evento y fingir asombro o estupor.
-Se valorará gratamente cualquier comentario acerca de la originalidad del diseño del tarjetón, el formato, el dibujo, etc. Aunque en esencia todas son iguales, se puede destacar cualquier exiguo vestigio de creatividad para congratular a la pareja, que dentro del encorsetado proceso siempre "buscaba hacer algo diferente". También suele funcionar destacar cualidades completamente opuestas a las que en realidad tiene.
-Pasados unos días, y siempre antes del evento, se hará un ingreso a nuestro libre albedrío para financiar los costes de la partida. Aunque sería mucho más fácil y lógico saber a cuánto toca cada participante, por algún motivo se considera de muy mal gusto facilitar esa información, por lo que pondremos una cantidad no inferior a 100 €/persona. Quizá incluso menos. El límite está en el cielo y, aunque encontraréis a sujetos que dicen que el afecto se demuestra por encima de los 200, entiendo que a partir de 100 por persona, las posibles pérdidas se las ha buscado la pareja. Cuidado, estos valores varían con el tiempo.
-En caso de no estar en condiciones de hacer el pago, lo mejor es preparar una buena excusa para no asistir. Los organizadores nos dirán con la boca pequeña que no importa y que podemos ir igual pero, ¿cómo interpretar convincentemente nuestro rol de ricos si ni siquera hemos podido costear la participación?

FASE 2: DESPEDIDA DE SOLTER@

Se trata de una de las fases más dolorosas, y podremos zafarnos de ella siempre y cuando no conozcamos a nivel de colega al miembro de la pareja de nuestro mismo sexo. Se trata de una primitiva celebración ancestral en la cual el novio sale de fiesta con sus amigos, y la novia lo hace con sus amigas, la misma noche. Se interpreta que en breve el protagonista dejará la soltería y por ello esa será la última noche de que dispone para divertirse y ser joven y feliz. No obstante, esto se ha tergiversado con los años, y se suele aprovechar para hacer cosas nuevas o más de carrozas, como visitar un prostíbulo, contratar los servicios de una stripper, o consumir drogas sin medida.
Consta de una cena en algún cottolengo bullicioso con o sin muestrario de silicona, una escapada a algún sitio sórdido o zona de drogas y una fase de declive en alguna macrodiscoteca o lugar de mongoleo.
Recientemente, existe una variante racional-protestante que consiste en marchar a un entorno rural para centrarse en la experiencia psicotrópica con mayor intimidad, pero con carácter todavía muy minoritario.

¿Qué se espera de nosotros?

-Desde el momento de la cena, debemos decirlo todo a gritos desgarrados y afectar embriaguez, como si tuviéramos la tecla de mayúsculas atascada. Si no sabemos qué gritar, podemos inventar palabras o imitar fonéticas, no debemos olvidar que al fin y al cabo se trata de una especie de juego.  Se valorarán derrames de bebidas alcohólicas y bailecitos grotescos.
-Si somos hombres, diremos burradas a las chicas que veamos invariablemente. Si somos mujeres, afectaremos promiscuidad adornando nuestras cabezas con motivos fálicos. En ambos casos debemos caminar de modo errático y cantar cualquier cosa que se nos ocurra. Es una noche de creatividad y magia.
-En caso de visita a prostíbulo, no es necesario entrar en el mismo. La mayoría de las veces se trata de un acto simbólico para excitar la imaginación de la muchachada.
En caso de visita a local de chulazos, hay que simular un estado de celo felino, siempre sin excederse, ya que hay gente que se dedica a grabar felaciones de espontáneas ebrias. O eso dicen.
-Es importante aguantar la monserga hasta el final. Eso puede ser la mañana del día siguiente con mucha probabilidad. Paciencia, temple.
- Se valorarán positivamente las muestras exageradas de afecto, los abrazos y besos de despedida, como si el protagonista fuera un enfermo terminal o tuviera que irse a vivir a otro continente. No en vano es posible que, terminado el bodorrio, jamás se le vuelva a ver vivo/a.

FASE 3: CELEBRACIÓN

La celebración puede producirse en dos ambientes diferentes: parroquia de barrio o exterior de salón de bodas, muchos no llegaréis a ver otra cosa jamás. La primera opción es la más jodida porque las parroquias de barrio suelen asentarse en las zonas con menos aparcamiento de la provincia. Además, al finalizar, tocará coger de nuevo el coche hasta el inevitable salón de bodas / complejo de loquesea.
Paradójicamente, aunque esta fase constituye el acto de casamiento en sí mismo, suele ser la menos importante, por lo que no es necesario prestar demasiada atención. Muchos asistentes optan por acudir directamente a la siguiente fase y es perfectamente aceptable.

¿Qué se espera de nosotros?

-En el caso de la parroquia, poca cosa. Ni siquiera es necesario entrar y, de hecho, siempre suele formarse un grupo de resistencia rebelde que, aunque trajeados, optan por tomarse algo en el bar más próximo. Yo no recomiendo esto último, ya que el discurso que concede el cura para estas ocasiones suele tener un nivel humorístico difícilmente igualable en el bar. Imaginad un tipo que se siente culpable cada vez que se masturba dando consejos de convivencia y demás a una pareja de novios. Es, en efecto, desternillante.
-MUY IMPORTANTE: vestuario. Chicos, mínimo traje completo, camisa y corbata. Aconsejable gafas de sol y afeitado. Se valoran cosas más caras (chalequitos, frac, esmoquin...), el cielo es el límite. Podréis usar el mismo traje en tantas bodas como queráis. Es importante toquitearse mucho los botones de la americana, y abrocharla y desabrocharla constantemente para ganar presencia. Aunque se celebre en agosto, jamás nos quitamos la americana. Es preferible que se nos transparenten los pezones a través de la camisa empapada. Bueno, eso es lo que dice el protocolo, personalmente soy más partidario de la higiene.
Chicas, peluquería bruta, todo el maquillaje que tengáis en casa y vestido estrafalario rollo celebrity en alfombra roja, importante no poder guardar nada en ningún sitio. Si lleváis bolso, será de mano, del tamaño de vuestra mano, y no contendrá mas que un billete arrugado por si os perdéis. No es día de móviles. Al finalizar el evento, cogeréis el vestido y lo dejaréis en el contenedor de basura más próximo, rociándolo con bencina para pegarle fuego sin dejar rastros. Si os vuelven a ver con él puesto, no recuperaréis vuestra dignidad humana hasta cambiar de amigas. No sé el motivo, es así.
-Al principio se generará mucha expectación con la entrada de la novia, como si fuera algo asombroso o una atracción en sí misma. Es conveniente afectar algo de este interés, no por ella, que no se entera de nada, sino por los asistentes no sociópatas que pueden molestarse o chivarse. En cuanto aparezca, se reconocerá al instante la innegable belleza de la moza, sea quien sea y haya hecho con su cara lo que haya hecho. Este es su día.
-Al finalizar, hay que pugnar entre todos los asistentes por felicitar a los novios (sí, otra vez). A veces hay una traca que se tira sólo para marcar este momento y no escaquearse. Se le da la mano a él y dos besos a ella. "Felicidades", - Se les dice, o - "Enhorabuena"-, y mierdas así. Es un momento agónico, sobre todo si no le ves el sentido o no te apetece en ese momento, porque todo el mundo intentará hacerlo al mismo tiempo mostrando mucha ansiedad. En tal caso, se puede optar por pasar del asunto, asumiendo el riesgo de que los novios adviertan tu ausencia, que es bajo.

Continuaremos en un próximo post, porque me está quedando demasiado largo y estas cosas del tirón luego se memorizan peor. Nos vemos en breve, socialers!

sábado, 11 de agosto de 2012

La "new wave" de los juegos: Dear Esther

Hoy vengo a hablar de un videojuego atípico, de gente que arriesga y experimenta con esta plataforma de ocio ahondando en ella como formato narrativo y trata de provocar experiencias inalcanzables desde otros medios.
Bueno, quizá exagere un poco, tampoco estamos ante los Alan Moore de los videojuegos, pero sin duda marca una tendencia muy prometedora en este todavía joven mundillo del ocio electrónico.



The Chinese Room es un estudio de desarrollo inglés nacido alrededor de 2009 (realmente no sé si pensaban convertirse en algo serio, sea por ello que ni en su página web dicen claramente cuándo comienza su andadura) y, como tantas buenas historias, comienza con unos cuantos proyectos universitarios hechos por curiosidad y diversión, unos mods. Estos mods vienen a ser algo así como modificaciones sobre motores gráficos de juegos ya creados con objeto de crear un juego distinto sin tener que programarlo todo desde cero, lo cual requeriría muchísimo tiempo o un importante número de personas implicadas en el proyecto. Así, con el motor de gráficos, desplazamientos, luces, interacción, etc, de un juego  parido pasta mediante por una gran empresa como es el Half Life 2, estos programadores hacen otra cosa completamente distinta.

Sin la presión comercial que implica una gran inversión, estos tipos se ponen a desarrollar un bicho raro que no requiere de ninguna habilidad especial por parte del jugador, ni busca encallecer pulgares a golpe de pad, ni poner a prueba la predisposición a la epilepsia.
 Dear Esther fue en sus inicios (2009) algo cutrecillo, pero lo suficientemente novedoso como para atraer la atención de unos cuantos hipsters del videojuego, lo que le valió el título de juego de culto, 100.000 descargas y alguna crítica favorable que facilitaría las negociaciones con Valve (empresa propietaria del motor gráfico empleado y dueña de Steam, la mayor tienda de distribución digital de videojuegos) para la puesta a la venta de una revisión del juego original mejorado que se haría con 50.000 descargas durante la primera semana; y aquí viene cuando yo lo compro :).

Y, ¿qué tiene de particular este juego? Bueno, supongo que, en primer lugar, el apartado gráfico, que es lo primero que entra por los ojos cuando uno empieza a jugar. La cosa se desarrolla en unos paisajazos de esos que entretienen con sólo explorarlos, mejorando y sacando un rendimiento al motor gráfico como no se había visto en Half Life 2. Son vistas muy sugerentes de acantilados escoceses (Islas Hébridas, según el narrador) melancólicos y solitarios; no esperéis encontraros con mucha gente en el juego y todo irá bien.

Lo segundo que nos llama la atención es el manejo, la jugabilidad, reducida a su más mínima expresión. Todo se reduce a desplazarse en vista subjetiva por los escenarios, mirar hacia donde deseemos y, si lo vemos necesario, tendremos acceso a un pequeño zoom con un click de ratón. No hay disparos, ni acciones, ni saltos. Ni siquiera se puede correr. Es un juego corto, pero es que, además, está planteado para tomárselo con calma, recrearse con las vistas. El nivel de detalle de los escenarios es suficiente como para hacer de ello todo un entretenimiento. La narración se desarrolla en gran parte a través de lo que vemos en nuestro "paseo", en lo que viene a ser algo así como un simulador de senderismo.
Para poner la guinda a la ambientación, una impecable banda sonora dejará bien claro el tono del juego y nos pondrá difícil volver a la realidad, aderezada con unos efectos de sonido cojonudos.

La otra parte de la narración viene dada por los comentarios que el mismo protagonista realiza conforme vamos avanzando, determinados por el rumbo que tomamos, o lo que vamos viendo. Son como fragmentos epistolares, la mayoría de las veces con un tono muy poético, por lo que recomiendo encarecidamente, al margen del nivel de inglés que cada uno posea, el parche de traducción al castellano que se ha publicado. Aún así, no nos quedará del todo claro qué es exactamente lo que atormenta al personaje, por lo que los detalles los puede imaginar cada cual, pero sí que muestra pistas de un hecho concreto hacia donde se trata de conducir la imaginación del jugador.

El juego, más que con un guión detallado, juega con las sensaciones y las sugerencias, y aún así, la experiencia narrativa es innegable. La cojonuda coordinación entre música, efectos de audio, paisajes y piezas del puzzle que encontramos en forma de objetos e imágenes encontradas que no deberían estar allí tejen una historia que, si bien es subjetiva y diferente para cada jugador (por poco detallada), nos llega de un modo más intenso que cualquier cosa que hayamos probado antes; la maldita soledad que nos acompaña durante el juego tiene un efecto introspectivo que hace que algunos de los logros del juego surjan del propio jugador, lo que no deja de tener su mérito.
Todo ello queda adornado con un final a la altura que deja muy buen sabor de boca y el culo algo torcido.
Como puntos negativos, quizá la falta de interactividad, acciones y capacidad de decisión por parte del jugador y la duración (así como hora y media o dos horas de juego, repartidas en tres capítulos), aunque hay que reconocer que si durase mucho más podría convertirse en todo un coñazo.

Lo dicho, un uso inteligente y atrevido del videojuego como medio narrativo que vale la pena probar por sus modestos 6,99 €. El gafapastismo llega al mundo del videojuego y, qué queréis que os diga, cosas como ésta dan prestigio a este denostado arte del juego digital, que con tanto ataque de periodavernícolas y timoratos del progreso, falta le hace. Y para muestra, nada mejor que su tráiler oficial:


domingo, 29 de julio de 2012

Los cátaros y la puta mentalidad dominante

Ayer vi un documental sobre Los Archivos Secretos de la Inquisición, pensando que la cosa iba de quema de brujas en España, Malleus Maleficarum (al que tengo que dedicar un agrio post algún día) y otros asuntos así como de serie B, pero en cambio me topé con un documental más interesante (en cuanto que era un tema que mediáticamente se ha tratado menos) o al menos no tan trillado por mi parte. El documental se centra en los inicios de la Inquisición (S.XII), y sus primeros perseguidos, que no eran las románticas brujas, ni tampoco los vampiros o los tipos con barba de chivo. Como era de esperar, lo de la herejía y la purificación de las almas descarriadas no era una prioridad a la hora de redactar la despreciable bula Ad Abolendam. Lo que mueve a la concepción de esta abominación diabólica que todos conocemos por pegar fuego a gente atada a un poste, es ni más ni menos que el miedo a una amenaza ideológica que podía arrebatarles el poder. El típico miedo a sentar el culo en una silla más dura, tan honorable ayer como hoy.



Este miedo venía representado por los cátaros, una vertiente maja del cristianismo que parece que cogía fuerza por la zona del sur de Francia. En resumidas cuentas, los cátaros eran una versión guay, menos intrusiva, más optimista, del cristianismo imperante. Por ejemplo, para un cátaro, no había infierno, o no se consideraba la posibilidad de quedarse allí por mucho tiempo. Cuando uno moría pecaminoso y sin extrema unción o conselamentum, su alma se reencarnaba en otro cuerpo, teniendo así una segunda oportunidad para hacer bien las cosas y ganarse una plaza fija al lado del boss. Rechazaban casi toda la Biblia de plano, porque la consideraban como lo que es, una truculenta recopilación de relatos de horror cósmico sobre un Dios con personalidad inestable y mucha sangre por todas partes. Tan sólo admitían el Evangelio según San Juan, que debían llevar siempre consigo y conocer prácticamente de memoria.

Su religión, a grandes rasgos, tenía rasgos del maniqueísmo y el gnosticismo (podéis consultar el post del Dr. Zayus al respecto), en la medida en que dividían la existencia entre lo espiritual y lo puro (el bien) y lo material o creado (el mal), considerando como única vía de salvación la gnosis o conocimiento introspectivo de lo divino. Es decir, no se trataba tanto de seguir unas reglas concretas como de alcanzar cierto grado de conocimiento acerca de la realidad que se oculta tras "la matriz" (paralelizando con la peli de los Wachowski). En esto eran un pelo radicales, ya que rechazaban lo material de un modo extremo, llegando a no consumir nada que proveniera de la generación (huevos, carne, leche y otras cosas que surgen a raíz de un polvete), acercándolos a lo que hoy día podría ser alguna rama estricta del vegetarianismo. En referencia al sexo, la cosa estaba muy diversificada. Los miembros más estrictos (llamados Perfectos) y sus acólitos practicaban el celibato, pero a los seguidores y demás simpatizantes de base se les dejaba más manga ancha en este sentido. No concebían el matrimonio como forma de concepción porque aquello era una especie de aberración (algo así como capturar un alma pura del más allá y aprisionarla en sucia materia embrionaria). La mujer cátara, dada la época en que nos situamos, estaba más que bien reconocida, teniendo acceso (siempre que proveniera de la nobleza) al rango de Perfecta. Además, varias fuentes afirman que, por su condición de objeto de deseo, se les permitía todo tipo de escarceos amorosos e incluso no era raro que una mujer cátara se insinuara a un hombre. No obstante, tras cualquier tipo de guarrería, debían arrepentirse y demás. Las Perfectas podían dar el conselamentum, a través del cual uno iba al cielo sí o sí. Todo ello era compatible con la eutanasia, que se practicaba a través de la inanición voluntaria en el lecho de muerte. La muerte era aceptada y bienvenida por un buen creyente, con naturalidad y sin ningún tipo de miedo o duda.

En general, lo que primaba en esta gente era la dedicación completa al prójimo (eran apodados "Los Buenos Hombres"), la sencillez, la introspección y la oración, el respeto total a la naturaleza (si encontraban un animal atrapado en una trampa, debían liberarlo y compensar al cazador por la pérdida dejando una moneda) y el respeto absoluto al resto de pensamientos y creencias. Debían centrarse en el aprendizaje de un arte u oficio manual y perseverar en su perfeccionamiento y, en general, renunciar a las posesiones y la tontería. Y lo más indignante para otras religiones, eran de un pacifista asqueante.
Pese a las tontuneces propias de toda religión, presentaban rasgos mucho más agradables que los cristianos, lo que les facilitaba la integración y buena aceptación en pueblos e instituciones en general, cosa que a la diabólica Iglesia Cristiana no gustaba un pelo.

Para una institución de mentalidad dominante, esto es, de tocar los cojones al prójimo, de no dejar hacer lo que venga en gana , de imponerse sobre las voluntades, de mandar, influir, acojonar y manipular, esto era un dolor de muelas. Los cátaros se hacían de querer más porque presionaban menos y daban más buen rollo. La Iglesia Cristiana es más de desconfiar de la buena predisposición del prójimo, que no cree posible convencer si no es a través de la amenaza y el miedo a un vago escenario tan horrible como la imaginación de cada cual sea capaz de concebir.

Este tipo de mentalidad odiosa se hace presente en todas las situaciones de la vida, muy especialmente en el trabajo. Mientras modernos estudios que datan de hace más de tres décadas demuestran que un empleado motivado por una recompensa (material o no) o incluso la mera satisfacción personal rinde a un nivel muy superior a cualquier otro, la mayoría de empresas españolas, por poner un ejemplo conocido, sigue anclada en el pasado, muchas veces por falta de formación en materia de RRHH, otras veces por simple gilipollez bien protegida por una capa de soberbia. Es cierto que un empleado desmotivado e indolente reacciona rápido ante las amenazas, pero más cierto es que si se encuentra el origen de su insatisfacción y se le ofrece lo que busca, el rendimiento va a ser mucho mayor, los pitidos de oídos desaparecen y, en general, se evitan conspiraciones subversivas y extrañas zancadillas, redundando en el beneficio de todos.
Ya fuera del entorno laboral, encontramos que las empresas de mayor éxito no siempre son aquellas que realizan mayor presión comercial sobre los consumidores, sino las que ofrecen el producto más atractivo, ya sea por elementos subjetivos (caso Apple) como objetivos (precios bajos, etc.).

Desgraciadamente, como sabemos por los cátaros y otros muchos ejemplos, las mentalidades dominantes, por su propia naturaleza que ambiciona el dominio sobre los demás, son las que llegan con mayor facilidad al poder, porque no siguen más regla que la que les permite alcanzar este feo objetivo. Los cátaros fueron clandestinizados, despatriados y, finalmente, aniquilados. Algunos de ellos fueron condenados a la hoguera, que siempre ha sido una forma muy clemente de ajusticiar. Sin embargo, las personalidades no intrusivas son generalmente mucho más numerosas que las anteriores (de lo contrario, iríamos a tiro limpio por la calle). Aquello no pudo evitarse porque la gente tolerante no estaba comunicada entre sí, por tanto no eran conscientes de su número y no tenían la fuerza de la coordinación. ¿Servirá, pues, nuestra red aún grande y libre para erradicar esta lacra que nos viene tocando los huevos desde el principio de los tiempos? En ello estamos.

domingo, 22 de julio de 2012

¡Fuego a tope!

Bueno, ya iba siendo hora, después de casi dos meses sin meterme aquí para nada. La verdad es que cuando abrí esto no tenía intención de hacer un blog de tono político-económico, ni ninguna de esas dos cosas por separado, pero sí que quería comentar mi opinión sobre temas que me gustaran particularmente y que no encontrara suficientemente tratados en otros sitios, y denunciar en general el comportamiento zombi observado a mi alrededor, ya que desde mi puesto de trabajo, por tratar con un tema delicado como es el puto dinero, y estar expuesto al público en toda su heterogeneidad, amén de no encontrar entre ningún compañero rastro de pensamiento crítico contra nuestra forma de proceder, suelen aparecer casos dignos de postear.
Pero es que llevamos meses en los que los ejemplos de zombificación más salvajes y las mejores anécdotas están en la red y en las calles, y como sujeto hastiado del sistema actual de las cosas (que, recuerdo, cree cual abuelo tarado que necesitamos una guerra Z), no puedo pasarlas por alto.
Sí, podría hablar de clientes que hablan de pegar fuego a nuestra oficina, de insultos creativos, de jefecillos-creepers de mierda que se creen Gordon Gekko, de idiotas que todavía piden préstamos para irse de viaje de novios a Punta Cana...
Sobre la subida de la prima de riesgo, creo que no queda nada por decir... si estos cretinos que nos oprimen creen que tienen alguna influencia sobre los mercados medievalizando el nivel de vida del pueblo, sólo nos queda ir a por ellos o esperar pacientes el holocausto.
No obstante, cosas como las que relata (un poco alteradillo, sí) este bombero en el programa Carne Cruda son las que van a determinar qué tipo de holocausto se nos avecina. Las noticias nos dan pistas sobre el tipo de película de género que nos depara el futuro. Por ejemplo, gracias a este testimonio, sabemos que la peli de zombis y supervivencia que vamos a vivir no va a ser nada parecido a lo visto en Walking Dead, con entornos rurales bucólicos y muertos vivientes que asaltan a rastras tras los arbustos, porque de eso no va a quedar. Los bosques son caros de mantener, quedaron fuera de nuestras posibilidades.
Esto ya lo explicó Maslow en 1943, pero no contó con la singularidad del pueblo valenciano y por extensión español que se situaba muy por debajo de lo que podría considerarse humano. Si Maslow hubiese conocido nuestra realidad, habría tenido a bien diseñar lo que vendría a llamarse la Pirámide de las Necesidades zombi:

Fig. 1 - Pirámide sobre la jerarquía de las necesidades en el s. XXI

Gracias a este gráfico, podemos entender perfectamente que se recortara en un 30% el presupuesto destinado al mantenimiento de los montes y la prevención de incendios. ¿Cómo pensar en conservar la tierra que pisamos cuando muchos ni siquiera han copulado con su prima alguna vez en su vida?
La teoría de Maslow, acondicionada a nuestro tiempo y situación, da sentido a las reglas del juego político-social de la actualidad. ¿Cómo podríamos destinar un céntimo más al acondicionamiento del monte cuando necesitamos un desmillonante espectáculo de fórmula uno para demostrar nuestra existencia? Primero, existir. Luego, respirar aire. El gráfico demuestra lógica y sabiduría.

Visto lo visto, se entenderá que los asuntos relativos al último tramo de la pirámide no puedan ser ni remotamente considerados cuando la comunitat ha solicitado un rescate de tomo y lomo, lo que se dice un RESCATE. Eso de que no tienes un puto duro, porque las necesidades primarias del pueblo cuestan una colina de billetazos (las cosas grandes son también caras) y pides que te den pasta a costa de lo que sea para poder seguir haciendo el subnormal exactamente igual que hasta la fecha.
Sólo había un proyecto urbanístico en la ciudad que me parecía interesante, esa especie de Central Park que iba a llamarse por casualidad Parc Central; por aquello de la peatonalidad, las zonas verdes y la supresión de barreras. Pero ahora que veo la Pirámide de Necesidades Zombi entiendo que es imposible, que eso es una majadería.
Mejor obligar a la gente a coger el coche prohibiendo circular en bici fuera de los cuatro carriles de mierda que hay para ellos y, ya si eso, que lleven siempre casco puesto y que se jodan. Aunque circulen a 15 por hora. Que se jodan, que para eso es el nuevo lema del PP. De hecho, no me extrañaría ver en las próxima campaña electoral el careto sonriente de la Rita con un "Que se jodan" bien grande debajo. Y ganarían. Yo por eso estoy planteándome migrar a alguna región donde no pongan fluoruro de sodio y litio en el agua corriente. Personalmente no problemo, porque bebo agua embotellada, pero es muy jodido convivir con tanto idiota.
Puedo ver ya a todos los ciclistas dando vueltas con casco por esas ridículas zonas de carril bici, esos pequeños islotes incomunicados donde sólo puedes dar vueltas absurdas como si estuvieras en un tiovivo. Luego tienen la mala hostia de cortar calles (seguridad, necesidad cuaternaria de la pirámide) en el día sin coche, como si existiera alguna alternativa. Deben llorar de la risa mientras mandan a los municipales a poner vallas.

En fin, menos mal que parece que un poco de floururo de ese también beben ellos, los políticos, quiero decir, los del gobierno central. Ya que están construyendo una dictadura fascista sin haberse leído el manual. No saben que lo primero que hay que untar a base de bien son las fuerzas de orden público (miren si no el ejemplo de Corea del Norte, un país con más militares que átomos de hidrógeno). Porque si no, ocurren cosas como ésta, ésta o ésta, que hacen pensar a algunos conspiranoicos en ideas locas de golpes de estado y otras revoluciones. De todos modos, tampoco es que me haga especial gracia el lema sindical de "TRABAJA SEGÚN TE PAGAN, TRABAJA SEGÚN TE TRATAN". Al margen de la brillantez creativa que derrocha, no veo un ápice de ética en ello. Da la sensación de que, con un trato y salario adecuados, estarían dispuestos a mutilar niños.

Por el momento, parece que las manifestaciones tienen nuevas e interesantes incorporaciones, tan interesantes como que los de la UIP no se atreven a levantar una porra contra ellos (bomberos, policías, etc) y esperan a que se retiren para sacar esa porra y su miseria humana a pasear. Eso es algo positivo, las protestas ganan fuerza y algunos rezagados están despertando. Desde aquí recomiendo pasearse por la red y buscar testimonios y grabaciones de actuaciones policiales ejemplares para saber mejor a qué nos enfrentamos y en qué mundo vivimos. El Telediario ha muerto; ahora las noticias se ven en Twitter, Youtube o Bambuser (éste, además, en directo).

 Por cierto, ¿qué tal con el fondo blanco? ¿Se lee mejor así, o vuelvo al negro de toda la vida :)?

martes, 15 de mayo de 2012

1 año de 15M, terror de nigromantes


Quien os diga que en Valencia no hubo una participación reseñable de Las Protestas, sabed que llegó, vio, y compró en La Fnac o donde fuera, porque no es cierto. Sí lo fue durante los primeros minutos, donde la ausencia de cortes a la circulación impidió que la gente se concentrara masivamente, obligando a iniciar el recorrido para dejar sitio a los que iban viniendo. Así, la sensación al llegar era de que no había tanta gente como otros años. Las fuentes oficiales hablan de 8.000 personas, aunque opino que se han quedado cortos, ya que la calle San Vicente desde el corte con S. Agustín hasta el final se llenó de caudal humano, pero no voy a entrar en cifras que no puedo medir sin secuestrar un helicóptero (lo cual sería más fácil que conseguir las pertinentes fotos aéreas que sin duda deben de haberse hecho).
Así pues, se puede decir que lo que se produjo fue una patente impuntualidad de los distintos colectivos y grupos de diversas localidades que se iban incorporando, si bien la llegada al Ayuntamiento, donde terminaba la marcha, era un serpentín interminable de gente y bloques con consignas varias. Intenté quedarme en un punto y hacer fotos al gentío cada x minutos, para configurar una imagen de lo largo que era el torrente pero, sinceramente, me cansé porque aquello era interminable.
Además, había otro asunto interesante. Resulta que nuestra astuta alcaldesa, en un gesto de ruindad impropio de una persona alfabetizada, decidió cambiar el enclave de la mascletá que todos los años se venía dedicando a la Virgen de los Desamparados en el antiguo cauce del río Túria para ponerlo en la plaza del 15 de Mayo. Nunca sabremos si su intención fue la de negar la entrada de la gente a la plaza pública con dicho pretexto o provocar un argumento demonizador del movimiento que pusiera a la casta derechona de la ciudad a rasgarse las camisitas por tamaña profanación. Lo cual no deja de ser paradójico; gente pudiente que utiliza a su Virgen de los desamparados como pretexto para echar mierda sobre un pueblo que denuncia su desamparo. Si sus creencias no fueran más que una pose, temerían que dicha Virgen hiciese arder el Ayuntamiento hasta sus cimientos.
Yo saco dos conclusiones: una, que no hacía falta una mente preclara  para prever la ocupación de la plaza, la gente está MUY cabreada, y responde mal a las provocaciones. Y dos, que me parece una irresponsabilidad de las de responder ante un juez lo de provocar al personal poniendo quilos de pólvora a su alcance como para llevarse por delante a más de veinte.
El caso es que, lo comentaba con un amigo, y veo que no fui el único al que le llamó la atención; lo que había montado ahí para disparar el castillo era anormalmente escaso. Llevando como llevamos años acostumbrados a ver este tipo de tinglados en nuestra ciudad, la verdad es que era bien poca cosa lo que allí habían preparado, sobre todo en lo que respecta a cañones y proyectiles, tratándose de un castillo de fuegos artificiales, que desde hace mucho se disparan desde el antiguo cauce del río por motivos de espacio y seguridad... pero es una mera impresión, ahí lo dejo caer.
Lo que está claro es que ese pirotécnico indignado bien podía haberse olido la tostada y haber sudado un huevo de plantar nada antes de constatar que iba a ser utilizado para un fin "mayor".

Los medios, como siempre, han cubierto la noticia como les ha salido de los cojones, unos mintiendo y confundiendo a sus lectores, nada nuevo para La Razón (cuya portada paso de linkear por poco relevante), otros dando una adecuada cobertura que no desplegaron cuando el sufrido gobierno de turno era socialista. Idioteces como "esos padres que tienen a sus hijos ahí despiertos a las doce de la noche" contrastan con los fanáticos que al día siguiente lanzaban a sus hijos aterrados por encima de las cabezas del gentío para que pudieran tocar la lujosa ropa que vestía un muñeco de madera.
Como comentaba en otro bloglas élites han optado a través de los medios por el moderno método que tanto hemos visto últimamente; lo airean en TV, lo normalizan, lo visten de cotidianeidad, colman de imágenes de revolución a una juventud que necesita dar salida a un sentimiento de rebeldía y ganan la partida por agotamiento mental, sin que nadie les haya tocado un pelo. Su objetivo es que el 15M sea algo que acostumbremos a ver junto al resto de elementos que integran el sistema.

Por lo demás, y pese al carácter pacífico de todos los eventos, como siempre cabe destacar la mezquina actuación camorrista de los salteadores de caminos estatales, que no entiendo cómo los medios pueden empecinarse en llamar "dispositivos de seguridad" cuando lo único que causaba una inseguridad de dos pares de cojones era la presencia de las putas lecheras psicópatas que podrían arrancar a zurrar en cuanto se les cruzaran los cables con la excusa más peregrina.
Un testimonio de la cantidad de mierda que los azules tienen en su cabeza aún conteniendo su mongoloide agresividad se puede leer en este post.
También podemos ver en este informativo un claro caso de acoso sexual a una chica por parte de un mierda a partir del minuto 1:10. Si lo cambian, se puede ver tb a continuación. Más rabia para el pueblo, porque de momento no se ha investigado nada.

Pero es que, a estas alturas, ya pocas dudas caben de la condición de dictadura derechorra que sufrimos, cuando incluso los SS azules estos negaron el derecho de reunión a unas asambleas por superar las veinte personas (!!!).

Se dice, y no sin algo de razón, que este movimiento no sirve para nada, que no hay propuestas concretas y que sólo se busca un rato de diversión y utopía barata, que no conseguirán nada mientras se mantengan al margen de los circuitos electorales. Pero algo hay en este rollo que da mucho, pero que mucho miedo a los políticos, cuando sean del signo que digan ser, muestran el máximo despliegue de fuerza y se ven obligados a convocarse en gabinetes de crisis, cuando muestran su lado más Rita-rastrero y cuando inventan normativas absurdas (autorización hasta las 22:00) para sopesar los huevos del pueblo. Todo eso, en un acontecimiento sin apenas detenciones ni heridos da que pensar. Sobre todo cuando a pocos días, un evento futbolero con un saldo de 52 detenidos y 37 heridos no requirió el desplazamiento de miles de efectivos de varias provincias que se movilizó para la amenaza intelectual.
Es en esos detalles en los que hay que fijarse para dar un voto de confianza al movimiento y mantenerlo vivo hasta que sus más de 14.000 propuestas sean realmente escuchadas o se forje un partido pólitico con auténticas ganas de cambiar las cosas.

En fin, a estas alturas no voy a contar nada que no se haya dicho por las redes (porque si es por los medios oficiales, zombificados estamos), pero he aquí mi granito de arena a una de las pocas cosas que al menos nos hacen pensar en cosas mejores que corralitos y otros terrores que paralizan a las reses y sacan su reacción más estúpida.

sábado, 21 de abril de 2012

Whatsapp, tecnología pus y otra basura



¿Cómo se les quedaron las tripas?. Esto no es coña, es el futuro según Google. Imagino que esto entusiasmará a alguien porque, de lo contrario, habrían ocultado el proyecto hasta que estuviera completado y contaran con  globales apoyos gubernamentales para su colocación obligada en todos los cabolos. Pero lo cierto es que, o yo filtro las cosas de algún modo psicopatológico, o cada vez veo más anuncios que parecen de coña o, lo que es lo mismo, no parecen estar hechos para convencer sino todo lo contrario.  ¿Me puede explicar alguien a qué tarado abducido le puede apetecer ver el careto de uno de sus contactos en la tostada del desayuno? ¿O quién necesita que le guíen hasta la sección de libros que busca? ¿Hacemos las compras en el Laberinto del Fauno o qué?¿Es seguro cruzar la calle viendo iconos de e-mails no leídos pasando por delante de nuestros ojos? ¿Qué clase de tarea es esa de ir a la azotea de un edificio para ver si alguien te llama? ¿Será este trasto que lee y escribe todo la excusa definitiva para regresar a un analfabetismo íntegro? Pasado un tiempo de adaptación, ¿cuánta autosuficiencia perderemos?  Y lo más importante, ¿quién nos asegura que ningún ente público o privado esté monitorizando absolutamente TODA nuestra vida?

Puede parecer exagerado lo de la imposición de una tecnología, pero actualmente se producen muchas presiones externas para adoptar algún tipo de tecnología aunque no nos convenza lo más mínimo. Un ejemplo de ello es Facebook, una red social en cuya ausencia puedes perder el derecho a muchas ventajas que ofrecen algunas empresas. Por no hablar de las presiones de amigos-familia-trabajo para tenerte más localizado o charlar más a menudo.

Lo que me lleva al dolor de cabeza que encabeza el post, la asentada aplicación (o app, para los gilipollas) que sufrimos en el presente inmediato, el Whatsapp.
El glorioso programa es sólo un ejemplo de cómo el entorno social te puede presionar para que instales en tu móvil una aplicación que puede ser un auténtico dolor de muelas. Mucha gente lo usa y lo disfruta, pero al ser un programa de carácter social, no sirve de nada si no haces proselitismo de sus bondades a tus contactos, porque si no se lo instalan los demás, no tienes con quién usarlo. Por lo tanto, no es raro que incluso en el trabajo te machaquen con el tema para que, por ejemplo, tu jefe te pueda decir algo un domingo sin ni siquiera dejarse un duro y, de algún modo, con la conciencia más tranquila. Porque el tema del coste es una barrera que trasciende lo meramente económico. Cualquiera nos puede llamar o enviar un SMS en cualquier momento, pero si incurre en ese pequeño gasto, produce una sensación de esfuerzo o marcada intención de que no se produce con un casual wasap. Reitero, más casual, más espontáneo, pero ojito con no contestar al mensaje...
Caso aparte es el uso intrusivo de las redes sociales que hacen en algunas empresas para saber lo que no les incumbe de sus trabajadores o candidatos. Se daba el caso de empresas en los USA que pedían a los aspirantes a un puesto que dieran su usuario y contraseña (por el puto forro privacidad y confidencialidad) de Facebook para ver qué tal se las gastaban los fines de semana, cuando NO estaban en el trabajo.
En un caso como éste, recomiendo lavantarse, coger carrerilla y darle un patadón al portátil o pantalla de turno de manera que impacte con estruendo en el duro rostro del entrevistador. Estoy casi seguro de que es tan legítimo como pedirnos nuestro usuario y contraseña de ninguna mierda. Y dudo mucho que logren encontrar a quien quiera sustituirlo durante la baja.










Whatsapp utiliza tecnología push, lo que quiere decir que obliga a nuestro móvil a estar permanentemente conectado a la red de datos (vía 3G o wi-fi), para avisarte al momento de cuándo alguien te ha dicho algo. El móvil, por lo general, se encuentra permanentemente conectado a una red de voz GSM, lo cual ya lleva implícito su gasto de batería. Esta conexión permanente es la que consigue que, por ejemplo, suene el móvil en cuanto alguien nos llama. El consumo de batería de esta conexión GSM ya hace que un móvil modernete estándar dure en torno a los tradicionales 3-4 días. Si a esto añadimos una conexión permanente a 3G o wi-fi, la cosa se reduce a un día, y no hay móvil que se desmarque. Por tanto, esta basurilla de tecnología, unida al escaso desarrollo adaptativo de las baterías, hace que los móviles de hoy en día sean menos móviles, o sean móviles moñas de ciudad.
El tema de las baterías es un punto y aparte, ya que con la moda de los móviles delgados como papel de fumar, el tamaño de éstas se reduce cada vez más, y también la duración que ofrecen. Además, cada vez tienen más núcleos de proceso y más componentes más propios de consolas que devoran la escasa batería como si no hubiera un mañana. Lo que de ninguna manera podré entender es por qué no se acepta que el móvil sea más gordito cuando no se pone ningún problema para que la pantalla sea cada vez mayor. Quiero decir, nuestro problema a la hora de meterlo en un bolsillo es el mismo en un caso y en otro... pero bueno, así lo han dispuesto los zombie masters.

Una alternativa ahorrativa a la tecnología push es que el programa actualice mensajes conectándose cada x tiempo, o cuando el usuario quiera o, directamente, dejar que el usuario decida. Esta es una opción que tradicionalmente los cazurros de Whatsapp nunca han concedido, pese a recibir peticiones a pares. Pero para cazurros, las compañías telefónicas que, viendo cómo este programa les hace perder envíos de SMS a diestro y siniestro, lejos de mejorar las tarifas de SMS haciéndolas planas, que sería lo que más daño haría a esta nueva competencia por el aliciente de mejorar la autonomía de las baterías, pretenden sacar su propio programa push para captar ese tráfico no sé de qué modo o con qué motivación, ya que Whatsapp es gratuito (o casi), y además los usuarios ya se han pronunciado al respecto mandando a cagar a las operadoras antes incluso de sacar el invento.

Por todo ello, podemos considerar al Whatsapp como una aplicación de lo más gorrino ya que, además de mantener tu móvil conectado a internet contra viento y marea, es súper cabrón en lo que respecta a cerrarse, y por mucho que salgamos de la aplicación, nunca lo hace del todo, a lo sumo se queda como proceso en segundo plano (procesos de esos que no se ven cuando miras el administrador de programas abiertos) para saltar y abrirse en todo su esplendor al menor atisbo de mensaje, llueva o truene. Es el descontrol absoluto, dispone de los recursos de tu móvil como le sale de los cojones y a veces hasta cuesta de desinstalar. Podría decirse que sus programadores se dedicaban antes de esto a maquinar virus de los burros, porque tiene un comportamiento de lo más sucio, sin preguntar ni obedecer al usuario.

Pero el absurdo de fondo es que este programa no es sino un Messenger de toda la vida en versión móvil. El mismo Messenger de PC que todos aborrecimos en su día porque no nos dejaba hacer nada en el ordenador, el mismo funcionamiento tocacojones que presentaba ventanitas de contactos mientras estabas haciendo cualquier cosa, poniéndote en un compromiso si ignorabas repetidamente las peticiones de conversación, que eternizaba las despedidas y que murió cuando dio la opción de conectarse ocultado, porque al final era lo que hacía todo el mundo, y todo el mundo lo hacía porque no quería exponerse a tener una conversación de 45 min con algún alma ociosa en busca de tiempo ajeno. Porque resultaba que hasta los bloqueos a los contactos más pesados podían ser detectados, y acabó siendo el programa más antidiplomático del mundo.
Pero resulta que ahora sacan una variante para móvil donde no valen excusas, porque todo el mundo sabe que estás conectado y con el móvil cerca todo el puto día, y todo el mundo se vuelve loco por ensuciarse el móvil con él. No entiendo nada.

Pero en fin, ahí va mi opinión, que es de lo que se trata. Me parece una mierda el Whatsapp, me parece una mierda la tecnología del pus, otra mierda el uso intrusivo de las redes sociales y me parece una mierda decir que un teléfono es móvil sólo porque cabe en un bolso o mochila y aguanta 10 horas sin enchufar a la red eléctrica. Porque algo que me toca los huevos sobremanera son las involuciones disfrazadas de avances.


lunes, 9 de abril de 2012

Semana Rancia

Al igual que ya hiciera antaño con Halloween, hoy quiero hablar de la celebrada Semana Santa, más que nada para aclarar algunos asuntos relacionados con la supuesta deuda eterna que mantenemos los españoles con la Iglesia católica por los fastuosos períodos vacacionales que disfrutamos gracias a sus tradiciones. Ningún agnóstico, ateo o laico despistadillo se sienta mal por no ir a trabajar estos días, pues esto ya se celebraba miles de años antes de que, una vez más, la Iglesia diera el cambiazo a otra festividad pagana para canalizar las ganas de fiesta del pueblo hacia actividades más convenientes.
Ostara coincidía aproximadamente con el equinoccio de primavera, y lo que en ella se celebraba no era otra cosa que la resurrección de la vida, la floración, la siembra y la fertilidad. Es una época que muchas especies animales escogen para su apareamiento y en la que se iniciaban los procesos de siembra de muchos tipos de cultivo, por lo que es una fiesta que ha ido siempre muy ligada al despertar de la vida, tras una época fría de poca actividad. En este punto de inflexión las horas diurnas comienzan a ser mayores que las nocturnas, cosa que hoy es una chufla sin importancia que incluso genera la famosa astenia y depresiones varias, pero antaño, sin PC ni nevera, era motivo de comprensible  júbilo salpicoso.
En resumen: que pasado un tiempo de oscuridad y ausencia de vida, se celebra la "resurrección" de la vitalidad en los procesos naturales. ¿A alguien le es familiar?.
A mí lo que me resulta realmente gracioso es la fecha en que se celebra la Semana Santa: domingo siguiente al primer plenilunio  posterior al equinoccio de primavera. Suena mogollón a rollo litúrgico-catoliciente, ¿no?. Por los cojones. Uno oye eso de la luna llena y los equinoccios y piensa en seguida en católicos cenizos con capuchas, eh? Me parece a mí que para saber exactamente cuándo nace el niño Jesús, se ponen muy opacos para hablar de la fecha de su pasión...
Al igual que ya ocurriera en Halloween, las costumbres paganas son algo más alegres y luminosas que las católicas, razón por la cual el resurgir de estas creencias es amenaza constante para los estirados enemigos de la diversión. Concretamente, en Ostara, se propone salir al campo a buscar tréboles y huevos cocidos coloreados o de pascua, que los adultos esconden  a los jóvenes. Por las noches, se encendía una gran hoguera en honor a la estrella del este, Eostre, diosa sajona de la fertilidad que se traduciría más tarde también como easter, en referencia al punto cardinal. Como todas las fiestas dedicadas a deidades de la fertilidad, la castidad no era el plato fuerte de estas noches.
Estas tradiciones, al tomar como referencia a la misma naturaleza, tan presente ahora como antaño (bueno, quizá ahora no sea tan presente) podría decirse que han envejecido con mejor fortuna que las católicas, ya sea de la mano de corrientes New Age o de estudios diversos de antropología.

A mí al menos me va más lo de ir al campo en pascua que papearme una sesión de tipos siniestros encapuchados zurrándose la badana en su propia espalda, reseteando sus pecados transportando del modo más ineficiente un madero de un sitio a otro sin ningún motivo claro y viendo cómo señoras mayores sufren episodios de delirios transitorios en los que le gritan de todo a unos muñecos vestidos con ropas carísimas.
Lo de no comer carne, por otro lado, supongo que sería una restricción dolorosa para la gente pudiente del medievo, pero hoy en día no representa nada. De hecho, una hambuguesa de tofu nos puede costar el doble que una de ternera.
Y el que pasa el día subsistiendo a base de mariscadas no hace una gran esfuerzo de contención por la causa. Pero los católicos nunca han sido muy de adaptarse a los tiempos, sino más bien de repetir tradiciones y aceptar mierdas sin saber muy bien por qué. 

 Pero, eh, no digo que no tenga su punto, como amante de lo macabro y lo Z desde bien pequeñito, reconozco que tiene su encanto. Sólo que a esta gente hay que bajarle los humos de vez en cuando, porque son de un totalitario que da náuseas, y no hay cosa que más nos toque los huevos a los cerebrados que las imposiciones.
En fin, lo que trato con este post es llamar un poco a la tolerancia, dejando que cada cual celebre lo que quiera, y recordando que no tenemos fiestas gracias a la Iglesia, sino porque es algo inherente al ser humano desde que el mundo es mundo. Que salir a hacer senderismo en estas fechas de ni-frío-ni-calor con todo florido, pegarse un revolcón sobre la hierba con la pareja o llevarse a casa unas fotacas de alucine, es algo que bien merece unas vacaciones por sí mismo, y así lo ha entendido el hombre desde que existe sin ayuda de ninguna institución paternalista.

Fuente: La magia Wicca, de C. Wallace