domingo, 29 de mayo de 2011

Empezamos a vernos las caras.

Tras evaluar los últimos acontecimientos de las acampadas urbanas de indignados, parece que la cosa evoluciona por un camino loable, ése que en el último post no me acababa de creer. Se empieza a tomar un poco en serio, se hacen asambleas para la toma de decisiones y, lo más importante: se ignora el resultado electoral. Comienza a haber una percepción de que el rechazo está más que manifestado, y es hora de pasar a las propuestas, y de no conformarse sin resultados palpables.

Tal vez por eso, o vete tú a saber por qué, alguien o alguienes de la cúpula municipal de la Generalitat Catalana, Felip Puig en adelante, decidió que era el momento de bajar los ánimos de los acampados y preparar de paso el terreno por las bravas para la siempre legítima celebración de la victoria de un puto equipo de fútbol. Creo que es justo que después de lo que hemos tenido que ver (y, lo que es peor, lo que han tenido que soportar los apaleados), se exijan como mínimo unas cuantas cabezas por lo ocurrido. Los conspiracionistas hablan de manipulaciones en el movimiento y acciones que en realidad buscan reacciones pero, sinceramente, creo que una acción como ésa no puede más que echar mierda sobre el gobierno al mando, no hay más. Miles de firmas pidiendo la dimisión del interfecto son el resultado.

Los vídeos lo recogen todo de un modo cristalino. Tal vez esas declaraciones de mierda que se han hecho toda la vida para callar bocas hayan funcionado en el pasado, pero hoy en día todo queda grabado, el periodista profesional cantamañanas ha quedado obsoleto. Vídeo puro y duro de la mano del ciudadano, inundando YouTube para quien quiera saber. Y el que no, que disfrute de su vida podrida cociéndose el seso con telebasura y haciendo cola como un gilipollas en una tienda de Nespresso.

Veremos, pues, el contraste entre el testimonio de las cámaras y las palabras de Felip Puig:

"Los Mossos d'Esquadra han actuado con seny, cautela y prudencia y únicamente han actuado con contundencia cuando se han sentido atacados y para garantizar la seguridad de los trabajadores de la limpieza"

Y lo mejor es que los hechos han llegado demasiado pronto como para que nadie olvide nada. La pasada noche, el infrahumano rebaño de 40.000 cabezas de ganado futbolero salió a reivindicar Dios sabe qué destrozando mobiliario urbano y enfrentándose a la ley y a su padre, dejando para la posteridad la cifra de 132 heridos por un evento sin la menor importancia. 37 agentes municipales heridos y no se cuántos gossos d' esquadra (no lo sé, ni me importa). Mientras tanto, los acampados cumpliendo al dedillo las recomendaciones de la autoridad para evitar males mayores, dando ejemplo de evolución humana, ejemplificando lo que debiera haber sido desde un principio.

¿¿No hubiese sido más lógico, algo menos fascista e hideputa, al menos para un servidor, canalizar toda esa animalidad policial en la contención de los becerros futbolísticos, que sí son violentos y potencialmente peligrosos y cuyas acciones no están justificadas por absolutamente nada?? ¿Era necesario revolver las tripas de todo el país?
En fin, ya llegará nuestro turno. Para quien no se lo acabe de creer, ahí va uno de tantos vídeos que ya circulan por la red. Ahí está la verdadera cara del sistema. Y eso que apenas le hemos pellizcado el hombro.




Me encanta esa mujer: "pero... ¡sois unos gilipollas!"

Vía: YouTube por kaos7852

lunes, 23 de mayo de 2011

¿Seguimos indignados?

Joder, la esclavitud aprieta, al final esto va a salir a post por mes, no quisiera yo. Pero bueno, supongo que, aunque sea a estas horas y rapidito, lo de ayer es digno de mención. O de interrogación. Porque, después de ojear textos de todos los colores, aún tengo una duda que nadie me ha resuelto. ¿Alguien sabe qué coño pasó ayer? Quiero decir: ¿de verdad el 15M fue un éxito (UPyD e IU aparecen en el mapa, wow!)? ¿no sirvió para una mierda, como dicen otros?

Uno se pasaba por la plaza del ayuntamiento para tomar contacto con El Evento y participar de él, bombardeaba con ácido insurrecto los escritos de las redes sociales, redirigía subversivos mailings detallando cómo poner de nuestra parte a la retorcida ley D'Hondt, se empapaba de un sentimiento de hartazgo e indignación lógicos y fundados, pero nunca antes vistos en este país ovino (hasta me leí "Indignaos", que es una lectura muy recomendable, accesible y económica)... ¿para ver cómo España le tira los tejos al PP para las próximas elecciones?

Las cosas no apuntaban bien cuando la matrixmedia daba una cobertura asombrosamente generosa al acontecimiento. No era gratuita, por supuesto. Silenciar algo así era imposible, aparte de que dejaría ver un asqueroso plumero rojo o azul de los que harían perder credibilidad hasta al más borrego de los espectadores (sí, sí, los telediarios tienen credibilidad, manda cojones). De modo que la estrategia era airearlo por la tele pero con algún retoque artístico de nivel. Por ejemplo, centrándose en el pequeño grupo de gilipollas festivos que habían ido a la plaza a montar un botellón, entrevistando al despistado que venía de lamer escaparates en la avenida comercial, recogiendo testimonios de quienes iban a votar en blanco o nulo o alguna otra de esas cosas que entristecen a los políticos y al niño Jesús... en fin, obrando su "magia".

Y lo cierto es que debe de haber dado la sensación de que el objetivo de las acampadas era votar en blanco, porque ha habido una asombrosa votación blanca de medio millón de personas, record histórico. Enhorabuena. Habéis mandado a los políticos cara a la pared. Les habéis hecho reflexionar, les habéis herido sus sentimientos, los habéis puesto melancólicos. Ahora ya saben que no los queréis. Tela. Pero sabed una cosa: si pueden gobernar con un sólo voto, lo harán sin el menor reparo.
Mientras tanto, los hinchas del PP no perdían el tiempo. A ésos los mueve el miedo al cambio, y no hay nada que mueva más unido a un rebaño que el puto miedo contagioso a cualquier chorrada.

Nadie reparó en movimientos presentes en las concentraciones como #nolesvotes.org, quienes lo único que piden es que se vote a partidos que no formen parte el triángulo del mal (PP-PSOE-CIU). ¿Tan difícil es dar con un partido minoritario (cualquiera ajeno al triángulo lo es) que se amolde mínimamente a las ideas de uno? Y si no, ¿por qué no crearlo? De verdad, sólo hay que ponerse de acuerdo y votar algo diferente.
Me avergüenza que hayamos aparecido en tantos medios extranjeros como ejemplo de rebeldía y determinación para acabar entregando un cheque en blanco al PP durante cuatro años más. Recompensando la labor de todos esos bastardos imputados en casos de corrupción, dándoles una palmadita en la espalda para que no estén tristes y vean que no pasa nada, y que en los próximos años pueden hacerlo más y mejor, porque su pueblo es gilipollas.

Sólo espero que haya entendido mal el movimiento. Que no se trate de lo que salga en las urnas. Que no nos conformemos, y que esto sea al inicio de una revolución creciente que no entienda de leyes electorales, sino de democracia pura y dura. Y que sigamos indignados, un poco más cada día, hasta el final.

Y para depurarme un poco la sangre, enlazo el programa de SOS Democracia, que me ha parecido muy ilustrativo.

lunes, 25 de abril de 2011

Este futuro sí que mola!

Esto viene a raíz de que el pasado martes (19 abril 2011) fue el día en que Skynet tomó conciencia de sí mismo, iniciando de este modo el terrible día del juicio final que dividiría a hombres y máquinas en una cruenta guerra gestada en singular escenario distópico postapocalíptico.

En 1991, James Cameron y William Wisher Jr. pensaron, como muchos otros, que en cosa de 20 años la ciencia obraría prodigios que cambiarían su modo de vida para bien o para mal, como es el caso. Y es alucinante cómo visionarios artífices de la ciencia ficción de épocas viejunas dieron en el clavo novela sí, novela no (caso jodido de Julio Verne, que no sólo adelantó acontecimientos, sino que además dio ideas) mientras que, con el paso del tiempo, los escritores contemporáneos de mentes más abiertas han ido dirigiendo sus historias a derroteros más absurdos y esquizoides. Espera, ¿absurdos? ¿Era lógico pensar en 1865 que el hombre llegaría a la luna en un cohete espacial lanzado cerca de Cabo Cañaveral? No, era una cosa jodidamente entretenida de leer, y la gente se conformaba con soñar sin temor a que los señalaran con el dedo acusándoles en términos que aún no se habían inventado.

Oh, sí, tuvo que transcurrir un siglo más menos desde que se publicara la novelilla, pero ¿cuántos postulados futuristas de principios de siglo XX habrán cuajado en la actualidad? ¿Dónde están los robots humanoides que nos iban a limpiar la casa y pasear a nuestros perros (si se dejaran)? ¿Por qué a nadie se le ocurrió que tendríamos internet? Es más, ¿cómo es posible que ningún escritor inspirado soñara con tener en sus manos algún día un puto iPad 2? Bueno, a lo mejor es porque pensaban que para los dos miles habría cambios importantes, avances de esos que hacen que la gente viva mejor. Pensaron que sus parafilias robóticas no serían posibles sin una evolución en la mentalidad del ser humano. Julio Verne, sin ir más lejos, imaginó una ingenua fraternidad entre países, aberrantes colaboraciones conjuntas de grandes superpotencias, descabellados objetivos comunes entre gobiernos honrados ridículamente dedicados a su pueblo... ¿hace falta que siga?

Pobres, no llegaron a conocer la corporatocracia. No pudieron sentir el anhelo de tener en sus manos un teléfono móvil con un tamaño retroevolutivo que lo hacía menos móvil, pero con todas sus limitaciones.
No pudieron soñar con coches impulsados por... sí, el mismo carburante de mierda, pero con un motor de burdas explosiones muy silencioso!
No fueron capaces de vaticinar un futuro ideal con sofisticados productos financieros, tan necesarios para la transformación de recursos en bienes de consumo. De hecho, ¿cómo pudieron plantearse un proyecto de ingeniería como un cohete espacial sin una adecuada financiación a varios años? ¿En qué cabeza cabe? ¿Quién iba entonces a lucrarse de ello sin aportar nada útil? ¿Cómo se les pudo escapar algo tan fundamental?
Creyeron que los aparatos tecnológicos serían robustos y punteros, que serían fieles aliados de sus dueños durante años y años, sin pararse a pensar ni por un instante en lo excitante y agradecido que es cambiar de móvil cada año!
Se olvidaron completamente de la iglesia católica en sus alocadas paranoias exotópicas... ¿Qué sindios libertino es ese futuro en el que la espiritualidad fluye alocadamente por diversificadas variantes, sin ningún tipo de contención al pensamiento y la innovación? ¿Cómo podría nunca la humanidad progresar sin el adecuado miedo a ser feliz? Nada, todos muertos. Suerte que se equivocaron.
Divagaron en exceso sobre las fuentes de energía con ideas obtusas de energía ilimitada poco definidas, cuando lo lógico era pensar en la construcción de estructuras potencialmente humanicidas que generaran electricidad (y no otras cosas raras) a chorros. ¿O pensaban que nuestra actual vida idílica dotada de los más asombrosos y útiles prodigios tecnológicos funcionaría sola?
Fantasearon con estrambóticos sistemas de comunicación holográficos que presentaban insulsas figuras comunicando pragmáticos mensajes cuando se podía intuir que lo importante no era la forma, sino el contenido. Una pantalla plana, pero con información basura. Una escueta visión de la granja humana que presenta Tele 5 cada tarde, podría haber llevado estos relatos hacia conclusiones de una trascendencia impensable en esa época.

Pues sí, los escritores de principios de siglo obviaron algo que habían tenido delante de sus narices durante todo el tiempo: el dinero, que no crece en los árboles, y su consiguiente sistema económico-financiero que aceleraría la evolución y el progreso hasta los insospechados niveles actuales. Y las empresas, que evolucionarían naturalmente hacia monstruos corporativos omnipotentes conocedores de las auténticas necesidades y anhelos humanos, volcadas por completo en el bien común.
En cuanto a las pamplinas esas de los robots, la vida contemplativa, el desarrollo intelectual y la exploración del universo, prorroguémoslo mejor mil años más, que está demostrado que no hay ninguna prisa, ¿verdad?.

Y quien diga que esto no es el futuro, que se atreva a decírmelo montado en un Segway.

P.D. El corrector ortográfico de Blogger me indica que financiación está mal escrito. Me propone en su lugar fornicación. Creo que me estoy ablandando con el tiempo...

miércoles, 6 de abril de 2011

Telegrama de un esclavo

Buf! un mes justito desde la última vez. Y todo porque llevo unos días que no tengo tiempo ni de tener consciencia. Es cierto, de hecho, el otro día estaba trabajando como un cantero de las pirámides y, de repente, me di cuenta de que una región de mi cerebro se había puesto a pensar mierdas su bola en segundo plano. Y esta fue la revelación que me vino: ojo con el director de vuestra sucursal.

Esto es algo breve, pero quiero decirlo antes de que se me olvide como tantas otras gilipolleces. Esto os interesa, mas que nada, si sóis de esos tocapelotas que reclamáis hasta los 25 céntimos de euro que se os cobra de ingresar un cheque. Y digo tocapelotas porque es una auténtica mierda para el que os coge el encargo. Si yo lo entiendo, es más una cuestión de orgullo que bla, bla (y una mierda, nadie quiere reconocer que valora 25 céntimos de caca), pero es que las comisiones las han ideado para cobrarlas, y los procedimientos para levantarlas, sobre todo si lo que se pretende es que se quede a cero absoluto, son de un draconiano que se podrían componer canciones de gesta sobre aquello.

Pero hay un detalle más, y es el director. Hay una estrecha franja de potestades que corresponden al director, o al director de zona. La pregunta que tenéis que haceros es la siguiente: "¿Cuán hideputas buitreros son tanto uno como otro?" y "¿Cuán hideputa y cansino soy yo como cliente?". Ésta, lectores, es la disyuntiva que derrite los sesos del bancario sociópata o asimilado y, según quién gane, habrá rebaja en las comisiones, o no. No quiero decir con esto que hagáis huelga de hambre a la puerta de la sucursal cada vez que no os quiten una comisión (a veces pedís cosas asombrosas), pero igual sí que conviene pasar del culo del director opresor y largarse a otra oficina. U otro distrito, o provincia. O entidad. Y es que hay veces que es mucho más liviano decirle que no a la cara a un cliente que aguantar las soplapolleces (negativa + sermón reprocho-ejemplar) de un directivo por teléfono.
Era sólo un apunte.

Y volviendo a lo del cantero de las pirámides, cómo cojones han hecho para que nos pasemos el día entero currando sin darnos un sólo latigazo? Lo de la antigüedad tenía una causa/efecto, pero esto es una mierda absurda!
Un día de estos, nos veremos en las calles, bastardos corbateros...

Escrito desde mi curro.

domingo, 6 de marzo de 2011

Fauna Bancaria

Antes de nada, y ya que saco a pasear de nuevo el tema bancario, dejad que os aclare una cosa que me parece que no se dice por los desinformativos televisivos del Imperio:
El grifo anda más cerrado que nunca.
Esto es, quede claro, desde mi perspectiva personal, es lo que veo en la entidad donde trabajo. Pero teniendo en cuenta lo rápido que nos adaptamos a los absurdos tipos de interés que ofrece la competencia y las subidas de precios que aplicamos constantemente para equipararnos a la, una vez más, cansina competencia, dudo muchísimo que fuera de mi entidad la cosa ande mucho mejor. Metéroslo en la cabeza: los ICO se destinan a refinanciar deuda ya existente, cambiar inversión propia por inversión estatal, líneas de crédito que no van cara al aire por préstamos subvencionados (a un tipo bastante normalito, no creáis que regalan nada) y no se presta nada a nadie que no cumpla escrupulosamente con todos los índices de solvencia posibles, y esto con reparos.

Pero bueno, el tema que me ocupa ahora mismo es que temo que, un día, se descubra en mi trabajo que soy humano. Trato de actuar como ellos, interesarme por sus mierdas, vestir lo más gilipollas posible pero, más tarde o más temprano, alguien me señalará con el dedo con la cara desencajada y chillará hasta que los demás caigan sobre mí. Y ese será mi fin. Dejaré de escribir aquí y pasaré las horas muertas viendo Intereconomía.

Cuanta más gente conozco en este mundillo, más me asombra la cantidad de corderos adscritos a la Sagrada Iglesia del Dólar que pulula por el mundo trabajando con dinero . Y digo dólar porque soy consciente de que el imperio es omnipresente. Es que me parece asombroso lo parecidos que son todos mis compañeros, vengan de donde vengan, es algo absolutamente terrorífico.
Todo esto viene porque ha llegado un nuevo compi a la oficina, en sustitución de otro que ha promocionado, y me ha dejado sin habla, además de recordarme los patrones que cortan la personalidad, si se le puede llamar así, de estos seres surgidos de vainas espaciales:

- La vestimenta. Un buen tontolnabo bancario se presenta a trabajar como un señor ministro en debate parlamentario, aunque sea el cajero de la sucursal de un polígono de granjas. El tema es dejar mal a los que no queremos llevar ni corbata y sentar un precedente rastrero a ojos de los superiores.

-Porte y gesto. Un buen tontolnabo bancario cuida mucho su postura. Para describirla brevemente, imaginaos un tipo que en vez de espina dorsal tiene un palo de escoba que discurre desde el recto hasta la base del cráneo. Imaginad, además, que le han sido grapados los omóplatos para impedir que los hombros caigan hacia delante. Ya tenéis el torso de un bancario. Además, hace continuos gestos con ambas manos al hablar, como si no pudiese mover una sola mano sin que la otra acompañe simétricamente. ¿Son o no son alienígenas?.

-Temas de conversación. Esto acaba rápido; no hay. No tienen aficiones, lo que hacen en su tiempo libre es un misterio y no hacen referencia alguna a sus parejas o vida familiar. Pueden hablar de trabajo, chismorreos de la entidad, el tiempo, fútbol y coches. Sinceramente creo que reparten su tiempo entre consumir lo que ganan e hibernar en una vaina como los pc's que dejas un rato sin tocar. Es posible que la corbata impida la correcta oxigenación del cerebro. Eso explica que siempre estén dispuestos a trabajar cuantas horas extra gratis hagan falta y sean capaces de vivir en la oficina por un aumento de sueldo.

-Tonos de móviles. Parece una tontería, pero es muy significativo que las cosas que suenen en sus móviles se muevan en un rango comprendido dentro de la lista de éxitos de Los 40 que va desde Nelly Furtado a Fito y los Fitipaldis para ellas y desde Juanes hasta cosas salseras que ni conozco para ellos. Los más radicales dejan el tono por defecto de la compañía o un pitido rancio.

-Emisoras de radio. Sólo existen dos; Los 40 y Cadena 100. Esto crea un ambiente estulto que refuerza su visión acaramelada e infantil del mundo en el que viven, haciendo de la oficina un hábitat que les hace sentir seguros y cómodos.

-Lectura: recientemente un compañero me sorprendió llevándose al bar para almorzar la revista Emprendedores. Más tarde descubrí que también leía Cinco Días. ¿¿Se puede saber qué clase de flipado-gilipollas o flipollas es capaz de leer esa mierda en los tiempos que corren?? Además, ¿qué aporta una revista para empresarios a un bancario? ¿Se trata de una vocación frustrada? ¿No puede dejar de ser un triste feligrés capitalista ni por un segundo? ¿Qué clase de tortura sanguinaria o trauma vital ha de sufrir un androide de éstos para desconfiar mínimamente del sistema? Agh, qué mala hostia. ¿Cómo nos uniremos para conseguir nunca nada con idiotas en el mundo leyendo Cinco Días para almorzar? Idiotas que ni siquiera juegan en bolsa y, si lo hacen, palman pasta como todo pardillo que no cuenta con información privilegiada. Cuánta hostia con la mano abierta hace falta en estas tierras...

Resumiendo, que vivo con miedo. No sé cuánto me queda de identidad, o cómo te convierten en vaina ni en qué momento. Sirva este testimonio para que alguien me ayude si de pronto observa que dejo de escribir (incluso más de lo que ya lo hago) o empiezo de pronto a dar consejos para afrontar entrevistas de trabajo o invertir en bolsa "con cabeza". Llegados a ese punto, ruego se me aplique tratamiento de desintoxicación y aislamiento o se me mate sin piedad en caso de no mostrar mejora.

Porque el poder corrompe en todos sus estratos, y si todavía queda alguna duda, baste este ejemplo gráfico, fruto de una ardua investigación que he realizado con ayuda de Google:

Primero fue Ratzinger, ahora Trichet... el Síndrome de Darth Sidious se manifiesta allá donde hay poder y bajeza humana.

lunes, 10 de enero de 2011

Bill Hicks: nadie quede sin conocerlo.



Para quien no sepa quién es Bill, dejaré que se presente por sí mismo parafraseando una de sus brillantes cartas de presentación. Es más, recreemos el momento; Se apaga la anodina música de ascensor  jazzística que suele acompañar a este tipo de eventos, se enciende un foco y aparece un tipo con cara de no haber roto nunca un plato con el pelo más descuidado que te puedas imaginar, gafas redondas y un traje que no sabes muy bien si es de su talla o son cosas de la época:

"Buenas tardes, mi nombre es Bill Hicks. He estado en esto de la comedia por 12 años, así que, eh, acompáñenme mientras les muestro una sonrisa falsa y paso por esta mierda una vez más. … Estoy algo cansado de viajar, algo cansado de hacer comedia, algo cansado de ver sus rostros inexpresivos devolviéndome la mirada, queriendo que llene sus vacías vidas con humor que posiblemente no pueden pensar por sí mismos."
Risas de fondo.  Está de suerte. En esta sala, la gente sabe a lo que ha venido. Pero no siempre fue así.

Bill Hicks nació en  1961, residiendo durante toda su juventud en la ciudad de Houston en el seno de una conservadora familia de tradición bautista. Para quien no haya oído de esta mierda en su vida, hablamos de una de las vertientes más trasnochadas del cristianismo. Por desgracia, un cáncer de páncreas se lo llevó por delante en el 94 a la tierna edad de 32 años, así que nuestras generaciones se lo han perdido. Suerte que todavía tenemos un internet grande y libre en el que se puede ver todo tipo de contenidos, y no sólo lo que las putas distribuidoras deciden que se va a vender chupi en nuestro país. No encontraréis nada publicado de este tipo en nuestras tierras, pero por internet encontraréis de todo, subtitulado a nuestro idioma, para que nadie se quede a medias.
Aunque su inspiración y fuente de empuje fueron comediantes de la talla de Woody Allen o Richard Prior, lo que hace único a Bill poco tiene que ver con ellos. Podemos calificar sus inicios como discretos en la Comedy Workshop de su ciudad natal, si bien obtuvo una repercusión notoria a nivel local que lo catapultaría a salas de humoristas de envergadura , inicialmente apoyado por compañeros y amigos de profesión como Dwight Slade y seguidamente en solitario.

Supongo que si hubiéramos conocido al Bill adolescente nos habría parecido una especie de niño bien con un entorno la hostia de conservador y un toque rebelde como única respuesta posible al panorama hogareño. De hecho, sus inicios fueron de lo más ingenuo, avanzando más por perseverancia que por auténtico genio diferenciador. Para que os hagáis una idea, sus primeros shows se basaban en imitaciones de padres y madres, o temáticas de escuela. Humor blanco 100%. Y lo curioso es que el cabrón era bueno hasta en eso, lo que lo llevó de sala en sala hasta acabar triunfando en Los Ángeles.

No sé muy bien en qué año de los primeros 80 surge "mr. Hide", pero en el recomendable documental sobre su vida American - The Bill Hicks Story, lo sitúa en una actuación en el Comedy Annex, cuando se le ocurrió tomar unas copichuelas antes de salir al escenario.
Bill siempre había sido un tipo con ganas de experimentar y conocer, como se desprende de muchas de sus actuaciones, y antes de probar su primera copa ya había flirteado con los hongos alucinógenos. Al principio, para cagarse de risa, como él mismo admite, y más tarde buscando respuestas para calmar su insaciable sed de verdad. Aunque no he encontrado nada que haga referencia a su paso por ninguna universidad, era un lector multidisciplinar empedernido, y andaba bien puesto en materias de filosofía y física de andar por casa.

Lo que quiera que tuviera dentro, ya sea un rebote hacia una educación estricta o un fuerte impacto de estulticia social contra una virgen mente privilegiada que comenzaba a abrirse al mundo, provocó una fuerte reacción con el alcohol que dio como resultado a uno de los humoristas más ácidos, nihilistas, existencialistas, pesimistas e inteligentes que se ha visto nunca.
A todo ello debemos sumar en su legado una prolífica aportación musical que dejó en la banda que tenía montada con sus colegas, de la que se pueden encontrar unos cuantos cd´s por tierras lejanas. Y es que no son pocos los esfuerzos que realizó por defender la música bien entendida, la que viene parida según un proceso artístico, alejado de la radiofórmula y la basura intrusiva a la que nos tienen acostumbrados la gran mayoría de putremisoras que invaden nuestros espacios públicos. Porque en mi casa todavía no pueden entrar, gracias a Dios.




No obstante, si bien los hongos nunca le dieron ningún disgusto, el legalizado alcohol lo sorprendió en uno de sus shows tumbado boca arriba en el escenario, gritando incoherencias y burradas, lo que le hizo pasar por una etapa bastante dura en la que conseguiría dejar la bebida y otras drogas parejas afloja-lenguas. Descubrió entonces que el secreto de su éxito no era el cuelgue, sino las verdades que salían de él. Y es que Bill Hicks no es sino el tipo que soltó las verdades más incómodas de aquella (y esta) sociedad con la mala leche más ácida que era capaz de soportar la masa Z, lobotomizada por usos y costumbres radiados por la tele de entonces.

Desde este momento de sobria clarividencia comienza la etapa dorada de nuestro amigo, si bien la espada del cáncer pendía ya sobre él, con una factura pendiente (y esto lo deduzco yo solito) por un pasado de sobreesfuerzo tóxico, en su mayor parte de sustancias legales. Sin embargo, esto no haría que Bill se inclinara por ningún tipo de propaganda anti-vicio. Qué cojones, el sr. Hicks es incompatible con ningún tipo de propaganda al uso:



Esta revelación, lógicamente, lo lleva a desarrollar espectáculos que no todo el mundo acogería con buen humor, y menos un atajo de paletos red necks. Y es que tan pronto podía estar actuando en el famoso programa de David Letterman como podía al día siguiente hacer un monólogo en un antro infecto. Frecuentaba todo tipo de tugurios, lo que lo llevaba a situaciones como la que describía en una ocasión:

"Estaba en Nashville, Tennessee, y después del show me dirigí a un restaurante de waffles. No estoy orgulloso de ello, pero tenía hambre. Y estoy sentado allí, comiendo y leyendo un libro. No conozco a nadie, estoy solo, así que estoy leyendo un libro. La camarera se acerca a mí como, [masticando chicle] "¿Para qué lees?" Nunca me habían preguntado eso. No "¿Que estoy leyendo?", sino "¿Para qué estoy leyendo?" Oh por Dios, me sorprendiste. Hmm, ¿Por qué leo? Supongo que leo por muchas razones, una de las principales es que no termine siendo un puto camarero en un restaurante de waffles."
Censurado en su país natal, cosechó no poco éxito en sus actuaciones en Canadá y Reino Unido, quizá también, para qué negarlo, porque no ponía a parir a sus países. El mencionado David Letterman, sin ir más lejos, protagonizó uno de los casos de censura más sonados, y el primero que se acometía en su programa de forma íntegra. Me explico: en cierta ocasión, durante sus primeras intervenciones eliminaron un chiste sobre un paralítico, cosas de política de antena. Pero la última actuación que debían emitir de Bill fue censurada de principio a fin. Al parecer, su famoso chiste de "Si Jesús regresara de nuevo, ¿de verdad creen que le apetecería volver a ver una puta cruz?" planteaba no pocos temores.

Aparición de Bill Hicks en el nº 31 de Predicador.


No obstante, Bill fue inspiración y admiración de muchos artistas yanquis, algunos de ellos totalmente insospechados, como los progresivo-metaleros Tool (la última pista de su disco Aenima, titulada third eye, viene precedida por una grabación de una de sus actuaciones), o el guionista de cómics Garth Ennis, donde hace no pocas referencias al mismo en Predicador.


En esta portada alternativa de Tool aparecía Bill sobre el título "another dead hero"

 Finalizo pues este humilde homenaje finalizando su discurso anterior sobre drogas y música, agradeciendo a todos esos adalides de la cultura altruista que se han pegado el curro de subtitular lo que he podido encontrar por internet. Atentos al final, porque no tiene desperdicio:



Y como guinda final, podéis echarle un vistazo al suculento recopilatorio de frases célebres que aparece en su entrada de la wikipedia.