miércoles, 31 de julio de 2013

Hablar sobre lo hablado

La verdad es que iba a escribir sobre otra cosa, o eso recuerdo, pero a poco que haya puesto la tele para escuchar algo mientras como o ceno, como que se me ha olvidado lo que fuera y ahora necesito hablar sobre los monotemas para exorcizarlos de mi mente.

De los titulares más destacados de los telediarios, el único que es tristemente lo que se dice un titular, es el del accidente de tren en Santiago de Compostela, que si bien es una putada que ha dejado de golpe a un huevo de personas con un señor duelo pendiente de superar, ha servido también como carroña de primera para los infametivos de mierda estos que nos ha tocado sufrir en el país, y también para la podredumbre política que deberíamos ejecutar a la de ya antes de que acaben con todos. Los usos y tratamientos han sido diversos:

-Por un lado, los medios informativos, en su afán por ignorar cualquier cosa que tenga que ver con el desgobierno y lo que nos atañe, han dado una sobrecobertura monumental a la tragedia. Uno llega a esa conclusión el día que ve en pantalla a un tipo que sale hablando de cómo se lo va a montar la grúa para mover el vagón accidentado del sitio, u otro que comenta qué jeto ponían los pasajeros de otros trenes cuando pasaban junto al accidente.
Al mismo tiempo, está el sensacionalismo mediático, con multitud de manifestaciones de dolor ajeno y declaraciones de gente lógicamente hecha polvo que no nos enriquece lo más mínimo ni nos aporta nada que se pueda llamar información. En algunos infametivos incluso he llegado a escuchar tonadillas lacrimógenas para ilustrar la escena, todo un ascazo.
Por último, el gore. Primeros planos de brechas cefálicas, heridas, peña sangrante, gente medio en pelotas en el hospital con la bata esa denigrante que te ponen a la que imagino no hará ni puta gracia que aireen por toda España en ese momento, etc. Para eso, incluso se ha iniciado una petición que lleva más de 33.000 firmas recogidas:

 
 

Otro tema a destacar es que, por casualidad, dos días después del descomunal accidente, parece que en Moncloa descubrieron  y anunciaron que 36.000 millones de euros invertidos en ayudas a la banca vía FROB se declaran irrecuperables, fondo perdido, chup-chup. Una noticia sin importancia, ¿verdad?. Yo me he enterado por Twitter, que conste. O sea, que todo ese pastizal que el gobierno "prestó" a la banca y que ninguno de los contribuyentes íbamos a tener que pagar, resulta que al final ha sido un regalo y, en efecto, lo pagamos nosotros. Lástima que con los acontecimientos que sacuden al país en este momento, no hayamos podido prestar a la noticia toda la atención que merece.
Sin embargo, parece que no todos los comunicados cavernarios de la semana requerían con tanta conveniencia de este desvío de atención, como expresaba en un si-no-lo-digo-reviento el diputado del PP Rafael Maluenda: "Qué pena que la catástrofe ferroviaria nos impida expresar prudentemente nuestra satisfacción por los datos del paro"
Los que sí expresaban el asunto mediático con claridad cristalina son los tipos de @masaenfurecida:

"La cola de tertulianos expertos en trazados ferroviarios en curva a las puertas de Telecinco ya supera a la de donantes de sangre"


-Lo otro, la sentencia para el tal Bretón, del que los guionistas de Dexter tendrían que tomar buena nota, es un circo deleznable, uno de los romanos, que sólo ha beneficiado al protagonista quien, según dicen, se encuentra en prisión feliz, tranquilo, satisfecho, vanidoso por las ofertas que recibe de nigromantes y artistas del pastoreo mediático, y bravucón, pues parece que se pasa el día amenazando a los funcionarios para que no lo trasladen con los presos comunes, no sea que le pase algo y se les caiga el pelo por lo importante que ha llegado a ser. Una estrella mediática por obra y gracia de periodistas coprófagos vendidos a la causa mayor que quiere que se hable de cualquier cosa menos de lo que nos afecta a todos.

-Lo último y no por ello menos vergonzoso, ha sido la, una vez más, asfixiante cobertura del niño real ese de los huevos que ha nacido en Inglaterra, si mal no recuerdo, que me importa y debería importar a todo el mundo una mierda bien gorda, si no es para acudir guillotina en ristre para comprobar in situ de qué color tienen la sangre sus altezas. Nótese que no soy el único al que no hace gracia que semejante medievalismo perpetúe su privilegio por obra y gracia de la baba mal retenida:

Reacción lógica donde las haya.

domingo, 30 de junio de 2013

¿Para qué mierda queremos marketing?



Este vídeo siempre me ha parecido de una sencillez y un acierto asombroso, todavía más si tenemos en cuenta que esto viene de los ochenta tardíos, cuando poco se sabía de obsolescencia programada y concentración de oferta, cuando aún no nos decían a la cara que existían tácticas monopolísticas que apenas nos permitían creer que éramos libres de elegir productos.

En carreras de económicas, teorías modernas que se quedan en eso mismo, nos decían que el diseño del producto era algo de suma importancia, y se basaba en un profundo estudio de las necesidades no cubiertas del mercado y la demanda insatisfecha de los consumidores. Es decir, primero averiguo qué quiere/necesita la gente que todavía nadie les ha ofrecido, y luego diseño el producto que satisface todas esas cosas o todas las cosas que el precio que quiero fijar me permita.
El marketing posterior se reduce, pues, a un mero trabajo de comunicación, pues si he hecho bien las cosas, lo único que necesito es que esa gente que estaba demandando las cosas que ofrece mi producto, se entere de lo que he hecho.
Fácil y sencillo, vendo más o menos en función del precio que consiga poner a mi artículo, pero es la gente informada la que me busca a mí. Con el tiempo, claro está, y sobre todo si hablamos de algo tecnológico, puedo mejorar el producto aplicando cosas que se descubren y que suponen un cambio significativo en los beneficios que ofrece, y de paso mantengo a raya a la competencia que quiere un trozo de mi pastel lanzando artículos parecidos con sus propias aportaciones.

Así pues, tenemos que en este mundo teórico de fantasía pedagógica (nunca entendí por qué no enseñan las cosas como son), el marketing es mera divulgación. Desde este punto de vista, sería lógico pensar que podrían ser los consumidores quienes realizaran una búsqueda activa de publicidad en busca de lo que quieren o se encaprichan, pero para nuestra desgracia las (sobre todo) grandes corporaciones no parecen dispuestas a esperar a que el consumidor acuda a valorar lo que ofrecen, pues saben desde hace años (se dice que los albores del marketing están con Goebbels y la Alemania nazi) que la manipulación psicológica y la coacción dan resultados más rápidos y sirven mejor a su devastadora visión cortoplacista de la actividad productiva.

Me llamo Octave y llevo ropa de APC. Soy publicista: eso es, contamino el universo. Soy el tío que os vende mierda. Que os hace soñar con esas cosas que nunca tendréis. Cielo eternamente azul, tías que nunca son feas, una felicidad perfecta, retocada con el PhotoShop. Imágenes relamidas, músicas pegadizas. Cuando, a fuerza de ahorrar, logréis comprar el coche de vuestros sueños, el que lancé en mi última campaña, yo ya habré conseguido que esté pasado de moda. Os llevo tres temporadas de ventaja, y siempre me las apaño para que os sintáis frustrados. El Glamour es el país al que nunca se consigue llegar. Os drogo con novedad, y la ventaja de lo nuevo es que nunca lo es durante mucho tiempo. Siempre hay una nueva novedad para lograr que la anterior envejezca. Hacer que se os caiga la baba, ése es mi sacerdocio. En mi profesión, nadie desea vuestra felicidad, porque la gente feliz no consume.
Frédéric Beigbeder, 13,99 Euros



Con esta cita, acabo de endiñaros publicidad encubierta de un libro, cuyo influjo rompo en esta frase al hacerla explícita. La manipulación psicológica viene dada por la publicidad encubierta (o subliminal), engañosa, o psicológica, que en el más suave de los casos trata de asociar ideas y conceptos a un artículo que realmente no guarda ninguna relación con ellos.

Cuando vemos un anuncio de un coche, por ejemplo, lo que vemos en primer plano es un modo de vida, un personaje que, a simple vista, guarda un grado de aceptación social alto y quizá unos entornos de ensueño que acompañan su viaje. Pues bien, siento comunicar que vuestras vidas, tras la compra de ese paquete de anhelos y expectativas, van a seguir igual que antes, sólo que con un coche nuevo. Esto es menos efectivo con los raritos, ya que nos cuesta mucho más dar el visto bueno a un modelo de comportamiento social y no nos identificamos fácilmente con valores tradicionales.

Otro caso es cuando un personaje de una serie (en las españolas la cosa se ve en exceso), se echa al gaznate una Coca-Cola o una ensaladita Isabel, aunque la acción se desarrolle en un barco que lleva meses a la deriva. Eso es publicidad encubierta (nunca mejor dicho), y nos indica entre otras cosas que la serie se ha financiado a base de convertirse en un gran escaparate de productos corporativos. No digo más. Existe una ley que obliga a poner un cartel diminuto advirtiendo de la intención publicitaria, lo cual es muy típico en programas de sobremesa, pero estas series y algunas películas, por poner un ejemplo, se la pasan por el forro por algún motivo.

La coacción es mi terreno, y es el del comercial pesado, el factor humano, el tío en el que confías y te vende unas preferentes que en tu puñetera vida habrías comprado por iniciativa propia. La coacción sigue un circuito descendiente de amenazas y presiones (la vieja técnica del látigo en RRHH se ha disfrazado más o menos, pero nunca se fue) que va desde la alta dirección de grandes firmas hasta el empleado que tiene un número de ventas fijas que hacer a la semana para conservar su puesto. Esto es la mayor mierda que se le ha podido ocurrir a una mente enferma, responsable de las llamadas a la hora de la siesta, del pesado que te molesta en tu propia casa, del que intenta engañarte pidiéndote una factura del gas de tu compañía actual para "comprobar que no te estén engañando", etc. Es un grano en el culo del consumidor, un peligro público (y si no que les pregunten a los "Bankeros") y una máquina de vomitar precariedad laboral.

Nos dejamos para el final el escamoso asunto de la obsolescencia programada que ya apuntaba Frédéric Beigbeder en la anterior cita y que desarrolla algo más en la siguiente y que, para quien no sepa de qué va, tiene que ver con que, por ejemplo, Apple saque un móvil nuevo cada año:


En tu trabajo circulan muchas informaciones: así es como accidentalmente te enteras de la existencia de lavado- las irrompibles que ningún fabricante se atreve a poner en el mercado; de que un tipo inventó unas medias que no sufren carreras pero que una importante marca de pantis le compró su patente para destruirla; de que el neumático no pinchable permanece cerrado bajo llave (a costa de miles de accidentes mortales cada año); de que el lobby del petróleo hace todo lo que está en sus manos para retrasar la expansión del automóvil eléctrico (a costa de un aumento de la tasa de monóxido de carbono en la atmósfera que implica el calentamiento del planeta, llamado «efecto invernadero», probablemente responsable de numerosas catástrofes naturales de aquí al año 2050; huracanes, deshielo del casquete polar, elevación del nivel del mar, cánceres de piel, por no hablar de las mareas negras); de que incluso el dentífrico es un producto inútil, ya que toda la higiene dental radica en la acción de cepillárselos, la pasta de dientes sólo sirve para refrescar el aliento; de que los detergentes líquidos son intercambiables y de que, en realidad, es la máquina la que efectúa toda la operación de lavado; de que los discos compactos se rayan tanto como los de vinilo; de que el papel de aluminio está más contaminado que el amianto; de que la fórmula de las cremas solares no ha variado desde la guerra, pese al recrudecimiento de los melanomas malignos (las cremas solares protegen contra los UVB pero no contra los nocivos UVA); de que las campañas publicitarias de Nestlé para distribuir leche en polvo entre los recién nacidos del Tercer Mundo han supuesto millones de muertos (los padres mezclaron el producto con agua no potable).


El reino de la mercancía implica que esta mercancía se venda: tu trabajo consiste en convencer a los consumidores de que elijan el producto que se gastará más deprisa. Los industriales lo denominan «programar la obsolescencia»


Así que sí, si ud. se dedica a la publicidad o el marketing, háganos un favor a todos y mátese. Para dejar un buen sabor de boca, dejo este corto pero instructivo vídeo donde los que tienen las buenas ideas pero no el poder ni el dinero nos muestran cómo deberían funcionar las cosas para que todos, incluido el planeta, saliera ganando. Y recordad que, ante la situación actual, todos tenemos la opción de la huelga de publicidad.


viernes, 31 de mayo de 2013

Manual para sociópatas: Comuniones

Novios y novias enanas, marineros diminutos, almirantes de ocho años... no, los niños del barrio no se han vuelto gilipollas, estamos en plena temporada de sufrir otro de los eventos sociales y familiares más pesados de esta nuestra inamovible sociedad costumbrista: las comuniones.
Las comuniones tienen origen cuando la curia católico-eclesiástica decide, no sé en qué siglo de su opresora historia, que la mejor edad para decidir tomarse el sectarismo en serio son los 8-9 años, que es cuando uno tiene la mente más lúcida y está en condiciones de sumir decisiones importantes en la vida. En parte es lógico; unos meses más tarde, la llamada de la naturaleza condicionaría su orientación espiritual con indeseados resultados.

En cualquier caso, dejemos los temas de educación para el ganaderío para los padres de las víctimas, que son los únicos responsables de este atentado al libre albedrío (que en el 80% de los casos no consigue arraigar en la mente del sujeto) porque aquí de lo que se trata es de explicar al sociópata que actúa según la lógica más elemental cómo se comporta un zombie gregario normal en uno de estos eventos.

El evento comienza con el anuncio del mismo por parte de los padres, que nos invitan a acudir al ritual. Si ya tenemos una imagen creada en la familia o grupo social responsable, no hay por qué disimular la cara de reproche y superioridad moral por lo que están haciendo a su prole, pero nada nos librará de pagar en el caso de que aceptemos el reto.
Al igual que en las bodas, la estrategia de inicio más inteligente es una retirada a tiempo. Si queremos seguir siendo familia o que no nos borren de su agenda telefónica, pondremos una excusa creativa y nos retrataremos convenientemente con un regalo para el preadolescente. Aquí ya se puede ir a joder un poco regalando un libro o algo artístico-cultural que estimule la creatividad. Si se quiere joder aún más, el libro puede ser Mecanoscrit del Segón Origen de Manuel de Pedrolo o cualquier otro juvenil con alguna escena picantona, para que empiece a despertar en el zagal lo que más teme el párroco del barrio (eso siendo bien pensados con respecto al párroco). Lo más fácil es que el niño ni lo toque.
Si, por el contrario, decidimos ir, nos enfrentamos a un proceso tan caro o más si cabe que el bodorrio, ya que tendremos que pagar a los padres el reglamentario cubierto de 80,00 - 100,00 € que se habrán marcado por presión social y falta de voluntad, y el regalo del niño, que habrá de ser algo ya de cierta entidad.

El regalo es parte consustancial al sacramento, pues de lo contrario, ningún niño en su sano juicio se prestaría a tamaña majadería. Creo que lo pone en la Biblia por alguna parte. Por lo general, se hará entrega del mismo unos días antes de que empiece el evento, entrando a formar parte de un ranking por alcanzar el título de familiar más enrollado. Si queremos alcanzar el primer puesto fácilmente, haremos entrega de una consola de videojuegos de última generación, aunque el coste es elevado, y no creo que valga la pena. Hablo desde la experiencia (sí, esto nos ha alcanzado a casi todos), pues en mis tiempos era de otra manera, y no se invitaba a la gente a salonazos de bodas y tal, pero lo de los regalos debe de haber sido así desde la edad media por lo menos, y he de reconocer que, si me regalaron algo más aparte del Spectrum, no lo recuerdo. Así son los niños. En serio, creo que no me regalaron nada más.

El día de la comunión, vestiremos del mismo modo que en el bodorrio. Haré copia y pega para no repetir, por lo que quien haya leído el post puede saltarse lo siguiente:

Chicos, mínimo traje completo, camisa y corbata. Aconsejable gafas de sol y afeitado. Se valoran cosas más caras (chalequitos, frac, esmoquin...), el cielo es el límite. Podréis usar el mismo traje en tantas bodas como queráis. Es importante toquitearse mucho los botones de la americana, y abrocharla y desabrocharla constantemente para ganar presencia. Aunque se celebre en agosto mayo/junio, jamás nos quitamos la americana antes de la fase de banquete. Es preferible que se nos transparenten los pezones a través de la camisa empapada.
Chicas, peluquería bruta, todo el maquillaje que tengáis en casa y vestido estrafalario rollo celebrity en alfombra roja, importante no poder guardar nada en ningún sitio. Si lleváis bolso, será de mano, del tamaño de vuestra mano, y no contendrá mas que un billete arrugado por si os perdéis. No es día de móviles. Al finalizar el evento, cogeréis el vestido y lo dejaréis en el contenedor de basura más próximo, rociándolo con bencina para pegarle fuego sin dejar rastros. Si os vuelven a ver con él puesto, no recuperaréis vuestra dignidad humana hasta cambiar de amigas. No sé el motivo, es así.

 A la hora de entrar al ceremonio o no, la cosa está dividida. Por un lado, existe una corriente de pensamiento alcohólico-rebelde que insiste en pasar ese tiempo en el bar más cercano, como en las bodas. Pero en el caso de las comuniones, también se dice que el niño se fija en quién acude a verle en tan magno momento de su vida y quién no. Personalmente, sigo aconsejando entrar. El niño suda un huevo de quién está ahí para verle (yo no recuerdo un cagarro, la verdad), porque está centrado en lo que mola vestir como un gilipollas y en el fiestorro que viene después, totalmente ajeno a que podrían embargar la nómina a su padre si la familia no se porta con las donaciones y se las ve putas para devolver el préstamo que pidió para el banquete.
El caso es que aconsejo entrar, más que nada para observar in situ cómo se lo monta el párroco para inducir las mismas memeces a mentalidades que van de los 8 años a los 80. Es también muy divertido ver con qué fingida ingenuidad habla el cura de oscuras abstracciones a niños en edades de saltar encima de tortugas y comer setas rojas para crecer en tamaño. Si el cura es rollo medievalista, la cosa es todavía más grotesca, pues no se corta en comentar a los niños sus movidas de dolor, carne, sangre y todos esos fetichismos que tanto pone a cien al clero. No vale la pena perdérselo, se pasa un rato divertido.

Concluido el evento, seguiremos a la comitiva hasta el salón de bodas/bautizos/comuniones correspondiente, según se estipula en las sagradas escrituras, donde nos colocarán dónde y con quien les dé la gana para degustar una de esas comidas carísimas que muchas veces nos deja indiferentes pero nos sienta peor que lo que comemos en casa. El proceso es muy parecido a las cenas nupciales (ver posts sobre bodorrios), con la salvedad de que en este caso la tarta lleva montada encima un monigote vestido de marinerito en representación ritual del comuniante, el cual será recogido con suma ilusión por el protagonista del día hasta que llegue a casa y lo deje por algún rincón para jugar a su consola nueva.

Nada más para el sociópata, pues al no haber baile, cualquier momento posterior a los chupitos es bueno para huir. En cuanto a los padres, ahorráos ese dinero a vosotros mismos y ese sufrimiento a nosotros. Vuestro hijo sólo quiere una consolaca.



miércoles, 1 de mayo de 2013

Respiracionismo, la mejor arma contra el desempleo

Después de conocer las cifras actualizadas sobre desempleo en el país, uno se pregunta si realmente existe solución para esto, tras más de cinco años de caída ininterrumpida, cuando sabemos que el resto de países van bastante mejor que el nuestro (difícil aplicar medidas que aviven más el fuego) pero tampoco presentan unos crecimientos en la demanda como para absorber todo lo que les puede caer vía inmigración, como ocurría en nuestro país en época de vacas sobredimensionadas.

Se cierne sobre nosotros un peligro que apenas se ha tratado tangencialmente en los medios y fue tratado tras la revolución industrial, y es el del desempleo tecnológico, que creo que en los próximos años puede cobrar un protagonismo importante, al menos en nuestro país. Según nos dice la Wikipedia, el desempleo tecnológico es aquel que "se origina cuando hay cambios en los procesos productivos que hacen que las habilidades de los trabajadores no sean útiles".
Si bien el mismo miedo que surgió al respecto en la revolución industrial demostró ser infundado, considero que lo que enfrentamos, sobre todo repito, en nuestro país, es algo bastante más potente.

La verdad es que, desde un trabajo como el mío, pienso en la cantidad de clientes que pierdes de vista porque saben utilizar la web de la entidad, y el tiempo que queda para que generaciones tecnológicamente incapaces desaparezcan y generaciones tecnológicamente potenciales aprendan, y me da un regomello y un replanteamiento vital que no me inspira ninguna confianza.
No me inspira ninguna confianza porque veo que el mercado laboral y el sistema económico y social avanzan por separado, como ignorándose. Bueno, en realidad lo que ocurre es que el mercado laboral está evolucionando, mientras que el sistema no sólo no lo hace, sino que está tratando de retroceder. La amenaza no me la he inventado ahora mismo para escribir sobre algo. Mejorando los servicios y la web de la banca, el trabajo de los bancarios puede ser completamente prescindible, más allá de dedicarnos al análisis de operaciones de crédito con la suficiente complejidad como para no poder ser resueltos por un software implacable. Pero hablaríamos ya de unos pocos puestos marginales, concentrados en algún edificio de servicios centrales, así como algunos cubículos de atención telefónica, a salvo de rostros ceñudos y miradas furibundas. Es un win-win para la banca que sólo podría evitar la presión popular, aunque ya sabemos que en sistemas oligárquicos eso se arregla con un "todos a una" pactado entre entidades o dictaminado desde BdE.



Lo mismo ocurre con cualquier tipo de distribución de contenidos multimedia. Intermediadores, grandes cadenas de venta física con sus vendedores, transportistas, fábricas de producción de formatos físicos, etc, pueden quedar reducidos a la anécdota a largo plazo. Libros, música, cómics, películas, videojuegos y derivados son servidos al instante directamente al reproductor pertinente desde webs que prometen precios económicos por el ahorro en costes de distribución, sin llegar a imputar una parte honrada de este ahorro al precio, claro está.
El gentío deja de comprar CD's no tanto por una cuestión de picaresca o ahorro, como por el hecho de que el formato físico ha dejado de ser práctico para convertirse en un estorbo. ¿Para qué quiero un CD, si casi seguro no podré escuchar lo que lleva sin pasarlo antes a MP3? ¿Por qué volverme loco para encontrar la tienda que tiene el CD que busco, desplazarme hasta ella, pagarlo más caro y dedicarme luego a ripearlo y meter canciones en el reproductor,  cuando puedo descargarlo directamente desde ese reproductor? La compra física de productos multimedia queda relegada a coleccionistas e inadaptados tecnológicos. Eso, a largo plazo reducirá a lo microscópico a una industria y unos servicios derivados que se traducen en un huevo de puestos de trabajo.
Y no olvidemos que los productos físicos también puede comprarse desde internet, sin hacer colas ni viajes infructuosos. Muchísimos servicios administrativos empiezan a ofrecerse de un modo automatizado desde la red, la educación multiplica su difusión mediante cursos online, los alumnos aprenden con tabletas y pizarras digitales (no todavía en nuestro país gracias a los recortes en educación), etc. Y todo sin saber todavía lo que puede significar tener en casa una impresora 3D.
Todo un sector servicios y parte del productivo (lo cual, todo sea dicho, agradecerá el medio ambiente) que va a tener que buscarse la vida.

No estoy en contra de esta evolución, pues considero que es la relación natural entre la tecnología y el empleo, el que progresivamente una libere al otro de trabajos pesados y poco estimulantes, como ya ocurrió en la revolución industrial. La tecnología debería estar llamada a ser la esclavitud aristotélica de nuestros días que nos permita a los ciudadanos centrarnos en aquello que nos permita avanzar. Lo que ocurre es que esta revolución requiere una adaptación del sistema y de sus ciudadanos acorde. La conclusión que se extrajo de la experiencia de principios del XIX es que con la desaparición de trabajos penosos realizados por máquinas, aparecen otros nuevos derivados de las exigencias que requieren dichas máquinas o del ingenio y las nuevas necesidades que propicia el tiempo libre. No obstante, no podemos comparar las cifras demográficas en áreas industrializadas de aquella época con las actuales, así como el impacto que podría tener esta nueva revolución tecnológica.

Con esto no quiero decir que la causa del paro sea esa, ni mucho menos. Todos sabemos quiénes son los responsables de nuestra situación actual y cómo hemos llegado a esto. Lo que quiero decir es que ésta puede ser la nueva mierda laboral que se nos avecina en los próximos años, suma y sigue, para acabar de arreglarnos.

Así que, cuando acontezca el despertar tecnológico que acelere todo esto, veo dos alternativas que en nuestro país difícilmente se van a dar:

-Que el sistema se adapte para posibilitar que la población viva dignamente trabajando menos tiempo, repartiendo el escaso trabajo. Esto es profundamente anticapitalista porque supone una mejora en el reparto de la riqueza y un resurgir de la clase media, que se ha demostrado es el enemigo a abatir por parte de los neo"liberales". Además, ahora mismo no parece estar en nuestra mano semejante transformación (como país).

-Que la población inactiva recicle su formación para adaptarse a las nuevas ofertas (casi inexistentes en Españistán) o busque y desarrolle esas nuevas ocupaciones inherentes a toda revolución industrial/tecnológica. Esto tampoco es posible en un país donde buena parte de la población consume sus dos años de paro sin aprovechar para mejorar su formación, en parte por la cultura tradicionalmente paleta del país, alimentada por el total desprecio por parte de las hordas políticas hacia la educación y la formación de sus ciudadanos (¿pues no habló algún hijo de puta de reactivar el sector construcción para salir de la crisis...?)

En otras palabras, que sin una presión efectiva de nuestras huestes sobre la nigromancia político-mediática, asistiremos a una mayor hegemonía del sector privado, aceptaremos lo inaceptable, como ya ha pasado en Grecia y su venta de soberanía a cuatro marcas de mierda que nadie debería consumir, y las teorías madmaxistas cada vez tendrán menos de gracioso. Feliz uno de mayo Beltane!

lunes, 15 de abril de 2013

La New Wave de los videojuegos: Superbrothers Sword & Sworcery EP



Me disculparéis por hablar de este juego de Capybara Games a estas alturas, pero servidor no quiere saber nada de dispositivos Apple por aquello de no gastarme una pasta para tener un dispositivo que parece no pertenecerme, y no ha sido hasta que lo han lanzado en democrático Android que he podido echarle el guante a semejante genialidad. Si no me falla la memoria, creo que está disponible también en PC vía Steam y demás, pero no quise jugarlo en una plataforma que no era aquella para la cual se diseñó.
Está bien, el juego también lleva bastante tiempo lanzando en Android pero, qué queréis que os diga, ahora lo juego yo.

En fin, para quien aún no lo conozca, Superbrothers Sword & Sworcery EP es un juego lanzado en la primavera de 2011, cuyos detalles podéis ampliar en su página oficial, porque aquí voy a ir a lo que me interesa, que es lo que a mí me ha parecido. El título es el absoluto paradigma del juego indie bien entendido: presupuesto aparentemente exiguo que obliga a la sencillez, pero enriquecida con imaginación, diseño artístico y  voluntad de experimentar.

Lo primero que llama la atención, antes incluso de contarlo, es el aspecto visual aparentemente espartano. Aunque recuerda vagamente al estilo de Another World, el juego hace gala de los gráficos más pixelados que se pueden encontrar en esta era, más incluso que lo que vimos en los antiguos Amstrad CPC, como si hubieran utilizado el mínimo número de píxeles necesarios para poder sugerir cada una de las figuras, personajes y escenarios que aparecen. Cada elemento del juego trata de ser un concepto desnudo, sin detalles accesorios que definan nada en un sentido u otro, como buscando que cada jugador adapte y perfile mentalmente la arcilla primigenia a su gusto.
Pero esto por sí sólo quedaría tosco y tendría escaso atractivo si no fuera por el estilo personal, reconocible y coherente con el que se dibujan personajes y entornos y el uso de degradados y efectos de luz, estos sí, totalmente vanguardistas, que visten las imágenes y convierten los cuatro pixelazos en una gozada para la vista.
A todo ello, ajustan una colorimetría de tintes confusos en tonos fríos o parduscos y apagados muy bien armonizados para lograr transmitir sensaciones que ya quisiera un Skyrim, por poner un ejemplo burro.



El segundo apartado a destacar y segundo pilar básico sobre el que se asienta el resultado del juego, es la música que nos brinda el canadiense Jim Guthrie, una delicia electrónica con tintes shoegazing, intimista y alucinógena que nos lleva por donde quiere en cada momento del juego. Éste es realmente el elemento que consigue apelar a las emociones en este universo absurdo contenido en escasas pulgadas.
Difícil describir con más precisión algo que juega directamente con las sensaciones, lo mejor es que cada uno escuche y juzgue por sí mismo, mejor acompañado por el propio juego. Lo único que puedo añadir es que consigue que cada escena se perciba exactamente como han decidido los creadores y que es totalmente recomendable hacer caso del consejo que nos lanza el juego al inicio de la aventura: mejor jugar con cascos.
La banda sonora ha sido editada por separado (sword & sworcery lp: the ballad of the space babies), llegando incluso a conseguir una edición en vinilo. Posteriormente ha aparecido otro disco de remezclas de la mano de conocidos artistas nipones, entre los que figuran, por ejemplo, el magno Akira Yamaoka (BSO Silent Hill).

El tercer pilar fundamental en el que se asienta el juego es el texto, los conceptos, su simple y absurda historia, pero sobre todo el particular lenguaje que emplea para transmitirla. Aquí tenemos que hablar más de forma que de contenido, sin despreciar lo segundo. Lamentablemente para muchos, el juego llega en inglés sin traducir, y además en un inglés afectado y antiguo de lo más retorcido, por lo que en ocasiones va a haber problemas para captar todos los detalles, aunque no para seguir el hilo argumental si uno tiene un nivel aceptable. Volviendo a los conceptos desnudos, en su historia reconocemos rápidamente un conjunto de arquetipos de historias de espada y brujería que nos serán familiares a todos. Los personajes apenas tienen nombres propios, pues en línea con el conceptualismo que envuelve gran parte del juego, se les da nombres descriptivos de su rol tales como "Dogfella" que se viene a traducir como "perro colega" (dog-fellow), que es el nombre del perro que nos acompaña en gran parte de la historia. A éste acompañan personajes como "Logfella" (un amigo-tipo grandote que te encuentras al principio de la aventura) o la escueta "Girl" (única chica parece haber por esos lugares). Con esto puedo dar una idea de la intención argumental del juego, que no es otra que la de sugerir ideas crudas y arquetipos que cada cual interioriza del modo que le resulta más interesante.
Con todo, la narración mantiene una firme personalidad propia sustentada por pinceladas de humor fresco y coherencia de estilo.
Nos presentan de este modo un héroe espadero en un mundo de fantasía épica que se entremezcla con el mundo real en ocasiones, donde deberá reunir una serie de objetos mágicos con fines que todavía no he llegado a averiguar, apoyado por comentarios en cajas de texto emergentes que describen conversaciones o eventos en primera persona del plural, como queriendo hacer co-partícipe de la historia al jugador que hay al otro lado de la pantalla.

El sistema de juego cumple perfectamente, es sencillo y eficaz, y poco más que destacar. Nos permitirá mover al personaje a toque de dedo por cualquier punto del escenario, explorar los paisajes llevando la cámara donde queramos y acercar\alejar el enfoque por obra y gracia del pinch to zoom. Los enfrentamientos, que son pocos, agradecidos y de dificultad contenida, se resuelven poniendo el dispositivo en vertical (desenvaina así la espada) y eligiendo entre asestar espadazo o cubrirse con el escudo. También tendremos controles para el uso de magia, tocando directamente al Scythian (el Escita, prota de la historia). A menudo nos permitirán tuitear rápidamente frases sueltas que aparecen por el juego con accesos directos, con lo cual mantendremos a la comunidad informada de nuestros progresos.

En fin, un juego de esos que dejan huella, que sólo por la banda sonora y el aspecto gráfico vale la pena probar, que llega al jugador por vía sensorial y que consigue más emociones que muchas súperproducciones. Sin saber en la actualidad a cuánto está, considero que vale lo que cueste, aunque de vez en cuando aparece en oferta. Llegado a este punto debo aclarar que no me lo he pasado todavía, pero baste decir que, a un 40% de juego recorrido, no he podido esperar para comentarlo. Tiene pinta de ser corto, eso sí.

Ha sido otro consejazo de Bancario sectario!

viernes, 29 de marzo de 2013

Chipre, das experiment

La verdad es que cuando escuché por primera vez la noticia del corralito de Chipre, me alegré enormemente de tener fiesta tanto el lunes como el martes. El lunes se desataría la debacle, y los afortunados bancarios que no trabajáramos esos días, podríamos observar cómo reaccionaban los españoles a la noticia dos días antes de regresar al curro, sabiendo lo que nos esperaba y pudiendo anticipar alguna reacción por nuestra parte.
Temía colas interminables en sucursales de todos los colores, sucursales que acabaría cerrando sus persianas a las pocas horas de haber abierto, bien por falta de liquidez o bien por órdenes circularizadas. Veía las antorchas prender a primera hora de la tarde, los ayuntamientos sitiados por turbas que ya no cantaban consignas y a mí mismo haciendo inventario de mis latunes, botellas de agua y provisiones farmacéuticas, antes de dirigirme tan cerca del foco de la noticia como me permitieran mis pies.

Pero olvidé un detalle que los políticos no debieron haber pasado por alto; al parecer, los lunes echan Famosos al agua por la tele, programa que no he visto pero que por niveles de audiencia y sin desconfiar del libre y buen criterio del populacho, entiendo debe ser algo así como la mejor última voluntad de un condenado a muerte.
De modo que una noticia que viene a anunciar que los bancos no son sitios seguros para guardar dinero (y alguno pensará que se inventaron para eso) no sólo es acogida con indiferencia por la gente corriente, sino que ni siquiera afecta en modo preocupante a los índices bursátiles o las primas de riesgo de los países rescatados. Desde luego, si como se ha dicho esto de Chipre pudiera tratarse de un experimento, las conclusiones del mismo no nos van a dejar a los ciudadanos en buena posición. Y el hecho de que finalmente hayan reculado en su pretensión de sudar completamente de la legendaria garantía del FGD a los primeros 100.000,00 € de toda persona y cuenta, me hace tomarme más en serio si cabe esa suposición.

Quiero decir, lo han hecho demasiado deprisa, sin que ninguna de las partes negociadoras haya ofrecido demasiada resistencia, lo cual induce a pensar que el auténtico objetivo, o lo que realmente se acordó, fue lo que finalmente ha ocurrido. Lo de robar a todo el mundo sólo era para que la decisión final pareciese menos mala por contraste. Si bien es cierto que quien tiene más de cien mil euros en el banco se puede permitir alguna limosna, la medida no deja de ser un robo a mano armada y un precedente feo de cojones. Esto me crea una opinión dividida, porque también creo que quien tiene  más de cien mil en una cuenta corriente demuestra no tener una capacidad de gasto proporcional a lo que gana o roba, y no está la economía para que ningún neurótico acumule e inmovilice dinero que podría animar actividades y puestos de trabajo.

En realidad, el problema es más complejo ya que, por otro lado, el crecimiento ilimitado en que se basa este sistema Azathathoísta, ciego e idiota, no puede llevarnos a otra cosa que a una destrucción acelerada, que por muchas crisis genocidas como éstas que retrasen lo inevitable, no tardará demasiado en producirse. De modo que ese contínuo fluir de dinero tampoco nos lleva a buen puerto. Pero este capitalismo es el sistema que impera, porque es el más agresivo para con otras ideologías, el que más mecanismos de defensa y autoperpetuación ha desarrollado con el paso del tiempo, y por tanto el más enquistado en nuestra sociedad, y porque se basa en lo más troglo de nuestra naturaleza, en toda esa mierda primigenia que aún arrastramos y se resiste a evolucionar.

Lo que nos preocupa ahora, lógicamente, es qué efecto va a tener esto para el resto de países. Puesto que Chipre era un país que ni se había nombrado en las noticias económicas hasta hace dos días, ¿qué no harán con países como el nuestro, rescatado por mayores cantidades y sin signos de recuperación a la vista, con un gobierno dispuesto a pasar por el ojo de una aguja si así se lo piden?. El objetivo real de este primer asalto puede que sólo fueran los ahorros superiores a 100.000,00 €, pero una vez esto está asentado en las conciencias y aceptado por la ciudadanía, el siguiente paso está a la vuelta de la esquina.
Las voces de internet ya han aconsejado cancelar hipoteca con ahorro, invertir en cosas raras e incluso abrirse una cuenta en el extranjero (como si fuera fácil y barato). Personalmente opino que no será fácil que entren al trapo con los pequeños ahorradores, más que nada por la sensación que daría a los inversores en general. Puede que los ciudadanos seamos pusilánimes, desorganizados y teleadictos, pero los inversores y grandes ahorradores son lo más reaccionario y temeroso de este universo, y faltar a la promesa de la protección de los 100.000,00 € llevaría al holocoausto monetario en menos que habla un necio. Otra cosa es que les importe o sean capaces de verlo.

Por nuestra parte, como siempre, nada hasta que no nos organicemos de verdad. Por mucho que nos lo compliquen, esto del sistema económico y social se reduce a organizarse para crear bienes/servicios y distribuirlos. Y esto último es lo que tiene peores enemigos.

domingo, 24 de febrero de 2013

Zombis en las redes: aprende a identificarlos


La verdad es que pensaba hablar de alguna peli o cómic que haya tenido el placer de degustar últimamente, pero la realidad se impone. Y no lo hace a través de la matrixmedia, que ha dado mucho y muy jugoso en las últimas semanas, ni lo hace por desgracia en las calles, donde todos deberíamos estar decidiendo ya a quién ponemos al frente de este chiste de sal gorda que tenemos por país. Se impone en las redes sociales donde, a tenor de los últimos acontecimientos filtrados con vete tú a saber qué intención, se manifiesta de un modo empírico que las redes sociales están llenas de zombis programados por los partidos de derecha en un asombroso 98% de los comentarios surrealistas.

Teorías de la conspiración sobre las últimas noticias sobre corrupción publicadas en los plutodiarios las hay a porrillo, y no me voy a extender sobre cosas que se han desarrollado y tratado ya por todos los rincones del iberociberespacio (por citar un resumen digno podéis ver lo último del Dr. Zayus al respecto). Me centraré únicamente en lo que esto ha significado para el electorado pepero y su presencia en las redes.
Desde mi punto de vista, siempre vigilante ante cualquier indicio epidémico zombi, el efecto que ha causado sociológicamente la bomba informativa soltada se asemeja mucho a un pasaje de ese entretenidísimo libro de Max Brooks, Guerra Mundial Z, que resumo a continuación no sin antes advertir de que se avecina un pequeño spoiler.
En un momento dado, si mal no recuerdo, porque hace mucho que lo leí y no me he tomado la molestia de buscar el capítulo de nuevo, había un dilema en un famoso puente que da acceso a una ciudad rusa. El puente estaba atestado de gente, y era crucial hacer chequeos a los refugiados que llegaban por él para ver si portaban el virus y aislar la ciudad del ataque epidemiológico. Todos sabemos que los zombis son difíciles de matar, hay que darles en la cabeza y se malgasta mucha munición hasta que se consigue. Además, no había apenas tiempo para esos chequeos y la gente, aterrorizada, no iba a colaborar demasiado.
El ejército resuelve de la siguiente manera: rocían el puente con un gas nervioso que se cepilla a todos los vivos. Los infectados, volvían a levantarse. Los sanos, no. Después de eso, ya sabían lo que tenían que hacer y cuáles eran los objetivos sobre los que había que usar la escasa munición.

Con los votantes del PP ha ocurrido un efecto parecido: Los documentos que se han destapado sobre sus corruptelas han hecho el mismo efecto que el gas nervioso: los votantes no infectados han caído, esto es, ya no volverán a ser votantes del PP. Los votantes zombis, que estamos comprobando que son muchos, siguen en pie defendiendo a su partido como autómatas, revelando su verdadera condición. Y la verdad es que estos zombis dan bastante más miedo, porque los entiendo menos.

En Twitter, @masaenfurecida, que podrá gustar más o menos pero se merece el Nobel de sociología, si es que eso existe, nos ha brindado retuits asombrosos que son claros ejemplos de programación mental avanzada:

"Ojala Bárcenas pueda demostrar que el dinero que tiene lo ha conseguido legalmente, callaría muchas bocazas."


"Deseo expresar mi más sincera admiración a don Mariano Rajoy Brey por lidiar con tanta chusma y permanecer integérrimo."

"Gracias a  hoy en Europa se vuelve a creer en España,  ¡ sigamos así !"


"Estoy muy orgulloso de  ,el Presidente de España más transparente que hemos tenido, que publica sus datos fiscales desde 2003"


"Por mucho que algunos busquen absurdos motivos para negarlo, nada "



" nos encaminan hacia la salida de la crisis y hacia la creación de empleo. "

Por respeto a la memoria y familiares de los afectados, he preferido omitir los nombres.
Sin necesidad de llegar a saber del escándalo de corrupción sobre financiación ilegal y economía sumergida que ha destapado El País, que es algo así como la lluvia dorada final sobre nuestras cabezas, el PP era un partido indefendible desde que se pasara por el forro su programa-cebo en virtud de órdenes más altas y extranjeras, como ya hiciera en su día PSOE, órdenes de probada destrucción socio-económica según la gran mayoría de académicos. Si a ello sumamos que PP ejecuta mayormente las directrices más lesivas para el electorado con especial regocijo clasista y aviesa intención regresivo-madmaxista, la lógica ira popular es una consecuencia segura.
Es por ello que la conducta extraordinariamente irracional que muestran estos sujetos delata su condición inequívoca de zombis partidistas. Los últimos hechos aflorados en la prensa sobre la derecha que nos gobierna han provocado el mismo efecto mortal sobre el electorado consciente pepero que el gas nervioso del ejemplo anterior, y sabemos que los que quedan en pie no pueden ser humanos.
Pero no debemos subestimar la amenaza, pues al contrario de aquellos, éstos tienen derecho a voto y no os quepa duda que lo ejercerán.

Como el zombi clásico, el muerto votante presenta un aspecto característico que puede ayudar a identificarlo en las redes incluso antes de que escriba sus habituales sinsentidos.
Normalmente, escoge como avatar una foto de sí mismo sin ningún tipo de post-proceso que denote aptitudes artísticas, con un peinado impecable, mirada vacía como de suficiencia y encuadre con amplitud suficiente para mostrar que viste de traje y corbata. Las banderas y otros signos de orgullo injustificado son habituales.



Se cree que el método de manipulación coercitiva empleado por el Partido Popular pasa por la repetición de expresiones y mantras que a fuerza de machacarse en informativos calan en los cerebros enfermos sin apenas pérdidas apreciables de sintaxis. Cantinelas como "ejercicio de transparencia", "senda de crecimiento" o "senda de recuperación económica", "herencia recibida", "medidas duras pero necesarias", "marca España", "credibilidad", "creación de empleo" atraviesan el filtro crítico de la consciencia para instalarse sin pérdidas apreciables en el inconsciente de este colectivo, por efecto de algún tipo de nigromancia poderosa.

Así que, cuando os encontréis retuits de estos muertos votantes sabed a qué ateneros y, sobre todo, no os molestéis en razonar con ellos. Hasta ahora, no se ha conseguido un antídoto eficaz.