Antes de acabar el año, quiero transmitir una interesante propuesta que se está moviendo por los USA, y que pienso que es de esas pocas cosas que no me importaría importar de allí. Es una de esas ideas brillantes que nos recuerda, contra nuestra zombificada voluntad, que el cambio está en nuestra mano, siempre que tengamos una dirección común que nos interese a todos.
Desde los orígenes de esta crisis, que recordemos todavía ni ha despertado conciencias ni ha bajado del burro a ningún hijo de puta, se han propuesto medidas salvajes como la Huelga de Hipotecas, que de haber tenido buena acogida hubieran provocado un jodido caos, conveniente o no (a mí me hubiera parecido divertido, cuanto menos ;)). Y es que no debemos olvidar que el sistema financiero nos tiene muy cogidos por los huevos, al menos mientras queramos seguir viviendo en el primer mundo (de lo que cada vez estoy menos seguro, por cierto). Es algo así como una garrapata que se nos ha hecho muy grande y no se desprenderá sin llevarse un buen cacho de carne consigo.
Pero, ¿y si tenemos el poder de equilibrar influencias y potestades y bajar del trono a las grandes firmas del mundillo?. En su página web, Move Your Money, a través de su vídeo, y tal como explica Arianna Huffington en su post, nos demuestran que restar poder a las grandes instituciones financieras americanas, tales como Citibank, Bank of America, J. P. Morgan y demás es algo que puede tener un fuerte eco en el entorno económico y quién sabe qué mas general. Y esto es así porque los gobiernos y reservas monetarias en general, tienden a destinar sus famosas inyecciones de liquidez a los bancos más importantes, que son los mismos que utilizan esos fondos para aliviar sus aprietillos, mantener sus posiciones, manipular allá donde puedan, que es mucho, y dar pomada a sus clientes, que se hunden en lo más cenagoso. Lo hacen así porque se supone que es una apuesta más segura, ya que estos gigantes parecen ser los últimos destinados a caer.
Obviamente, como muchos han notado en sus propias carnes, digo cuentas, estas medidas no han hecho más que salvar a estos bastardos de los efectos de la crisis mientras se duelen por los "esfuerzos" que han realizado por su clientela.
Qué hacer: detectar cuáles son estos tiburones de la financiación (tiburones grandes, porque todos lo son) y retirar rapidísimo de ahí toda nuestra pasta en caso de tenerla para llevarla a las cajas más pequeñas y ridículas. De ese modo, y teniendo en cuenta que nuestro dinero, hasta 100.000,00 € está teóricamente seguro en cualquier parte (o eso garantiza el Banco de Europa), le damos una patada en el culo a estos gigantes, y con un poco de suerte les hacemos tanta pupa que les restamos poder e influencia en asuntos donde nunca debieron meter sus narices. Por no hablar de la satisfacción que da al pueblo dar patadas en el culo a cualquier banco. Eso da un gustito que mete miedo. Sí, sí, zurremos a esos hijos de perra!! Ahem...
Por otro lado, las entidades financieras, por mucha fusión que suene a diestro y siniestro, todavía están lo suficientemente fragmentadas como para que esto pueda dar un resultado curioso, sobre todo si atendemos a pequeñas cajas de ahorros y similares, que verían mojorados sus números, pero no lo suficiente como para hacerse grandes de verdad. En fin, que molaría difundir este tema por nuestras tierras, que de esto se cuece en todos los países.
Eso sí, cuidado, no llevemos todos nuestra pasta al mismo, o crearemos un monstruo XD!
Bueno, para más info, echad un ojo a los enlaces. Hala, y ahora a churrar y a comer, mientras podamos!
jueves, 31 de diciembre de 2009
sábado, 19 de diciembre de 2009
El fin de la música.
Como no se me ocurría de qué hablar, pues he decidido tocar los cojones a los de siempre, que siempre es divertido y se merecen todo lo peor que se le pueda a uno ocurrir.
Hoy voy a hablar del fin de la música, de ese profético plazo de cinco años que algún gilipollas ha puesto a la música, así, en todo su vasto concepto, la música, señores, en mayúscula y negrita. Valiente sesos-de-culo hay que ser para referirise a la música con tanta ligereza y, lo que es peor, estar pensando al tiempo en tristes fórmulas comerciales impuestas a golpe de dial en los oídos más perezosos que, mal que nos pese, son los más abundantes.
Quiero exponer lo que un servidor opina (si todavía es legal) que puede acabar en cinco años si la cosa del P2P e internet continúa como hasta ahora. Sencillamente, la industria musical. Lo que falta por ver es en qué se traduce esto. Sinceramente, no creo que lo sepan ni ellos. Pero hay cuatro cosas que tengo bastante claras, y ellos también:
- Tengo claro que los 4 últimos grupos que me han sorprendido en el último año, no tienen el apoyo de ninguna discográfica, pero han grabado cada uno su disco e incluso he pagado (a un precio muy, muy razonble) para conseguirlo en algún caso. Sin discográfica de por medio, han conseguido un disco grabado, costeado por ellos mimos, han conseguido promoción (en recopilatorios de descarga digital y MySpace), distribuyen sin problemas vía internet y organizan conciertos de los que no dudo que sacarán su merecido beneficio. Luego es posible la música y, lo que es mejor, la buena música, sin el amparo de protecciones y extorsiones mafiosas.
- También tengo claro que para mucha gente que no tiene la afición suficiente, no hay alternativa, por pereza o falta de tiempo, a las propuestas de la radio y la televisión. Claro está también que las discográficas se aprovechan de ello, y colocan a quien quieren en esos espacios de difusión masivos que controlan a su antojo a golpe de talón. Lo que está por discutir es qué oscuro interés tienen en poner unos y no otros. A estas alturas creo que no hace falta explicar que la calidad y el talento no tienen vela en este entierro.
- Tengo claro que para extender esos talonazos y aún así ganar fortunones, han de sacar mucha pasta por la venta del formato físico, y todos sabemos cómo hace pasta quien la hace, al menos lo sabemos los que trabajamos en financieras y vemos rentas y esas cosas. Total, que el artista no ve un guil (un 6% del precio del CD, según la mayoría de fuentes).
- Ellos, por su parte, tienen claro que su negocio se va a la puta mierda, y los puestos de trabajo inmediatamente involucrados se van al peo, porque la gente tiene claro que lo que importa es la música y ésa está igual en el CD que en el MP3. Y yo, aunque reconozco que no es momento para cargarse puestos de trabajo (aunque, según dicen, todavía quedan 5 años para eso :P), sudo mogollón de sus lágrimas de cocodrilo.
Y todo eso por un motivo bien sencillo. Porque en el momento en que deje de existir una discográfica dictando a una emisora qué debe de poner y qué no, los músicos vivirán en democracia. Y los artistuchos mediocres y sin chicha como Bisbalito o Sanz, tan sobrevalorados y tan idiotizantes, estarán en igualdad de condiciones que los más talentosos y/o más humildes, a excepción de lo que sus fortunas les permitan, pero ya de un modo menos sostenible en el tiempo. Y la gente, de una puta vez, estará obligada a buscar y elegir lo que de verdad le guste.
Para ello, claro está, no debe quedar ni rastro de discográfica, por lo que hablamos de algo a muchos años vista. Pero yo sueño con ello. Con el día en que no me suene una canción hasta cuatro veces en siete horas en la emisora del hilo musical del trabajo, horadando mi cerebro y tratando de instalarse allí indefinidamente.
Porque, hagan lo que hagan, su puto imperio dictatorial de música ligera y temas livianos para amansar al rebaño está sentenciado. Y no sólo lo ha hecho internet. Lo ha hecho el formato digital, el MP3, y su facilidad para ser copiado, compartido y transferido. Y eso ya no lo para nadie.
Hoy voy a hablar del fin de la música, de ese profético plazo de cinco años que algún gilipollas ha puesto a la música, así, en todo su vasto concepto, la música, señores, en mayúscula y negrita. Valiente sesos-de-culo hay que ser para referirise a la música con tanta ligereza y, lo que es peor, estar pensando al tiempo en tristes fórmulas comerciales impuestas a golpe de dial en los oídos más perezosos que, mal que nos pese, son los más abundantes.
Quiero exponer lo que un servidor opina (si todavía es legal) que puede acabar en cinco años si la cosa del P2P e internet continúa como hasta ahora. Sencillamente, la industria musical. Lo que falta por ver es en qué se traduce esto. Sinceramente, no creo que lo sepan ni ellos. Pero hay cuatro cosas que tengo bastante claras, y ellos también:
- Tengo claro que los 4 últimos grupos que me han sorprendido en el último año, no tienen el apoyo de ninguna discográfica, pero han grabado cada uno su disco e incluso he pagado (a un precio muy, muy razonble) para conseguirlo en algún caso. Sin discográfica de por medio, han conseguido un disco grabado, costeado por ellos mimos, han conseguido promoción (en recopilatorios de descarga digital y MySpace), distribuyen sin problemas vía internet y organizan conciertos de los que no dudo que sacarán su merecido beneficio. Luego es posible la música y, lo que es mejor, la buena música, sin el amparo de protecciones y extorsiones mafiosas.
- También tengo claro que para mucha gente que no tiene la afición suficiente, no hay alternativa, por pereza o falta de tiempo, a las propuestas de la radio y la televisión. Claro está también que las discográficas se aprovechan de ello, y colocan a quien quieren en esos espacios de difusión masivos que controlan a su antojo a golpe de talón. Lo que está por discutir es qué oscuro interés tienen en poner unos y no otros. A estas alturas creo que no hace falta explicar que la calidad y el talento no tienen vela en este entierro.
- Tengo claro que para extender esos talonazos y aún así ganar fortunones, han de sacar mucha pasta por la venta del formato físico, y todos sabemos cómo hace pasta quien la hace, al menos lo sabemos los que trabajamos en financieras y vemos rentas y esas cosas. Total, que el artista no ve un guil (un 6% del precio del CD, según la mayoría de fuentes).
- Ellos, por su parte, tienen claro que su negocio se va a la puta mierda, y los puestos de trabajo inmediatamente involucrados se van al peo, porque la gente tiene claro que lo que importa es la música y ésa está igual en el CD que en el MP3. Y yo, aunque reconozco que no es momento para cargarse puestos de trabajo (aunque, según dicen, todavía quedan 5 años para eso :P), sudo mogollón de sus lágrimas de cocodrilo.
Y todo eso por un motivo bien sencillo. Porque en el momento en que deje de existir una discográfica dictando a una emisora qué debe de poner y qué no, los músicos vivirán en democracia. Y los artistuchos mediocres y sin chicha como Bisbalito o Sanz, tan sobrevalorados y tan idiotizantes, estarán en igualdad de condiciones que los más talentosos y/o más humildes, a excepción de lo que sus fortunas les permitan, pero ya de un modo menos sostenible en el tiempo. Y la gente, de una puta vez, estará obligada a buscar y elegir lo que de verdad le guste.
Para ello, claro está, no debe quedar ni rastro de discográfica, por lo que hablamos de algo a muchos años vista. Pero yo sueño con ello. Con el día en que no me suene una canción hasta cuatro veces en siete horas en la emisora del hilo musical del trabajo, horadando mi cerebro y tratando de instalarse allí indefinidamente.
Porque, hagan lo que hagan, su puto imperio dictatorial de música ligera y temas livianos para amansar al rebaño está sentenciado. Y no sólo lo ha hecho internet. Lo ha hecho el formato digital, el MP3, y su facilidad para ser copiado, compartido y transferido. Y eso ya no lo para nadie.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Alarma! La SGAE no se conforma con el atraco.
Difundidlo! Según varios análisis que podéis encontrar en sitios como Merodeando, El Blog Salmón, Periodistas 21, Netoratón, Público, Enrique Dans o El País, dentro del reciente Proyecto de Ley de la Economía Sostenible nos intentan colar maniobras ministeriales que apuntan a la censura de páginas web, restriciones de acceso a contenidos y al cierre de blogs y webs sin orden judicial ni proceso, al libre albedrío de una Comisión de Propiedad Intelectual (concretamente, su Sección Segunda, que ya queda para los anales como SS). He aquí el manifiesto que está corriendo por toda la red.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Escribir un título de entrada
Así, con este cansancio y este hastío, no hay ganas ni de currarse un título. Este trabajo es jodidamente desquiciante. Imagino que cualquiera que trabaje en algo remotamente comercial o con trato al púbico (que es de lo que se trata al final ) tendrá la misma animadversión a esos tiranos de mierda que son sus clientes. O algunos de ellos. Cuántas veces habremos soñado con ese día dorado en el que se deja el curro por algo mejor y cómo hemos paladeado ese diálogo agrio con gente que nos importa una mierda, que sólo entra en la oficina para darnos problemas…! Pocas veces se ve esta profesión como lo que realmente es y supongo que la culpa, al final, no es de los clientes. Quiero decir, si mis jefes no pusieran el grito en el cielo porque un viejo avaro y roñoso se lleva sus 30.000,00 € a otra parte porque le dan más, quizá hasta me podría caer bien. Al fin y al cabo, qué cojones, está haciendo lo más sensato. ¿Trato, amistad? Y una mierda. Id a donde os den más u os vendan más barato. Ya os aclaro sin falta de mucha explicación, que no tenéis ningún amigo al otro lado de la mesa. Empezando por mí.
Y eso me jode que no veas, porque es que, particularmente en la banca, te obligan a ser simpático con el más gilipollas y ser cruel con el más majo. Con los dedos de una rodilla cuento yo los clientes con pasta en la oficina que me pueden parecer dignos de… de algo. La mayoría son gusanos cuentamonedas o malnacidos fustiga-subordinados que dan penosas pistas sobre cómo se hace el dinero sin jugar a la lotería.
Por otro lado, hay gente estupenda de la que tienes que machacar diariamente para que ingresen y cumplan con su monstruosa hipoteca, que pagan sin chistar comisiones contractuales y hasta inventadas. Y no me olvido de que nadie les puso una pistola en la sien para firmar la escritura, pero poco ha faltado para forzarlos a firmar refinanciaciones de dudosa sostenibilidad y alto coste a largo plazo. No, señores, la banca no ha aprendido nada.
Y es por eso que uno generaliza y acaba siendo un misántropo hosco, de los que huye de toparse con sus vecinos en el ascensor, escribe porquería en un blog, y hasta intenta devolver los DVD’s sin rebobinar al videoclub, si eso existe. Pero bueno, es que la gente no ayuda. El españolito palurdo hipotecado hasta las cejas que paga con VISA a plazos su tele HD, devolviendo el recibo del mercadona, no inspira compasión. Ni siquiera cuando su vida cobra sentido en un Barça – Real Madrid. Tampoco la versión sudaca reggaetonera que no ha tocado un libro en su vida o la musulmana ginófoba temerosa de las libertades occidentales.
Tampoco mi vecino, que es un tío un poco tarado, gordo y maloliente como el vacuno capado, al que le chifla meterse en el ascensor con sus vecinos. De verdad que es asqueroso. Si va por la calle, abre la puerta del patio y te ve llegar, por lejos que estés, el cabrón se espera. Una vez incluso nos vio a mi novia y a mí dentro del coche y nos pusimos a hacer tiempo hablando con alguien por el móvil. El hijo puta se esperó de pie en la puerta. Tuvimos que salir y dar una vuelta a la manzana, ya por cojones.
Y ya por último, dejo un vídeo cojonudo de Love of Lesbian, que no tiene mucho que ver pero quita hierro al post y es un temazo.
Y eso me jode que no veas, porque es que, particularmente en la banca, te obligan a ser simpático con el más gilipollas y ser cruel con el más majo. Con los dedos de una rodilla cuento yo los clientes con pasta en la oficina que me pueden parecer dignos de… de algo. La mayoría son gusanos cuentamonedas o malnacidos fustiga-subordinados que dan penosas pistas sobre cómo se hace el dinero sin jugar a la lotería.
Por otro lado, hay gente estupenda de la que tienes que machacar diariamente para que ingresen y cumplan con su monstruosa hipoteca, que pagan sin chistar comisiones contractuales y hasta inventadas. Y no me olvido de que nadie les puso una pistola en la sien para firmar la escritura, pero poco ha faltado para forzarlos a firmar refinanciaciones de dudosa sostenibilidad y alto coste a largo plazo. No, señores, la banca no ha aprendido nada.
Y es por eso que uno generaliza y acaba siendo un misántropo hosco, de los que huye de toparse con sus vecinos en el ascensor, escribe porquería en un blog, y hasta intenta devolver los DVD’s sin rebobinar al videoclub, si eso existe. Pero bueno, es que la gente no ayuda. El españolito palurdo hipotecado hasta las cejas que paga con VISA a plazos su tele HD, devolviendo el recibo del mercadona, no inspira compasión. Ni siquiera cuando su vida cobra sentido en un Barça – Real Madrid. Tampoco la versión sudaca reggaetonera que no ha tocado un libro en su vida o la musulmana ginófoba temerosa de las libertades occidentales.
Tampoco mi vecino, que es un tío un poco tarado, gordo y maloliente como el vacuno capado, al que le chifla meterse en el ascensor con sus vecinos. De verdad que es asqueroso. Si va por la calle, abre la puerta del patio y te ve llegar, por lejos que estés, el cabrón se espera. Una vez incluso nos vio a mi novia y a mí dentro del coche y nos pusimos a hacer tiempo hablando con alguien por el móvil. El hijo puta se esperó de pie en la puerta. Tuvimos que salir y dar una vuelta a la manzana, ya por cojones.
Y ya por último, dejo un vídeo cojonudo de Love of Lesbian, que no tiene mucho que ver pero quita hierro al post y es un temazo.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Girls
Hace mil que no posteo una mierda, y el caso es que tenía un par de temas de los que quería hablar, pero no conseguía sacar ganas de ninguna parte, así que me dije: "coño, ¿qué pasa con las ganas de postear? ¿por qué no te pones a insultar a nadie o a despotricar contra el sistema y la humanidad, como siempre?". Y me he contestado: "pues porque estos días salgo hecho una mierda del trabajo, estoy cansado y hasta la polla de mil cosas, y ando con la cabeza en otros temas". De modo que he pensado: "hey, postea sobre uno de esos temas, tío".Y este es uno de ellos. En efecto, ando enfrascado en la lectura de este cojonudo cómic de los Luna Brothers, tándem dibujante-guionista relativamente desconocidos en tierras taurinas pero de popularidad creciente y bien merecida en el comiqueo yanqui. Norteamericanos, pero de origen filipino, estos mendas han hecho poco pero muy potable. El estilo de dibujo es bastante personal, sencillo, escueto en tinta y funcional. Como todo, puede gustar o no. Hay quien se queja de la expresión de los personajes; yo no creo que falte expresión en absoluto, aunque imagino que puede dar esa sensación por la parquedad de líneas faciales. Sin embargo, con poco trazo el dibujante comunica lo que se propone. El color, por otro lado, muy photoshopero, me parece de lo más acertado, destacando el uso de los desenfoques en aquello que está en movimiento o permanece en segundo plano, dando un aire muy cinematográfico a la viñeta.
Pero si hay algo que atrapa aquí sin duda es el guión, que cosecha palabrotas de admiración en todos los ámbitos. Ojo, tampoco estamos hablando de un Alan Moore ni un Gaiman. Girls no os va a cambiar la vida, pero os va a atrapar con una historia entretenidísima, adictiva, original, unos personajes bien perfilados, ideas bien desarrolladas y una lógica plausible detrás de cada evento o cada giro. Por no hablar de los cliffhangers al final de algunos capítulos. De hecho, es lo más parecido a una buena serie de televisión que he leído en cómic, y no me olvido de Los Muertos Vivientes. Lástima que Girls jamás podrá llevarse a la televisión, al menos por los yanquis, ya que salen tías desnudas. La historia no tendría el mismo encanto si ellas fueran envueltas en sábanas hasta los sobacos.
La ambientación es agradable, muy Stephen King, pueblo sureño de la América profunda con menos de 50 habitantes, con granjas, maizales y todo eso que mamamos los aficionados al terror de nuestra generación. Eso sí, desde el respeto y el cariño, lo mismo que hay paletos animalizados, hay gente border normal y hasta medianamente inteligente.
El lío comienza en el bar del pueblo, donde el protagonista, una noche asqueado de todo, y habiendo cortado con su novia recientemente, se emborracha y entra en berserker misógino, leyéndole la cartilla a toda moza y mujer que se encuentra en el local, con lo que se gana la expulsión por la puerta grande y un paseíto hasta casa para tomar el aire. En eso, lo que parece ser un gran trueno irrumpe en la noche, dando paso a la aparición, en medio de la carretera, de una chica de toma pan y moja completamente desnuda y herida en el hombro.
El chaval, todavía borracho, que tampoco es tan chungo como parece, detiene su coche, le ofrece ayuda y la lleva a su casa, ya que ella no suelta prenda de nada. Allí, la viste, le prepara una cena y trata de saber sobre ella, sin éxito. Cuando decide salir a buscar ayuda, ella se lanza sobre él y lo viola sin mucho esfuerzo.
A la mañana siguiente, resulta que todo el pueblo se ha quedado incomunicado y sin luz. Por otro lado, nuestro amigo descubre que la misteriosa chica está encerrada en el cuarto de baño... ¡¡poniendo huevos!!. Cuando, rápidamente, esos huevos alcanzan el tamaño de un sillón de diseño setentero, eclosionan y aparecen más tías, iguales a la anterior. Ethan, el prota, no da crédito, y en principio intenta mentenerlo en secreto, rezando para no haber pillado algo feo. Pero los bellezones han llegado con una misión espeluznante, y proceden de algo súper grotesco que está causando estragos en el campo de maíz de los Pickett.
Dejándolo así parece un buen planteamiento para una peli porno, pero nada de eso. La historia está tan llena de buenas sorpresas que no quisiera hacer ningún tipo de spoiler, pero puedo a adelantar que a partír de aquí prosigue una historia cojonuda salpicada de reflexiones diversas acerca del sexo, el pensamiento masculino y femenino, la muerte, la confianza en el prójimo o la sempiterna conducta humana en situaciones límite.
A un par de números de acabar con la historia, puedo asegurar que aún no sé de dónde ha salido lo que hay en el maizal de los Pickett, qué ha cortado exactamente las comunicaciones en el pueblo o cual es el fin último de las retorcidas calentorras, pero es un milagro que haya podido escribir esto sin haber devorado lo que me queda.
Originalmente publicado por Image, en España se encarga de maldistribuirlo Planeta de Agostini Cómics, que, en un alarde de respeto a sus lectores, publicó los dos primeros tomos recopilatorios (de cuatro) y pasó un huevo de sacar los otros dos, desde nada menos que 2006. Así que desde aquí invito a sudar lo mismo de comprarles sus tomitos, e importarlos vía E-bay (como ha hecho un servidor) o Amazon o whatever, o bajarlos en Taringa!, en versión original, con el inconveniente de no poder llevarse el monitor a la cama o el sillón.
martes, 27 de octubre de 2009
Corbatofobia
Esto viene como consecuencia de un comentario que me hizo una compañera la semana pasada, cuando dos tipos trajeados entraron a la oficina muy serios y se metieron en el despacho del director. Se me acercó y me dijo: "¿tú sabes quiénes son esos?... qué miedo, ¿no?". El caso es que andaba de curro hasta los codos y apenas me había dado cuenta. Pero me llamó la atención particularmente el respeto que infunde un vonoso traje y una ridícula corbata de los cojones.Yo, que veo de esto día sí y día tambien, puedo garantizar que estos señores de traje y corbata son tan pelapollas o más que los que visten normal. De verdad, hostia, ya basta de tanto respeto a estos subnormales. De hecho, si algún día, por lo que fuera, dejara de currar en la banca, creo que de cruzarme con un engreído zoquete de esos que conozco lo freiría a collejas por la calle, o lo sepultaría a huevazos. Menudos gilipollas.
Normalmente, los tenemos moderados, que se visten como unos vendebiblias por obligación (caso de algunos bancarios que incluso, como yo, ni llevamos traje ni corbata) y los tenemos catetos que se visten así porque se molan más, por esas cortas miras de valores que tienen su tope en la sección de caballeros. Estos son los que se merecen la primera meada de la mañana en toda la cara.
Maleducados soplapollas que no tienen una pizca de idea de nada y se creen con el derecho y el deber de "comerse el mundo". Y lo curioso es que lo único que suelen comerse es el miembro de aquél ante quien responden, que siempre lo hay. Pero, entre comida y comida, los que se encuentran en el camino sufren su palurdismo.
Como un gilipollas que pidió a mi compañera una transacción de un modo que no se hacía desde que los bancarios usaban manguitos (para ahorrarse un miserable coste de 2 €, ya sabéis cómo hace dinero quien lo hace) y acabó dándole plantón y yéndose muy disgustado, sin mediar palabra, porque tardaba demasiado en averiguar cómo demonios se hacía eso con nuestro sistema.
O el lerdo que te ve hablando por teléfono y es tan guay que se sienta frente a tí enterándose de toda tu conversación con un cliente.
O el tarugo que se cree menos importante si no se queja de algo cada vez que hablas con él.
Y, en general, los capullines caducos de más de medio siglo que entran muy serios con unos aires de ofendidos eternos y te preguntan con mucha urgencia por el señor director, por favor. Joder, hágannos (a estos se les habla de ud. siempre) el favor de meterse su seriedad y su corbata por el culo, y denles vueltas, a ver si alivian su irritación de cólon y se les alegra la cara.
Lo peor es que de éstos, alguno de vez en cuando hay que te puede tocar los cojones de verdad, pero es muy difícil distinguir entre toda la paja trajeada, y te toca ser correcto.
Pero de verdad, que lo que pasa en este país con el tema de los trajes y los señores es un alucine. Y si no que se lo digan a los inútiles de El Aprendiz. ¿O es que a nadie se le ha ocurrido que estos payasos todavía harían más el ridículo si no fuera por sus bonitos trajes y, algo que nunca debemos olvidar, el señor cámara que los acompaña a todas partes? ¿Y por qué hacen eso de toquitearse los botones de la americana todo el tiempo? Pero bueno, lo de éstos bien puede dar para otro post exclusivo.
Pues eso, que necesitamos una educación para el vasallado que nos enseñe a tantear primero y respetar después. Con ilustraciones gráficas de ejecutivos en actitudes escatológicamente humanas, que nos recuerden la materia orgánica que envuelven esos trajecillos grimosos. Como, por ejemplo, cagando sobre una taza rodeada de papel higiénico, o esclafado al pie de un rascacielos con las piernas torcidas y el vientre desparramado por la acera. Sería un curso de serie Z, para adultos, que conste. Quizá algo así impactante ayudara al plebeyo a obviar el traje y la corbata de esta gente, y le ayudara a comportarse con dignidad frente a ellos. A la DGT creo que le funcionó algo parecido, en lo suyo.
En fin, que menos mal que tengo blog para contar estas cosillas. Eh, de verdad, os lo digo yo, que los conozoco. Que hay mucho tontolnabo con corbata.
jueves, 15 de octubre de 2009
Bricopatía: ten un árbol chungo en casa.
Estaba yo pensando que ya es hora de poner contenido propio en el blog, y como esto entre otras cosas era para compartir estos apuntes pseudo artísticos, pues os voy a contar cómo se hace para tener un árbol (de Dunwich o no) dentro de casa, que siempre la deja como mucho más búcólica y acogedora (o no). Los forofos de la fantasía épica estarán de acuerdo conmigo, así como los fans de la serie B y folkie-góticos u otro tipo de ecologistas (hasta que sigan leyendo y se percaten de que en realidad estoy hablando de tener en casa un cadáver vegetal disecado a base de químicos). Estas son las cosillas que hacen de la casa de uno el templo freak que reconforta al empleado alienado que regresa de las cruzadas administrativas. No nos saldrá gratis, a saber:- Fondo para tratamiento de madera (unos 10 pavos)
- Barniz o protector de madera (unos 6-7 pavos)
-Troncho de madera para cortar a cachos (? pavos)
- Poxipol o sucedáneo epoxi (unos 4-5 pavos)
- Super-glue o clavos (vamos, hombre, esto lo tiene to dios en casa)
-Masa para modelar (opcional) (2 pavos en los chinos)
-Arbolillo silvestre o rama troncha retorcida y/o bituminosa o de crecimiento exagerado y grotesco.
Total, unos 22 pavos. Menos lo que se divierte uno haciéndolo.
1) En primer lugar, lo más complicado: salgamos al monte y pillemos un arbolillo que nos mole. Lo más probable es que queramos algo más bien pequeño, para meterlo en nuestro piso (si tenemos un rancho, pues plantamos uno de verdad y ya nos planteamos hacerle una mierda de cabaña de pajilleros o algo así). De modo que, para que nadie salga herido, y como no lo queremos con raíces, mejor cogemos una rama grande que haya caído de un arbolazo o un árbol que ya esté tieso por lo que sea. Le echamos un vistacito, a fin de asegurarnos de que no nos llevamos medio ecosistema con nosotros en ese tronco, y lo metemos en el coche cual yanqui que se lleva su abeto navideño.
2) Si a simple vista vemos mucha vida en él, tenemos en casa más de reino animal que de vegetal, por lo que recomiendo darle puerta rápida ante la atenta mirada de los vecinos que se hacen cruces de lo freak que eres.
Si no observas nada a simpe vista, tendrá bichos y hongos. Para eso aplicamos el fondo, que es el producto tóxico feo que se encarga de liquidar todo eso. Si habéis tenido un mal día en el curro, podeis aplicarlo sin taparos la cara, y luego os vais a acostar. Si no os apetece un buen cuelgue, poneros una mascarilla o algo. Las de los chinos no hacen mucho efecto, aviso. Se aplica dos veces, con un intervalo de 24 hr.
3) Ahora que ya podéis arrimarlo al resto de muebles sin miedo a un abordaje, es momento de construirle una base para hacer el resto del trabajo más cómodo. Así que cogemos la barra de madera, de base cuadrada, y la partimos en cuatro cachos cual helado Contessa, con sierra manual o mecánica, dos largos y dos cortos, de forma que unidos formen un cuadrado (o lo que os salga del culo) con un hueco en medio para clavar el árbol. Las uniremos con super-glue (en mi caso funcinó a la perfección) o con clavos.
4) En el hueco echamos un relleno más o menos consistente de cosas sólidas (en mi caso, piezas de corcho de embalaje), a las que añadimos un tubo entero de Poxipol o similar para que cuaje. Antes del secado, obviamente, clavamos en medio de la guarrería el árbol y lo apoyamos de manera que se tenga recto hasta que seque. Ya lo tenemos incrustado en la base de por vida. Cuidado con que no salga el tronco por debajo demasiado, que se queda cojo. Y no lo digo por nada.
5) Opcionalmente, le hacemos raíces y cosas repulsivas, a elección del demente, con masa para modelar. La textura rugosa característica de la madera se la podemos dar presionado la masa una vez modelada con papel de estaño arrugado, para marcarlo con esas arrugas. Allá cada cual con su imaginación y sus problemas.
6) Aplicamos el protector (que penetra y nutre la madera) o el barniz (sólo protege el exterior, si ya llegó muerto, ¿para qué nutrirlo?). Es importante que cuente con algún tipo de colorante, para dar uniformidad al conjunto de árbol y masa. Los colores oscuros suelen ir mejor para esto.
Y por hoy, es todo. Acompaño con un detalle de mis raíces-tentáculos (el mío es de Dunwich).
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