miércoles, 1 de mayo de 2013

Respiracionismo, la mejor arma contra el desempleo

Después de conocer las cifras actualizadas sobre desempleo en el país, uno se pregunta si realmente existe solución para esto, tras más de cinco años de caída ininterrumpida, cuando sabemos que el resto de países van bastante mejor que el nuestro (difícil aplicar medidas que aviven más el fuego) pero tampoco presentan unos crecimientos en la demanda como para absorber todo lo que les puede caer vía inmigración, como ocurría en nuestro país en época de vacas sobredimensionadas.

Se cierne sobre nosotros un peligro que apenas se ha tratado tangencialmente en los medios y fue tratado tras la revolución industrial, y es el del desempleo tecnológico, que creo que en los próximos años puede cobrar un protagonismo importante, al menos en nuestro país. Según nos dice la Wikipedia, el desempleo tecnológico es aquel que "se origina cuando hay cambios en los procesos productivos que hacen que las habilidades de los trabajadores no sean útiles".
Si bien el mismo miedo que surgió al respecto en la revolución industrial demostró ser infundado, considero que lo que enfrentamos, sobre todo repito, en nuestro país, es algo bastante más potente.

La verdad es que, desde un trabajo como el mío, pienso en la cantidad de clientes que pierdes de vista porque saben utilizar la web de la entidad, y el tiempo que queda para que generaciones tecnológicamente incapaces desaparezcan y generaciones tecnológicamente potenciales aprendan, y me da un regomello y un replanteamiento vital que no me inspira ninguna confianza.
No me inspira ninguna confianza porque veo que el mercado laboral y el sistema económico y social avanzan por separado, como ignorándose. Bueno, en realidad lo que ocurre es que el mercado laboral está evolucionando, mientras que el sistema no sólo no lo hace, sino que está tratando de retroceder. La amenaza no me la he inventado ahora mismo para escribir sobre algo. Mejorando los servicios y la web de la banca, el trabajo de los bancarios puede ser completamente prescindible, más allá de dedicarnos al análisis de operaciones de crédito con la suficiente complejidad como para no poder ser resueltos por un software implacable. Pero hablaríamos ya de unos pocos puestos marginales, concentrados en algún edificio de servicios centrales, así como algunos cubículos de atención telefónica, a salvo de rostros ceñudos y miradas furibundas. Es un win-win para la banca que sólo podría evitar la presión popular, aunque ya sabemos que en sistemas oligárquicos eso se arregla con un "todos a una" pactado entre entidades o dictaminado desde BdE.



Lo mismo ocurre con cualquier tipo de distribución de contenidos multimedia. Intermediadores, grandes cadenas de venta física con sus vendedores, transportistas, fábricas de producción de formatos físicos, etc, pueden quedar reducidos a la anécdota a largo plazo. Libros, música, cómics, películas, videojuegos y derivados son servidos al instante directamente al reproductor pertinente desde webs que prometen precios económicos por el ahorro en costes de distribución, sin llegar a imputar una parte honrada de este ahorro al precio, claro está.
El gentío deja de comprar CD's no tanto por una cuestión de picaresca o ahorro, como por el hecho de que el formato físico ha dejado de ser práctico para convertirse en un estorbo. ¿Para qué quiero un CD, si casi seguro no podré escuchar lo que lleva sin pasarlo antes a MP3? ¿Por qué volverme loco para encontrar la tienda que tiene el CD que busco, desplazarme hasta ella, pagarlo más caro y dedicarme luego a ripearlo y meter canciones en el reproductor,  cuando puedo descargarlo directamente desde ese reproductor? La compra física de productos multimedia queda relegada a coleccionistas e inadaptados tecnológicos. Eso, a largo plazo reducirá a lo microscópico a una industria y unos servicios derivados que se traducen en un huevo de puestos de trabajo.
Y no olvidemos que los productos físicos también puede comprarse desde internet, sin hacer colas ni viajes infructuosos. Muchísimos servicios administrativos empiezan a ofrecerse de un modo automatizado desde la red, la educación multiplica su difusión mediante cursos online, los alumnos aprenden con tabletas y pizarras digitales (no todavía en nuestro país gracias a los recortes en educación), etc. Y todo sin saber todavía lo que puede significar tener en casa una impresora 3D.
Todo un sector servicios y parte del productivo (lo cual, todo sea dicho, agradecerá el medio ambiente) que va a tener que buscarse la vida.

No estoy en contra de esta evolución, pues considero que es la relación natural entre la tecnología y el empleo, el que progresivamente una libere al otro de trabajos pesados y poco estimulantes, como ya ocurrió en la revolución industrial. La tecnología debería estar llamada a ser la esclavitud aristotélica de nuestros días que nos permita a los ciudadanos centrarnos en aquello que nos permita avanzar. Lo que ocurre es que esta revolución requiere una adaptación del sistema y de sus ciudadanos acorde. La conclusión que se extrajo de la experiencia de principios del XIX es que con la desaparición de trabajos penosos realizados por máquinas, aparecen otros nuevos derivados de las exigencias que requieren dichas máquinas o del ingenio y las nuevas necesidades que propicia el tiempo libre. No obstante, no podemos comparar las cifras demográficas en áreas industrializadas de aquella época con las actuales, así como el impacto que podría tener esta nueva revolución tecnológica.

Con esto no quiero decir que la causa del paro sea esa, ni mucho menos. Todos sabemos quiénes son los responsables de nuestra situación actual y cómo hemos llegado a esto. Lo que quiero decir es que ésta puede ser la nueva mierda laboral que se nos avecina en los próximos años, suma y sigue, para acabar de arreglarnos.

Así que, cuando acontezca el despertar tecnológico que acelere todo esto, veo dos alternativas que en nuestro país difícilmente se van a dar:

-Que el sistema se adapte para posibilitar que la población viva dignamente trabajando menos tiempo, repartiendo el escaso trabajo. Esto es profundamente anticapitalista porque supone una mejora en el reparto de la riqueza y un resurgir de la clase media, que se ha demostrado es el enemigo a abatir por parte de los neo"liberales". Además, ahora mismo no parece estar en nuestra mano semejante transformación (como país).

-Que la población inactiva recicle su formación para adaptarse a las nuevas ofertas (casi inexistentes en Españistán) o busque y desarrolle esas nuevas ocupaciones inherentes a toda revolución industrial/tecnológica. Esto tampoco es posible en un país donde buena parte de la población consume sus dos años de paro sin aprovechar para mejorar su formación, en parte por la cultura tradicionalmente paleta del país, alimentada por el total desprecio por parte de las hordas políticas hacia la educación y la formación de sus ciudadanos (¿pues no habló algún hijo de puta de reactivar el sector construcción para salir de la crisis...?)

En otras palabras, que sin una presión efectiva de nuestras huestes sobre la nigromancia político-mediática, asistiremos a una mayor hegemonía del sector privado, aceptaremos lo inaceptable, como ya ha pasado en Grecia y su venta de soberanía a cuatro marcas de mierda que nadie debería consumir, y las teorías madmaxistas cada vez tendrán menos de gracioso. Feliz uno de mayo Beltane!

lunes, 15 de abril de 2013

La New Wave de los videojuegos: Superbrothers Sword & Sworcery EP



Me disculparéis por hablar de este juego de Capybara Games a estas alturas, pero servidor no quiere saber nada de dispositivos Apple por aquello de no gastarme una pasta para tener un dispositivo que parece no pertenecerme, y no ha sido hasta que lo han lanzado en democrático Android que he podido echarle el guante a semejante genialidad. Si no me falla la memoria, creo que está disponible también en PC vía Steam y demás, pero no quise jugarlo en una plataforma que no era aquella para la cual se diseñó.
Está bien, el juego también lleva bastante tiempo lanzando en Android pero, qué queréis que os diga, ahora lo juego yo.

En fin, para quien aún no lo conozca, Superbrothers Sword & Sworcery EP es un juego lanzado en la primavera de 2011, cuyos detalles podéis ampliar en su página oficial, porque aquí voy a ir a lo que me interesa, que es lo que a mí me ha parecido. El título es el absoluto paradigma del juego indie bien entendido: presupuesto aparentemente exiguo que obliga a la sencillez, pero enriquecida con imaginación, diseño artístico y  voluntad de experimentar.

Lo primero que llama la atención, antes incluso de contarlo, es el aspecto visual aparentemente espartano. Aunque recuerda vagamente al estilo de Another World, el juego hace gala de los gráficos más pixelados que se pueden encontrar en esta era, más incluso que lo que vimos en los antiguos Amstrad CPC, como si hubieran utilizado el mínimo número de píxeles necesarios para poder sugerir cada una de las figuras, personajes y escenarios que aparecen. Cada elemento del juego trata de ser un concepto desnudo, sin detalles accesorios que definan nada en un sentido u otro, como buscando que cada jugador adapte y perfile mentalmente la arcilla primigenia a su gusto.
Pero esto por sí sólo quedaría tosco y tendría escaso atractivo si no fuera por el estilo personal, reconocible y coherente con el que se dibujan personajes y entornos y el uso de degradados y efectos de luz, estos sí, totalmente vanguardistas, que visten las imágenes y convierten los cuatro pixelazos en una gozada para la vista.
A todo ello, ajustan una colorimetría de tintes confusos en tonos fríos o parduscos y apagados muy bien armonizados para lograr transmitir sensaciones que ya quisiera un Skyrim, por poner un ejemplo burro.



El segundo apartado a destacar y segundo pilar básico sobre el que se asienta el resultado del juego, es la música que nos brinda el canadiense Jim Guthrie, una delicia electrónica con tintes shoegazing, intimista y alucinógena que nos lleva por donde quiere en cada momento del juego. Éste es realmente el elemento que consigue apelar a las emociones en este universo absurdo contenido en escasas pulgadas.
Difícil describir con más precisión algo que juega directamente con las sensaciones, lo mejor es que cada uno escuche y juzgue por sí mismo, mejor acompañado por el propio juego. Lo único que puedo añadir es que consigue que cada escena se perciba exactamente como han decidido los creadores y que es totalmente recomendable hacer caso del consejo que nos lanza el juego al inicio de la aventura: mejor jugar con cascos.
La banda sonora ha sido editada por separado (sword & sworcery lp: the ballad of the space babies), llegando incluso a conseguir una edición en vinilo. Posteriormente ha aparecido otro disco de remezclas de la mano de conocidos artistas nipones, entre los que figuran, por ejemplo, el magno Akira Yamaoka (BSO Silent Hill).

El tercer pilar fundamental en el que se asienta el juego es el texto, los conceptos, su simple y absurda historia, pero sobre todo el particular lenguaje que emplea para transmitirla. Aquí tenemos que hablar más de forma que de contenido, sin despreciar lo segundo. Lamentablemente para muchos, el juego llega en inglés sin traducir, y además en un inglés afectado y antiguo de lo más retorcido, por lo que en ocasiones va a haber problemas para captar todos los detalles, aunque no para seguir el hilo argumental si uno tiene un nivel aceptable. Volviendo a los conceptos desnudos, en su historia reconocemos rápidamente un conjunto de arquetipos de historias de espada y brujería que nos serán familiares a todos. Los personajes apenas tienen nombres propios, pues en línea con el conceptualismo que envuelve gran parte del juego, se les da nombres descriptivos de su rol tales como "Dogfella" que se viene a traducir como "perro colega" (dog-fellow), que es el nombre del perro que nos acompaña en gran parte de la historia. A éste acompañan personajes como "Logfella" (un amigo-tipo grandote que te encuentras al principio de la aventura) o la escueta "Girl" (única chica parece haber por esos lugares). Con esto puedo dar una idea de la intención argumental del juego, que no es otra que la de sugerir ideas crudas y arquetipos que cada cual interioriza del modo que le resulta más interesante.
Con todo, la narración mantiene una firme personalidad propia sustentada por pinceladas de humor fresco y coherencia de estilo.
Nos presentan de este modo un héroe espadero en un mundo de fantasía épica que se entremezcla con el mundo real en ocasiones, donde deberá reunir una serie de objetos mágicos con fines que todavía no he llegado a averiguar, apoyado por comentarios en cajas de texto emergentes que describen conversaciones o eventos en primera persona del plural, como queriendo hacer co-partícipe de la historia al jugador que hay al otro lado de la pantalla.

El sistema de juego cumple perfectamente, es sencillo y eficaz, y poco más que destacar. Nos permitirá mover al personaje a toque de dedo por cualquier punto del escenario, explorar los paisajes llevando la cámara donde queramos y acercar\alejar el enfoque por obra y gracia del pinch to zoom. Los enfrentamientos, que son pocos, agradecidos y de dificultad contenida, se resuelven poniendo el dispositivo en vertical (desenvaina así la espada) y eligiendo entre asestar espadazo o cubrirse con el escudo. También tendremos controles para el uso de magia, tocando directamente al Scythian (el Escita, prota de la historia). A menudo nos permitirán tuitear rápidamente frases sueltas que aparecen por el juego con accesos directos, con lo cual mantendremos a la comunidad informada de nuestros progresos.

En fin, un juego de esos que dejan huella, que sólo por la banda sonora y el aspecto gráfico vale la pena probar, que llega al jugador por vía sensorial y que consigue más emociones que muchas súperproducciones. Sin saber en la actualidad a cuánto está, considero que vale lo que cueste, aunque de vez en cuando aparece en oferta. Llegado a este punto debo aclarar que no me lo he pasado todavía, pero baste decir que, a un 40% de juego recorrido, no he podido esperar para comentarlo. Tiene pinta de ser corto, eso sí.

Ha sido otro consejazo de Bancario sectario!

viernes, 29 de marzo de 2013

Chipre, das experiment

La verdad es que cuando escuché por primera vez la noticia del corralito de Chipre, me alegré enormemente de tener fiesta tanto el lunes como el martes. El lunes se desataría la debacle, y los afortunados bancarios que no trabajáramos esos días, podríamos observar cómo reaccionaban los españoles a la noticia dos días antes de regresar al curro, sabiendo lo que nos esperaba y pudiendo anticipar alguna reacción por nuestra parte.
Temía colas interminables en sucursales de todos los colores, sucursales que acabaría cerrando sus persianas a las pocas horas de haber abierto, bien por falta de liquidez o bien por órdenes circularizadas. Veía las antorchas prender a primera hora de la tarde, los ayuntamientos sitiados por turbas que ya no cantaban consignas y a mí mismo haciendo inventario de mis latunes, botellas de agua y provisiones farmacéuticas, antes de dirigirme tan cerca del foco de la noticia como me permitieran mis pies.

Pero olvidé un detalle que los políticos no debieron haber pasado por alto; al parecer, los lunes echan Famosos al agua por la tele, programa que no he visto pero que por niveles de audiencia y sin desconfiar del libre y buen criterio del populacho, entiendo debe ser algo así como la mejor última voluntad de un condenado a muerte.
De modo que una noticia que viene a anunciar que los bancos no son sitios seguros para guardar dinero (y alguno pensará que se inventaron para eso) no sólo es acogida con indiferencia por la gente corriente, sino que ni siquiera afecta en modo preocupante a los índices bursátiles o las primas de riesgo de los países rescatados. Desde luego, si como se ha dicho esto de Chipre pudiera tratarse de un experimento, las conclusiones del mismo no nos van a dejar a los ciudadanos en buena posición. Y el hecho de que finalmente hayan reculado en su pretensión de sudar completamente de la legendaria garantía del FGD a los primeros 100.000,00 € de toda persona y cuenta, me hace tomarme más en serio si cabe esa suposición.

Quiero decir, lo han hecho demasiado deprisa, sin que ninguna de las partes negociadoras haya ofrecido demasiada resistencia, lo cual induce a pensar que el auténtico objetivo, o lo que realmente se acordó, fue lo que finalmente ha ocurrido. Lo de robar a todo el mundo sólo era para que la decisión final pareciese menos mala por contraste. Si bien es cierto que quien tiene más de cien mil euros en el banco se puede permitir alguna limosna, la medida no deja de ser un robo a mano armada y un precedente feo de cojones. Esto me crea una opinión dividida, porque también creo que quien tiene  más de cien mil en una cuenta corriente demuestra no tener una capacidad de gasto proporcional a lo que gana o roba, y no está la economía para que ningún neurótico acumule e inmovilice dinero que podría animar actividades y puestos de trabajo.

En realidad, el problema es más complejo ya que, por otro lado, el crecimiento ilimitado en que se basa este sistema Azathathoísta, ciego e idiota, no puede llevarnos a otra cosa que a una destrucción acelerada, que por muchas crisis genocidas como éstas que retrasen lo inevitable, no tardará demasiado en producirse. De modo que ese contínuo fluir de dinero tampoco nos lleva a buen puerto. Pero este capitalismo es el sistema que impera, porque es el más agresivo para con otras ideologías, el que más mecanismos de defensa y autoperpetuación ha desarrollado con el paso del tiempo, y por tanto el más enquistado en nuestra sociedad, y porque se basa en lo más troglo de nuestra naturaleza, en toda esa mierda primigenia que aún arrastramos y se resiste a evolucionar.

Lo que nos preocupa ahora, lógicamente, es qué efecto va a tener esto para el resto de países. Puesto que Chipre era un país que ni se había nombrado en las noticias económicas hasta hace dos días, ¿qué no harán con países como el nuestro, rescatado por mayores cantidades y sin signos de recuperación a la vista, con un gobierno dispuesto a pasar por el ojo de una aguja si así se lo piden?. El objetivo real de este primer asalto puede que sólo fueran los ahorros superiores a 100.000,00 €, pero una vez esto está asentado en las conciencias y aceptado por la ciudadanía, el siguiente paso está a la vuelta de la esquina.
Las voces de internet ya han aconsejado cancelar hipoteca con ahorro, invertir en cosas raras e incluso abrirse una cuenta en el extranjero (como si fuera fácil y barato). Personalmente opino que no será fácil que entren al trapo con los pequeños ahorradores, más que nada por la sensación que daría a los inversores en general. Puede que los ciudadanos seamos pusilánimes, desorganizados y teleadictos, pero los inversores y grandes ahorradores son lo más reaccionario y temeroso de este universo, y faltar a la promesa de la protección de los 100.000,00 € llevaría al holocoausto monetario en menos que habla un necio. Otra cosa es que les importe o sean capaces de verlo.

Por nuestra parte, como siempre, nada hasta que no nos organicemos de verdad. Por mucho que nos lo compliquen, esto del sistema económico y social se reduce a organizarse para crear bienes/servicios y distribuirlos. Y esto último es lo que tiene peores enemigos.

domingo, 24 de febrero de 2013

Zombis en las redes: aprende a identificarlos


La verdad es que pensaba hablar de alguna peli o cómic que haya tenido el placer de degustar últimamente, pero la realidad se impone. Y no lo hace a través de la matrixmedia, que ha dado mucho y muy jugoso en las últimas semanas, ni lo hace por desgracia en las calles, donde todos deberíamos estar decidiendo ya a quién ponemos al frente de este chiste de sal gorda que tenemos por país. Se impone en las redes sociales donde, a tenor de los últimos acontecimientos filtrados con vete tú a saber qué intención, se manifiesta de un modo empírico que las redes sociales están llenas de zombis programados por los partidos de derecha en un asombroso 98% de los comentarios surrealistas.

Teorías de la conspiración sobre las últimas noticias sobre corrupción publicadas en los plutodiarios las hay a porrillo, y no me voy a extender sobre cosas que se han desarrollado y tratado ya por todos los rincones del iberociberespacio (por citar un resumen digno podéis ver lo último del Dr. Zayus al respecto). Me centraré únicamente en lo que esto ha significado para el electorado pepero y su presencia en las redes.
Desde mi punto de vista, siempre vigilante ante cualquier indicio epidémico zombi, el efecto que ha causado sociológicamente la bomba informativa soltada se asemeja mucho a un pasaje de ese entretenidísimo libro de Max Brooks, Guerra Mundial Z, que resumo a continuación no sin antes advertir de que se avecina un pequeño spoiler.
En un momento dado, si mal no recuerdo, porque hace mucho que lo leí y no me he tomado la molestia de buscar el capítulo de nuevo, había un dilema en un famoso puente que da acceso a una ciudad rusa. El puente estaba atestado de gente, y era crucial hacer chequeos a los refugiados que llegaban por él para ver si portaban el virus y aislar la ciudad del ataque epidemiológico. Todos sabemos que los zombis son difíciles de matar, hay que darles en la cabeza y se malgasta mucha munición hasta que se consigue. Además, no había apenas tiempo para esos chequeos y la gente, aterrorizada, no iba a colaborar demasiado.
El ejército resuelve de la siguiente manera: rocían el puente con un gas nervioso que se cepilla a todos los vivos. Los infectados, volvían a levantarse. Los sanos, no. Después de eso, ya sabían lo que tenían que hacer y cuáles eran los objetivos sobre los que había que usar la escasa munición.

Con los votantes del PP ha ocurrido un efecto parecido: Los documentos que se han destapado sobre sus corruptelas han hecho el mismo efecto que el gas nervioso: los votantes no infectados han caído, esto es, ya no volverán a ser votantes del PP. Los votantes zombis, que estamos comprobando que son muchos, siguen en pie defendiendo a su partido como autómatas, revelando su verdadera condición. Y la verdad es que estos zombis dan bastante más miedo, porque los entiendo menos.

En Twitter, @masaenfurecida, que podrá gustar más o menos pero se merece el Nobel de sociología, si es que eso existe, nos ha brindado retuits asombrosos que son claros ejemplos de programación mental avanzada:

"Ojala Bárcenas pueda demostrar que el dinero que tiene lo ha conseguido legalmente, callaría muchas bocazas."


"Deseo expresar mi más sincera admiración a don Mariano Rajoy Brey por lidiar con tanta chusma y permanecer integérrimo."

"Gracias a  hoy en Europa se vuelve a creer en España,  ¡ sigamos así !"


"Estoy muy orgulloso de  ,el Presidente de España más transparente que hemos tenido, que publica sus datos fiscales desde 2003"


"Por mucho que algunos busquen absurdos motivos para negarlo, nada "



" nos encaminan hacia la salida de la crisis y hacia la creación de empleo. "

Por respeto a la memoria y familiares de los afectados, he preferido omitir los nombres.
Sin necesidad de llegar a saber del escándalo de corrupción sobre financiación ilegal y economía sumergida que ha destapado El País, que es algo así como la lluvia dorada final sobre nuestras cabezas, el PP era un partido indefendible desde que se pasara por el forro su programa-cebo en virtud de órdenes más altas y extranjeras, como ya hiciera en su día PSOE, órdenes de probada destrucción socio-económica según la gran mayoría de académicos. Si a ello sumamos que PP ejecuta mayormente las directrices más lesivas para el electorado con especial regocijo clasista y aviesa intención regresivo-madmaxista, la lógica ira popular es una consecuencia segura.
Es por ello que la conducta extraordinariamente irracional que muestran estos sujetos delata su condición inequívoca de zombis partidistas. Los últimos hechos aflorados en la prensa sobre la derecha que nos gobierna han provocado el mismo efecto mortal sobre el electorado consciente pepero que el gas nervioso del ejemplo anterior, y sabemos que los que quedan en pie no pueden ser humanos.
Pero no debemos subestimar la amenaza, pues al contrario de aquellos, éstos tienen derecho a voto y no os quepa duda que lo ejercerán.

Como el zombi clásico, el muerto votante presenta un aspecto característico que puede ayudar a identificarlo en las redes incluso antes de que escriba sus habituales sinsentidos.
Normalmente, escoge como avatar una foto de sí mismo sin ningún tipo de post-proceso que denote aptitudes artísticas, con un peinado impecable, mirada vacía como de suficiencia y encuadre con amplitud suficiente para mostrar que viste de traje y corbata. Las banderas y otros signos de orgullo injustificado son habituales.



Se cree que el método de manipulación coercitiva empleado por el Partido Popular pasa por la repetición de expresiones y mantras que a fuerza de machacarse en informativos calan en los cerebros enfermos sin apenas pérdidas apreciables de sintaxis. Cantinelas como "ejercicio de transparencia", "senda de crecimiento" o "senda de recuperación económica", "herencia recibida", "medidas duras pero necesarias", "marca España", "credibilidad", "creación de empleo" atraviesan el filtro crítico de la consciencia para instalarse sin pérdidas apreciables en el inconsciente de este colectivo, por efecto de algún tipo de nigromancia poderosa.

Así que, cuando os encontréis retuits de estos muertos votantes sabed a qué ateneros y, sobre todo, no os molestéis en razonar con ellos. Hasta ahora, no se ha conseguido un antídoto eficaz.

martes, 22 de enero de 2013

El dress code profesional

No me explico cómo no he tratado este tema anteriormente, con la rabia que me da y las palabrotas que me hace decir, así que me he acordado, de pronto, por una de esas circulares que te hace pensar en gasolina, gritos y cristales rotos, de esta lacra que muchos profesionales sufrimos. El dress code, o código de vestimenta, survivors, no es tema baladí. Muchos de vosotros, personas decentes de bien con trabajos honrados, puede que no hayáis oído hablar de esta fachorrada en vuestra vida, pero los que trabajamos en empresas grandotas lideradas con puño de hierro sabemos lo que es y por qué nos ponemos una corbata cada mañana.

El código de vestimenta es ese texto rancio que te sugiere en una empresa cómo debes vestir. Eh, no debemos alarmarnos, que no es que se nos diga lo que tenemos que llevar puesto, sólo se trata de una inocente ayuda para las dudas que puedan surgir a los recién llegados, una cosa que está ahí por si hace falta. Y un sitio donde un jerifalte calvo y panzudo con los carrillos colgones te remite en cuanto te ve con un aspecto demasiado humano.
No creáis que no es una subcultura fascinante, ésta de la corrección en el vestir y demás. A ello le debemos esto de que abdómenes gelatinosos hinchados por los excesos que hacen que el cinturón se doble hacia adentro, o papadas que rebosan por el cuello de la camisa como masa pastelera, sean pinceladas varoniles que dan personalidad a su propietario. Una camisa sin corbata, en cambio, es visto como una provocación y una fata de respeto equiparable a escribir un correo golpeando el teclado con el pene.

A pesar de que cuatro mentes racionales decretaron hace años que esto de los trajes y las corbatas suponen una barrera estupenda a la comunicación y el acercamiento entre seres humanos, además de que las corbatas afectan al riego cerebral, los dinosaurios cristofascistas se empeñan en meter y meterse en trajes incómodos que tiran de toda la anatomía humana y son lavados con trabajo o dinero e insalubre frecuencia. Esto último puede apreciarse con frecuencia en el despacho del director que, por ser el tipo que suele gastar los trapitos más caros, concentrar mayores sudores psicosomáticos y estar confinado en el único habitáculo cerrado, suele presentar un olor a vinagreta característico.

En el caso de los señores, el tema está en ir con un afeitado impecable, peinado correctamente, pelo corto o hasta donde permitan las tendencias peperas, camisa, traje completo, corbata y zapatos de vestir. Es prioritario que nada de lo que lleves puesto te pueda servir un mojón en tu vida privada. Los trajes son casi todos iguales, pero las corbatas y las camisas ofrecen una peligrosa diversidad cromática y estética que debemos saber gestionar para no ponernos en evidencia. Por ejemplo, hay que saber distinguir entre camisas y corbatas de fiesta y camisas y corbatas de trabajo. En realidad no es difícil, acertarás siempre siguiendo el criterio de la ranciedad. Las camisas han de ser azules o blancas y, si nos envalentonamos, de colores pastel apagados, siempre colores planos. Las corbatas han de ser a rayas o moteadas con figurillas abstractas/aburridas, del tipo más incombinable posible. Que no os tienten las hechuras juveniles, más estrechas y un tanto menos ridículas. Estamos en un mundo dominado por carrozas cavernarios o, como ellos gustan en llamarse, caballeros, y  los caballeros portan corbatones grandes y anchos, como si los fueran a usar para limpiarse la chorra de después de mear. Bueno, eso sería dar una utilidad a este idiota y mierdoso colgajo de tela.
Significativo es que en estos mundillos de cretinos prosofóbicos no se hayan cambiado apenas las formas de vestir en 130 años.

Las mujeres lo tienen más sencillo, pues lo único que preocupa a la moral católica troglodita es la altura de la falda y la abertura del escote. He visto desde señoronas que van como nosotros hasta compañeras en vaquero y camiseta (aunque éstas últimas no sé si cuentan con el seal of approval). Bien por ellas.

Al final, el objetivo de todo esto no es más que el de aparentar que cobramos mucho dinero y que venimos de una estirpe dominante superior, que es algo que hoy en día conecta muy bien con la gente, nos grangea muchas simpatías y nos facilita nuestra sempiterna tarea de decir a los clientes: "es lo que hay". Puta mierda de frase, por otro lado. Ah, sí, y dar buena impresión a la gentuza que amasa la pasta.




lunes, 31 de diciembre de 2012

Ser bancario hoy

Actualmente, el trabajo me deja tan seco que cuando llego a casa, no me quedan fuerzas ni para quejarme por nada, motivo por el cual este blog lleva demasiado tiempo parado, desde el último embiste que logré realizar a una de las más arraigadas costumbres cristofascistas occidentales (las bodas civiles, quitando la ceremonia, suelen participar del mismo modo de todo el folclore posterior).
Así que aprovecho para comentar cómo está el panorama  por la banca de primera línea de defensa por si sirviera al próximo estimado cliente que vaya a visitar una oficina.

El tema está así: todas las entidades cobran cada vez más comisiones por un huevo de cosas, y las que dicen que no, es porque sudan un huevo de aceptarte como cliente. Me explico: existen algunas entidades, usualmente basadas en web, que ofrecen el oro y el moro y las cero comisiones a todos sus clientes. Para descubrir su secreto, basta con tratar de abrirse una cuenta. En efecto, no puedes a no ser que tengas una nómina. Qué listos, porque con una nómina domiciliada, NINGÚN banco cobra apenas comisiones a sus clientes y, si lo hacen, largaos de ahí cuanto antes, porque el cliente asalariado es un puto tesoro en estos tiempos madmaxistas que corren. Toda comisión cobrada en cuenta corriente o ahorro sin nómina de por medio, y esto incluye empresas y autónomos, es algo habitual en todos los bancos. Así que, por favor, ya basta de transmitir sensaciones al cada vez más sociópata tipo de la ventanilla. Elevad esas quejas a esferas más elevadas, ampliad la mira para abarcar más objetivos.

Las comisiones vienen a cobrarse por un problema básico de rentabilidad, unido al conocido fenómeno del continuismo salarial de los altos hideputas. Para seguir pagando una obscenidad a directivos, enchufados, consejeros y otras razas de noche, se hace necesario sacar pasta hasta de debajo de las piedras. A esto siempre está el que dice: "vosotros" (como si el banco fuera de alguno de los empleados) "ya sacáis mucho dinero de nuestros ahorros". Bien, si atendiésemos a ese principio básico de diferencia entre tipos de interés, nos encontramos con que actualmente de las hipotecas cobran un interés que básicamente es el Euribor, que se encuentra actualmente por debajo del 1%, mas un diferencial que por término medio suele ser de uno o dos puntos más. Por término medio, tendremos que de una hipoteca estándar, de las concedidas en la época de la "década dorada" Aznaril, se saca un rendimiento del 2,5% en el más generoso de los casos. Los préstamos personales van más caros ahora, pero estaréis de acuerdo conmigo en que de ésos apenas se conceden hoy en día, y su volumen es mucho menor en comparación con el inmenso vertedero hipotecario.
Por otro lado, tenemos los tipos que el banco paga, los de los depósitos a plazo fijo, que son los que constituyen mayor volumen (porque, normalmente, en cuanto alguien tiene algo ahorrado un poco por encima de lo que piensa gastar, lo mete en un depósito). Éstos se pagan por término medio, al 3% - 3,5%, sobre todo desde que el gobierno levantó la veda de las medidas anti-guerra de pasivo que se impusieron en tiempos de PSOE. Para captar nuevo dinero, no es raro ver tipos del 4% o más, según la desesperación de cada entidad.
En resumen, tenemos una diferencia cobros-pagos que, así a primera vista, no parece que vaya a hacer rico a ningún banquero, sino más bien todo lo contrario. Es cierto que la banca también invierte en otras cosillas, de las que ahora no vamos a hablar para no revolver estómagos, pero queda demostrado que la manera tradicional  bancaria de hacer dinero ha quedado algo obsoleta.
Además, está el tema de los índices de capitalización que se exigen ahora para poder fiarse una mierda de cualquier banco que tiene como principal activo un montón de basura sobrevalorada e inestable. Lo explican en la revista Consumer aquí con bastante sencillez.

Por este motivo, también vais a ver cómo se os ofrecen con suma cansinez productos para captar vuestro capital del modo más amarrado posible vía acciones del banco, obligaciones, pagarés bancarios, capital social, bonos, etc, para poder capitalizarse con arreglo a las exigencias estatales después del descalabro contable que ha provocado la caída del valor de los pisos que tienen en stock. Meter pasta ahí depende de lo que cada uno se fíe de su banco, pero personalmente me parece increíble que después de lo de Bankia se atrevan a mandar a sus huestes a vender este tipo de productos, como si los empleados fuésemos parientes del hipnosapo.

Y, como he dicho, para evitar cualquier tipo de pérdida, os clavarán comisiones hasta por mirar la publicidad.

Dicho esto, aconsejo que antes de amenazar con retirar todas las cuentas de un sitio, nos aseguremos de que el nuevo banco no nos va a cobrar lo mismo o más. Y, como siempre, organización, información, difusión y consumo inteligente. No se gana ninguna batalla de este tipo yendo uno sólo contra el de la ventanilla, sino organizándose masivamente para castigar o premiar con nuestro consumo a las entidades en función de su actitud.
Recordad mirar siempre hacia arriba, y a ambos lados. Descubriréis enseguida que la mierda cae de ahí.

Ah, feliz año!

jueves, 1 de noviembre de 2012

Manual para sociópatas: Bodorrios (y II)


Hola, socialers! continúo por donde lo dejé, después de un huevo de tiempo transcurrido donde más de la mitad del post estaba ya hecho y por pura pereza no se ha terminado en un plazo razonable. Recuerdo que esto trata de ser un manual de comportamiento para bodorrios, dentro de lo que podría llegar a ser un topic nuevo sobre etiqueta de la normalidad y fórmulas de comportamiento y camuflaje en eventos incómodos de la zombicidad:

FASE 4: BANQUETE

Es la fase de la cena. Se distinguen dos partes principales: picoteo, donde nos dan a probar bocaditos de cosas con sabores fuertes y difícil digestión con copas de todo tipo, y cena propiamente dicha. Advierto desde este momento que es casi imposible llegar al coche con el nivel permitido de alcohol en sangre al salir de una boda.
Se comienza con el picoteo, donde todo el mundo está de pie cogiendo al vuelo las cosas que nos ofrecen los camareros, charlando de banalidades. Ojo con la vergüenza a la hora de picar cosas, pues de este momento dependerá que salgáis del evento cenados o no.

Al cabo de un largo tiempo, tan largo como les venga en gana, llegan los novios de hacerse fotos o no se qué mierdas, con alguna canción empalagosa que anuncia su llegada, y podemos sentarnos pero, cuidado, hay que fijarse en qué mesa nos toca. Normalmente se indicará en algún cartel y, si los directores de juego lo han hecho bien, en breve estaremos sentados con gente conocida.

A partir de aquí uno ya puede ver la carta de lo que va a cenar, que puede ser totalmente críptica o, por el contrario, titular a cada plato con su lista completa de ingredientes, sin medias tintas.
Acordaos de coger los cubiertos por orden, de fuera para adentro, y colocaos la servilleta y toda esa mierda, que los señorinis (que acaso coman con las manos en su casa) van a estar atentos.

Aquí hay dos eventos importantes e ineludibles. El reparto de ramos y el corte de la tarta. Para lo primero, sonará de pronto una musiquilla pachanguera y los novios se levantarán para coger un buen puñado de ramos de flores y repartirlos entre el público. A la gente esto le encanta, y no es raro que se levanten y hasta hagan palmas, no os asustéis. Los novios pasarán por todas las putas mesas, como dándole emoción cansina al reparto, a lo Nuria Roca en la cosa ésa del Millonario.

-¿Qué se espera de nosotros?

-Identificaremos con premura el trozo de pan que nos corresponde y lo tendremos vigilado. Un tipo que sabe cuál es su trozo es un tipo que controla de bodas.
-Nos pondremos la servilleta sobre los muslos, aunque dé calor y sepamos manejar con habilidad los cubiertos.
-Reiremos los comentarios jocosos sobre los platos que llegan. Se valorarán comentarios aburridos de entendidillo.
-Si no tenemos por compañía a colegas, podemos hablar de temas rancios populares, tales como restaurantes, móviles, niños, coches, viajes y cosas de clase media. No se espera que un tipo trajeado hable del decálogo de la manipulación mediática, así que reprimíos un poco, bebed todo lo que echen en las 2 ó 3 copas que tengáis a mano y pensad que ya queda menos para que acabe.
-No olvidar toquetearse los botones de la americana siempre que uno la lleve puesta.
-Dejar algo en el plato; comer todo lo que te ponen sin dejar desperdicios es de cerdos. Ya os dije que vuestro sustento dependía de lo que pillarais en el picoteo.

En la segunda fase de reparto de ramos, la verdad es que es difícil de decir. Los novios irán haciendo entrega de ramos a parejas, para maldecirlas con la responsabilidad de montar el próximo bodorrio, según tengo entendido, y a personas mayores o solteras, por motivos desconocidos. 

-Deberemos prestar atención al reparto y, una vez más, reprimir la estupefacción o la risa cuando veamos que, por ejemplo, la que recibe el ramo se pone a llorar o los abraza como si le hubieran pagado la hipoteca.
-A juicio de cada uno, se pueden dar palmas, pero no es obligado.
-Se valorará poner cara de bobo complacido.
-Si se es objeto de entrega de ramo... yo que sé, nunca me ha pasado, pero supongo que hay que reírse mucho o algo. Fijaos en lo que hacen los demás, no sé. Menuda mierda.

Llegados a la fase tarta, como ya vendrá siendo normal, una canción chunga a volumen estridente anunciará que la pareja tiene intención de hacer alguna gilipollez que hay que mirar. Un camarero sacará una tarta de varios pisos con un carrito y dos monigotes en la cima machihembrados y los novios irán para allá para agarrar, bien un cuchillo tamaño serial killer con el mango forrado de papel de plata, bien una espada roma toledana de las de decorar paredes, y plantar el filo en la tarta para... otra de esas mierdas que no tienen pies ni cabeza.
Al finalizar, nos traerán en un platito un trozo de esa tarta, que será siempre de bizcocho, merengue, trufa y almendrillas, con variaciones. Con este toque final se aseguran de que las tripas no nos dejarán dormir esa noche.

-Nos levantaremos, cámara o móvil en mano, y echaremos fotos como si estuviéramos en un set de rodaje de Juego de Tronos. No os preocupéis, cuando vayáis hacia el coche, las borráis todas y ya está. Pero acordaos.
-Cuando se cansen de hacer el monguer, aplaudimos.

FASE 5: Regalitos y cóctel

En esta fase, los que se desenvuelven con soltura y hasta disfrutan de estas mierdas, ya no están en su sitio. Se han levantado para hablar con alguien o mear, o lo que sea. El caso es que alguien llega y nos da un obsequio sesgado por sexo y edad. A los varones adultos, generalmente nos corresponde un puro, a no ser que se hayan esforzado un poco. Ya lo sé, es como si nos regalaran un trozo de ladrillo o medio calcetín, pero estos eventos son así. Ojo, hay quien se lo enciende. Huid de esos, que ese pestazo se pega como la gripe.

Después de esto y la fase de cafés fríos, que no merece mayor explicación, llega la fase cóctel, donde la gente acude a churrar todo lo que puede para pasar con soltura la última fase del bodorrio. Hay una barra gratuita donde un par de camareros sirven cualquier cosa alcohólica que se les pide y tienen. Conviene no despistarse con esto, ya que en seguida se llena muchísimo y es una agonía pedir cualquier cosa. Hay que tener en cuenta que el que no consiga un nivel de intoxicación suficiente, será consciente de todo lo que venga a continuación, motivo que genera mucha ansiedad en los asistentes. No en vano, es habitual ver niños fumando cigarros o consumiendo cubatas, pues sus padres lo permiten excepcionalmente para ahorrarles sufrimiento.

¿Qué se espera de nosotros?

-Dar las gracias por el puto puro, y hacer como que lo guardamos.
-"Olvidar" el puro en la mesa con la esperanza de que algún tío raro se lo lleve.
-Acudir pronto a la barra y pedir algo fuerte y sin mezcla, sobre todo si pensamos quedarnos un rato.
-Si no conducimos, podemos mezclarlo con algún ansiolítico y borrar las siguientes cuatro horas de nuestra puta cabeza para siempre. Opcional.
-Alternativamente, podemos pasar de los cubatas y preparar la excusa para darnos el piro de inmediato, la siguiente fase no es del estómago de cualquiera.

FASE 6: Decadencia total y fin de partida.

Si por los motivos que sean, hemos decidido aguantar hasta el final, esto es lo que ocurrirá. Un tipo sin escrúpulos tomará control de unos platos de mezcla y se dispondrá a infligir todo el daño que pueda con el solo uso del repertorio musical del salón. Sin previo aviso, comenzará a desfilar por nuestros oídos toda la mayor puta mierda submusical conocida, una escalofriante colección de los peores éxitos veraniegos de todos los tiempos, sin dar nada por malo o desfasado. Aquí lo mismo se resucita a Manolo Escobar que al Tractor Amarillo, no existen límites ni humanidad de ningún tipo. 

La gente, bajo su voluntad o enajenada por el alcohol y las drogas, se entregará sin excepción a todo tipo de bailes grotescos en una orgía (sin sexo) de sudor, olor corporal y manchas de todo tipo, donde roturas de tacones y maquillajes corridos decoran rostros desencajados en rictus de expresiones felices. Sus cuerpos se entregan durante horas a aspavientos obscenos que ofenden a todos los dioses menos al suyo.

Aquí es donde la gente intentará ligar pues, según el imaginario masculino, las mujeres se sienten más proclives a iniciar relaciones en estos ambientes que recrean la meta de toda relación humana según la psique zombi-femenina. En realidad, las conquistas son fruto del alcohol, y muy rara vez se consiguen favores sexuales. Las relaciones iniciadas aquí suelen terminarse a los pocos días, en cuanto se conocen sin los disfraces, el maquillaje y los camareros con las bandejitas.

¿Qué se espera de nosotros?

-Cuando bailen los novios, me remito a las instrucciones de corte de tarta o entrega de ramos. Ellos no se cansan de esas mierdas, pero yo sí.
-Como dice ese gordo retrasado: bailarrr, bailarrr, bailarrr!!!
-Al cabo de una hora o poco más de sufrimiento, se considera que hemos cumplido y podemos irnos a casa a tiritar en la cama.
-Al largarnos, hemos de localizar y despedirnos de los novios, felicitándolos por enésima vez y recordándoles lo bien que lo hemos pasado.
-Una vez más, se valorarán elogios a la "originalidad" y distinción del evento, destacando cualquier mierda que pueda pasar por "diferente", como "eh, me ha gustado que bailarais ese tema de comosellame en vez del típico vals". No olvidar el "esta boda ha molao, no como las otras". Si no tenéis estómago, tampoco hace falta.
-Si se han casado por la iglesia y hay confianza, se puede decir eso de "hala, ya podéis follar!", que siempre es muy gracioso de decir y evidencia la hipocresía catolicorra.
-En todo momento,se recomienda forzar una disposición proactiva y enérgica en la  aplicación de los consejos dados, ya que el transcurso natural de los acontecimientos nos dejará, si no nos esforzamos, en un rincon con la sóla compañía de nuestro cubata, estáticos y estupefactos, que es algo triste de ver y más de sufrir.

Y, ya por fin, como tantos otros asuntos de iglesia, como ya retratara cierto zagal en la ilustración inferior, llega el mejor momento: el de volver a casa a desintoxicarse, con la música más underground que se tenga a mano en el coche, con cuidado de que un control de alcoholemia no nos vaya a joder el momentazo.

El dibujo responde al enunciado: "Dibuja tu parte favorita de la misa". Se explica por sí mismo.
Si se vuelve a ver a la pareja, con toda seguridad tratarán de hacernos revivir el trauma con una extensa exposición de fotografías, con vídeo incluido en el peor de los casos. Aprovechad para hacer terapia y afrontar lo vivido, que no es bueno dejar esas cosas a su aire en el subconsciente.